Sucedió un 11 de septiembre y Nudo de recuerdos


Sucedió un 11 de septiembre

El atentado a las torres gemelas fue un suceso que estremeció al mundo, hubieron muchas víctimas, pero no nos olvidemos de los demás acontecimientos que acaecieron el 11 de septiembre en distintos años.

Escribo esto porque ese atentado pasó a ser el hecho distintivo de esa fecha, el que más se recuerda, del que más se escribe y habla sin haber sido el único acontecimiento importante, ni el que cobró más víctimas. Esto me lleva a hacer la siguiente pregunta: ¿Por qué nos comportamos como si los yankees tuvieran la prioridad y el monopolio sobre el dolor? Justamente ellos, que son los causantes de tanta masacre y tanta muerte, ellos que han utilizado todas las excusas para reprimir, para atacar, para invadir e intervenir en los asuntos políticos de otros países, ellos son los que tienen más derecho a recordar y llorar a sus muertos, poseedores del dolor del que la prensa hace eco a nivel mundial. ¿En qué fecha se recuerdan todos los muertos directos e indirectos que hay en el haber de los EE.UU.? Recordemos, sin ir muy lejos todos las muertes que el suceso del 11 de septiembre justificó, recordemos Irak, recordemos Afganistán y sigamos recordando a lo largo y ancho del mapa y el tiempo, vamos a encontrar mucha sangre regada por estos y otros “dueños de la verdad”.

Un 11 de septiembre del 1609 en España se da la orden de expulsión contra los musulmanes no convertidos de Valencia; este será el inicio de la expulsión de todos los musulmanes de España.

Un 11 de septiembre del 1906 Mahatma Gandhi inicia su Movimiento de No Violencia.

El 11 de septiembre de 1919 los Marinos de los EE.UU. invaden Honduras

También es en un 11 de septiembre (1941), la fecha en que en los EE. UU. Comienzan las excavaciones para la construcción del Pentágono.

En 1943, un 11 de septiembre, en Minsk y Lida, los nazis comienzan el exterminio del ghetto judío.

Durante un 11 de septiembre de 1944, la RAF bombardea la ciudad deDarmstadt matando a 11.500 civiles.

En 1965, también un 11 de septiembre, llega  a Vietnam la Primera División de Caballería estadounidense, todos sabemos que pasó después.

El 11 de septiembre de1973, se da un golpe de estado en Chile, dirigido por el general en jefe del ejército Augusto Pinochet que derroca al gobierno socialista del presidente Salvador Allende que se suicida ese mismo día. Se da inicio a un régimen militar que duraría diecisiete años.

Año 1978, un 11 de septiembre,  Jimmy Carter (presidente de EE. UU).,Saddat (presidente de Egipto), y Begin (primer ministro de Israel) se encuentran en Camp David y acuerdan un marco para la paz entre Israel y Egipto y una paz extensa en Oriente Medio, paradójicamente un 11 de septiembre, cuatro años después, las fuerzas internacionales que estaban garantizando la seguridad de los refugiados palestinos, abandonan Líbanotras la invasión por parte de Israel. Cinco días después, varios miles de refugiados son masacrados en los campos de refugiados de masacre de Sabrá y Chatila por falangistas cristianos maronitas.

Recién el 11 de septiembre del 2001 en EE. UU., suceden los atentados en las Torres Gemelas (en Nueva York), al Pentágono (en Washington) y a un avión (en SomersetPensilvania). Casi 3000 personas fallecen, y el grupo Al Qaeda (encabezado por Osama bin Laden), es señalado como el presunto autor de dichos ataques. Desde entonces se comenzó a perseguir y a aterrorizar a los musulmanes en EE.UU. y en otros países

Un 11 de septiembre del 2005 el Estado de Israel declara oficialmente su intención de dejar el disputado territorio de la Franja de Gaza después de 38 años de ocupación, cosa que no sucede.

Hace solo 3 años, un 11 de septiembre del 2008 en Porvenir (departamento de PandoBolivia) se lleva a cabo la masacre de Porvenir, con 18 campesinos muertos y 30 desaparecidos.

Solamente nombro algunos de los sucesos que acontecieron en esa fecha, considero injusto que EE.UU. monopolice el 11 de septiembre hasta tal punto que llegamos a identificar erróneamente el atentado a las Torre Gemelas como el hecho más importante.

Veronika Engler (11 de septiembre del 2011)

11 de septiembre, nudo de recuerdos por Jorge Zabalza

Los bastones golpeaban rítmicamente las barandas del segundo piso, resonaban las botas que corrían sin ton ni son al grito de los oficiales, ruidos de puertas de metal  golpeadas cada vez que sacaban a uno de nosotros en el segundo piso.  El aquelarre, todas las brujos sueltos y excitados. Todos sabíamos el batuque tenía olor a “flauteo”, es decir, traslado de presos con destino desconocido.  Con el susto se aceleraron mis reflejos, tiré de inmediato un montón de hojillas de fumar al “biorse” y guardé las más importante entre las gasas del vendaje  purulento que mal taqpaba la herida del vientre.  Por si me tocaba, me puse dos calzoncillos largos, tres camisetas de punto, un rompevientos, tres pares de medias y, por arriba de todo eso, el mameluco gris con su “070” y el distintivo rojo. 

