¿Quién sostiene a Assange/Wikileaks?

¿Quién sostiene a Assange/Wikileaks?


Mapocho Press





Después del alborozo unánime que celebró las espectaculares revelaciones de WikiLeaks (WL) del 28 de noviembre se ahonda la polémica entre periodistas y medios serios respecto a probables segundas intenciones de Julian Assange/WL y, sobre todo, recrudece la gran pregunta: ¿quién está detrás de tan sensacionales revelaciones? Muchos creen que Assange no trabaja solo, como aseguraba el servidor del imperio británico creado por el novelista Ian Flemming.

Las sospechas varían desde un simple y llamativo lavado mediático superficial de la estropeada libertad de información mundial para demostrar que la democracia concebida por EEUU y Occidente es tan sólida que se permite tolerar críticas, en apariencia de gran envergadura pero que en el fondo no rebalsan la tradicional chismografía diplomática ya conocida pero que deja incólume a Israel, no alude la guerra secreta de EEUU en Pakistán y se saltó el episodio de la invasión de Líbano en 2006, incluida la derrota de Israel por Hizbulá, entre otros asuntos importantes.

Por añadidura, distrae la atención de la gente relativamente informada y pensante -que no abunda en el planeta- frente a los abiertos preparativos de nuevas guerras que están en las mentes de los gobernantes estadounidenses. Una guerra que podría estallar en Corea y/o Irán. O sea, WL sería otro show mediático a escala global con patrocinios muy oscuros que analistas de la talla del canadiense Michel Chossudovsky y publicaciones tan serias como Global Research, entre otros periodistas y medios, sitúan en Israel, la banca Rosthchild, la familia Rockefeller, el millonario George Soros, la propia CIA y otras instancias de poderes fácticos mundiales.

Lo primero que salta a la vista es el espaldarazo de WL a algunos grandes diarios que se hallaban próximos al rigor mortis. Ocurre que para saber qué dicen los 250.000 papeles del departamento de Estado no queda otro camino que seguir atentos al goteo diario de revelaciones de El País de España, el New York Times, el parisino Le Monde, el británico The Guardian y la revista alemana Der Spiegel, publicaciones insertas en poderosos intereses mediáticos globales. El atenuante es que no habría otro camino porque Assange previó que el sitio www.wikileaks.org sería bloqueado y cerrado, cuestión que no ocurrió tras las anteriores liberaciones masivas de documentos sobre Afganistán e Irak.

El canal informativo elegido por WikiLeaks para difundir los papeles de la política exterior de EEUU fortaleció a nivel planetario a los grandes medios instrumentales de los designios del imperio, como el NYT y El País que agonizaban en el mayor descrédito por su contumacia en fabricar propaganda disfrazada de noticia. La condición de intermediarios exclusivos -obsequiada por Julian Assange- entre los 250.000 papeles filtrados y el público equivale a un poderoso tónico de credibilidad que está creando la ilusión de un aparente tránsito de regreso de esos medios desde la propaganda pro estadounidense desenfadada al periodismo de verdad que alguna vez nos hicieron creer que cultivaban. Y el grueso del público no tiene otra forma de conocer los wikileaks,porque los numerosos sitios espejo únicamente cuelgan lo que ya apareció en los medios elegidos. Ya se supo que esos medios negociaron largamente con Assange y que antes pusieron en conocimiento del departamento de Estado los cables “más peliagudos”. Además, se tomaron la libertad de darles una nueva redacción a muchos mensajes originales, tacharon nombres “por razones de seguridad” y muchos mensajes, simplemente decidieron no publicarlos nunca, por estimarlos demasiado “sensibles”.

Entre los cables que esos grandes medios deciden que deben darse a conocer al común de los mortales tienen prioridad aquéllos cuyo contenido chismoso permiten al New York Times y a El País dar una nueva redacción a los textos originales y “sacarles punta” a fin de lesionar la imagen de países como Irán, Venezuela, Cuba, Bolivia, etc. Entonces, en una era en que la guerra también es mediática, cultural y psicológica, ¿de qué libertad de información se está hablando? Los grandes medios depositarios de los secretos de Wikileaks no han cambiado su carácter pro estadounidense. Tampoco han regresado al periodismo de verdad, o por lo menos a aquel que reveló sin autocensura ni censura previa, Los Papeles del Pentágono de los años 70, que no se entregaron antes al departamento de Defensa para que hiciera su propia evaluación previa. ¿Por qué Assange ignoró a importantes medios latinoamericanos como La Jornada de México y Página 12 de Buenos Aires y dejó a 500 millones de hispanoparlantes a merced del monopolio mediático autocensurado del grupo español Prisa, dueño de El País y signado por su propia línea editorial y sus intereses culturales y políticos globales, como propietario transnacional de grandes medios, radioemisoras y editoriales de libros en diferentes países hispano parlamentes, incluido EEUU?
Los cables de Julian Assange/WeakeLeaks (WL) difundidos por los diarios The New York TimesEl País, The Guardian, Le Monde y la revista Der Spiegelexcluyen a Israel pero aluden de preferencia a gobiernos “hostiles” a la política exterior de EEUU, como Corea del Norte, Irán, China, Rusia, Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y otros, destacó el periodista canadiense Michel Chossudovsky en un extenso análisis en Global Research, cuyo título pregunta ¿Quién está detrás de WikiLeaks? (1).
Organizaciones progresistas, personalidades políticas y publicaciones de izquierda de todo el mundo elogiaron el trabajo de WL, brindándole extenso apoyo y cobertura. Las filtraciones se tipificaron como una victoria sobre la censura de los grandes medios corporativos. Pero ahora surgen voces que cuestionan los nexos de WL con campeones de la desinformación y la propaganda de guerra, como The New York Times, y destapan antiguas relaciones WL-Fredom House, entre otras vertientes poco conocidas de la peculiar organización de Julian Assange.
Diferentes voces críticas resaltan que no haya aparecido un solo cable redactado en la Embajada de EEUU en Jerusalén. También recuerdan que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que Israel había "tomado la iniciativa" para limitar los daños causados por las fugas, y añadió que "no hay ningún documento israelí confiable que haya sido revelado por Wikileaks" (2). Asimismo, el premier fue presentado por Assange como "un héroe de la transparencia y la apertura", en una entrevista en revista Time (3). El fundador de WL elogió a Netanyahu como "un modelo de líder mundial que cree que la publicación de los documentos ayuda a la diplomacia internacional" y que "no es políticamente ingenuo (...) Él entiende lo que dice!" El propio primer ministro afirmó que las revelaciones eran "buenas para Israel".
En otro antecedente, Zbigniew Brzezinski, consejero de Seguridad Nacional de Jimmy Carter y fundador de la Conferencia Trilateral en los años 70, dijo: “Lo importante es saber quién está engordando a Wikipedia con este asunto... Wiki... Wiki.... Wikileaks, quiero decir”. Curiosamente, los contenidos de la Wikipedia sobre Israel también se cuestionan como marcadamente sionistas y sesgados con respecto a Palestina (4).
¿Quién paga la música?
Los grandes medios se conectaron temprano con los promotores del sitio WL cuando aún era proyecto. En enero de 2007, WL solicitó asesoría a Freedom House (FH) -ONG con sede en Washington que se autodefine como "organización de control de los gobiernos que promueve la libertad en el mundo"- y le ofreció un asiento en la junta de asesores. Un e-mail de WL a FH -citado por Chossudovsky- dice: "Buscamos uno o dos miembros para la junta -procedentes de FH que nos aconsejen en lo siguiente: 1) Las necesidades de FH como receptáculo de filtraciones que denuncien corrupción política y comercial; 2) Las necesidades de fuentes de filtraciones según la experiencia de FH; 3) Recomendaciones de FH de otras personas que puedan ser miembros de la junta de asesores; 4) Recomendaciones generales sobre financiamiento, desarrollo de alianzas, operaciones descentralizadas y contexto político" (WikiLeaks, Leaks, enero 2007).
WL también contactó a varias fundaciones corporativas en busca de fondos. El eje de su red de financiamiento es la organización alemana Wau Holland Foundation. "Estamos registrados como una biblioteca en Australia, como una fundación en Francia, como un periódico en Suecia", dijo Assange. WL está asociada en EEUU con dos organizaciones caritativas que gozan de exención de impuestos, conocidas como 501C3, que "sirven de fachada" para el sitio web, agregó. No ofreció los nombres diciendo que "podrían perder alguna fuente de financiamiento por sensibilidad políticas". Assange asegura que cerca de la mitad de los fondos WL provienen de donaciones modestas conseguidas por el sitio web, y la otra mitad de "contactos personales" , incluyendo "gente millonaria que nos contacta por iniciativa propia..." (WikiLeaks Keeps Funding Secret, WSJ.com, 23 de agosto, 2010). Chossudovsky sugiere que tras esa “gente millonaria” podrían estar poderes fácticos del mundo financiero que tienen su propia agenda de intereses.
La familia Rockefeller
El autor llamó a observar la afinidad de los socios de Assange en el NYT con el Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations, CFR), llamado también “la cara oculta del poder global” o “el gobierno mundial invisible”, con unos 3.600 miembros que operan en la sombra, grupo selecto influido por grandes banqueros y, entre otros factores de poder, la familia Rockefeller.
Chossudovsky desconfía del acuerdo de colaboración y difusión entre el NYT y WL, primero porque la línea editorial del diario sigue generando mentiras, y segundo, porque el pedigrí de David Sanger, el corresponsal en jefe de la oficina de Washington que tuvo un papel relevante en la redacción de las filtraciones, se parece mucho al de un agente de inteligencia. "Revisamos los cables cuidadosamente para tratar de reescribir el material que pensamos que podría perjudicar a individuos o afectar a operaciones en proceso”, explicó Sanger en una entrevista sobre el tratamiento dado por el NYT a las filtraciones (5). “Hasta tomamos la medida inusual de mostrar alrededor de 100 cables al gobierno de EEUU y preguntarle si tenía sugerencias sobre la redacción de los cables". El desenfado del corresponsal jefe del NYT en Washington parece más propio de un agente encubierto que de un periodista.
Para Sanger, "es la responsabilidad del periodismo de EEUU, desde la fundación del país, dar la cara, tratar de involucrarse en los temas más difíciles de la actualidad y hacerlo independientemente del gobierno". Chossudovsky pregunta, socarronamente: “¿Cómo lo pueden hacer “independientemente del gobierno” y, al mismo tiempo, pidiéndole al gobierno de EEUU que haga sugerencias sobre la redacción de la noticia?”. En conclusión, “no se puede describir a David Sanger como un modelo de periodista independiente”, sostuvo el periodista y economista canadiense. “Es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) y del Grupo Estratégico del Instituto de Aspen, al que pertenecen entre otros Madeleine Albright, Condoleeza Rice, el ex Ministro de Defensa William Perry, el ex director de la CIA John Deutch, el presidente del Banco Mundial Robert B. Zoellick y Philip Zelikow, ex director ejecutivo de la Comisión 11/9.
En términos similares se pronunció F. William Engdahl, articulista prestigioso que con frecuencia escribe en Global Research sobre temas de economía política, quien opina que “la verdadera historia del señor Assange todavía no se ha contado”. (6) "Una mirada más atenta a los detalles, hasta ahora cuidadosamente filtrados por la mayoría de los grandes medios de comunicación internacionales más ultraconservadores del stablishment, como el New York Times, revela una agenda clara. La coincidencia es que esa agenda sirve para apuntalar la agenda geopolítica de EE.UU. en todo el mundo, desde Irán a Rusia y a Corea del Norte. WikiLeaks es un grande y peligroso trabajo de inteligencia de EE.UU. Por lo que probablemente se utilizará para las políticas de Internet", sentenció Engdahl.

