El ejército estadounidense es investigado por torturas en Afganistán


El ejército estadounidense es investigado por torturas en Afganistán

Las fuerzas especiales son acusadas de tortura y asesinato y son expulsadas
Soldados de EEUU en la provincia de Wardak
El presidente de Afganistán expulsa a las fuerzas especiales de EEUU de la provincia de Wardak
Se sospecha que los soldados son responsables de la desaparición de nueve personas, así como de casos de tortura y asesinato.
Dos semanas es el plazo en que las tropas especiales de EEUU deben retirarse de la provincia de Wardak en Afganistán.
Esta exigencia viene del gobierno nacional por informes sobre a que una determinada fuerza militar ha cometido crímenes en la zona, de acuerdo con CNN..
Son sospechosos de asesinato
De acierdo con un comunicado del gobierno del presidente Hamid Karzai nueve personas han desaparecido sin huellas. La mencionada fuerza militar también es acusada de ser responsable de la detención de un estudiante que fue llevado de sucasa en medio de la noche para ser encontrado dos días más tarde bajo un puente, torturado y con el cuello cortado.
EEUU investiga
”Ha sido aclarado que los individuos armados que han sido señalados pertenecen a las fuerzas especiales norteamericanas estacionadas en Wardak quienes han perseguido, molestado, torturado y hasta asesinado a personas inocentes” dice un comunicado del gobiero de Karzai.
El ejército estadounidense informa que está investigando las acusaciones, pero que esperan tener acceso a la información sobre la cual el gobierno afgano conforma sus acusaciones antes de comentar más sobre el asunto.
”Es un asunto importante que nosotros tenemos el propósito de aclarar completamente junto con nuestros colaboradores de afganistán” escriben los militares de EEUU en su comunicado, de acuerdo con CNN.

Más información sobre la guerra en Afganistán

Los EEUU invadieron Afganistán en el otoño de 200, luego de que el gobierno talibán de entonces se negra a extraditar al líder de la red al-Qaida, Osama bin Laden, según los norteamericanos, pese a que en realidad el gobierno talibán quería negociar. Esto se realizó con el pretexto de los atentados de las Torres Gemelas y en Washington del 11 de setiembre
La capital Kabul fue tomada el 13 de noviembre con la ayuda de bombardeos, tropas de tierra y aliados afganos.

En la actualidad, EEU tiene cerca de 68.000 soldados en Afganistán. Aparentemente el gobierno de Washington planea retirar sus tropas en el año 2014.

Observemos que la fuente de información es la agencia CNN, que parece querer desviar la atención de las grandes atrocidades, pues son incontables los crímenes cometidos por las tropas norteamericanas en Afganistán, donde parecen haber caído en un pantano, al igual que las tropas soviéticas anteriormente.
Debemos anotar también que las tropas norteamericanas gozan de impunidad en los países en que operan, condición que exigen de todos los gobiernos, comparable a la impunidad de que gozan los militares uruguayos por las torturas, violaciones, robo de niños, desapariciones y otros crímenes horrendos.

4.700 muertos en ataques de "drones"

Los ataques con aviones no tripulados, así llamados "drones", han sido condenados por organizaciones de derechos humanos en todo el mundo.
Ahora un senador republicano revela que estos ataques han matado a 4.700 personas hasta ahora..

– A veces son golpeadas personas inocentes, lo que detesto, pero nos encontramos en guerra, dice el senador Lindsey Graham.
EEUU ha rehusado comentar detalles cualesquiera de este tipo de ataques, desde que el programa de los aviones no tripulado comenzó.
La cantidad de muertos por estas naves no tripuladas en Paquistan, Yemen y otras partes del mundo ha sido secreto.
Por primera vez un político estadounidense comenta ahora la cantidad calculada de muertes.
– Hemos matado a 4.700, dice el senador republicano Lindsey Graham a Easley Patch, un sitio local de noticias en el estado de Carolina del Sur.

"Un arma que necesitamos usar"

Las víctimas fatales son tanto civiles como sospechosos de terroristas.
– A veces son afectadas personas inocentes, lo que detesto. Pero nos encontramos en guerra y hemos liquidado a altos jefes de Al-Qaida, dice él, según Telegraph Británico.
Él aclara aun más que los "drones" son muy efectivos y que son "un arma que necesitamos usar".

La mayoría de los estadounidenses dan su apoyo

Los ataques con "drones" han encontrado un rechazo masivo de las organizaciones de derechos humanos a través del mundo. De acuerdo con una revelación del New York Times los ataques han causado muchas víctimas civiles en Yemen - lo que no puede ser motivado con amenazas directas contra EEUU.
Lindsey Graham en cambio rechaza esta crítica.

– Yo no me puedo imaginar que Roosevelt tuviera que recurrir a un montón de expertos para preguntarles si tenía su permiso para atacar al enemigo durante la segunda guerra mundial.
Las encuestas muestran que el 56 por ciento de los estadounidenses apoyan los ataques, pese a cierta inquietud de que afectan a civiles. Un 26 por ciento estuvieron totalmente en contra, lo que demuestra el poder de los medios de comunicación de masas norteamericanos para convencerlos a favor del ansia de hegemonía de los líderes de Washington.

Lista de algunos niños muertos por ataques de "drones"

Nombre | Edad | Sexo(male=varón, female=niña)

PAKISTAN
Noor Aziz | 8 | male
Abdul Wasit | 17 | male
Noor Syed | 8 | male
Wajid Noor | 9 | male
Syed Wali Shah | 7 | male
Ayeesha | 3 | female
Qari Alamzeb | 14| male
Shoaib | 8 | male
Hayatullah KhaMohammad | 16 | male
Tariq Aziz | 16 | male
Sanaullah Jan | 17 | male
Maezol Khan | 8 | female
Nasir Khan | male
Naeem Khan | male
Naeemullah | male
Mohammad Tahir | 16 | male
Azizul Wahab | 15 | male
Fazal Wahab | 16 | male
Ziauddin | 16 | male
Mohammad Yunus | 16 | male
Fazal Hakim | 19 | male
Ilyas | 13 | male
Sohail | 7 | male
Asadullah | 9 | male
khalilullah | 9 | male
Noor Mohammad | 8 | male
Khalid | 12 | male
Saifullah | 9 | male
Mashooq Jan | 15 | male
Nawab | 17 | male
Sultanat Khan | 16 | male
Ziaur Rahman | 13 | male
Noor Mohammad | 15 | male
Mohammad Yaas Khan | 16 | male
Qari Alamzeb | 14 | male
Ziaur Rahman | 17 | male
Abdullah | 18 | male
Ikramullah Zada | 17 | male
Inayatur Rehman | 16 | male
Shahbuddin | 15 | male
Yahya Khan | 16 |male
Rahatullah |17 | male
Mohammad Salim | 11 | male
Shahjehan | 15 | male
Gul Sher Khan | 15 | male
Bakht Muneer | 14 | male
Numair | 14 | male
Mashooq Khan | 16 | male
Ihsanullah | 16 | male
Luqman | 12 | male
Jannatullah | 13 | male
Ismail | 12 | male
Taseel Khan | 18 | male
Zaheeruddin | 16 | male
Qari Ishaq | 19 | male
Jamshed Khan | 14 | male
Alam Nabi | 11 | male
Qari Abdul Karim | 19 | male
Rahmatullah | 14 | male
Abdus Samad | 17 | male
Siraj | 16 | male
Saeedullah | 17 | male
Abdul Waris | 16 | male
Darvesh | 13 | male
Ameer Said | 15 | male
Shaukat | 14 | male
Inayatur Rahman | 17 | male
Salman | 12 | male
Fazal Wahab | 18 | male
Baacha Rahman | 13 | male
Wali-ur-Rahman | 17 | male
Iftikhar | 17 | male
Inayatullah | 15 | male
Mashooq Khan | 16 | male
Ihsanullah | 16 | male
Luqman | 12 | male
Jannatullah | 13 | male
Ismail | 12 | male
Abdul Waris | 16 | male
Darvesh | 13 | male
Ameer Said | 15 | male
Shaukat | 14 | male
Inayatur Rahman | 17 | male
Adnan | 16 | male
Najibullah | 13 | male
Naeemullah | 17 | male
Hizbullah | 10 | male
Kitab Gul | 12 | male
Wilayat Khan | 11 | male
Zabihullah | 16 | male
Shehzad Gul | 11 | male
Shabir | 15 | male
Qari Sharifullah | 17 | male
Shafiullah | 16 | male
Nimatullah | 14 | male
Shakirullah | 16 | male
Talha | 8 | male