Cuando llegó mi turno, me levantaron de los sobacos y me sacaron en el aire, dolía la putna del bastón clavado en las costillas, bajamos la escalera rebotando contra las paredes, me encapucharon y ataron las manos atrás, a la cintura y a los tobillos. Finalmente me arrojaron como una bolsa de papas en la caja de una camioneta cerrada. ¿Será por lo de Cuba, que no había saltado? ¿O descubrieron el proyecto de fuga en helicóptero, que habíamos logrado enviar a los compañeros?. El pulso acelerado, la cabeza giraba a mil por hora en un torbellino de preguntas y respuestas imaginarias.  Apenas empezó a andar el vehículo, pedí que me aflojaran las esposas... tanteo para saber cuán caldeado estaba el ambiente. El puñetazo conque respondieron al pedido quería decir el horno no está para bollos. Sin embargo, algún resultado obtuve porque después de oír mi voz, el Bebe pidió para ir al baño  y Marenales se quejó de que le dolía el lumbago. Así fue que los tres nos enteramos de quienes  éramos los tripulantes  forzosos de la camioneta, claro que no sabíamos que estábamos constituyendo un trío que duraría más de una década de verduguismo.

Algunas peripecias después la camionetas llegó  a destino y frenó de golpe para golpearnos bien, nos bajaron de un tirón y, aprovechando el envión,  nos lanzaron escaleras abajo hasta el fondo del pozo, sin piedad. Las perspectivas eran bien poco halagüeñas.  Al despertar sin capucha descubrí el brocal de un aljibe pero, ¡oh sorpresa!, lo estaba viendo  desde adentro. Paredes antiquísimas de ladrillos enormes asentados en barro, piso de portland lustrado recién hecho, una guardia ubicada en una especie de estrado instalado al pie de la escalera y protegido por un tejido de alambre. El gallinero de la guardia estaba en medio de los otros tres recuadros de tejido de alambre que albergaban nuestra miseria. El paso de las horas me enseñó que se podía sortear vigilancia tan estrictia, pues desde una esquina del mío, podía ver a Marenales sin  que los milicos se dieran cuenta, al tiempo que ,desde otra de ellas, podía hacerlo con Raúl.  Después de acumuladas horas  y horas de ocio fozoso, terminamos armando un sistema de comunicaciones con el alfabeto sordomudo.

La mañana del 12 de setiembre de 1973, el sargento que estaba de guardia desplegó un ejemplar del “EL PAÍS” de Montevideo, cuya tapa recibía a cinco columnas la muerte de Salvador Allende y el golpe de Pinochet,  eso sí, el diario festejaba el crimen  de los gorilas chilenos en nombre de la democracia liberal y de la paz política. No sé si por descuido o qué  Marenales alcanzó a leer el titular del diario. Ni lerdo ni perezoso el Viejo Julio me pasó la noticia , que de inmediato transmití a Raúl. No nos alcanzaban los dedos para comunicarnos, llenamos la mañana con nuestros comentarios.
Al atardecer, un grupo de sobretodos verdes apareció en la escalinata del aljibe y descendió hasta nosotros. El jefe del batallón, teniente coronel Curuchet,¨nos miraba con severidad. Lo mismo hizo el comandante de la Base Aérea Militar de Durazno cuyo nombre he olvidado. El desfile lo encabezaba el general Zubía, jefe la División de Ejército II y responsable directo de nuestro “flauteo” desde el Establecimiento Militar de Reclusión No. 1 (Penal de Libertad) y. Por consiguiente, del régimen de  tortura continuada  a que nos sometieron durante los once años de aislamiento en los calabozos cuarteleros. Los jefazos venían a darnos oficialmente la buena nueva de Chile, nos informaron que gracias al golpe nos libraríamos de pasar años en tortura de baja intensidad, pues  los sucesos chilenos eran buena ocasión para  fusilar a los rehenes uruguayos. Nos ejecutarían apenas llegara a Durazno la orden que estaba en el despacho de Bordaberry (no de Pedro, sino de su padre) y que venía rodando cuesta abajo por la estrcutura de mando.  Estábamos ante el polluelo del Cóndor, una demostración de la sintonía ideológica entre los gorilas del Cono Sur, los tres quedaríamos ligados  a la masacre del pueblo chileno y al recuerdo de Salvador Allende.  
    
La batalla perdida en Chile el 11 de setiembre de 1973 fue un punto culminante de la historia del terrorismo de Estado, la derrota a manos del fascismo más puro y duro sufrida por el pueblo en mejores condiciones de continuar el ciclo revolucionario de los sesenta inciado por los guerrilleros cubanos. Habría que esperar veinte años para que el sandinismo, al tomar el poder en Nicaragua, reactivara las expectativas de los revolucionarios de América Latina. Está demostrado que la caída del gobierno de Allende tenía una importancia estratégica para los EEUU  en su fría guerra con la URSS , y que fue financiado y coordinado desde el Pentágono y el Departamento de Estado que dirigía Henry Kissinger, mano derecha del presidente Nixon.  Los 11 de setiembre debería ser la fecha en que los pueblos de América Latina recuerdan las matanzas de que fueron víctimas por parte del Estado más genocida del universo, desde el robo del territorio californiano a Méjico en el siglo XIX al golpe de Estado en Honduras hace pocos meses. 