La ironía es que después de haber promovido constantemente la desinformación, el NYT ahora es socio de WikiLeaks. Y por añadidura, “ha sido acusado de conspiración”, observó Chossudovsky. “¿Por qué? ¿Por revelar la verdad? ¿Por manipularla?”.
El periodista canadiense citó al senador demócrata Joseph Liberman: "Creo que WikiLeaks ha violado el Acta de Espionaje, pero, ¿qué pasa con las organizaciones periodísticas -incluyendo The New York Times- que aceptaron distribuir las filtraciones? Para mí, The New York Times ha cometido, al menos, un acto anticívico y si ha cometido un delito o no, creo que merece ser objeto de una investigación a fondo por parte del Departamento de Justicia" (7).
Chossudovsky recordó que varios periodistas estadounidenses miembros del Consejo de Relaciones Exteriores han entrevistado a WikiLeaks, incluyendo a Richard Stengel, Time Magazine (30 de noviembre, 2010), y Raffi Khatchadurian, The New Yorker (11 de junio, 2007). También dijo que el NYT “ha estado históricamente al servicio de la familia Rockefeller en el contexto de una larga relación. El actual presidente Arthur Sulzberger Jr. es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, hijo de Arthur Ochs Sulzberger y nieto de Arthur Hays Sulzberger, quien fue administrador (trustee) de la Fundación Rockefeller. Ethan Bronner, editor del periódico, al igual que Thomas Friedman, entre otros, son miembros del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR)”. Añadió que “los Rockefeller, a su vez, poseen una porción considerable de acciones en varias corporaciones de medios estadounidenses”.
Para Chossudovsky, “nadie debería sorprenderse de que David Sanger y sus colegas del NYT centren su atención en una difusión altamente selectiva de los cables de WikiLeaks, enfocándose en áreas que apoyan los intereses de la política exterior de EEUU: el programa nuclear de Irán, Corea del Norte, Arabia Saudí y el apoyo de Pakistán a al-Qaida, las relaciones de China y Corea del Norte, etc. Estas filtraciones se usaron como material para artículos y comentarios del NYT”.
En resumen, los cables de la Embajada y del Departamento de Estado proporcionados a estos medios por WikiLeaks fueron editados y seleccionados para usarlos con fines de propaganda de guerra. No conforman un hilado conjunto completo de memorandos, ni tienen continuidad. Las filtraciones extraídas de una selección arbitraria de cables se usan para justificar la agenda estadounidense de política exterior. Un caso típico es el supuesto programa nuclear de Irán, al que se refieren numerosos cables del Departamento de Estado, al igual que el alegado apoyo del reino de Arabia Saudí al terrorismo islámico.