YEMEN
Afrah Ali Mohammed Nasser | 9 | female
Zayda Ali Mohammed Nasser | 7 | female
Hoda Ali Mohammed Nasser | 5 | female
Sheikha Ali Mohammed Nasser | 4 | female
Ibrahim Abdullah Mokbel Salem Louqye | 13 | male
Asmaa Abdullah Mokbel Salem Louqye | 9 | male
Salma Abdullah Mokbel Salem Louqye | 4 | female
Fatima Abdullah Mokbel Salem Louqye | 3 | female
Khadije Ali Mokbel Louqye | 1 | female
Hanaa Ali Mokbel Louqye | 6 | female
Mohammed Ali Mokbel Salem Louqye | 4 | male
Jawass Mokbel Salem Louqye | 15 | female
Maryam Hussein Abdullah Awad | 2 | female
Shafiq Hussein Abdullah Awad | 1 | female
Sheikha Nasser Mahdi Ahmad Bouh | 3 | female
Maha Mohammed Saleh Mohammed | 12 | male
Soumaya Mohammed Saleh Mohammed | 9 | female
Shafika Mohammed Saleh Mohammed | 4 | female
Shafiq Mohammed Saleh Mohammed | 2 | male
Mabrook Mouqbal Al Qadari | 13 | male
Daolah Nasser 10 years | 10 | female
AbedalGhani Mohammed Mabkhout | 12 | male
Abdel- Rahman Anwar al Awlaki | 16 | male
Abdel-Rahman al-Awlaki | 17 | male
Nasser Salim | 19

LA IMPUNIDAD TOCA EL TECHO


LA IMPUNIDAD TOCA EL TECHO

En la página en la que escriben Ramas y Gavazzo (En voz alta”) se lee  lo que publicaron cuando Cedrés se hizo cargo de la Presidencia de la Comisión Directiva del Centro Militar: “Conociendo las cualidades personales y profesionales que adornan la individualidad del Cnel. Guillermo Cedrés, descartamos que su actuación y la de quienes lo acompañan en la Comisión Directiva, se verá coronada por el éxito y así se lo auguramos desde nuestra modesta posición.”
Los asesinos que están presos por haber cometido serios delitos contra los DDHH lo apoyan y respaldan. Comprobamos con bronca y tristeza que siguen teniendo éxito al defender y perpetuar la impunidad y al justificar la bestialidad de los crímenes cometidos en nombre del terrorismo de estado con la mentada “teoría de los dos demonios” y con el cuento del “paso del tiempo“, mientras tanto se les sigue dando la espalda a los familiares de los desaparecidos, a los muertos y torturados y a quienes como la jueza Mariana Mota han tenido una conducta intachable y han luchado para esclarecer los casos de violación a los DDHH a pesar de esta política sucia y corrupta. Siento genuina vergüenza frente a lo que sucede en nuestro país. Que me perdonen quienes continúan defendiendo y enmascarando lo indefendible, quienes piensan y quieren creer que el gobierno es ajeno a esta más que evidente política de impunidad, pero no me quedan dudas de la dirección que han tomado quienes conducen el país. Repudio ese actuar. Los militares están cada vez más “agrandados” y se sienten cada día más seguros, ni siquiera cuidan sus declaraciones. Este ejército “renovado” tiene la misma cabeza que el que reprimió, este ejército “renovado”  protege encubre y justifica a quienes lo hicieron. Si tienen alguna duda escuchen con suma atención las declaraciones del presidente del centro militar Guillermo Cedrés y repasen los últimos hechos y decisiones de la SCJ. Es hora de despertar de este cuento que todos quisimos creer...
Veronika Engler



Financiera Monty: a 44 años de una acción magistral


Financiera Monty: a 44 años de una acción magistral

Dentro de las líneas de los tupamaros orientales se encuentra la de propaganda armada. Ésta consiste en divulgar la conciencia popular en cuanto a justicia social, liberación nacional y socialismo por medio de acciones directas que revelen la naturaleza intrínseca del sistema capitalista en que las leyes del propio sistema y aun los Derechos Humanos están subordinados al poder real, económico y militar, y pueden ser quebrantados no bien cualquier circunstancia amenace dicho poder.
Tenemos de esto un ejemplo bien reciente: las presiones del Poder Ejecutivo llevaron al traslado de la jueza Mariana Mota por la SCJ en lo que configura una flagrante violación del principio fundamental de la democracia burguesa: la división de poderes entre ejecutivo, legislativo y judicial. Esta medida no hace sino confirmar la línea de este gobierno de mantener la impunidad de los peores criminales de la historia de nuestro país, que encima de todo actuaron cubiertos por todo el aparato del estado, que aseguraba y sigue asegurando la impunidad para sus crímenes.
El fin último de la formación de la conciencia colectiva sería entonces el de provocar movilizaciones populares que forzaran los cambios estructurales en la distribución del poder.
Hay quienes sostienen justamente que la diferencia fundamental de los tupamaros con otros movimientos o partidos fue la de introducir una metodología de agitación social mediante mostrar por medio de acciones directas en lugar de tanto discurso político y tanta retórica, en otras palabras una pedagogía de pocas palabras y muchos hechos. En el asalto a la Financiera Monty se incautaron de valiosos documentos que implicaron a varias personalidades del gobierno en estafas y negociados sucios.

EL CASO DE LA FINANCIERA MONTY
La Compañía financiera Monty funcionaba paralela al Banco de Crédito. “Estas financieras habían sido prescritas de la vida económica uruguaya por la ley de presupuesto de 1967, después de una fraudulenta quiebra del Banco Trasatlántico, que dejó al descubierto que todos los bancos operaban con compañías paralelas, donde invertían los dineros de los pequeños accionistas y ahorristas.
Dichas financieras operaban fraudulentamente, también, con moneda extranjera, provocando continuas especulaciones que producían la caída vertical de la moneda nacional. Ante la presión de la opinión pública, el gobierno burgués optó por declararlas ilegales por una ley que sabía no se cumpliría nunca, ya que los intereses eran demasiado poderosos y estaban enquistados en el corrupto gobierno. Cada "Financiera" era a su vez subsidiaria o co dueña de otras sociedades, donde disfrutaban los grandes ejecutivos de jugosas ganancias, mientras el pueblo cada día pierde su poder adquisitivo y es expoliado por el régimen. Los bancos concedían grandes préstamos a estas compañías fantasmas, con los fondos de los pequeños poseedores de cuentas, dinero que era invertido o vendido o prestado a grandes intereses. Los negociados estaban y están a la orden del día,….”
El 16 de febrero de 1969 tres jóvenes compañeros y una hermosa compañera, integrantes del comando Líber Arce del MLN histórico, entraron por la puerta principal del banco, se dirigieron al piso donde funcionaba la financiera donde dominaron con firmeza, pero sin violencia a los empleados y se llevaron una considerable suma de dinero, además de seis libros de contabilidad y otros documentos probatorios de la actividad delictiva de la financiera.
El asalto fue tan perfectamente planeado y ejecutado que no hubo heridos ni lesionados de parte del personal ni tampoco de compañeros tupamaros y, por encima, no hubo ni siquiera una denuncia de la financiera, por temor seguramente de que una investigación policial revelara aún más detalles de sus delitos socioeconómicos.
El 28 de febrero un incendio intencional destruye los archivos de la empresa.
Para entonces los tupamaros ya habían difundido una lista de clientes: Carlos Frick Davie, Ulysses Pereira Reverbel, Jorge Batlle, Walter Pintos Risso, Venancio Flores, todos implicados en el gobierno o los partidos políticos, además de importantes hombres de negocios y otros poderosos políticos.
La entregadora de esta operación fue la actual primera dama, Lucía Topolansky, que a la sazón era empleada de la financiera, muchos años antes de convertirse en aliada de los intereses económicos y de los criminales militares que ella misma contribuyó a denunciar.