Jorge Zabalza y Veronika Engler
http://www.simplesite.com/veronikaengler


SEGUIREMOS en HAITÍ, LLENÁNDONOS de VERGÜENZA


SEGUIREMOS en HAITÍ, LLENÁNDONOS de VERGÜENZA




Si no bastara la jugada, miserable y planificada, que Mujica instrumentó en Uruguay, el 19 de Mayo, y que venía precedida del “video” (que ahora desapareció), las visitas -al después condenado- Dalmao y las presiones a los parlamentarios hasta llegar al desgaste del miembro “de la vieja guardia” Eleuterio (que renunció, como efecto de último momento) y, después, al recambio de Semproni, la carta enviada a Haití vuelve a mostrar el cinismo que caracteriza a un presidente que se desgasta a ojos vistas.
Estamos de nuevo en la tesis que de hacemos anti-imperialismo, sustituyendo a los soldados yanquis por los oficiales y soldados nuestros
DE CIPAYOS del eje integrador del imperialismo: los EE.UU de Norteamérica. Justamente lo mismo que hace la OTAN que refuerza con sus contingentes militares a los Estados Unidos en las tareas en las que está empantanado en el Cercano Oriente y en Asia Central.
Con una diferencia, la OTAN se compone de viejas naciones imperialistas europeas, que han practicado en África y en Asia crímenes, saqueos y robos, invasiones y violaciones sin cuento.
Es por eso que esas naciones, no invocan anti-imperialismo alguno, lo que para sus ciudadanos sería como hablar un lenguaje incomprensible, sino que invocan la “comunidad de ideales”, la “libertad” (que es “libre mercado” o sea capitalismo a secas) y el resto del libreto.
Uruguay, el paisito, tiene una triste historia de lacayismo llevada adelante por las burguesías blancas y coloradas.
Una triste historia que no comienza con los votos en los organismos regionales o internacionales, durante los tiempos modernos.
Tiene una triste historia que comienza con la Triple Alianza,donde contribuimos a exterminar a un pueblo hermano, por obra y gracia de las fuerzas militares que dirigía uno de los mayores cipayos colorados que conoce la historia nacional:
el general Venancio Flores.
Aquella miserable historia, aquella vergüenza, aquel crimen, concitó en su momento que hasta ciudadanos uruguayos fueran encontrados en las trincheras paraguayas defendiendo al hermano país agredido.
Aquella miserable historia, tuvo también otras consecuencias, previas (Paysandú) y posteriores (el militarismo del cual salió la tríada de Latorre, Santos y Tajes).
Damos estos antecedentes históricos en forma telegráfica porque sabemos bien que de aquellas glorias pasadas de resistencia que involucran entre otros el ejemplo de Leandro Gomez y sus compañeros, ha hecho campaña cierto partido burgués cuyos adherentes en el departamento, no vacilaron en las elecciones pasadas en robar los restos de Leandro Gomez en una patraña electoral (con participación de un militar que fue el que vigiló y planificó el robo de sus restos mortales) a efectos de sacar rédito político (1).
Y la cortamos por acá.

El tema actual es Haití.
Haití, y como Uruguay llega a sus famosas misiones.
El tema de cómo un país que no tiene antecedentes colonialistas, desarrolla en su cuerpo de oficiales y soldados una mentalidad de dominador, de conquistador y una actitud de que como ocupante tiene derecho a barbarizarse rápidamente con las lacras modernas de “hace la tuya, la personal, cualquiera sea el costo que esto signifique”.
El cipayo, de alcahuete de los opresores, se cree que una parte de los mismos, se trasmuta.
El tema también implica otro: mucho más serio –desde el punto de vista político e ideológico: cómo integrantes en el pasado de cierta organización guerrillera se permiten manipular a sus bases, llevar para adelante las peregrinas tesis anti-imperialistas de cierto senador renunciante y como esas tesis también tienen repercusión en el actual presidente de la Republica.
Todo esto en medio del silencio de las bases de antiguos tupamaros que están para las busecas pero no están para las protestas, la denuncia y el asumir a que grados los prostituyen sus antiguos dirigentes.
Hay en todo esto una sola excepción, la de Jorge Zabalza, entre los referentes conocidos.
La historia, la pequeña y miserable historia de las misiones bajo el manto protector de las Naciones Unidas, pertenecen al tiempo del mundo “unipolar”, alrededor de los EE.UU. Antes, tanto en Corea como en Vietnam, las potencias occidentales vencedoras habían hecho sus tropelías con el apoyo de algunos de sus aliados occidentales, Francia e Inglaterra, particularmente.
Pero a partir del derrumbe e implosión de la antigua Unión Soviética, los planes de dominación mundial, necesitaban de la “colaboración” de todos los que fuera posible reclutar para servir a las necesidades de distinto orden que el “orden unipolar” pondría en la agenda. Haití, es un buen ejemplo, en América Latina, como lo fueron las misiones en el África un poco antes. No eran misiones de saqueo como Irak, ni de pretexto como lo fue Afganistán, sino misiones de mantener “cierto orden” que hacía posible el saqueo del eje integrador del imperialismo, escaso de recursos humanos, para atender todos los horizontes.
En la bolada entró Uruguay, como entraron muchos otros, Bolivia,la Bolivia de Evo Morales el “progresista”, también. Como entró Brasil, el Brasil de Lula.
Pero mientras Brasil entra en la jugada como forma de afirmar su creciente predominio económico y político en la arena internacional colaborando y siguiendo su propia agenda, ni Bolivia ni Uruguay, tienen agenda propia.
Son satélites que se movilizan tras otras fuerzas.
En el caso uruguayo, la necesidad de otorgar a las fuerzas militares –particularmente a sus altos mandos de oficiales- los recursos económicos y los medios materiales de equipamiento que no pueden conseguir más como en los tiempos de tiranía.
Es, además, una forma para los poderes políticos, de satisfacerlos con un chupete que cambie sus ambiciones y no las vuelquen contra la democracia representativa recientemente instalada, les satisfaga las angustias que la situación les provoca y, les llene el bolsillo, para que se queden tranquilos.
Esa fue el razonamiento y la base material de la cuestión, hasta que llegó, en el 2005, el Frente Amplio al gobierno.
Entonces se produjo el continuismo de Tabaré Vazquez y otras corrientes progresistas del Frente, que así como antes se habían volcado contra el proyecto de Botnia, también cambiaron el pie en el tema militar.
El tema de Haití provoco la renuncia de un parlamentario socialista: Guillermo Chifflet, que se negaba a alinearse con la línea (en silencio, las costumbres tenebrosas, en política, fue el estilo de Tabaré Vazquez) que se bajaba desde el Poder Ejecutivo.
El debate parlamentario dio también motivo para que floreciera en todo su esplendor la tesis anti-imperialista de cierto senador que estaba –es lo más probable- asesorado por su amigos de la inteligencia militar y ciertas logias militares que son sus contertulios.
La tesis, en toda su barbaridad conceptual, era sencilla: sustituyendo a los yanquis, solucionándoles la posibilidad de destinar algunos miles de soldados en Haití (que se necesitaban urgentemente en Irak o Afganistán) estábamos haciendo….anti-imperialismo!!!!
Y aquel brulote no fue respondido entonces, por nadie.
Con una frase (ni siquiera brillante) se transformaba el cipayismo nacional en anti-imperialismo.
Un arte de trasmutación que haría poner verdes de envidia a todos los embaucadores que habido han, en el mundo.
Fue un éxito “del nuevo 4 y 7” de la época frentista,propagado por un antiguo caudillo tupamaro, con vincha de guerrillero y todo, un éxito de la inteligencia militar. Superior a aquel comunicado que confundió a tantos, y auguró la tiranía.
Un verdadero gol de media cancha que no encontró en las bases frenteamplistas, ni entre los antiguos guerrilleros tupamaros, ni una sola voz colectiva que se levantara para protestar contra el disparate.
Como en el poema “Reclarando” (por Declarando) de Serafín J. García:
“Ansina fue la cosa, Sr. Juez, Yo se lo afianzo…”.
Porque a diferencia de aquel poema que terminaba (felizmente) “con un preso más y un arbitrario menos”, “el lance vino….por cuestión de coimas”.
El gobierno coimeando a los milicos y los milicos coimeando al pueblo uruguayo y los contribuyentes de las Naciones Unidas.

