Los valores ideológicos básicos


Reproducción de pintura de Luis Ferrer




Los valores ideológicos básicos

Pensamos que el mejor militante no es aquel ilustrado, cultivado y de pronto con méritos académicos, sino el que tiene mejor arraigados valores ideológicos básicos.
Un ejemplo clásico es el de los cañeros de Artigas que siguieron al Bebe Sendic en toda su trayectoria militante, aun careciendo de formación académica y/o libresca.

Debemos impulsar la honestidad, la cristalinidad y la limpieza de conducta de nuestros militantes. Ellas no son solamente éticamente mejores sino que además ellas promueven la unión en nuestras filas. Por el contrario la intriga, la deshonestidad y el ocultamiento de información como herramienta de poder esparcen la disgregación y la desmoralización. Es entonces que pueden cundir prácticas individualistas de beneficio propio en detrimento o ignorando el colectivo.
La solidaridad entre compañeros es la base de todo movimiento socialista.
Creemos en la humildad y el bajo perfil personal como una actitud que conlleva y es coherente con la disciplina y el acatamiento a las decisiones del colectivo.
Creemos que la única jerarquía válida es aquella que emana del trabajo militante y de los valores que venimos señalando.
Creemos que los medios y los fines están integrados y que por lo tanto debemos utilizar métodos honrados  y justos en particular dentro del ámbito de nuestros propios compañeros, y rechazamos en consecuencia las maniobras deshonestas y/o injustas que muchas veces no son otra cosa que expresiones de ambiciones personales y autoritarismo.
Creemos en la autoridad natural que emana del trabajo militante y de la capacidad y la entrega colectivista y en que cada compañero cumple una función tan importante como la de cada uno de los otros compañeros, cada uno aportando a la tarea colectiva de acuerdo a su capacidad.
Debemos impulsar a referentes y candidatos de la mejor conducta posible, no menos como ejemplos para nuestra juventud.





Ricardo Ferré
23 de enero de 2010



Gaza envía ayuda a Haití

Material gráfico de Luis Ferrer




Los habitantes de Gaza hacen donaciones para Haití Uno de cada cinco habitantes de Gaza vive en una pobreza enorme. El bloqueo de Israel a la pequeña franja costera ha llevado a una carencia permanente de comestibles y otros elementos necesarios. De todos modos los habitantes de Gaza donan lo que pueden para las víctimas del terremoto en Haití. Este lunes pasado una organización local de Gaza inició una campaña para recolectar fondos, frazadas y alimentos para la población de Haití. Esta ayuda va a ser distribuida por la Cruz Roja Internacional, de acuerdo con la agencia de noticias palestina Maan. Un representante de dicha organización expresó que si bien la gente puede quedar sorprendida de que se pueda recolectar donaciones del pueblo palestino de Gaza, ellos consideran que es una campaña humanitaria y que su pueblo ama la paz y la vida, tal vez más aún luego de haber sufrido y de estar sufriendo tanto. De pronto su sufrimiento ha aumentado su poder de comprensión del sufrimiento de otros pueblos. Sin embargo, los transportes no son lo más fácil en la franja de Gaza y, de acuerdo con el diario Los Angeles Times informa que varias donaciones han sido detenidos por Israel. También los palestinos de Cisjordania, gobernados por el sector Fatah, han prometido enviar ayuda a Haití.




Principios democráticos


Material gráfico de Héctor Rodríguez Cacheiro

Todo movimiento político es una especie de sociedad en miniatura en el sentido de que él  incuba el germen de la sociedad a la que aspira construir o cambiar. Es decir, si este movimiento tiene éxito, prende en el pueblo  y se impone en el seno del mismo, la sociedad formada va a inspirarse en los mismos principios que fueron izados por el movimiento político germinal.
Si este movimiento es autoritario y/o militarista, tenderá a fundar una sociedad con esas mismas características.
Nosotros estamos proponiendo principios
centrados en la democracia y estimuladores de la libertad, con la ambición de que la eventual sociedad resultante tenga estas características como esenciales.
Creemos que es sólo en el goce pleno de la libertad que el ser humano alcanza su dignidad completa y la totalidad de sus capacidades y potencialidades.
Creemos en el control directo, de los militantes sobre las estructuras partidarias y de los trabajadores de sus fuentes de trabajo, sin élites autocráticas de iluminados e imprescindibles que dirijan en nombre de los trabajadores y los militantes. Rechazamos las maniobras fraudulentas de estas élites y su manipulación de la información y de los procesos electivos con el fin de mantener su poder de control.