CIA-medios, una vieja relación
Chossudovsky recordó extensamente la documentación histórica de las relaciones de la CIA con los grandes medios corporativos de EEUU, remontándose al célebre trabajo de Carl Bernstein (periodista del caso Watergate) "The CIA and the Media", publicado en la revista Rolling Stones en 1977. Y Chossudovsky afirmó que el NYT "sigue manteniendo una relación estrecha no sólo con los servicios de inteligencia de EEUU, sino también con el Pentágono y, más recientemente, con el Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security)".
Asimismo, citó la operación "Mocking Bird", un plan pionero de la Oficina de Proyectos Especiales de principios de los años 50 -cuando fue fundada la CIA- cuyo objetivo fue ejercer influencia sobre la prensa nacional y extranjera. Desde su fundación, la CIA reclutó gente de los medios estadounidenses e incluso varios de sus directores y jefes de sección fueron primero reporteros de la United Press International (UPI). Bernstein citó a Frank Wisner, Cord Meyer Jr., Richard Bissell, Desmond FitzGerald, Tracy Barnes, Thomas Karamessines (jefe de la acción encubierta en Chile en 1970, que involucró el financiamiento deEl Mercurio y el asesinato del comandante en jefe del ejército René Schneider) y el director Richard Helms (8), quien escribió las notas sobre "hacer chillar la economía" durante la reunión con Richard Nixon y Henry Kissinger en la que decidieron en Washington derribar al gobierno de Salvador Allende.
Desinformación para la guerra
"Desde 2001, los medios de EEUU han tomado un nuevo papel en la sustentación de la "Guerra Global contra el Terrorismo" y en el camuflaje de los crímenes de guerra patrocinados por EEUU”, escribió Chossudovsky. “Después del 11-S, el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld estableció la Oficina de Influencia Estratégica, u ‘Oficina de Desinformación’, como fue apodada por sus críticos: ‘El Departamento de Defensa dice que necesita hacerlo, y van a plantar historias falsas en países extranjeros con el fin de influir en la opinión pública mundial’" (Entrevista con Steve Adubato, Fox News, 26 de diciembre de 2002).
En 1977, Bernstein describió algunos entresijos de la relación CIA-medios: "Más de 400 periodistas estadounidenses han desempeñado tareas secretas para la CIA, según documentación de la misma agencia (1950-1977). Las relaciones de algunos de estos periodistas con la Agencia eran tácitas; las de otros eran explícitas... Los reporteros compartían sus notas con la CIA. Los editores compartían sus ayudantes. Algunos de estos periodistas habían ganado el Premio Pulitzer... La mayoría eran menos destacados: corresponsales en el extranjero que se dieron cuenta de que su asociación con la CIA les resultaba beneficiosa para su carrera..."
Entre los ejecutivos que colaboraron con la CIA se encuentran William Paley de Columbia Broadcasting System (CBS), Henry Luce de Time Inc., Arthur Hays Sulzberger de The New York Times, Barry Bingham Sr. de Louisville Courier Journal y James Copley de Copley News Service. Entre otras organizaciones que colaboraron con la CIA figuran American Broadcasting Company (ABC), National Broadcasting Company (NBC), Associated Press (AP), United Press International (UPI), Reuters, Hearst Newspapers, Scripps-Howard, Newsweek Magazine, Mutual Broadcasting System (MBS), Miami Herald, el viejo Saturday Evening Post y New York Herald-Tribune (Carl Bernstein).
Bernstein: "El uso que la CIA realizó de los medios de comunicación estadounidenses ha sido mucho más extenso de lo que reconocieron públicamente funcionarios de la CIA en sesiones con miembros del Congreso". En los últimos años, la relación de la CIA con los medios se ha vuelto más sofisticada y compleja, destacó Chossudovsky. “Nos encontramos frente a una red de propaganda masiva, de la que forman parte varias agencias del gobierno”.
Chossudovsky: "La desinformación de los medios se ha institucionalizado. Las mentiras y fabricaciones son más y más descaradas si se las compara con las de los años 70. Los medios estadounidenses se han convertido en portavoces de la política exterior de su país. Agentes de la CIA "plantan" rutinariamente desinformación en las salas de redacción de los principales periódicos, revistas y canales de televisión: "Unos relativamente pocos corresponsales con buenas conexiones proporcionan las primicias, que reciben cobertura en las relativamente pocas fuentes de noticias dominantes en el medio, donde los parámetros del debate están fijados de antemano y la "realidad oficial" está establecida por quienes alimentan la basura de las cadenas de noticias" (Chaim Kupferberg, The Propaganda Preparation of 9/11, Global Research,19 de septiembre, 2002).
El NYT El País ¿se volvieron “transparentes”?
Chossudovsky : “Hoy los medios corporativos de EEUU son instrumentos de propaganda de guerra. Por ello hay que preguntarse: ¿Por qué el NYT va repentinamente a promover la transparencia y la verdad en los medios apoyando a WikiLeaks en la difusión? ¿Y por qué la gente en el mundo no se detiene a cuestionar las bases de esta relación incongruente?”. Este cuestionamiento al NYT también es aplicable a El País de España.

En la superficie no hay ninguna prueba de que WikiLeaks sea una operación encubierta de la CIA, aseguró Chossudovsky. Sin embargo la relación estrecha y estructurada de los medios corporativos con los servicios de inteligencia de EE.UU., sin mencionar las conexiones de ciertos periodistas con el aparato de seguridad nacional, hacen relevante la cuestión del patrocinio de la CIA.


Notas:
1) http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=22389. En castellano, ver http://www.rebelion.org/noticia.php?id=118839 yhttp://www.rebelion.org/noticia.php?id=118917.
2) www.haaretz.com/print-edition/news/netanyahu-wikileaks-revelations-were-good-for-israel-1.327773
3) Time's Julian Assange Interview: Full Transcript/Audio. Time. Wednesday, Dec. 01, 2010. http://www.time.com/time/world/article/0,8599,2034040-2,00.html
4) A Wikileaks se le ve el plumero, 3ª parte, Alfredo Embid, http://www.ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol339.htm#_ftn18
5) PBS Interview, The Redacting and Selection of WikiLeaks documents by the Corporate Media, PBS Interview on "Fresh Air" with Terry Gross, 8 de diciembre, 2010.
6) F. William Engdahl, Wikileaks: A Big Dangerous US Government Con Job , Global Research, 10 de diciembre, 2010. http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20580
7) WikiLeaks Prosecution Studied by Justice Department - NYTimes.com, 7 de diciembre de 2010.
8) Carl Bernstein, "The CIA and the Media", http://tmh.floonet.net/articles/cia_press.html
Fuente: http://www.cubaperiodistas.cu/columnistas/ernesto_carmona/31.htm
rCR


Justicia por fin: Videla a la Cárcel

Sentencia ejemplar al neoliberalismo, sentencia ejemplar al imperialismo.
Videla a la Cárcel


Rebelión/Universidad de la Filosofía




Incluso los más escépticos deberían salir a celebrar con el pueblo argentino el paso dado, con base en la lucha de años, para que por fin la justicia mande a la cárcel común a uno de los asesinos más reputados, financiado por el neoliberalismo y su “Plan Cóndor” imperial. Al gran pueblo argentino… ¡salud!Sin duda la sola remisión del dictador a una celda ordinaria no resuelve los problemas medulares de una república compleja y contradictoria como la argentina. Sin duda falta incluir en la lista de los reos a todos esos empresarios, terratenientes, curas, banqueros y “ciudadanos” que de una manera u otra, directa o indirectamente, auspiciaron, azuzaron y aplaudieron uno de los episodios criminales más horrorosos de la historia reciente. No obstante existe hoy en Argentina, sin exageraciones, un clima propicio para la lucha por los “derechos humanos” y un clima propicio para el debate político, todo ello obra de muchas y añejas batallas que, desde voces individuales y anónimas hasta organizaciones como las Abuelas, las Madres y los hijos de los “desaparecidos”… han luchado sin parar para que se conozca la verdad, se haga justicia y se presente públicamente a las personas reclamadas, una y otra vez.
El valor y trascendencia de la sentencia a Videla excede con mucho a la no pocas veces tozuda burbuja en que viven los argentinos desconectados de “Latinoamérica” en más de un sentido cultural, psicoanalítico, geopolítico e ideológico. Excede todo cerco localista porque constituye un mensaje enorme para los pueblos víctmas del “Plan Cóndor” y de los proyectos neoliberales responsables de financiar el crimen militarizado en Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay… la sentencia también es una respuesta al anticomunismo imperialista, aunque ése no sea su móvil principal. Videla, en su descargo final, dibujó meticulosamente la ideología de la clase dominante. Con voz pausada y firme, casi como un “buen hombre” con la razón en sus manos,
                                                                   Cuadro de Luis Ferrer, Paysandú, Uruguay
como quien tiene derecho a decir su “verdad” de igual a igual, en igualdad de condiciones, acusó a los marxistas de “amenaza extranjera”, culpó al mismísimo Gramsci, calificó los “enemigos” de “terroristas” dijo que su “guerra fue justa”…como si se tratara un pleito menor de “tu palabra contra la mía”, el asesino sentenciado paseó ante jueces y testigos el cinismo criminal más doloroso para más de 30.000 familias y para la historia entera de un pueblo.
Sin proponérselo explícitamente, ésta sentencia obligaría de inmediato a los “países limítrofes” a seguir los pasos argentinos para mandar tras las rejas, ojalá que en menos tiempo, a los criminales militares que desfilan diariamente en sus países con impunidad absoluta. Muchos aun celebran fiestas “familiares” con los sobrevivientes añejos que el nazi-fascismo arrojó a tierras del cono sur. Y es que la doble sensación de dolor y de fiesta, en simultáneo, nacida de mirar cómo se ha luchado y cómo socialmente hoy se repudia a los criminales dictadores, se antoja expandible a los pueblos vecinos que han tenido que sufrir y derramar lágrimas por las mismas razones monstruosas que llevaron al poder a las hordas asesinas argentinas disfrazadas de militares.
Ni los artífices del “Plan Cóndor” ni los jefes empresarios, clérigos, terratenientes y banqueros que los sustentaron, imaginaron jamás que un buen día la lucha de los pueblos con sus organizaciones, a pesar de sus limitaciones, contradicciones y debilidades, lograría celebrar a voz en cuello y en miles de plazas el triunfo de la razón contra la barbarie. A estas horas, ese pueblo que además tuvo que remontar la traición de quienes ya antes indultaron a los militares asesinos (antecedida por las leyes de “obediencia debida” y “punto final”, componendas de Alfonsín-Menem), ese pueblo hoy, con toda dignidad, sabe que queda mucho camino por recorrer, que hay muchas tareas pendientes y que muchas injusticias andan sueltas añorando a Videla, incluso desde los corazones de no pocos políticos de la derecha vernácula incubada desde el imperio.
No hay muchos países en los que un presidente ordene a un jefe militar retirar de un espacio emblemático el retrato de un dictador venerado, casi en silencio, por la oligarquía. En la Argentina de Kirchner ocurrió y no sólo como gesto. Nadie puede negar ese mérito, aunque sea insuficiente, y el debate y la acción en otros muchos campos deban profundizarse de manera crítica y enfática. Pero hoy muchos celebramos con un abrazo hondo y verdadero, hombro a hombro con los luchadores del pueblo argentino, por cada uno de los desaparecidos, por el dolor de las madres, de los padres, de los hermanos y de los hijos… por el pedazo inmenso de historia arrancada a un pueblo pujante, por los muertos de ayer y por los muertos de los días recientes, por la justicia a los desaparecidos y por la justicia a los vivos a manos del pueblo. Celebramos para luchar por la justicia en el presente, desigual y duro, que mira avanzar en plena lucha de clases, a una derecha, en apariencia disminuida y, por eso mismo, muy peligrosa. La derecha dolida y asustada aflora su nazi-fascismo. En Argentina lo saben y están en guardia muchos. Por lo pronto, Videla a la cárcel.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
rCR