Estas son las bases materiales que aún hoy, siguen desde el sector militar, presionando a los poderes políticos que nosotros creemos que son soberanos, cuando en realidad son prisioneros de todo el viejo tablado militar que no han depurado, ni con gobiernos democráticos burgueses, ni bajo gobiernos democráticos frentistas.
Y es, por eso mismo, que la misión criminal en Haití, no dejará de ser la fuente de bienestar material para los militares y de vergüenza nacional para todo el pueblo, de la mano de nuestros estólidos “patriotas” del uniforme.
Lo acaba de declarar el presidente de la Republica, pero fue antecedido por su ministro de defensa que es el antiguo parlamentario de la tesis anti-imperialista.
El Sr. Mujica –que no comprende todavía la clase de víbora que cobijó en el edificio del ministerio de defensa- no salió con el argumento anti-imperialista, salió como siempre con una apelación “a la complejidad del asunto”, en el cual introdujo el tema de la droga (2).
Pero no la marihuana que fuman sus soldaditos (los oficiales en sus fiestitas toman de la otra, la “blanca”) sino la droga que navega en el Caribe.
Rumbo a los EE.UU. aclaremos, que cuenta con la friolera de 10.000.000 de descerebrados por la droga.
Si, estimado lector, DIEZ MILLONES DE DESCEREBRADOS NORTEAMERICANOS y, le agrego, son datos que tienen 5 años de antigüedad.
O, en resumidas cuentas, y para hacerla corta, estamos en Haití, como ocupantes, para patrullarle una parte del Caribe a los intereses norteamericanos en el problema, policial y aduanero de la droga, y con todo esto hacemos….anti-imperialismo!!!!!
LA GRAN PUTA, dijera Mendieta, el perrito de Inodoro Pereira