Ricardo Ferré, enero de 2010


La Amazonia nuestra


DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE. MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL...






No todos los días un brasileño les da una buena y educadísima bofetada a los
estadounidenses.


Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex
gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil,
CRISTOVÃO 'CHICO' BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia.

Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que
esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.

Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

'Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la
internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no
cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.
Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la
Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo
demás, que es de suma importancia para la humanidad.

Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser
internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de
petróleo del mundo entero.

El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad
como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las
reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de
petróleo y subir o no su precio.

De la misma forma, el capital financiero de los países ricos
debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los
seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o
de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por
las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos
permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en
la voluptuosidad de la especulación.

También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la
internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe
pertenecer solo a Francia.

Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas
producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese
patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado
y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.

No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él,
un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber
sido internacionalizado.

Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el
Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron
dificultades para participar, debido a situaciones desagradables
surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como
sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos
Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que
París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con
su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo
entero.

Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el
riesgo de dejarla en manos de los brasileños,internacionalicemos
todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya
demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción
miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de
Brasil.

En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los
Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las
reservas forestales del mundo a cambio de la deuda.
Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la
posibilidad de comer y de ir a la escuela.
Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin
importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados
del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los
dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la
Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran
cuando deberían vivir.

Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero,
mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea
nuestra. ¡Solamente nuestra!',

OBSERVACIÓN: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES,
WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y
JAPÓN.

En BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue
publicado.






USA: ayuda a Haití y costos de guerra

El Cristo torturado

Ayuda a Haití comparada con gastos de guerra en Irak y Afghanistán

Obama anuncia que USA le va a donar 100 millones de dólares a Haití por su catástrofe.
USA está cerca del billón de dólares gastados en las guerras en Irak y Afghanistán. Esto es 1000.000.000.000! En Irak USA gasta unos 250 millones...por día! Nada menos que unos 10 millones de dólares por hora!
Vean el contador de los gastos de estas guerras en: http://costofwar.com/



Las armas químicas de Irak!!!

Las armas químicas de Irak aparecieron!!!




Paulo Freire

Paulo Freire


¿Quién generó el poder popular en Brasil? Si se me pidiera un nombre, una persona capaz de resumir tantas conquistas, no dudaría: Paulo Freire. Claro, la historia no depende de un nombre. Obvio, sin hombres y mujeres no hay historia.

Sin Paulo Freire no habría esos movimientos que le quitan el sueño a la élite brasileña. Porque él nos enseñó algo muy importante: encarar la historia desde la óptica de los oprimidos.

Los excluidos como sujetos políticos

Al dejar la prisión, a fines de 1973, encontré que toda la lucha aquí afuera había acabado. Todos los grupos armados habían sido desarticulados por la represión, y los que no empuñaban armas, como el PCB (Partido Comunista Brasileño), estaban siendo concentrados en las cárceles. ¿Y ahora, José? Incluso porque todos nosotros, que teníamos la pretensión de ser los únicos entendidos en lucha social, estábamos en la cárcel, muertos o en el exilio. Cual no fue mi sorpresa al encontrar una inmensa red de movimientos populares por el Brasil afuera.

Cuando el PT fue fundado, en 1980, vi gente de izquierda comentar: "¿Obreros? No. Es mucha pretensión que obreros quieran ser la vanguardia del proletariado. Somos nosotros, intelectuales teóricos, que conocemos el marxismo, la ciencia de la historia, que tenemos capacidad para dirigir a la clase trabajadora". Sin embargo, en este país los oprimidos se convirtieron, no solo en sujetos históricos, sino también líderes políticos, gracias al método Paulo Freire.