El horror de la ocupación sionista de Palestina

La organización israelí Rompiendo el Silencio revela el horror cotidiano y la lógica colonial de la ocupación sionista
“Nuestras vidas se convirtieron en algo que nunca soñamos”

The Independent

Traducido para Rebelión por LB

Para cualquier persona que en los últimos años haya cubierto [como periodista] Israel, Cisjordania y Gaza, la lectura de la obra Ocupación de los territorios: testimonios de soldados israelíes 2000-2010, el nuevo libro publicado por la organización de ex soldados israelíes Rompiendo el silencio(Breaking the Silence) puede constituir una experiencia extrañamente evocadora.Un recluta de la Brigada Givati, por ejemplo, describe cómo soldados de la compañía que en 2008 operaba junto a la suya en el interior de Gaza habían comentado un suceso ocurrido ese mismo día más temprano. Tras llamar a la puerta de una casa palestina y no recibir respuesta inmediata, los soldados israelíes habían colocado un "zorro" –en jerga militar, explosivos para derribar puertas y paredes– en la parte exterior de la puerta principal. En ese mismo instante la mujer de la casa llegó a la puerta para abrirla. "La pared quedó embadurnada con sus extremidades y no fue a propósito", recuerda el soldado. "Y luego llegaron los hijos de la mujer y la vieron. Lo escuché comentar durante la cena, después de la operación; alguien dijo que era divertido y estallaron en carcajadas recordando la imagen de los niños viendo a su mamá esparcida sobre la pared…"
Una historia de segunda mano, por supuesto, sin nombres, fechas o detalles de apoyo. Salvo que despertó en mí un recuerdo: yo mismo había informado de la muerte de una maestra de escuela palestina de las Naciones Unidas al este de Khan Younis. Wafer Shaker al-Daghma había muerto cuando el ejército israelí invadió su casa durante una incursión realizada en mayo del 2008. En aquel momento su marido se encontraba fuera del hogar. Cuando llegamos a la casa cinco días más tarde los israelíes estaban realizando otra incursión y pudimos oír, incómodamente próximos, los disparos que realizaban desde vehículos militares blindados mientras Majdi al-Daghma nos describía la muerte de su esposa de 34 años. Según Majdi, cuando su difunta esposa advirtió la presencia de soldados israelíes en las inmediaciones de su casa ordenó a los niños –Samira, de trece años, Roba, de cuatro, y Qusay, de dos– que se retiraran al dormitorio, se puso un pañuelo en la cabeza y se dispuso a abrir la puerta. "Samira oyó una fuerte explosión y todo se llenó de humo ", explicó. "Buscó a su mamá, pero no podía verla".
Sin duda se trata del mismo incidente. Uno está obligado a suponer que las carcajadas mencionadas por el recluta fueron una reacción nerviosa, una manifestación de impacto retardado de los soldados. Al fin y al cabo, tuvieron la presencia de ánimo para cubrir con una alfombra el cuerpo mutilado de la señora al-Daghma y para retener a los niños en su dormitorio durante las cinco horas que permanecieron en la casa. Samira dijo que preguntó a uno de los soldados: "¿Dónde está mi mamá?", pero que no comprendió su respuesta en hebreo. Explicó que cuando los soldados finalmente abandonaron la casa después del anochecer, "Todavía había tanques en el exterior de nuestra casa (...) Traté de llamar a mi padre con el móvil de mi mamá, pero no había línea. Levanté la alfombra y vi un trozo de ropa de mi mamá. No se movía. No le ví la cabeza".
Lo interesante de esto no es solo lo chocante de la historia del soldado, sino que el relato aparentemente esté tan corroborado. Considerando sobre todo que el breve relato del recluta –a diferencia de otros muchos recogidos en el libro, algunos de ellos tan estremecedores como éste– se basa en rumores, la historia es altamente significativa con respecto a la autenticidad de los testimonios como retrato de una ocupación que se prolonga ya 43 años. Estos testimonios, revisados y cotejados, de jóvenes israelíes de ambos sexos que luchan por asimilar su servicio militar en Cisjordania y Gaza –a veces años después de haber ocurrido los sucesos– se suman a un relato interno sin precedentes –así aparece caracterizado en la introducción del libro– de "los principios y consecuencias de la política israelí en los territorios [ocupados palestinos]".
Rompiendo el Silencio es una organización única. En ningún otro país -incluyendo a aquellos con historias militares problemáticas recientes como EEUU y Gran Bretaña- existe nada comparable. Desde sus inicios en 2004, el grupo ha recogido 700 testimonios de reclutas y reservistas [del ejército israelí] que abarcan el decenio transcurrido desde el comienzo de la segunda intifada hasta hoy. En julio del año pasado el grupo consiguió su mayor impacto con la publicación de los relatos de cerca de 30 soldados de primera línea que apenas seis meses antes habían participado en el ataque israelí contra Gaza, controlada por Hamas, y que con sus testimonios pusieron en entredicho la afirmación de [los mandos castrenses israelíes en el sentido de] que habían hecho "todo lo posible para evitar daños a civiles inocentes".
Desde entonces Rompiendo el silencio ha dado dos pasos decisivos. Durante mucho tiempo el ejército israelí se ha quejado del anonimato de los testigos del grupo. En julio el ejército israelí cuestionó incluso la autenticidad de todos los testimonios. El anonimato era comprensible: los soldados se exponían a ser marginados y a recibir fuertes críticas por parte de sus propias comunidades, así como por parte del propio Estado, por no mencionar la posibilidad de ser enjuiciados por tribunales militares. Ahora, por primera vez, 27 de los que había testificado han permitido que el fotógrafo Quique Kierszenbaum, con base en Jerusalén, les fotografíe, y que se hagan públicos sus nombres junto con el resumen de lo que declararon y por qué lo hicieron.
La segunda novedad con respecto a la política anterior del grupo de dejar que los testimonios de los soldados hablaran por sí solos, consiste en que, en vista del gran número de testimonios recogidos, Rompiendo el Silencio se ha animado a ofrecer un análisis más amplio de lo que en su opinión revelan: en parte porque, aunque las tropas israelíes efectivamente tenían que lidiar con "amenazas concretas en la última década, incluidos ataques terroristas contra ciudadanos israelíes", sus operaciones, especialmente en Cisjordania, van más allá de lo meramente defensivo y se orientan "sistemáticamente" a la "anexión de facto" de los territorios ocupados "a través de la desposesión de los habitantes palestinos".
Al argumentar que Israel ejerce sobre los palestinos un grado de control que excede sus necesidades de seguridad, el libro (publicado en hebreo el 21 de diciembre y que saldrá en inglés el año que viene) se detiene a analizar cuatro expresiones técnicas frecuentemente empleadas por los militares israelíes y trata de mostrar en su introducción a los testimonios [de los soldados] cuál es, en opinión de Rompiendo el Silencio, el significado real de las mismas por contraposición con su significado aparente