Como Mujica, además de ese ser vacilante que es, necesita tratar de salir del mal paso que lo han metido “sus” militares, no ha encontrado nada mejor que sumar a la vergüenza de la violación, la injuria.
Así ha enviado la carta al gobierno que funge en Haití.
Sepan también, estimados ocasionales lectores, que el reconocimiento abre las puertas a las puertas a la compensación monetaria de la víctima, suma que no será –faltaba más!!!- descontada del presupuesto militar, ni del sueldo de los altos oficiales, como correspondería.
Y, por consiguiente, vamos a seguir ocupando Haití, violando menores que precisan un plato de comida, atemorizando a civiles que merodean los cuarteles en busca de las sobras de comida, fumando marihuana alegremente en los ratos de ocio, y a la espera de un nuevo escándalo, como los que hemos protagonizado en otras partes, sin que los mismos llevaran al gobierno frenteamplista ni a cesar en las misiones, ni a depurar los cuerpos de oficiales.
Falta a este articulo un acápite necesario.
Se refiere al antiguo MLN-Tupamaros.
Tanto el Sr. Presidente, como su ministro de defensa, son viejos integrantes de aquella organización.
El primero como referente y responsable militar, el segundo como fundador del mismo (entre varios otros, a los cuales la prensa burguesa ni menciona).
El Sr. Presidente llegó a su cargo con el prestigio de aquella vieja organización guerrillera que tuvo como referente mayor la figura de Raul Sendic.
Sin esos antecedentes no hubiera contado con un sustrato de prestigio popular que rápidamente usurpó.
Las bases tupamaras eran miles, de ellos unas decenas escasas cambiaron la chaqueta y hoy están integrados en cargos gubernamentales , municipales y otros.
En aquella época el problema del imperialismo estaba claro para todos.
Nadie confundía el papel de lacayo imperial, con el tema del anti-imperialismo
. Estaban claras las diferencias, los matices.
Bastaban para no confundirse, cuando algún canciller burgués uruguayo, pretendía jugar un papel anti-imperialista, en los jueguitos cancillerescos del viejo ministerio de colonias que era la OEA.
Hoy, aquellos viejos militantes, han contemplado a lo largo de los años y de los congresos internos, como los viejos ideales se han ido prostituyendo.
Se aceptó callando (porque el que calla otorga) los desvaríos y dislates de un personaje que hoy está claro es un viejo colaborador de los milicos desde que fue apresado en el 72.
Se aceptaron sus tesis de la “refundación nacional”, sus disparates sobre “la nación” (tomados de prestados de los peronistas argentinos) que supone que los países no albergan diferencias fundamentales entre los explotados y los explotadores, se aceptó también sus tesis anti-imperialistas sui generis que justificaban las misiones en Haití.
Se aceptó también sus contubernios con las logias militares golpistas y sus agentes de la Inteligencia militar .
Tanto por los que dieron vuelta la chaqueta y hoy están integrados en los cuadros gubernamentales, como por la inmensa mayoría que, en silencio, se fue de la organización, sin organizar una lucha de ideas que valiera su nombre.
Todo aquello, muestra sus consecuencias, ahora .
Estamos en Haití, de cipayos y ocupantes.
De baleadores del pueblo haitiano que quieren que se vayan las tropas extranjeras. De chulos de sus jóvenes mujeres y de violadores hasta de los varones.
Y vamos a seguir estando, como lo acaban de anunciar los tristes personajes que ocupan hoy puestos presidenciales y de ministerio y fueron antes nuestros compañeros.
O sea, en resumen, seguiremos de cipayos, de agentes imperiales, y repitiendo las mentiras de siempre.
Y todavía no hay ni siquiera una carta colectiva de protesta, que aclare los campos y deje oír decir, lo que deberíamos decir.



(1)    En las elecciones pasadas, cierto político del Partido Nacional, con el apoyo de cierto militar retirado, sus ayudantes y complicidad política, concibió la triste idea de robar los restos de esa verdadera gloria que fue Leandro Gomez, de su mausoleo.
El robo tenía en parte aspiraciones políticas electorales a nivel nacional pero también aspiraciones personales del político.
Con el robo de los restos pretendía aparecer como el particular que pagaba de su bolsillo la vuelta de los restos robados y de esa manera condonar una deuda electoral!!!! (si así como suena).
El escándalo mayúsculo, la falta de recursos del proponente del crimen, la presión por el dinero de los oficiantes del robo y la acción de la policía movilizada, llevaron a que el político “patriota” y nacionalista, abandonara el proyecto y propusiera que “tiraran los huesos ilustres en un cualquier descampado” para deshacerse de las pruebas incriminantes.
El Partido Nacional no ha hecho ninguna investigación a fondo del suceso, no ha expulsado de sus filas al conciudadano.
El gobierno nacional, además, ha incluido al sujeto en cierta comisión que actúa sobre el Rio Uruguay, a propuesta del mismo partido del criminal.
En Uruguay, a contrapelo de la máxima, el crimen, sí, paga.
Del oficial y sus ayudantes que realizaron el robo y la violación del Mausoleo, no ha habido tampoco, en filas militares, ningún tribunal de Honor, de los que se acostumbra en estos casos.
Y el diario “La Republica” (oficialista) aprovechó la oportunidad para hacer sensacionalismo del chabacano, del que le gusta a su director Federico Fassano.
(2)    El ministro de defensa, agregó el asunto de la droga, no descartando que los soldados fueran agentes de algún cartel de narcotraficantes que les encargó el asunto de bajarle los pantalones a un detenido dentro de la base!!!!????.
Lamentablemente, el actual ministro es un comediante de formato menor.
Es paranoico de las conspiraciones (cuando le conviene) y siempre aspirante a ocupar titulares de periódico.
Un día anuncia que “está dispuesto a ir preso” y al otro sus sospechas de zahorí trasnochado.
Pretende solamente hacerse cártel.
De eso no tenga nadie, la más mínima duda.
El está en el ministerio de defensa para defender a los oficiales, sus misiones, el Hospital Militar y cualquier otro encargo.
Y este asunto le exploto, literalmente, en la cara a su ministerio y al gobierno que lo seleccionó para el cargo, cuando su misión era otra.
Ante el incidente, pone cara de circunstancias, y actúa en consecuencia