Alguna vez, en un país de América Latina, cuyo nombre prefiero omitir, la gente de izquierda me preguntó: "¿Cómo hacer aquí algo parecido al proceso de ustedes allá en Brasil? Porque ustedes tienen un sector de izquierda en la Iglesia, un sindicalismo combativo, el PT". ¿Cómo se hace eso? "Comiencen haciendo educación popular -respondí-, y luego de treinta años..." Ahí agrió la conversa. "?Treinta años es mucho! Queremos para tres meses". "Para tres meses yo no sé -observé- pero para treinta años si sé la receta".

O sea, aunque haya muchos cristianos en este proceso, nada cayó del cielo. Todo fue construido con mucha tenacidad.

El método Paulo Freire

Conocí el método Paulo Freire en 1963. Yo vivía en Río de Janeiro, integraba la dirección nacional de Acción Católica. Al surgir los primeros grupos de trabajo del método, me incorporé a un equipo que, los sábados, subía a Petrópolis, para alfabetizar obreros de la Fabrica Nacional de Motores. Allí descubrí que nadie enseña nada a nadie, la gente ayuda a las personas a aprender.

¿Qué hacíamos en aquella fábrica? Fotografiamos las instalaciones, reunimos a los obreros en el salón de una iglesia, proyectamos diapositivas e hicimos preguntas absolutamente simples:

"¿En esta foto, que es lo que ustedes no hicieron?" "Bien, no hicimos el árbol, las plantas, la calle, el agua". "Eso que ustedes no hicieron es naturaleza", dijimos. "¿Y qué hizo el trabajo humano?", preguntamos. "El trabajo humano hizo el ladrillo, la fábrica, el puente, la cerca" "Eso es cultura", dijimos. "¿Y cómo es que esas cosas fueron hechas?" Ellos debatían y respondían: "Fueron hechas en la medida que los seres humanos transforman la naturaleza en cultura".

De repente, aparecía una foto con el patio de la Fábrica Nacional de Motores, con muchos camiones y bicicletas de los trabajadores. Preguntábamos:

"En ésta foto, ¿qué es lo que ustedes hicieron?" "Los camiones". "¿Y qué es lo que poseen?" "Las bicicletas". "¿Cómo, ustedes no estarán equivocados?" "No, nosotros fabricamos los camiones..." "¿Y por qué no van a la casa en camión? ¿Por qué van en bicicletas?" "Porque el camión cuesta caro, y no nos pertenece". "¿Cuánto cuesta un camión?" "Cerca de 40 mil dólares". "¿Cuánto gana usted por mes?" "Bien, yo gano 60 dólares". "¿Cuánto tiempo necesita trabajar, sin comer ni beber, economizando todo el salario, para un día ser dueño de un camión que usted hace?"

Y ahí ellos comenzaron a calcular.

Las nociones más elementales del marxismo vulgar se conseguían por el método Paulo Freire. Con la diferencia de que no estábamos dando clase, no hacíamos lo que Paulo Freire llama "Educación bancaria", que apunta a poner nociones de política en la cabeza del trabajador. El método era inductivo.

Más tarde, vi por ahí muchas personas escolarizadas, como yo, dando leccioncitas a obreros, encontrando que hacían la cabeza de la masa.

Lenguaje popular

Cuando llegué a São Bernardo do Campo, en 1980, habían unos grupitos de izquierda que distribuían un periódico a las familias de los trabajadores. Doña Marta llegaba donde mi y preguntaba: "¿Qué es 'contradicción de la clase'?" "Doña Marta, olvide eso". "No soy de mucha lectura -se justificaba ella- porque mi vista es mala y la letra pequeña". "Olvide eso -yo le decía. Eso, la izquierda lo escribe para ella misma leer y quedarse contenta, pensando que está haciendo revolución".

Paulo Freire nos enseñó, no solo a hablar en un lenguaje popular, sino también a aprender como el pueblo. Enseñó al pueblo a rescatar su autoestima.

Culturas distintas y complementarias

Al salir de prisión, fui a vivir cinco años en un barrio pobre (favela) de Espiritu Santo. Ahí trabajé con educación popular en el método Paulo Freire. Al regresar a Sao Paulo, a fines de los años 70, Paulo Freire propuso que hagamos un balance de nuestra experiencia en educación y gracias a la mediación del periodista Ricardo Kotscho, produjimos un libro titulado "Esa escuela llamada vida" (Atica). Es su relato como creador del método y educador, y de mi experiencia como educador de base.