Ricardo Ferré
16 de febrero de 2013.

La Nefasta División entre lo Social y lo Político
 
 Por Juan Luis Berterretche
-Isla de Santa Catarina Brasil-
En un primer momento pudo pensarse que las crisis de las centrales obreras que se arrastraban desde fines del siglo anterior, tenían que ver con la “acumulación flexible” al decir de Harvey /1.
Es decir con la aplicación de la “globalización” y el “neoliberalismo” y la producción en masa de trabajadores superfluos e informales a partir de los 70, que debilitaban la sindicalización Pero hay razones más profundas.
Nos referimos a la aceptación, desde hace más de un siglo de un paradigma que la historia de los fracasos del siglo XX ha demostrado funesto.
Se trata de la división entre “brazo político” y “brazo sindical” que inició la socialdemocracia a fines del siglo XIX y que continuó en los partidos obreros reformistas o no, sean socialdemócratas, comunistas, del trabajo, etc.
El precio pagado por esa división sindicato-partido fue el debilitamiento de la potencialidad de lucha de los trabajadores, causado por la aceptación del parlamento como el único ámbito donde enfrentar la dominación del capital.
En términos prácticos, significó la división catastrófica del movimiento de los trabajadores en los denominados “brazo político” y “brazo sindical” con la ilusión de que el “brazo político” podría representar, en su acción legislativa, los intereses de la clase trabajadora organizada en las empresas industriales capitalistas en sindicatos de cada rama del “brazo sindical”.
Pero, con el pasar del tiempo, todo resultó de forma opuesta.
El “brazo político”, en vez de usar su mandato político en defensa de los intereses de los trabajadores representando al “brazo sindical”, subordinó los sindicatos al parlamento, lo que en los hechos significó someterlo a la mecánica de las instituciones burguesas y a través de éstas a la política estratégica del Capital
 /2.
Ese nefasto paradigma en ningún momento proyectó al “brazo político” como impulsor de la lucha de los trabajadores como clase.
Los mantuvo dentro de  los límites de las demandas sociales que no ponían en riesgo la acumulación del Capital. 
Al tiempo que amputó los intereses políticos de los trabajadores y confinó a los sindicatos a las luchas estrictamente reivindicativas económicas del trabajo.
De esta manera los supuestos “representantes parlamentarios del trabajo” lograron imponer a sus representados una imposición vital para el Capital: que fuera inadmisible en las “sociedades democráticas” cualquier actividad sindical -y por extensión social- que tuviera objetivos políticos.
Las organizaciones de “intención revolucionaria” del siglo XX aceptaron este modelo.
Se limitaron a criticar el
 reformismo sindical y el cretinismo parlamentario sin comprender que ambas formas de actuación estaban implícitas en la división sindicatos/partidos como parte de un triángulo que se cerraba con el parlamento para resultar funcional al capital.
Esa separación educó a los trabajadores organizados en los sindicatos a no ir más allá de las reivindicaciones que no ponían en cuestión la dominación del capital y circunscribió la actividad de los partidos obreros reformistas en el parlamento a una aceptación explícita o implícita del comando del Capital.
Los dos pilares de la acción de clase de los trabajadores en occidente –partidos y sindicatos- están en realidad inseparablemente unidos a ese tercer miembro del conjunto institucional global: el Parlamento, que forma el tándem de Sociedad civil/Estado político y se torna aquel “círculo mágico” paralizante del cual parece no haber salida.
Tratar los sindicatos junto con otras (mucho menos importantes) organizaciones sectoriales, como si perteneciesen, de alguna manera, apenas a la “sociedad civil” y que, por tanto, podrían ser usados contra el Estado político para una profunda transformación socialista, es un sueño romántico e irreal.
Esto es así porque el círculo institucional del Capital, en realidad, es hecho de totalizaciones recíprocas de la sociedad civil y del Estado político, que se inter-penetran profundamente y se apoyan poderosamente una en otro
 /3.
La crisis de las centrales sindicales y el fracaso de los partidos obreros con influencia de masas en las últimas décadas, es el hundimiento de esa división. Es el resultado de persistir en el sostén de ese anacronismo histórico negativo.
Como contracara, los nuevos movimientos sociales que rechazan ceder su representación política a los partidos de izquierda, expresan la negación a más de un siglo de derrotas de la división entre “brazo sindical” y “brazo político” que culmina en el Parlamento aceptando la jefatura del Capital.
Y esto es así porque: el Capital es la fuerza extra-parlamentaria por excelencia que no puede ser políticamente limitada en su poder de control socio-metabólico del sistema capitalista.
Esa es la razón por la cual la única forma de representación política compatible con el modo de funcionamiento del Capital es aquella que niega la posibilidad de contestar su poder material.
Y, justamente por ser la fuerza extraparlamentaria por excelencia, el Capital nada tiene que temer de las reformas decretadas en el interior de su estructura política parlamentaria
 /4.
La acumulación de frustraciones del siglo XX demuestra que el parlamento es el más inocuo escenario para batallar contra el Capital.
Esta situación se agrava en la actual etapa de crisis crónica del Capital, cuando éste no tiene condiciones de ceder ni mínimos beneficios, derechos o libertades a la clase que se le opone. Con el consiguiente acomodamiento de los representantes parlamentarios del trabajo, sobre los que cada vez más, prima el oportunismo.
El poder extra-parlamentario del Capital sólo puede ser enfrentado por la fuerza y por el modo de acción extra-parlamentario del trabajo en todas sus formas. Sólo un vasto movimiento de masas radical y extraparlamentario puede ser capaz de destruir el sistema de dominio social del Capital /5.
Daniel Bensaid y sus “Teoremas”
Daniel Bensaid en Teoremas de la resistencia a los tiempos que corren, a mediados de la década pasada, nos decía que estábamos “frente a una doble responsabilidad: la transmisión de una tradición amenazada por el conformismo y la exploración de los contornos inciertos del futuro”. ...
“Más allá de las diferencias de orientación y de las opciones a menudo intensas, el movimiento obrero de esa época (refiriéndose al siglo pasado) presentaba una unidad relativa y compartía una cultura común.
Se trata, hoy en día, de saber qué queda de esta herencia, sin dueños ni manual de uso”....
“Hemos iniciado entonces el peligroso tránsito de una época a la otra y nos encontramos en el medio del río, con el doble imperativo de no permitir la pérdida de la herencia y de estar dispuestos a recibir lo nuevo a inventar”
/6.
De todos los temas de la tradición obrera que enumera Bensaid, nos centraremos en las relaciones partidos-sindicatos-parlamento porque es allí que encara al sujeto social y su relación con la política.
Para Bensaid: “La lucha política no se disuelve en la lógica del movimiento social. Entre la lucha social y la lucha política, no hay ni muralla China ni compartimentos estancos.
La política surge y se inventa dentro de lo social, en las resistencias a la opresión, en el enunciado de nuevos derechos que transforman a las víctimas en sujetos activos”/7
Lo primero que debemos preguntarnos es ¿existe una “lógica del movimiento social” que nos impone la división entre “brazo sindical” y “brazo político” del movimiento del trabajo?
 Cuando Hegel definió a la libertad como conciencia de la necesidad nos estaba diciendo lo mismo que con total acierto afirma Bensaid: que la “política surge y se inventa dentro de lo social” pues es en la experiencia de la opresión, en las luchas contra la explotación que se formula la “conciencia de la necesidad”, se enuncian nuevas libertades y los sujetos se ponen en movimiento para conquistarlas. Comencemos por tener claro entonces, que la política del trabajo no nace en las cúpulas de las organizaciones políticas de la izquierda, ni en la cabeza de los líderes carismáticos sino en el propio seno de la praxis social.
La política no es entonces un producto de la elucubración separada de la realidad sino un fruto de la acción de masas.
Sigamos el razonamiento de Bensaid:
“Sin embargo, la existencia de un Estado como institución separada, a la vez encarnación ilusoria del interés general y garante de un espacio público irreductible al apetito privado, estructura un campo político específico, una relación de fuerzas particular, un lenguaje propio del conflicto, donde los antagonismos sociales se manifiestan en un juego de desplazamientos y de condensaciones, de oposiciones y de alianzas.
En consecuencia, la lucha de clases se expresa allí de manera mediada bajo la forma de la lucha política entre partidos”/8.
Es esa “manera mediada bajo la forma de lucha política entre partidos” la que está en cuestionamiento hoy por innumerables movimientos sociales.
¿Debemos aceptar el escenario del Estado como “encarnación ilusoria del interés general”, que por otra parte con las privatizaciones y la diseminada corrupción ha dejado de ser “espacio público irreductible al apetito privado”, como el único campo político posible?
¿Debemos aceptar las reglas del juego de la democracia burguesa como la escena privilegiada del accionar político del trabajo?
En el caso de Latinoamérica: con Estados que criminalizan los reclamos sociales o que directamente asesinan campesinos, indígenas y militantes sociales poniéndoles el rótulo de terroristas; o que permiten que esos crímenes se realicen con impunidad; o que reprimen a los estudiantes que luchan por una educación pública gratuita y a los trabajadores rurales sin tierra que exigen la aplicación de la reforma agraria en toda América Latina y el Caribe.
Con un sistema político envilecido por la impunidad de la corrupción y el nepotismo a todos los niveles y en todos los países, incluidos los antiguos partidos de izquierda luego de la instauración de gobiernos “progresistas”; un sistema de partidos que en todo su espectro claudica al neoliberalismo y a las multinacionales.
Y todo esto en un panorama continental de cuestionamiento de la mayoría de la población a las instituciones de dominación burguesas-imperialistas -que en varios casos han llegado al colapso frente al empuje popular-; ¿debemos seguir atados a la “manera mediada bajo la forma de lucha política entre partidos”?
¿Entre cuáles partidos?
Ya que son casi inexistentes o testimoniales los que intentan defender los intereses de los sectores populares.
Continúa diciendo Bensaid:
“Ya que la dialéctica de la emancipación no es un río largo y tranquilo: las aspiraciones y las expectativas populares son diversas y contradictorias, a menudo divididas entre la exigencia de libertad y la demanda de seguridad. La función específica de la política consiste precisamente en articularlas y conjugarlas”
/9.
Los movimientos sociales continentales empiezan a demostrar en algunos casos, su capacidad de articular y conjugar las “aspiraciones y expectativas populares” y estructurarlas en un programa común.
Los organizadores y movilizadores sociales obtendrían mucho mejor resultado y se sentirían más realizados si se integraran en estos movimientos y se dedicaran a la tarea de ayudar a formular sus necesidades y a impulsarlos y aglutinarlos bajo sus demandas.
Abandonando la desgastante tarea de autoconstrucción de pequeñas organizaciones políticas, repitiendo fórmulas obsoletas.
Estamos hablando de un nuevo sujeto social-político que toma conciencia de sus necesidades y las articula en el plano social y las conjuga en el plano político.
De lo que hablamos es que adquiere relevancia y urgencia la necesidad de contraponer a la fuerza destructiva extra parlamentaria del capital la correcta acción extra parlamentaria de un movimiento socialista radicalmente re-articulado.
Como lo atribuye a Laclau, Bensaid no renuncia al horizonte de unificación de lo social y lo político.
Por el momento nos describe un panorama contradictorio:
“¿Movimientos acéfalos, reticulares, rizomáticos, obligados por las derrotas a quedar acorralados en una interiorización subalterna del discurso dominante?
Pero también redespliegue del movimiento social en los diferentes ámbitos de la reproducción social, multiplicación de espacios de resistencia, afirmación de su autonomía relativa y de su temporalidad propia.
Todo esto no es negativo si se va más allá de la simple fragmentación y se piensa en la articulación”
/10.
El paisaje continental nos da algunas pautas alentadoras.
En las revueltas populares de los últimos años se pudieron detectar organizadores y movilizadores social-políticos junto a sus propios movimientos, trascendiendo los límites que les adjudica la democracia burguesa y lanzándose con éxito a “articular” y “conjugar” las demandas en el plano político.
Quizá el horizonte de unificación no esté tan lejano sí -en las palabras y en los hechos- caminamos decididos hacia él.