SURda 8/9


VERGÜENZA NACIONAL en Haití


VERGÜENZA NACIONAL



En torno al video Haitiano que recorre el mundo, difundido de rebote gracias a un descuido involuntario de uno de los integrantes, que lo único que pretendía era documentar un acto infame y denigrante, se ha dicho mucho y hay poca cosa que agregar, salvo el hecho de pedir disculpas a ese pueblo hermano que  ha sido humillado a través del vejamen a uno de sus hijos.
Hay que decir que el video no se realizó como prueba para informar a los superiores jerárquicos para que se tomaran medidas disciplinarias.
 Nunca se les informó
En la corta filmación no se encuentra ningún intento de evitar la infamia, solo reflejarla y reproducirla por medios técnicos para el disfrute renovado en momentos posteriores por todos los participantes. Era una “proeza” y había que recordarla.
 Esta hipótesis es imposible de demostrar pero es probable que se quisiera documentarla para exhibirla ante otros integrantes de la fuerza con el afán enfermizo de demostrar lo que se puede hacer en un país ocupado.
En el más inocente de los casos, a la filmación se le consideró simplemente un “suvenir de turismo sexual” que fue a dar a manos equivocadas.
Si no fuera por ese hecho fortuito los uruguayos no nos enterábamos que nuestros enviados siguen la misma conducta que sus antecesores practicaron en los cuarteles de nuestro país.
Por más que nuestros dirigentes digan que las nuevas generaciones de las fuerzas armadas son inocentes de los hechos abominables realizados por sus predecesores, este documento demuestra lo contrario y también demuestra lo lejos que estamos del supuesto de que las fuerzas armadas comparten los valores de la sociedad civil.
Soy simplemente un uruguayo como tantos, que quiere manifestar lo que siente ante semejante atropello al que se le quiere caracterizar de broma. Ya se han expresado colectivos y ciudadanos que como yo estamos consternados ante la conducta de nuestra fuerzas armadas en misiones de paz.
Queda claro que por otro lado no hay nadie que no haya relacionado este hecho con viejas y conocidas prácticas de nuestro ejército durante la dictadura.
 Mi crítica por lo tanto es apenas una gota de agua en un mar de censura en el que navega la marina de nuestro país luego que soldados de la armada ”bromeando” y sin bajarse los pantalones de “combate”, violaran a un joven de Haití; un país al cual  nuestras autoridades, en contra de la praxis de no intervenciónmantenidas durante más de un siglo y en contra de sus mismos principios orgánicos, han decido  enviar, renovar y mantener un numeroso contingente de mercenarios con el supuesto fin de preservar la paz y contener los conflictos sociales.
Supuestos conflictos sociales nacidos luego que el presidente Aristide elegido según las practicas ortodoxas de democracia occidental, fuera secuestrado por los EEUU, alejado del poder y enviado al exilio.
 No hay nadie en la dirigencia del Frente Amplio que no sepa que nuestras tropas cumplen la misión de evitar el ejercicio de la democracia plena en ese sufrido y empobrecido país con el exclusivo propósito de mantenerlo “boca abajo” para que el imperialismo yanqui y el francés (pretendidamente renaciente con Sarkozy) sigan disfrutando de la dominación del territorio más pobre de nuestra América… es decir practicar con el país, lo que nuestros soldados hacen con sus habitantes
Como en todos los casos de delitos de este tipo, la vergüenza no debe caer sobre la victima sino sobre los violadores… pobre Haití pero también pobre Uruguay ya que los uruguayos somos responsables de este atropello por enviar tropas de ocupación a un país con el propósito de impedirle el ejercicio de su autodeterminación.
Galeano afirmaba años atrás que:
 “en Haití, una taza de arroz vale menos que una bala, pero a ese país nuestros soldados son encomendados a repartir balas en vez de arroz”.
En el siglo 19 decía Proudhon mencionando a Cousin:
“La libertad que es sagrada, tiene necesidad para exteriorizarse de un instrumento que se llama cuerpo: el cuerpo participa por lo tanto de la santidad de la libertad; es inviolable como ella. De aquí el principio de la libertad”.
Siguiendo con esa idea decimos que…
Un ciudadano es parte de un todo, de un organismo social, de una nación… al violar el cuerpo de un componente de ese todo, se ha violado a toda la nación Haitiana con la que no tenemos enemistad pero que nos verá con odio y desprecio por haberle quitado su dignidad.
Para finalizar esta crónica que nunca debió tener motivo de escribirse…
¿qué podemos agregar?….
Triste, lamentable, aberrante... confieso que dudé en decidirme antes de  ver el video de la "pacificación" de Haití a manos de las "heroicas" Fuerzas Armadas Uruguayas; hay quienes optaron por  no  presentarlo por respeto a la víctima y para no prolongar la humillación ante millones de espectadores.
Pensé que tenían razón desde la ética periodística... ahora no pienso así; este documento hay que difundirlo al máximo ya que es un caso que desborda la crónica policial y se transforma en político, mereciendo un debate serio sobre la impunidad que dicen merecer y exigen las fuerzas armadas uruguayas, a través de la coacción y el amedrentamiento de la sociedad.

Impunidad heredada del pasado y defendida en el presente.
Sin esa total convicción de impunidad para todos los delitos es muy improbable que estos sujetos hubieran cometido este deleznable abuso.
De esa garantía de impunidad somos todos responsables como pueblo.
Por último creo que este video infame es un documento histórico que nos muestra no solo un acto vergonzoso y cobarde de cuatro o cinco individuos sino que nos enseña como las fuerzas conjuntas en forma masiva "pacificaron" nuestro país durante la dictadura.
La misma escuela, los mismos maestros, los mismos actos,... no solo habría que retirarlos de las "misiones de paz" al servicio del imperio, también tendríamos que discutir la existencia de un ministerio de defensa oneroso e inútil que no nos puede defender de nadie y que como institución ha demostrado una vez mas que no posee ni entiende lo que es la más mínima dignidad.