En este libro cuento que, en el barrio pobre en el que yo vivía, había un grupo de mujeres embarazadas primerizas, asistidas por médicos del Ministerio de Salud. Pregunté a los médicos por qué a embarazadas primerizas.

"No queremos mujeres que ya tengan vicios maternales -dijeron-, queremos enseñar todo".

Pues bien, pasado unos meses, golpearon en la puerta de mi barraca.

"Mira, Betto, queremos su ayuda". "Pero, ¿por qué ayuda mía?" "Hay un corto circuito entre nosotros y las mujeres. Ellas no entienden lo que hablamos. Usted que tiene experiencia con este pueblo, podría darnos una ayuda".

Asistí al trabajo de ellos. Al entrar al Centro de Salud del cerro, quedé asustado, porque eran mujeres muy pobres y el Centro estaba todo adornado con carteles de bebés Johnson, bermejos, de ojos azules, propaganda de Nestlé y otras cosas. Ante lo visual del Centro, hablé:

"Todo está equivocado. Cuando las mujeres entran aquí y miran esos bebés, perciben que eso es otro mundo, no tiene nada que ver con los bebés del cerro".

Asistí al trabajo de ellos y percibí que ellos hablaban en FM y las mujeres estaban sintonizadas en AM. La comunicación realmente no funcionaba. En una sesión el doctor Raúl explicó la importancia de la lactancia materna para la formación del cerebro, porque el ser humano es uno de los raros animales, tal vez el único, cuyo cerebro nace incompleto. Él solo se completa tres meses después del nacimiento, gracias a las proteínas de la lactancia materna.

El Doctor Raúl explicó todo eso científicamente. Las mujeres lo miraban fijamente como yo miro cuando abro un libro en chino o árabe: no entiendo nada.

"Doña María, ¿entendió lo que el doctor Raúl habló?", pregunté. "No, yo no entendí, solo entendí que él habló que la leche de la gente es buena para la cabeza de los niños". "¿Y por qué la señora no entendió?" "Porque no tengo educación. Fui muy poco a la escuela, nací pobre en el campo. Entonces yo tenía que trabajar y ayudar al sustento de la familia. "Doña María, ¿por qué el doctor Raúl supo explicar todo eso?" "Porque él es doctor, es estudiado. El sabe y yo no sé". "Doctor Raúl, ¿sabe cocinar?", pregunté. "No, ni siquiera café sé hacer". "Doña María, ¿sabe cocinar?" "Sí". "Sabe hacer pollo en salsa parda (que en Espiritu Santo, y en algunas áreas del Nordeste es llamada guisado de gallina)?" "Sí". "Levántase -le pedí- y cuenta a los demás como se hace un pollo en salsa parda". Doña María dio una clase de culinaria: como se mata el pollo, de que lado se quita las plumas, como preparar la carne y hacer la salsa, etc.

Ella se sentó y yo hablé: "Doctor Raúl, ¿sabe hacer un plato de estos?" "De ninguna manera, incluso me gusta, pero no sé". "Doña María -concluí- la señora y el doctor Raúl perdidos en un bosque, y un pollo, él, con toda su cultura, moriría de hambre y la señora no".

La mujer sonrió de oreja a oreja, porque descubrió, en aquel momento, un principio fundamental de Paulo Freire: no existe nadie más culto que otro, existen culturas distintas, socialmente complementarias. Si pusiéramos en la balanza toda mi filosofía y teología, y la culinaria de la cocinera del convento en el que vivo, ella puede vivir sin mi filosofía y teología, pero yo no puedo pasar sin la cultura de ella. Esa es la diferencia.

Rescatar la teoría y la práctica de Paulo Freire es arrancar el pueblo brasileño de la ilusión de las élites, del miedo del poder, de la indolencia frente a un futuro que puede y debe ser transformado, ya que el presente solo es muy bueno para aquellos que tienen pavor de Paulo Freire.