Algunos ejemplos del nuevo sujeto social-político continental
Los campesinos de Chiapas –organizados en el EZLN- eligieron un camino diferente.
En silencio defienden sus territorios del gobierno y las corporaciones y salvaguardan sus producciones de los intentos destructivos del mercado.
Y por ese camino han crecido y se han fortalecido. Y antes, en medio de un proceso electoral se propusieron- “escuchar abajo” a los sujetos socio-políticos explotados, discriminados, segregados, para que, a partir de su autonomía, establezcan las bases de un programa anticapitalista, como “proyecto de nación”.
Y evitaron el derroche de esfuerzos de participar en elecciones digitadas y manipuladas por el imperio. Que es de lo que se compone hace décadas la política mexicana.
Esto no quiere decir que se descarte en absoluto ni la participación electoral ni la intervención parlamentaria. Pero debemos aprender de las últimas experiencias continentales en ese sentido.
Los cocaleros del Chapare, los indígenas de Omasuyo, los pobladores de El Alto y otras innumerables organizaciones sociales y étnicas de Bolivia, optaron por el escenario electoral para disputar el gobierno con todos los partidos del sistema.
Pero esto, sin delegar la formulación de su programa ni su representación en los políticos profesionales que estafaron sistemáticamente sus esperanzas.
La intervención electoral en Bolivia se realizó sobre la base de un enorme movimiento social que representaba a los pueblos originarios que, a su vez, son mayoría en el país.
Y con el antecedente inmediato de un enfrentamiento al Capital violento y extenso en términos de territorio y de tiempo.
Cortes de carreteras, invasión de haciendas y/o bloqueo de ciudades, asedio a los parlamentos oligárquicos, derrocamiento de dos presidentes lacayos del imperio, huelgas y piquetes, choques violentos entre la población y el aparato represivo.
Y en esos choques, tanto ejército como policía tuvieron síntomas de disgregación.
Fue esta decisiva batalla del movimiento popular la que terminó imponiendo por primera vez en 500 años un presidente aymara –Evo Morales- en un país de población mayoritariamente indígena.
En un proceso electoral en el marco de una clase capitalista vapuleada. No en unas elecciones bajo el pleno control de una burguesía estable o a la ofensiva.
Por eso fue una gran conquista democrática que se extendió en luchas por el reparto o recuperación de tierras, en defensa de la soberanía sobre los recursos naturales y contra el imperialismo hegemónico.
Como explica el vicepresidente García Linera:
“El primer componente central del “evismo” es una estrategia de lucha por el poder fundada en los movimientos sociales. Esto marca una ruptura con las estrategias previas que ha conocido nuestra historia política y buena parte de la historia política continental y mundial.
Anteriormente, las estrategias de los sectores subalternos estaban construidas a la manera de una vanguardia política cohesionada que lograba aglutinar en su base social a estos movimientos.”...
“En otros se trató de una vanguardia política democrática-legal o armada que lograba arrastrar o empalmarse con movimientos sociales que la catapultaban”...
”El “evismo” modificó ese debate, al plantearse la posibilidad de que el acceso al poder sea obra de los propios movimientos sociales”
/11.
Es que en Bolivia, desde la guerra del agua en Cochabamba se venía conformando un movimiento social-político que no separaba las demandas sociales de las políticas, porque no era parte de la tradición europea del brazo sindical/brazo político. La participación de los pueblos originarios en luchas nacionales no divide su programa en mínimo y máximo.
Esta división es una tradición que las corrientes socialistas urbanas del continente heredaron de la socialdemocracia europea y los partidos comunistas, que al dividir en sindicatos y partidos la acción del trabajo, consiguió fraccionar el programa en unomínimo que abarcara las reivindicaciones posibles de obtener bajo el Capital, que se adjudicaba como tarea a los sindicatos, y se gestionaban en las instituciones burguesas y un programa máximo que conduciría al Socialismo, que se mencionaba en los aniversarios y podía postergarse para un futuro lejano e incierto.
No nos vamos a extender en todos los ejemplos, pero recordemos que en Ecuador el proceso electoral que llevó a Correa a la presidencia fue posterior al derrocamiento de tres presidentes por un movimiento popular movilizado que tenía contra las cuerdas a una burguesía en descomposición.
Y en Venezuela la consolidación del proceso de cambios iniciado por Chávez se concreta luego que el movimiento de los pobladores de las barriadas pobres suburbanas de Caracas invadió las calles y derrotó un golpe imperialista, rodeando con multitudes enfurecidas el Palacio de Miraflores y exigiendo el retorno del presidente depuesto.
El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en el 2005, se desplazó a pie doscientos kilómetros de Goiania a Brasilia en una Marcha Nacional por la Reforma Agraria, para presentar al gobierno Lula un programa económico contrario a la orientación neoliberal que aplica el gobierno del PT
Y el mismo año realizó en varios estados, una coordinación de movimientos sociales contra el modelo económico, “demostrando la capacidad de los movimientos de pensar más allá de las pautas específicas de reivindicación”, como remarcaron en su mensaje del 06 de enero del 2006.
El MST es independiente de la central de trabajadores (CUT) y del PT
Y se opone a la orientación de favorecer la expansión de las agro-industrias que en la actualidad impulsa el gobierno del PT
 /12.
Organizaciones sociales y militantes políticos de Uruguay, sumaron sus esfuerzos en un frente por la defensa del agua.
Plebiscitaron y aprobaron una reforma de la constitución (octubre del 2004) –por primera vez en el mundo- que impide por ley la privatización de ese elemento vital.
Su conquista fue luego en parte burlada porque el movimiento que impulsó el plebiscito del agua no tuvo continuidad en otras luchas y otras demandas y se disolvió en medio de las expectativas ilusorias creadas por las posibilidades electorales del Frente Amplio.
Esta experiencia nos subraya la necesidad de que los movimientos sociales no deleguen en dirigentes o partidos de “izquierda” sus expectativas políticas y asuman directamente sus intereses, sin mediadores que luego resultan agentes del enemigo.
Debieron pasar ocho años para que recién en 2012 un nuevo importante movimiento contra la mega-minería a cielo abierto y en defensa de la tierra y los bienes naturales esté en un proceso alentador de acumulación social-política
 /13.
Sin embargo, parte de la izquierda que rechaza al Frente Amplio, se distrae preocupándose sobre como participar en el próximo proceso electoral, debatiendo y evaluando nuevas fórmulas políticas, hasta ahora ausentes de bases populares reales.
Es momento de apoyar la acción creativa programática de los movimientos que tienden a conformarse como social-políticos y que aceptan como punto de partida la reforma agraria, hoy la principal consigna revolucionaria continental.
En la República Argentina, provincia de la Rioja, los pobladores del valle de Famatina/14 -un paraíso de producción de aceitunas y vides-, desde el 2006, se enfrentan a la mega-minera Barrick Gold y su proyecto minero en el cerro Famatina que intenta destruir glaciares y envenenar sus deshielos.
Se lanzaron contra este proyecto minero, junto a los pobladores de Chilecito, Pituil y Campana con acciones de bloqueo de caminos para impedir que las multinacionales se instalaran en la cordillera de los Andes.
Los pobladores de Andalgalá en Catamarca bloquearon también los accesos a los nevados de Aconquija en los Andes contra el proyecto minero de Agua Rica.
Tenían la experiencia destructiva de la minera Alumbrera desde 1997 -emprendimiento de mayor producción de oro en Argentina- que venían denunciando desde años anteriores
. En Chubut a mediados de diciembre 2012 la lucha de los ambientalistas logró suspender los planes mineros del gobierno provincial.
Así como estos, innumerables enfrentamientos se desarrollaron y se siguen desarrollando en nuestra cordillera y lograron la imposición de una Ley de defensa de los glaciares y peri-glaciares, desvirtuada en parte por los parlamentarios del gobierno.