- jaime g -
- postaporteñ@ nº 619 -
2011-09-08 



Verónika Engler: "Algo habrá hecho el haitiano"


Algo habrá hecho el haitiano.

¿Se acuerdan de cuando las violaciones se justificaban porque las mujeres provocaban a los hombres usando ropa ajustada, polleras demasiado cortas o escotes pronunciados?, aunque parezca mentira vamos camino a eso en lo que respecta a explicar las “bromitas” del ejército uruguayo. Solo nos queda por leer o escuchar que el muchacho haitiano provocó sexualmente a los soldados y tenía bien merecida la “broma” que le gastaron. Quizás terminen condecorándolos por dar justo escarmiento a quien lo merece.


A medida de que el tiempo pasa surgen nuevas denuncias en las que el contingente uruguayo de cascos azules está involucrado. Como si esto fuera poco, en antiguas investigaciones y documentos, queda claramente plasmado que este tipo de situaciones no son nuevas, hay más denuncias que han sido barridas debajo de la alfombra. Si vamos más atrás en el tiempo encontramos que peores prácticas han sido aplicadas a nuestros compatriotas; tortura, asesinatos y violaciones, sucesos que nuestro presidente cataloga como hechos del pasado y que él ya perdonó. Los factores en común son lo bizarro de la situación y que son acontecimientos que tampoco se han podido esclarecer. Queda comprobado que la hombría de nuestro valeroso ejército se sustenta en la cobardía de agredir, vapulear y denigrar a otros seres humanos, lo hacen en grupo y con armas. Curiosa forma de demostrarlo, pero sin duda una de las favoritas.
 Lo importante parece ser la imagen del ejercito uruguayo y del país, no el problema de fondo que es la falta de justicia. Problema que se hizo más público porque un video circuló en youtube, en las redes sociales y de teléfono en teléfono por el mundo. ¿Qué hubiera pasado si esta violación no se filmaba? ¿Si no tenía la difusión que tuvo? Obviamente habría quedado archivada como una de las tantas denuncias que existen, o quizás ni siquiera salía a luz. Por lo pronto el 22 de agosto el secretario de Estado Breccia declaró que según las indagaciones realizadas descartaban totalmente la veracidad de la denuncia, obviamente no contaban con el surgimiento de nuevas y contundentes pruebas y más obvio aún es que esta práctica de “barrido” ha servido para descartar muchas denuncias anteriores. Ahora tampoco sirven las pruebas, no hay delito estamos de nuevo en el punto de partida.

Parece que nuestros soldaditos se divierten en grande con menores, nacen hijos fruto de las “misiones de paz”, canjean “favores” por comida, fomentan la prostitución, aterrorizan a las poblaciones que supuestamente van a ayudar, y arrojan los desperdicios y excrementos a la playa, pero eso también debe ser un montaje para desprestigiarnos. Los políticos cuidan la imagen que nos quieren vender de este nuevo ejercito, renovado inocente y puro que no tiene nada que ver con las desapariciones, torturas y asesinatos de antaño y mucho menos con las aberraciones de ahora.
Las conclusiones preliminares de las investigaciones urgentes iniciadas por la ONU, la Armada y el Ministerio de Defensa Nacional descartan el abuso, no hay delito ya que no le quitaron toda la ropa ni muestran en el video los genitales de los abusadores. Lo curioso es que en estos últimos días se escucharon las declaraciones del ministro Huidobro en las que prohibía que se le llamara broma al suceso, ahora en los informes definen el abuso como broma. El presidente Mujica prometió resarcir a la víctima y su familia… pero ya no hay delito y por lo tanto no hay víctima, ¿qué es lo que realmente pasa en esta historia? ¿de qué se disculpó con el presidente de Haití si no hubo delito? a qué arreglos llegaron para seguir metiendo la basura debajo de la alfombra? 

El País Digital del 08-09-2011 escribe:
 ”El ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, puso en conocimiento de la comisión de Defensa de Diputados las conclusiones preliminares de las investigaciones urgentes iniciadas por la ONU, la Armada y Ministerio de Defensa Nacional.
   La primera de ellas establece que "los marineros son responsables de incurrir en actos de mala   conducta", como "cualquier conducta obscena, ruda, fuerte, falaz, de irrespeto o inadecuada".
 También dice que "del análisis del video se descarta la posibilidad de intención de abuso sexual ya que no le sacaron la ropa", y "se puede apreciar que uno de los marineros aparece sin camisa, con el short abrochado sin mostrar sus partes privadas".
La investigación del capitán del contingente naval concluye que todo fue una "broma" a un local con el que tenían relación de vecindad y relativa amistad". No constata la violación.
 En las conclusiones de la información de urgencia que fuera dispuesta por el Ministerio de Defensa Nacional, con fecha 31 de agosto, en el punto uno se expresa que no existen indicios de actos de abuso sexual hacia el civil haitiano”.

Es un caso aislado dijeron, por culpa de cinco irresponsables la imagen de todo un país queda manchada, ese es el gran problema según las declaraciones de los políticos que escuchamos a diario desde que este video se dio a conocer y les prometo que me da más vergüenza esa actitud de oscurantismo que el lamentable hecho en si, por que esa actitud habilita a más violaciones, a más abusos, a mucha más impunidad. Desvían la atención, aíslan y minimizan el problema para poder darle curso y archivarlo lo antes posible, castigados los malhechores se cumple con las formas, ahora ni siquiera será necesario ese castigo, quizás una reprimenda con sanción baste. El problema de fondo sigue creciendo como un cáncer dentro de las FFAA y lo peor es que puede llegar a tener serias consecuencias para la población uruguaya y los países que deban ser “auxiliados“ por las “misiones de paz“.