El primero de esos términos es "prevención" [‘sikkul’ en hebreo]. Según el libro, este término se ha convertido en una "palabra clave" que permite prácticamente cualquier tipo de acción militar, ofensiva y defensiva, automáticamente clasificada como "prevención de actividades terroristas". El principio, enunciado por primera vez por el ex jefe de personal del ejército israelí Moshe Ya'alon, consiste en "imprimir a fuego en la conciencia" de los palestinos que la violencia no es rentable, y se traduce en práctica en "la intimidación y el castigo (...) indiscriminado de la población palestina". Los ejemplos aportados incluyen las siguientes prácticas: enviar un camión militar a la aldea de Tubas a las 3 de la madrugada en 2003 "con granadas de aturdimiento que [los soldados israelíes] fueron lanzado por las calles sin razón alguna y que despertaron a la gente [como una forma de decir:] ‘Estamos aquí. El ejército israelí está aquí’”; disparar a un hombre visiblemente desarmado que caminaba sobre un techo en Nablus en 2002 ("El comandante de la compañía lo catalogó como observador, lo que significa que el tipo no suponía ninguna amenaza, y dio la orden de matarlo"); y poner fin a un lanzamiento de piedras en Tekoa utilizando un "escudo humano móvil", es decir, a un palestino atado a la parte delantera de un vehículo, antes de conducir alrededor de la aldea.
El segundo término analizado es "separación" [‘hafradah’], es decir, la separación de los palestinos no sólo de los israelíes, sino de otros palestinos (dentro de Cisjordania y entre Gaza y Cisjordania) y de su propia tierra mediante el uso de puestos de control, barreras de separación, carreteras para uso exclusivo de los colonos judíos de Cisjordania y mediante un estricto régimen de permisos que supone el "aislamiento" de muchas comunidades. Si bien gran parte de esta "separación" –incluyendo la pérdida de la tierra– es permanente, en los últimos dos años, después de la Intifada, algunos obstáculos se han aliviado. No obstante, Rompiendo el Silencio insiste en que el "paradigma" no se ha modificado. "Es obvio que Israel relaja su control cuando las cosas son más fáciles", dice Mikhael Manekin, miembro de la organización. "Pero siempre retiene el control. Puede suavizarlo o endurecerlo a su antojo."
EN 2003 se implementó la "separación" de Nablus de los pueblos de su entorno: "Debe entender la [cuestión de la] proporcionalidad. Una persona de entre 16 y 35 años que vive en Nablús no ha salido de Nablús en los últimos cuatro años, ni siquiera para ir a un pueblo cercano". Otro ejemplo fue la zona de Qalqilya en 2002: "Una persona a la que los israelíes habían arrancado de raíz su huerto de higueras llegó llorando hasta mí y me dijo: 'He trabajado durante 30 años para comprar esta tierra, he trabajado este huerto durante 10 años, he esperado 10 años a que [los árboles] den fruto, lo he disfrutado un año y ellos [el ejército israelí] me lo están arrancando de raíz’".
El siguiente concepto analizado es "la fábrica de la vida" [‘mirkam hayyim’], el término utilizado por el ejército israelí para subrayar que hace todo lo posible para garantizar a los palestinos una vida lo más normal posible, una alegación fuertemente impugnada en el libro, donde se afirma que Israel controla el paso de civiles y bienes a Israel y en el interior de Cisjordania, la apertura de empresas privadas, el transporte de escolares y estudiantes universitarios, y los casos médicos. “[La propiedad] pueden ser arrebatada discrecionalmente por un comandante regional o por un soldado sobre el terreno... los soldados irrumpirán violentamente en un hogar en plena noche y arrestarán a uno de sus moradores sólo para dejarlo en libertad más tarde, siempre para practicar los procedimientos de detención".
Entre otros ejemplos está la historia de un conductor de camiones palestino que trataba de llevar a Hebrón containers de leche desde Yatta durante el toque de queda en el año 2002 y al que los israelíes detuvieron, esposaron y vendaron los ojos una tórrida mañana de verano. El camionero transportaba unos 2.000 litros de leche y todos se echaron a perder mientras que el camionero permaneció sentado todo el día, con prohibición de moverse. "Cuando [ahora] pienso en ello", dice un ex soldado israelí, "me siento avergonzado (...) ¿Contribuyó aquello a la seguridad del Estado? No".
Otro ejemplo se refiere a los trabajadores ilegales y a sus familias que trataban de entrar desde Cisjordania en Wadi Ara, al norte de Israel. Un ex soldado recuerda haber "arrojado al suelo el contenido de las bolsas de los niños y haber jugado con sus juguetes (...) Los niños lloraban y tenían miedo". ¿Los adultos también lloraban? “Por supuesto. Uno de los objetivos siempre fue: tengo que hacer que llore delante de sus hijos, tengo que hacer que se cague en los pantalones... mayormente a fuerza de palizas".
Por último, al examinar el término "aplicación de la ley" [‘akhifat hak’], el libro pone en evidencia la existencia en Cisjordania de un doble régimen jurídico en virtud del cual los palestinos están sometidos a un régimen y a unos tribunales militares mientras que los colonos israelíes solo son responsables ante los tribunales civiles. Al mismo tiempo, argumenta el libro, los colonos israelíes son de hecho aliados de los militares y ambos tienen un enemigo común.
La dura –e, inevitablemente, muy política- conclusión del libro contradice la opinión de que "Israel se está retirando de los territorios [ocupados] palestinos lentamente y con la debida precaución y seguridad". Los soldados israelíes citados "describen un denodado empeño para reforzar el control israelí sobre los territorios [ocupados palestinos], así como sobre la población palestina".
Probablemente no nos sorprenda que Manekin reconozca que aquellos que –por decirlo con sus propias palabras– han “salido del armario" autorizando la publicación de sus nombres y fotografías, sean los más activistas de las 500 personas que han dado testimonio a la organización. No es casual que este proyecto paralelo se produzca en un momento en el que Rompiendo el Silencio ha decidido impulsar su propio análisis de la última década de ocupación. Manekin dice que no fue fácil ser fotografiado. "No hicimos esto para ser héroes", dice. "En realidad, el significado político es la única razón para hacerlo."
Fuente: http://www.independent.co.uk/news/world/middle-east/our-lives-became-something-wed-never-dreamt-the-former-israeli-soldiers-who-have-testified-against-army-abuses-2154663.html





“Si hoy tuviera que elegir, elegiría a los talibanes”

EE.UU. evalúa la guerra afgana, y Karzai es un interrogante

“Si hoy tuviera que elegir, elegiría a los talibanes”