Este fue un triunfo de movimientos, organizaciones ambientalistas y asambleas ciudadanas que tomaron un carácter nacional y asumieron las demandas políticas sin intervención de partidos.
Éstos son sólo algunos ejemplos de los movimientos que batallan en todo el continente.
En Latino América y el Caribe hay 173 proyectos empresariales de minería a cielo abierto en donde intervienen 244 empresas diferentes.
En su totalidad estas explotaciones están en conflicto con 212 comunidades indígenas afectadas. Los seis países con mayor cantidad de poblaciones originarias agredidas por la minería a cielo abierto son Argentina con 39 comunidades; Brasil y Chile con 34 cada uno; Perú con 32, Bolivia con 22 y Colombia con 20.
Las principales causas de conflicto son: la expulsión o desplazamiento forzado de pobladores indígenas; la violación de derechos y leyes medioambientales; la contaminación de aguas y suelos por desechos mineros; la inundación de tierras; la contaminación por humos y las amenazas y engaños a la población local /15.
Y a esto hay que sumar los conflictos por la expansión de las agroindustrias en el continente.
Como vemos, las variantes de trascender el espacio específico de lo social, de no aceptar el carácter de espacios estancos de lo social y lo político comienza a hacerse frecuente.
¿Por qué mantener como sacrosanto el ámbito político y aceptar como imprescindibles e ineludibles a los Parlamentos que no son más que teatros de sombras chinas de los antagonismos sociales?
¿A quién favorece sino al capital, ese inviolable acuerdo tácito?
Las agro-industrias y las mineras a cielo abierto, propiedad en su mayoría de transnacionales, están contaminando y destruyendo la biodiversidad del continente.
Pretenden continuar en conflicto con las comunidades indígenas, los campesinos y trabajadores rurales sudamericanos y del Caribe y seguir provocando el desplazamiento forzoso de la población rural continental.
De los diez países con mayor biodiversidad mundial, cinco están en Latino América y el Caribe: Brasil, Colombia, Ecuador, México, y Perú. Estos países también son hogares de los Andes, la zona con mayor biodiversidad del mundo.
Alrededor del 27% de los mamíferos del mundo viven en América Latina y el Caribe, así como también el 34% de su vegetación, 37% de sus reptiles, 47% de sus aves y el 47% de sus anfibios.
El 40% de la vegetación del Caribe es única de esta zona
 /16. Todo este hábitat está amenazado con la extinción.
Sólo una reforma agraria radical que termine con la privatización de la tierra y el agua y defienda el aire que respiramos, puede detener este ultimátum que nos da el Capital en su profunda crisis.
Hacia grandes movimientos social-políticos para enfrentar al Capital
Ese intento de volver a unir el movimiento popular en un solo brazo extra parlamentario de un movimiento socialista articulado alrededor de un programa radical, no se corporiza en los sindicatos clásicos continentales y sus centrales sino en un nuevo sujeto histórico que ha comenzado a estructurarse y generalizarse desde hace más de dos décadas.
Y esa dinámica de volver a reunir lo que nunca debió ser separado es un precioso componente embrionario del nuevo sujeto social que ahora pretende conformarse como un sujeto social-político.
La negación de la división sindicatos/partidos pone en cuestión tanto la identidad sindical que se arrastra desde finales del siglo XIX, que  tiene por límite los escenarios reivindicativos que no amenacen al Capital y que considera un hecho incontrovertible su complementariedad y subordinación a los partidos políticos, como la concepción de partido revolucionario con base social que heredamos del siglo pasado.
La realidad nos indica que está descartada la estrategia de acumulación propia de un pequeño grupo político que durante décadas va ir ampliando su base social y aumentando su representación parlamentaria hasta llegar un momento en que pueda disputar el poder.
Tanto los partidos socialistas y comunistas como la gran mayoría de partidos de “intención revolucionaria” -de alguna forma hay que llamarlos- eran y son instrumentalizadores de los sindicatos y demás movimientos sociales.
Militaban en ellos para coparlos. Y cuando en algunas excepciones los partidos autodenominados “revolucionarios” eligieron parlamentarios no pudieron escapar del “círculo mágico” paralizante sindicato/partido/parlamento.
Cuando no se han pasado con armas y bagajes a la institucionalidad burguesa, se han transformado en “grupos testimoniales” que continúan repitiendo “mantras” del siglo pasado e intentando obtener mayoría en sindicatos y centrales que favorezcan sus estrategias de auto-construcción.
Esto no significa renegar totalmente de partidos y sindicatos en general, sino negar la concepción sindicato/partido/parlamento que heredamos del siglo pasado.
Lo importante es que en esta nueva época histórica abramos una reflexión sobre esos organismos, sus limitaciones y el rol negativo que jugaron en su interrelación, respecto a los intereses de clase del trabajo.
Somos conscientes que la última palabra al respecto la tienen los innumerables movimientos que están batallando hoy en nuestra América por mejorar el presente y defender el futuro de nuestras sociedades.
Lo importante es reconocer que en nuestro continente hay nuevas formas organizativas construidas por los trabajadores y el pueblo que nos permiten zafar de la nefasta división entre lo social y lo político.
En términos de demandas, desenvolver una fuerza suficientemente grande para desafiar con suceso a las huestes del Capital, implica unir movimientos diversos, en los enfrentamientos inevitables para la realización de finalidades y objetivos limitados, buscando siempre la forma de preservar la integridad de las perspectivas estratégicas sin perder contacto con las demandas, determinaciones y potencialidades inmediatas, que nos imponen las condiciones históricamente determinadas.
Este nuevo sujeto social-político continental también exige, así como la soberanía de sus decisiones en sus movimientos, la más absoluta democracia horizontal.
Muchos veteranos activistas ya hicieron la experiencia con el supuesto centralismo democrático: una contradicción semántica que en la realidad siempre se resolvía en el sentido burocrático.
Los integrantes de ese nuevo sujeto social-político están tomando consciencia de su forma colectiva de definir sus demandas y necesidades y por tanto también quieren resolver colectivamente sus pasos a dar.
Se ha abierto un proceso en que se empieza a rechazar el sistema de las órdenes inapelables de los “jefes políticos” o la delegación de las decisiones en “dirigentes esclarecidos”.
Fidelidad a los principios socialistas y programas de acción viable y flexible para la diversidad de fuerzas de un amplio movimiento social-político que comparta los variados objetivos comunes de lucha y decida en democracia horizontal sus orientaciones y acciones.
Esto es lo que están imponiendo los sectores populares en innumerables movimientos para luchar contra el sistema de acumulación del Capital en su etapa de crisis estructural crónica.
9 de febrero 2013
Notas
1/Harvey, David The Condition of Post modernity - Basil Blackwell Ltd. 1989
2/Mészáros, István, Para Além do Capital, p. 833-834.
3/Ibíd. p. 834.
4/Ibíd. p. 856.
5/ Antunes, Ricardo. Presentación de “Para Além do Capital” de István Mészáros, pág. 18.
6/Daniel Bensaid “Teoremas de la resistencia a los tiempos que corren” setiembre 2004.  http://www.rebelion.org/docs/4578.pdf
7/ Ibíd
8/ Ibíd
9/ Ibíd
10/ Ibíd
11/ García Linera, Álvaro (vicepresidente boliviano). Los fundamentos del “evismo”,Revista DEF n 9, p. 32, Argentina, mayo del 2006.
12/ João Pedro Stedile,Conflicto Permanente,16 de enero de 2013.http://www.advivo.com.br/blog/gunter-zibell-sp/conflito-permanente  Publicado originalmente en la revista Carta Capital, Edición 730.
13/ Este movimiento ya realizo tres grandes marchas nacionales y la última, el 11 de octubre de 2012, con diez mil personas y gran participación de pobladores del interior del país
14/Ver Mapa de conflictos Mineros en http://www.mapaconflictominero.org.ar/provincias/la-rioja/famatina.html del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
15/ Impacto de la minería en las comunidades indígenas latinoamericanas
16/ De la Torre, Fajnzylber y Nash, Desarrollo con Menos Carbono: Respuestas Latinoamericanas AL Desafío Del Cambio Climático. Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF)/Banco Mundial, Washington DC 2009.
 
JL.BERTERRECHE - postaporteñ@ 909 - 2013-02-11 
 

El dilema de Washington ante la “pérdida” del planeta


El dilema de Washington ante la “pérdida” del planeta

por David Barsamian / Noam Chomsky / Tom Dispatch

Sábado, 09 de Febrero de 2013 13:04


Noam Chomsky: "Si retrocedemos 50 años, vemos que los recursos energéticos –la principal preocupación de los estrategas estadounidenses- han sido en su mayoría nacionalizados. Hay constantes intentos para revertir ese hecho pero no han tenido éxito."

[Este artículo es una adaptación del capítulo “Uprisings” contenido en el libro “Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and the New Challenges to U.S. Empire”, en el que se ofrecen una serie de entrevistas entre Chomsky y David Barsamian (con nuestro agradecimiento hacia la editorial, Metropolitan Books). Las preguntas son de Barsamian, las respuestas de Chomsky.]
¿Tiene actualmente Estados Unidos el mismo control que tenía en otras épocas sobre los recursos energéticos del Oriente Medio?
Los países productores de energía más importantes del mundo siguen estando aún bajo el control de las dictaduras que Occidente apoya. Eso hace que los progresos conseguidos por la Primavera Árabe sean en realidad limitados, aunque no insignificantes. El sistema dictatorial controlado por Occidente está erosionándose. De hecho, lleva tiempo ya debilitándose. Por eso, por ejemplo, si retrocedemos 50 años, vemos que los recursos energéticos –la principal preocupación de los estrategas estadounidenses- han sido en su mayoría nacionalizados. Hay constantes intentos para revertir ese hecho pero no han tenido éxito.