Washington Post/ICH


Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


El presidente afgano, Hamid Karzai, había oído lo suficiente.Durante más de una hora, el general David H. Petraeus, el embajador de EE.UU. Karl W. Eikenberry y otros altos responsables occidentales en Kabul instaron a Karzai a retrasar la prohibición de empresas privadas de seguridad. Sostuvieron que si se expulsaba a los guardias extranjeros tendrían que suspenderse proyectos de reconstrucción por un valor de miles de millones de dólares.
Sentado en su sala de conferencias ante una mesa en forma de U con tab de cleroristal, Karzai se negó a ceder a finales de octubre, según dos personas con conocimiento directo de la reunión. Insistió en que la policía y los soldados afganos podían proteger a los trabajadores de la reconstrucción, y rechazó la petición de una prórroga.
La conversación subió de tono y Karzai se enfureció. Les dijo que ahora se enfrenta a tres “enemigos principales”, los talibanes, EE.UU. y la comunidad internacional.
“Si tuviera que elegir hoy, elegiría a los talibanes”, dijo furioso.
Después de unas pocas exclamaciones de despedida, se levantó y salió de la sala con paredes recubiertas de madera.
La respuesta, y el enfrentamiento más amplio por los contratistas privados de seguridad, causaron profunda alarma entre los altos funcionarios estadounidenses en Kabul y Washington. Durante la mayor parte del año el gobierno de Obama había estado tratando de dejar de lado anteriores disputas y hacer las paces con Karzai. Pero evidentemente no tuvo éxito. Eikenberry dijo a colegas de la embajada que la relación había caído a su nivel más bajo en años.
Mientras el presidente Obama y su equipo de seguridad nacional evalúan la guerra esta semana, un elemento central de la discusión serán sus dificultades para establecer una cooperación con Karzai. A pesar de un esfuerzo concertado de importantes diplomáticos y comandantes, EE.UU. sólo ha sido capaz de lograr una efímera cordialidad con el dirigente afgano.
“Nuestra relación con él ha empeorado mucho”, dijo un alto responsable del gobierno. “Hemos pasado de una bronca cada tres meses a una bronca mensual”.
Los máximos funcionarios de EE.UU. involucrados en Afganistán están casi totalmente de acuerdo en que la conducta y el liderazgo de Karzai tienen una influencia directa sobre el resultado de la misión multinacional de contrainsurgencia. Pero se mantienen divididos sobre el modo de mejorar la relación con él, e incluso sobre si es posible lograrlo.
Los escépticos ante la estrategia afirman que sus acciones, particularmente en los seis meses transcurridos desde que el gobierno de Obama comenzó a aceptarlo como socio, demuestran que no puede ni tiene remedio. Por consiguiente, sostienen que la misión general de EE.UU. debiera reducirse, porque es imposible realizar una campaña de contrainsurgencia sin un aliado firme en el palacio presidencial de Kabul.
Los partidarios de la estrategia dudan. Algunos argumentan que EE.UU. debiera adoptar una actitud más dura con Karzai. Otros restan importancia a los reveses y los presentan como desacuerdos normales entre aliados en una situación difícil. Expresan simpatía ante sus quejas, diciendo que simplemente expresa frustración por años de mala conducción estadounidense de la guerra y el hecho de que no se reacciona adecuadamente ante sus preocupaciones.
“Karzai es culpable de provocar una crisis, pero nosotros tenemos la culpa de haber permitido que se llegue a ese punto”, dijo el alto funcionario, quien como otros entrevistados pidieron quedar en el anonimato para poder hablar francamente sobre el dirigente afgano.
Karzai ha estado oponiéndose a las firmas de seguridad privada durante cinco años y ha pedido ayuda una y otra vez al gobierno de EE.UU. para limitar las atribuciones de los guardias contratados, “pero nadie le ha hecho caso”, según su jefe de gabinete Mohammad Umer Daudzai. “Si nuestros amigos en la comunidad internacional nos hubieran ayudado desde el comienzo, no tendríamos que tomar medidas tan tajantes”.
Las disputas del presidente afgano con EE.UU. parecen indicar una diferencia más fundamental en relación con la estrategia bélica de EE.UU. Karzai insiste en que el principal problema es la infiltración de insurgentes desde Pakistán. Desde su punto de vista, las fuerzas de EE.UU. se deberían concentrar en la frontera, no en operaciones en aldeas afganas, que considera demasiado hostiles y perjudiciales.
“Lucharemos con ustedes contra el terrorismo. Pero el terrorismo no invade hogares afganos”, dijo en una reciente entrevista. Las tropas estadounidenses, dijo, harían mejor en concentrarse en “actividades necesarias a lo largo de la frontera”.
Los estadounidenses sostienen que el conflicto es impulsado por rivalidades tribales, una distribución poco equitativa del poder en el ámbito local y el hecho de que el gobierno no asegura ni siquiera los servicios más básicos. Por eso la solución estadounidense es una estrategia exhaustiva de contrainsurgencia para mejorar la seguridad y la autoridad.
En sus estallidos de cólera, Karzai “nos está enviando un mensaje”, dijo un alto funcionario militar de EE.UU. “Y ese mensaje es: ‘No creo en la contrainsurgencia’”.
Enojado y malentendido
La reunión de octubre con Petraeus y Eikenberry no fue la primera vez en la que Karzai amenazó con ponerse de parte de los talibanes. Lo hizo en un discurso de marzo ante el parlamento, pronunciado días después de que Obama concluyera su primer viaje presidencial a Kabul.
Karzai estaba enojado por los comentarios del entonces Consejero Nacional de Seguridad, James Jones, quien afirmó que el dirigente afgano no hacía lo suficiente por cumplir compromisos que había hecho en su segundo discurso de toma de posesión; promesas que influyeron en la decisión de Obama del año pasado de enviar 30.000 soldados más al país.
Durante las semanas siguientes los funcionarios de la Casa Blanca se plantearon si su estrategia de endurecimiento frente a Karzai –una actitud que habían tomado desde que Obama llegara al poder– estaba fracasando. En abril, Obama optó por un camino diferente y dio la orden terminante a su equipo de seguridad nacional de tratar con más respeto a Karzai en público.
La relación mejoró durante cierto tiempo. Fue más o menos cuando Karzai supo que el entonces comandante de las fuerzas de la coalición, general Stanley A. McChrystal, había decidido no tratar de destituir a su medio hermano Ahmed Wali Karzai de su influyente puesto en Kandahar, a pesar de los persistentes rumores de corrupción y de conexiones con el narcotráfico.
Karzai forjó una relación más estrecha con McChrystal que con cualquiera de sus predecesores. Poco después de su llegada a Kabul, McChrystal endureció las reglas de los ataques aéreos, en un esfuerzo por reducir las víctimas civiles. Cuando los marines de EE.UU. quisieron penetrar en Marja, un bastión talibán de la provincia Helmand, el general fue a hablar sobre el plan con Karzai y le dijo: “Señor, esto es para que usted lo apruebe”, según una persona familiarizada con la conversación.
Cuando McChrystal fue llamado a la Casa Blanca después que un artículo en una revista citara comentarios irrespetuosos, suyos y de sus subalternos, sobre funcionarios del gobierno de Obama, Karzai salió en defensa del general. No sirvió de nada.
Cuando Petraeus llegó a principios de julio como nuevo comandante, trató de continuar por el mismo camino emprendido por McChrystal. Instó enérgicamente a Karzai, en su primera reunión, a aprobar la creación de fuerzas armadas de defensa de aldeas, una iniciativa controvertida de la que McChrystal casi había convencido a Karzai. Pero el dirigente afgano respondió coléricamente. Se negó a apoyar el programa y, en lugar de hacerlo, sermoneó a Petraeus sobre las preocupaciones afganas respecto a las milicias, según funcionarios estadounidenses y afganos conocedores de la reunión.
A fines de julio las tensiones aumentaron una vez más cuando un miembro de la fuerza de tareas afgana contra la corrupción que trabaja en estrecha colaboración con investigadores del FBI detuvo a uno de los asistentes de Karzai por el delito de soborno. Karzai ordenó rápidamente que lo dejaran en libertad y acusó a los que lo habían detenido en una incursión nocturna en su casa, de utilizar tácticas “reminiscentes de los días de la Unión Soviética”.
Mientras los diplomáticos y comandantes estadounidenses en Kabul estaban encarando las consecuencias de ese caso, Karzai se inquietaba por otro asunto: la impunidad de los contratistas privados de seguridad que operan en su país. En julio un vehículo todoterreno conducido por guardias privados estuvo involucrado en una colisión en Kabul que causó la muerte de un afgano. El incidente, que provocó una protesta y gritos de “¡Muera EE.UU.!”, tocó un punto sensible del presidente.