Tomemos, por ejemplo, la invasión de Iraq. Para todo el mundo, excepto para algún entregado ideólogo, era totalmente obvio que invadíamos Iraq no por nuestro amor a la democracia sino porque es tal vez el segundo o tercer país más rico en petróleo del mundo y porque se halla justo en medio de la región productora más importante. Se supone que no puedes decir esto porque se considera una teoría de la conspiración.

EEUU fue seriamente derrotado en Iraq por el nacionalismo iraquí, sobre todo por la resistencia no violenta. EEUU podía matar insurgentes pero no podía enfrentarse a medio millón de personas que se manifestaban por las calles. Paso a paso, Iraq fue capaz de ir desmantelando los controles establecidos por las fuerzas ocupantes.

En noviembre de 2007 estaba ya muy claro que iba a ser muy difícil conseguir los objetivos estadounidenses. Y fue precisamente en ese momento cuando se formularon explícitamente esos objetivos. Por tanto, en noviembre de 2007, la administración Bush II apareció con una declaración oficial acerca de cómo debería ser cualquier acuerdo a que se llegase con Iraq. Debería cumplir dos requerimientos importantes: uno, que EEUU debía ser libre para llevar a cabo operaciones de combate desde sus bases militares, que conservaría; y dos, “promover el flujo de inversiones extranjeras hacia Iraq, especialmente de las inversiones estadounidenses”. En enero de 2008, Bush dejó todo esto claro en una de las declaraciones con firma. Un par de meses después, en vista de la resistencia iraquí, EEUU tuvo que olvidarse de ello. El control de Iraq se le está escapando ya de las manos.

Iraq fue un intento de restituir por la fuerza algo parecido al viejo sistema de control pero ese intento fue repelido. Pienso que, por lo general, las políticas de EEUU se han mantenido constantes y se remontan a la II Guerra Mundial. Pero su capacidad para llevarlas a la práctica está reduciéndose.
¿Se debe esa merma de capacidad a su debilidad económica?
En parte, porque el mundo es cada vez más diverso. Y cuenta con centros de poder cada vez más diversos. Al final de la II Guerra Mundial, EEUU estaba en el cenit de su poder. Tenía la mitad de las riquezas del mundo y todos sus competidores habían acabado gravemente dañados o destruidos. Tenía una posición de seguridad inimaginable y había desarrollado planes para dirigir básicamente el mundo, lo cual, en aquella época, no era algo poco realista.
¿A eso se le llamó planificación de un “Área Grandiosa”?
Sí, inmediatamente después de la II Guerra Mundial, George Kennan, director del equipo de planificación política del Departamento de Estado de EEUU, y otros más, trazaron los detalles y después los llevaron a la práctica. Hasta cierto punto, lo que está sucediendo ahora en Oriente Medio, en el Norte de África y sobre todo en Sudamérica, nos hace retroceder a la década de los cuarenta del pasado siglo. El primer éxito importante de resistencia frente a la hegemonía estadounidense se produjo en 1949. En ese año fue cuando tuvo lugar un acontecimiento que, curiosamente, se denomina como “la pérdida de China”. Es una frase muy interesante que no se ha cuestionado nunca. Hubo muchas discusiones sobre quién era el responsable de la pérdida de China. Se convirtió en una inmenso conflicto interno. Pero es una frase muy interesante. Sólo puedes perder algo cuando posees algo. Pero se daba por sentado que poseíamos China y si luchaban por su independencia y la conseguían, habíamos perdido China. Más tarde, llegaron las preocupaciones por “la pérdida de Latinoamérica”, “la pérdida del Oriente Medio”, “la pérdida de” ciertos países, todo ello a partir de la premisa de que poseemos el mundo y todo lo que debilite nuestro control supone para nosotros una pérdida y por eso nos planteamos cómo recuperarlo.
Si leemos revistas de política exterior de ahora o si se nos ocurre la tontería de ponernos a escuchar los debates de los republicanos, oiremos que están planteándose: “¿Cómo podemos prevenir nuevas pérdidas?”.