El mes siguiente publicó un decreto que ordenaba la disolución antes de fin de año de todas las fuerzas privadas de seguridad.
Los diplomáticos estadounidenses supusieron que terminaría por dar marcha atrás, porque la prohibición de guardias privados cerraría embajadas, impediría convoyes de abastecimiento militar y obligaría a la Agencia de Desarrollo Internacional de EE.UU. [USAID] a cesar trabajos de proyectos de reconstrucción por un valor de miles de millones de dólares.
Pero los diplomáticos no comprendieron la profundidad de su cólera y su creencia en que los miles de millones en ayuda extranjera que fluyen hacia Afganistán causan más daño que beneficio.
“Podríamos haberlo escuchado entonces”, dijo un alto diplomático estadounidense. “Pero nadie lo tomó en serio”.
Firme respecto a los contratistas
Durante semanas, la embajada de EE.UU. y los cuarteles militares de la coalición esperaron que Karzai revocara su orden, o por lo menos que creara una excepción lo suficientemente grande para que los contratistas pasaran por ella con sus vehículos blindados.
El presidente revisó la prohibición, exceptuando a los guardias de las embajadas y a los convoyes militares, pero se mantuvo firme respecto a los contratistas privados que protegen a trabajadores del desarrollo. Los acusó de ser responsables de “explosiones y terrorismo”, y culpó al gobierno de EE.UU. de financiar empresas de seguridad que “envían dinero para asesinar gente en este país”.
La posición de Karzai desconcertó a los funcionarios estadounidenses de Kabul y Washington. Los responsables militares de EE.UU. trataron de determinar si un acuerdo de contrapartida impulsaba la decisión. Varios parientes y aliados políticos de Karzai tienen grandes intereses en empresas privadas de seguridad del sur de Afganistán. A pesar de que la orden también les afectaba a ellos, parecía que algunos se estaban preparando para adaptarse a las nuevas reglas y salir beneficiados.
En la provincia Uruzgán, Matiullah Khan, jefe de una poderosa milicia que tiene un monopolio sobre la protección de convoyes de suministro y el tráfico general de camiones desde Kandahar, estaría maquinando para convertir su fuerza de 2.000 hombres en una recién creada unidad de policía de tráfico. Según funcionarios occidentales conocedores del asunto, pasaría a ser general de policía y sus hombres recibirían salarios y uniformes.
Pero, dijeron los funcionarios, es muy poco probable que los contratistas militares y los comerciantes privados dejen de pagar la protección de Matiullah una vez que sus hombres sean miembros de la policía.
"Es una maniobra en la que Matiullah y Karzai no pueden salir perdiendo”, dijo un funcionario occidental en Afganistán meridional. “El presidente puede decir que ha prohibio las firmas privadas de seguridad, y el señor de la guerra, su aliado, se enriquece”.
Pero aparte del caso Matiullah, los funcionarios estadounidenses no han podido detectar un intento sistemático de consolidar negocios de parientes y aliados del presidente. La principal motivación parece ser su creencia profundamente arraigada de que los miles de millones en gastos de reconstrucción dañan más de lo que ayudan.
“Sabemos que algunos proyectos podrán demorarse. Sabemos que algunos proyectos podrán suspenderse”, dijo Daudzai. “Pero vale la pena, porque la alternativa [retener los contratistas privados de seguridad] es aún más peligrosa”.
No es un ‘títere’
El desacuerdo brindaba la ocasión de utilizar diplomacia estadounidense de alto nivel, pero los dos principales responsables de la relación civil con Karzai, Eikenberry y el enviado especial Richard Holbrooke, no se llevan bien con él ni entre ellos mismos. Ninguno de los dos pudo persuadir a Karzai para que cediera en sus discusiones iniciales.
Ciertos responsables del Departamento de Estados que simpatizan con Holbrooke acusaron a Eikenberry y a su personal de haber tardado en comprender el problema. Algunos funcionarios de la embajada, por su parte, acusaron a Holbrooke de no ayudar lo suficiente.
“El principal problema en nuestra relación con Karzai es que no tenemos diplomáticos que tengan una verdadera relación con él”, dijo un funcionario militar de EE.UU. en Kabul.
Al final tuvo que intervenir la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton. Varios funcionarios estadounidenses relacionan una suavización de la postura de Karzai con su intervención.
Karzai acabó suavizando la prohibición y excluyó a las empresas de desarrollo, pero no antes que la crisis dominara durante semanas la agenda en la embajada de EE.UU. y en la misión de USAID, dejando en segundo plano otros asuntos. USAID se vio obligada a elaborar detallados planes alternativos, un esfuerzo que según un empleado consumió “miles de horas-persona”.
En cuanto se llegó a un compromiso, Karzai creó otro problema al decir que EE.UU. debería “reducir las operaciones militares” y terminar las incursiones de Operaciones Especiales, a pesar de las señales de que las fuerzas de EE.UU. habrían hecho progresos contra los talibanes en los últimos meses. Estas observaciones provocaron una acalorada respuesta de Petraeus y volvieron a plantear dudas en Kabul y Washington sobre la voluntad de Karzai de sacar adelante a su país.
Cuando se le preguntó si se considera socio de EE.UU., Karzai dijo: “depende de cómo definan a un socio en EE.UU.”
“Hablaré por Afganistán, y hablaré por el interés afgano, pero postularé ese interés afgano en conexión y junto con un interés estadounidense y en cooperación con EE.UU.”, dijo. “En otras palabras, si buscáis un títere y llamáis socio a un títere, no. Si buscáis un socio, sí.”
……….
Rajiv Chandrasekaran, autor de Imperial Life in the Emerald City: Inside Iraq's Green Zone es editor asociado de The Washington Post. Ocupa este año en una misión especial concentrada en la información sobre los esfuerzos del gobierno de EE.UU. por estabilizar Iraq.

Fuente: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/12/12/AR2010121203747.html


Bradley Manning, ¿torturado?


Bradley Manning, ¿torturado?

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Torturado. Esa es la respuesta que dan los activistas en defensa de los derechos humanos sobre las condiciones del confinamiento que sufre Bradley Manning en una celda de la base militar de Quantico (Virginia). Más de medio año de detención que comenzó en el desierto de Kuwait.
Manning pasa 23 de las 24 horas confinado y permanentemente vigilado en una pequeña celda. Tiene prohibido hacer ejercicio y cualquier otra actividad. Si quiere hablar, leer o escuchar música deberá aprovechar la hora de esparcimiento. Carece de almohada y sábanas ya que se le aplica la observancia por suicidio.

Tan grave es la situación de Manning que fuentes próximas al gobierno británico confirman que “este asunto está sobre la mesa y el Caso Babar Ahmad flotando sobre inminentes y difíciles decisiones”.
Más lo estará si un informe reservado confirma que el valiente “soldado” tiene derecho a la nacionalidad británica o algún tipo de cobertura diplomática al ser hijo de una ciudadana de aquel país.
Un informe que es un misil en poder de la potente y temida defensa jurídica y política de Assange que más allá de lo inminente prepara ya el “juicio final” convencida de ganar el evite de la historia por las pruebas (o cartas) que obran en su poder.
Auténticas bombas de destrucción masiva de la corrupción política y económica a nivel global.
Más ahora que el contexto político o electoral juega a su favor en Europa y los aviones de las torturas, a los que los gobernantes europeos de entonces daban permiso para aterrizar, son casos a juzgar por la historia y los jueces, pero no a repetir.
Por lo pronto Londres se prepara, si todo sale como espera la defensa, para ser también el centro de atención y operaciones de una línea de defensa (sorpresiva y específica) del caso Manning. Dos por el caso de uno. Una buena noticia para sus defensores.
Sin duda el trato inhumano que sufre Manning tendrá implicaciones internacionales aunque sean “forzadas” por la defensa de Julian Assange. Hay abundante jurisprudencia con el sello del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre las impugnaciones presentadas por las defensas de detenidos que quieren evitar ser extraditados a los EE.UU. debido a las condiciones de encarcelamiento que les espera.
De hecho si alguien ha querido enviar un aviso con el trato que recibe Manning, lo que ha conseguido es que quede claro que las pácticas del terror ajenas a la jurisprudencia europea siguen vigentes en los EE.UU.
Amnistía Internacional se preguntaba en 2008 si EE.UU era de fiar a la hora de extraditar ciudadanos a aquel país. Hoy ya tiene la contestación más que confirmada.
El mito de las pocas luces del enemigo militar, otra cosa es que no dude en encarcelar sin juicio, inventar pruebas, comprar periodistas, amenazar, matar o torturar, se hace cada día más evidente.
Y es que el confinamiento extremo, tan del gusto del Pentágono, viola todo lo violable en materia de derechos humanos y garantías procesales. “Más de seis meses de detención en estas condiciones merecen en el ámbito jurídico europeo el calificativo de tortura.” Los autores del informe anteriormente citado, entre ellos algún abogado próximo al premier, ponen especial hincapié en que una cosa es imponer medidas punitivas a convictos sumamente violentos, condenados por los crímenes más atroces y que representan una amenaza para el orden de la prisión y otra cosa totalmente distinta es imponer estas condiciones a personas como Manning que no ha sido condenado ni juzgado y nunca ha sido amenaza física para nadie.
En EE.UU una selecta comisión de juristas independientes, fiscales, políticos de la Administración Kennedy, psicólogos, psiquiatras y funcionarios con experiencia carcelaria elaboraron en 2006 un informe cuyas conclusiones eran contundentes
El aislamiento de máxima seguridad sólo puede ser descrito como tortura
El informe confirmaba los numerosos estudios psiquiátricos de personas confinadas y vigiladas 23 horas al día que a partir de los seis meses, Manning los ha cumplido con creces, sufren una constelación de síntomas que incluye ansiedad abrumadora, confusión, alucinaciones y la súbita aparición de episodios de violencia y arrebatos autodestructivos.
Los efectos psicológicos pueden incluir ansiedad, depresión, ira, delirios, trastornos cognitivos, distorsiones de la percepción, pensamiento obsesivo, paranoia, psicosis y enlentecimiento
Son comunes los intentos de provocarse un traumatismo en la cabeza como síntoma “diabólico” de un deseo irrefrenable de hacer inconsciente el castigo del confinamiento. Además de las repercusiones a largo plazo que la ausencia de interacción social sostenida tiene para el cerebro humano, como se ha demostrado en el caso de soldados prisioneros y secuestrados por organizaciones terroristas.
Las condiciones del arresto que sufre Manning van a tener implicaciones internacionales. No dejaría de ser paradójico que el sufrimiento de Manning sea además y sobre todo un servicio a Julian Assange. ¿Suecia extraditará al fundador de WikiLeaks?. Antes tendrá que ceder el Reino Unido. Desde Londres ya han salido mensajes en dirección Estocolmo mostrando dudas y reservas sobre una posible complicidad del gobierno británico con los aliados de EE.UU en la Fiscalía sueca. Los gobiernos de coalición, ya se sabe.
Bradley Manning no volverá a casa por Navidad. Ese hogar en el que espera su madre y que han tenido la deschatez de visitar los carceleros de su hijo. “La han molestado en su propia casa”. Así son. “No hay ni la más mínima diferencia con el comportamiento de una mafia”. Nos explica uno de los voluntarios que lucha en la selva de los procedimientos para encontrar una salida al prisionero. La revolución es el Derecho.
Quizá el auténtico hombre del año 2010 sea este joven oficial encerrado 23 horas en una minúscula celda de una prisión militar. Hasta allí ha acudido un gigante del periodismo que ha defendido al héroe desde la acera.
Al militar leal con la Constitución que ha denunciado la conspiración y la involución de los que permiten el tráfico de drogas a gran escala (ya veremos si es que se aprovechan) y financian a los que asesinan a sus propios compañeros.
Al militar que un congresista de los Estados Unidos defiende en los campus universitarios de una gran nación que como España requiere urgentemente de un cambio radical en sus estructuras políticas:
El soldado Manning es un verdadero patriota. Antes en este país a estos valientes se les llamaba así.
Las 23 horas de aislamiento que sufre el soldado Manning forman parte esencial del clima de miedo e intimidación que estas condiciones inhumanas tienen la intención de crear. Un aviso para los valientes o temerarios que se aventuren a desvelar la “Gran Corrupción Global” que los políticos decentes no pueden controlar y los indecentes han celebrado comprando villa y terreno allende los mares.
Como dice Ron Paul, los verdaderos patriotas, son los que están dispuestos a jugarsela por la Constitución de todos. Los Héroes.
Foto | bradleymanning.org


El enviado de EEUU para Afganistán; "deben detener esta guerra"


Últimas palabras de Holbrooke: "Deben detener esta guerra en Afganistán"
Por: Agencias, traducido del inglés por Ivana Cardinale para Aporrea.org
Fecha de publicación: 14/12/10






Richard Holbrooke
Credito: Agencias
14 de diciembre de 2010.-El enviado de EEUU para Afganistán Richard Holbrooke dio sus escalofriantes últimas palabras acerca del conflicto militar de nueve años antes de morir el lunes en la noche.

“Ustedes deben detener esta guerra en Afganistán”, dijo Holbrooke a su cirujano antes de entrar a una operación de 21 horas, informaron miembros de su familia al diario The Washington Post.

Holbrooke fue el enviado especial a Afganistán y Pakistán de la administración Obama, un hombre cuyas habilidades diplomáticas y comprensión de Afganistán y Pakistán era un recurso valioso para EEUU.

Él murió el 13 de diciembre de 2010 en Washington debido a complicaciones en la cirugía.

Sus últimas inquietantes palabras ilustran la profundidad de las dudas entre los actores claves sobre la viabilidad de los esfuerzos de la OTAN-EEUU en la región devastada por la guerra, los cuales han sido expresados este año por el gobierno de Karzai, el gobierno británico y asesores del ex General Stanley McChrystal.

Mientras la violencia ha aumentado en Afganistán en los dos últimos años, la administración Obama retrocedió en su límite de tiempo de retirarse en julio del 2011, y una mayoría del público estadounidense ya no cree que vale la pena luchar en la guerra.

Las décadas de experiencia en diplomacia de Holbrooke incluyen haber sido embajador de EEUU ante la ONU, embajador en Alemania y otros cargos, incluyendo asesorar a cuatro presidentes en política exterior. Él es particularmente conocido por intermediar en los acuerdos de paz de Dayton en 1995, cuando terminó la guerra en Bosnia.


The Washington Post lo describió como un “destacado, único en presencia que ayudó definir la estrategia de seguridad nacional de EEUU durante 40 años y tres guerras, conectando a políticos de Washington con la élite de Nueva York y personajes de influencia en ciudades alrededor del mundo.


Falta de confianza en el pueblo o la basura debajo de la alfombra



La basura debajo de la alfombra

Falta de confianza en el pueblo

Estamos viviendo en nuestro país hechos cruciales que pueden tener gran repercusión sobre su futuro, en el sentido de que su interpretación errada puede producir grandes confusiones y desorientar la lucha popular por justicia social y redistribución equitativa del poder.
Nos apresuramos a realizar algunas puntualizaciones sobre cuestiones esenciales para tratar de contribuir al debate de estos días, aun a riesgo de que nuestras reflexiones merezcan correcciones que nos preparamos a aceptar humildemente.



En primer lugar:
- la herramienta de la huelga, utilizada en esta instancia por ADEOM no debe caer en la rutina irreflexiva y debe examinar cuidadosamente los resultados políticos de la misma. O sea, que se deben de tratar de eliminar medidas de lucha rutinarias que afecten a la población antes que dañar a los patrones, que es su efecto deseado. Para ser más concretos, nos imaginamos, tal vez ingenuamente, por ejemplo, la acumulación de basura sin recoger afectando selectivamente a poderosos y no al pueblo en general y concitando la simpatía del mismo. Nos imaginamos también un paro del transporte no cobrando boleto y, en cambio, repartiendo folletos explicativos sobre los motivos del gremio en cuestión y no dejando a la población a pie. Nos imaginamos grupos de acción directa organizados por los sindicatos apoyando a medidas de los mismos y atacando asimismo intereses de los poderosos de alguna manera.


Por el otro lado:
- nos imaginamos a una fuerza política popular recurriendo a la organización de sectores del pueblo para combatir los flagelos que afectan a todos; en materia de seguridad a brigadas populares coadyuvando con la policía; a grupos de voluntarios, que en este caso de la huelga de ADEOM no faltaron, por cierto, ayudando a los obreros del sindicato a recoger la basura y a eliminar los focos de contaminación. Nos imaginamos a un gobierno popular que impulse la solidaridad de clase con los trabajadores y la participación y no implementando medidas de fuerza contra los mismos ni alentando desde las tribunas oficiales enemistades entre diferentes sectores del pueblo. Nos imaginamos a un gobierno popular que se apoye en las masas y no en  un aparato militar cuya contaminación con ideas prepotentes e imperialistas está probada históricamente y que jamás ha abjurado de las mismas y a un gobierno popular que impulse la aplicación de la justicia y no aliente una vuelta a la espiral represiva que vivió nuestro país en particular a partir del gobierno cripto-dictatorial de la ridícula e infame copia de fascista de Pacheco Areco.


Cuando un gobierno elige declaradamente apoyarse en nuestras perniciosas fuerzas armadas que no son otra cosa que “la prolongación de las que había en la dictadura”, está ya manifestando implícitamente su falta de confianza en el pueblo.

Ricardo Ferré