Por otra parte, se ha reducido drásticamente la capacidad de preservar el control. En 1970, el mundo era económicamente tripolar, con un centro industrial norteamericano emplazado en EEUU, un centro europeo radicado en Alemania, más o menos comparable en tamaño, y un centro en el este de Asia ubicado en Japón, que entonces era la región con un crecimiento más dinámico del mundo. Desde entonces, nuestro orden económico global se ha ido diversificando mucho. Por eso es más complicado desarrollar nuestras políticas, pero los principios subyacentes no han cambiado gran cosa.
Veamos la doctrina Clinton. La doctrina Clinton postulaba que EEUU tenía derecho a acudir al uso unilateral de la fuerza para asegurar un “acceso sin restricciones a mercados clave, suministros energéticos y recursos estratégicos”. Eso iba más allá de lo que dijo George W. Bush. Pero de forma discreta, no arrogante ni abrasiva, por eso no causó gran alboroto. La creencia en que tenemos ese derecho sigue en pie hasta el momento actual. Forma también parte de la cultura intelectual.
Justo después del asesinato de Osama bin Laden, en medio de todas aquellas aclamaciones y aplausos, hubo unos cuantos comentarios críticos cuestionando la legalidad del acto. Siglos atrás, había algo que denominábamos presunción de inocencia. Si arrestas a un sospechoso, es sospechoso hasta que se pruebe que es culpable. Debería habérsele llevado a juicio. Es una parte esencial del derecho estadounidense que puede rastrearse hasta la Carta Magna. Por eso hubo un par de voces que dijeron que quizá no debiéramos echar abajo toda la base del derecho anglo-estadounidense. Eso produjo un montón de reacciones muy indignadas y furiosas, aunque las más interesantes pertenecían, como de costumbre, al extremo liberal de izquierdas del espectro. Matthew Iglesias, un conocido y muy respetado comentarista de la izquierda liberal, escribió un artículo en el que ridiculizaba esos puntos de vista. Dijo que eran “sorprendentemente ingenuos”, absurdos. Después manifestó las razones. Alegó que “una de las principales funciones del orden institucional internacional es precisamente legitimar el uso de fuerza militar letal por parte de las potencias occidentales”. Desde luego, no se refería a Noruega. Quería decir Estados Unidos. Así que el principio en el que se basa es que EEUU tiene derecho a utilizar la fuerza a voluntad. Hablar de que EEUU viola el derecho internacional o algo parecido es asombrosamente ingenuo, completamente absurdo. Por cierto, era yo el blanco de esos comentarios y me siento feliz de confesar mi culpa. Creo que la Carta Magna y el derecho internacional se merecen que les prestemos alguna atención.
Lo menciono sólo para ilustrar que en la cultura intelectual, incluso en el denominado extremo liberal de izquierdas del espectro político, los principios fundamentales no han cambiado mucho. Pero la capacidad para ponerlos en práctica se ha reducido bastante. Es por esa razón por la que se habla tanto de la decadencia estadounidense.
Echemos un vistazo al último número del año pasado de Foreign Affairs, la principal revista del establishment. En la portada, en negritas, pregunta: “¿Están acabados los EEUU?”. Es la queja habitual de quienes piensan que deberían tenerlo todo. Si tú piensas que debes tenerlo todo y hay algo que se te escapa, eso es una tragedia, el mundo se está viniendo abajo. Por tanto, ¿están acabados los EEUU? Hace mucho tiempo perdimos China, perdimos el Sureste Asiático, perdimos Sudamérica. Quizá perdamos los países del Oriente Medio y el Norte de África. ¿Están acabados los EEUU? Es una especie de paranoia, pero es la paranoia de los riquísimos y los poderosísimos. Si no lo tienes todo, es el desastre.
El New York Times describe el “dilema político que define la Primavera Árabe: ¿cómo cuadrar los contradictorios impulsos estadounidenses que incluyen el apoyo al cambio democrático, el deseo de estabilidad con el recelo hacia los islamistas que se han convertido en una fuerza política poderosa?” El Times identifica esos tres objetivos de EEUU. ¿Qué piensa Vd. de ellos?
Dos de ellos son exactos. EEUU está a favor de la estabilidad. Pero hay que recordar qué significa estabilidad. Estabilidad significa conformidad ante las órdenes estadounidenses. Por ejemplo, una de las acusaciones que se le hacen a Irán, la supuesta gran amenaza de nuestra política exterior, es que está desestabilizando Iraq y Afganistán. ¿De qué manera? Al tratar de ampliar su influencia en los países vecinos. Por otra parte, nosotros “estabilizamos” países cuando los invadimos y los destruimos.
En ocasiones he citado una de mis ilustraciones favoritas de este hecho, que es de un conocido y muy buen analista liberal de política exterior, James Chace, antiguo editor de Foreign Affairs. Cuando escribió sobre el derrocamiento del régimen de Salvador Allende y la imposición de la dictadura de Augusto Pinochet en 1973, dijo que teníamos que “desestabilizar” Chile en aras a la “estabilidad”. Eso no se percibe como contradicción, y no lo es. Teníamos que destruir el sistema parlamentario para conseguir estabilidad, lo que significa que ellos tenían que hacer lo que nosotros dijéramos. Por eso, sí, estamos a favor de la estabilidad en ese sentido técnico.
Toda la preocupación acerca del Islam político es tan sólo la preocupación ante cualquier desarrollo independiente. Todo lo que sea independiente tiene que preocuparte porque podría debilitarte. En realidad, es un poco irónico, porque EEUU y Gran Bretaña han apoyado tradicionalmente y de forma decidida el fundamentalismo radical islámico, no el Islam político, como fuerza para bloquear el nacionalismo laico, que es su auténtica preocupación. Por eso, por ejemplo, Arabia Saudí es el estado fundamentalista más extremista del mundo, un estado islámico radical. Tiene auténtico celo misionero y está extendiendo el Islam radical en Pakistán, financiando el terrorismo. Pero es el bastión de la política estadounidense y británica. Lo apoyaron firmemente contra la amenaza del nacionalismo laico de Gamal Abdel Nasser en Egipto y Abd al-Karim en Iraq, entre otros muchos. No les gusta el Islam político porque podría independizarse de ellos.
El primero de los tres puntos, nuestro anhelo por la democracia, es como cuando Stalin hablaba del compromiso ruso con la libertad y la democracia para el mundo. Es el tipo de declaración de la que te ríes cuando la escuchas de comisarios o clérigos iraníes, pero vas y asientes educadamente y quizá incluso con admiración cuando la escuchas de sus homólogos occidentales.
Si nos fijamos en los antecedentes, el anhelo de democracia es como una mala broma. Algo que incluso han reconocido los principales eruditos aunque no lo manifiesten de esa forma. Uno de los eruditos más importantes de la supuesta promoción de la democracia es Thomas Carothers, que es bastante conservador y está muy valorado: un neo-reaganita, no un liberal ardiente. Trabajó en el Departamento de Estado con Reagan y tiene varios libros en los que revisa el curso de la promoción de la democracia, que se toma muy en serio. Dice, sí, ese es un ideal estadounidense profundamente asentado, pero tiene una rara historia. La historia es que todas las administraciones estadounidenses son “esquizofrénicas”. Apoyan la democracia sólo si se ajusta a determinados intereses económicos y estratégicos. Carothers describe esto como una especie de patología, como si los EEUU necesitaran de tratamiento psiquiátrico o algo parecido. Desde luego que hay otra interpretación, pero no puedes referirte a ella si eres un intelectual bien educado que se comporta de forma adecuada.
A los pocos meses del derrocamiento del Presidente Hosni Mubarak en Egipto, estaba sentado ya en el banquillo enfrentándose a acusaciones penales y procesos judiciales. Sin embargo, es inconcebible que a los dirigentes estadounidenses se les puedan pedir responsabilidades por sus crímenes en Iraq y en otros lugares. ¿Es posible que eso pueda cambiar a corto plazo?
Ese es básicamente el principio de Yglesias: el fundamento mismo del orden internacional es que Estados Unidos tiene derecho a utilizar la violencia como quiera. Entonces, ¿cómo va a ser posible acusar a alguien?
¿Y nadie más tiene ese derecho?
Por supuesto que no. Bueno, quizá nuestros clientes sí. Si Israel invade el Líbano y mata a mil personas y destruye medio país,okey, eso está muy bien. Resulta interesante. Barack Obama era senador antes de ser presidente. No hizo gran cosa como senador, pero hizo un par de cosas, sobre todo una de la que se sentía particularmente orgulloso. De hecho, si miras en su página web antes de las primarias, hacía hincapié en el hecho de que, durante la invasión israelí del Líbano, copatrocinó una resolución del Senado que exigía que EEUU no hiciera nada para impedir las acciones militares de Israel hasta que este país hubiera conseguido sus objetivos, y censuró a Irán y Siria porque estaban apoyando a la resistencia frente a la destrucción de Israel del sur del Líbano; por cierto, la quinta vez en 25 años. Por tanto, ellos han heredado ese derecho. Y también otros clientes.
Pero los derechos residen realmente en Washington. Eso es lo que significa poseer el mundo. Es como el aire que respiras. No puedes cuestionarlo. El principal fundador de la teoría contemporánea de las relaciones internacionales, Hans Morgenthau, era realmente una persona muy decente, uno de los pocos científicos políticos y especialistas en asuntos internacionales que criticó la guerra de Vietnam en base a supuestos morales, no tácticos. Algo muy extraño. Escribió un libro titulado “The Purpose of American Politics”. Tú ya sabes lo que está por venir. Resulta que los otros países no tienen objetivos. El objetivo de EEUU, por otra parte, es “trascendente”: llevar la libertad y la justicia al resto del mundo. Pero él es un buen académico, como Carothers. Por eso revisó los antecedentes. Decía: “Cuando estudias los hechos, te encuentras con que EEUU no ha estado a la altura de su propósito trascendente”. Pero después dice que criticar nuestro propósito trascendente “es como caer en el error del ateísmo, que niega la validez de la religión por motivos similares”, esa es una buena comparación. Es una creencia religiosa profundamente arraigada. Es tan profunda que va a ser difícil desentrañarla. Y si cualquiera la cuestiona, se cae casi en la histeria y a menudo se hacen acusaciones de ser anti-estadounidense o de “odiar a EEUU”, conceptos interesantes que no existen en las sociedades democráticas, sólo en las sociedades totalitarias y aquí, donde lo expuesto se da por sentado.
Noam Chomsky es profesor emérito en el Departamento de Lingüística y Filosofía del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Es colaborador habitual de TomDispatch y autor de numerosas obras de análisis político, entre ellas la reciente “Hopes and Prospects” y “Making the Future”.
El artículo recogido forma parte del libro que acaba de publicar en enero Metropolitan Books: “Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and The New Challenges to U.E. Empire”, escrito junto a David Barsamian.
Fuente:http://www.tomdispatch.com/post/175645/tomgram%3A_noam_chomsky%2C_why_it%27s_%22legal%22_when_the_u.s._does_it/#more