¿Por qué no se investigan todas las denuncias donde se acusa a las FFAA de violaciones, de abusos a menores, de atropellos?, ¿son todas bromas y mentiras?. Las de antes y las de ahora. La respuesta es simple, porque no se trata de eso, a los militares les han surgido fieles defensores, paradójicos paladines que saben muy bien de lo que estos uniformados son y fueron capaces de hacer. Es aterrador pensar en las alternativas que llevan a estos supuestos defensores de los DDHH, algunos de ellos pertenecientes a la comisión interministerial sobre Derechos Humanos a “equivocarse” tanto en el análisis de una situación sumamente grave.
Somos los felices poseedores de una gran “caja de Pandora”, no sabemos que puede salir de allí si se destapa, pero a esta altura lo sospechamos. Vemos un comportamiento consecuente; falta de voluntad para resolver los problemas de DDHH en Uruguay, ridículas excusas que apuntan a una errónea “actitud democrática”, como si la justicia no tuviera un valor concreto y propio, como si un criminal no debiera ser juzgado y pagar por sus delitos, como si cada aberrante caso de abuso dentro del ejército fuera un hecho aislado o justificable, como si el resto de los militares, políticos, periodistas y población que calla no fuera cómplice en su silencio o en su mentira. ¿Hasta dónde y a quienes abarca esa complicidad? ¿Qué tipo de compromisos han adquirido esos políticos con las FFAA?.
 Distintas situaciones, idéntico sadismo. Distintas épocas pero el mismo sinfín de actitudes que han contribuido a evitar a que se llegue a una resolución definitiva a favor de las víctimas, que impiden que se investigue e imparta justicia. Escuchamos a Lacalle, el mismo que dijo en un programa de Mirta Legrand que en Uruguay había una docena de desaparecidos, exigir reparación para las víctimas militares blandiendo un escrito con la firma de Tabaré Vázquez, solo porque tiene espacio para hacerlo, solo porque se juega al juego que ellos inventaron y que tanto combatimos desde la izquierda. Cada vez está más claro el significado de la frase “no es lo mismo ser gobierno que ser oposición“, una vez en el gobierno se pierde el horizonte revolucionario, se defiende lo que otrora se atacó, se vende la integridad al bajo precio de la necesidad y se termina siendo un poco más de lo mismo con matices de políticas sociales y algún que otro detalle de poca monta.
 En este caso la diferencia no la hizo la denuncia, existen varias denuncias de las que no se habla y que fueron desmentidas, tampoco lo hicieron las supuestas investigaciones ya que lo primero que hicieron en Uruguay fue desmentir y disfrazar el hecho, adjudicándole índole de broma y ”morta” al abuso, que ya no es tal. La diferencia la marcó la publicidad a raíz del video, cuando dicho video fue sacado de youtube, ya era tarde, porque ya había sido distribuido por todos lados, las redes sociales, páginas de Internet ayudaron a que esto sucediera rápidamente. El silencio de la víctima dejó de ser justificado, ya sea por amenazas, que las hubo, o presión social y obligó a la familia a dar un paso al frente. Como una reacción en cadena aparecen nuevas denuncias y con ellas nuevas evidencias que serán enterradas, disimuladas y justificadas.

Como una conducta consecuente, cada vez que surge un problema en el que están involucradas las FFAA hay un sinfín de contradicciones, pruebas que aparecen y desaparecen o se invalidan al otro día como si aquí nada hubiera pasado. De un informe médico donde había una evidente penetración, una víctima afectada y una familia consternada, pasamos a enterarnos que son todos amigos. Demasiadas declaraciones contradictorias y por supuesto mucha mentira al igual que en el caso del ”presunto” (palabra que está de moda) video con amenazas militares.

En otro plano, pero que está estrechamente relacionado con este tipo de actitudes vemos que a pesar de que es vox populi que la situación del INAU es complicadísima, que lo es la de los gurises que van a parar allí, Huidobro propone que menores internados en el INAU asistan a las escuelas de especialidades de la Armada. Mujica declaró inmediatamente que "es muy importante tener claro que la equidad de los sectores más postergados económicamente pasa por la formación". No se si preocuparme por el trato que estos jóvenes van a recibir allí o en lo que los va a convertir la ”formación” que les van a dar, pero tengo clarísimo que lejos de ser una solución es una aberración. En lugar de dar tratamiento especializado a estos internos, que en una gran mayoría lo necesitan debido a las situaciones familiares y sociales que les ha tocado vivir, los convertimos en milicos. Imaginen a esos gurises que por un lado Pedrito quiere poder encerrar a los 16 años y por otro lado Bonomi cerca con mega operativos con permiso para portar un arma y reprimir…

¿A qué nos va a llevar ese romance de políticos progresistas con militares?, ¿que va a pasar cuando alfombra no pueda tapar tanta basura? 
Lo único que me queda claro es que hay que cuidarse mucho de las “bromas“ de los soldados, ojalá que nunca tengamos que recibir en nuestro país “misiones de paz” y ojalá que los demás países dejen de tener que padecerlas.

Veronika Engler 08-09-2011


Veronika Engler



Jorge Zabalza: La gran fuga y el doble poder


6 de setiembre                                            Jorge Zabalza
                     LA GRAN FUGA Y EL DOBLE PODER 
La mañana del 30 de mayo de 1970, el Penal de Punta Carretas amaneció alborotado:  sin efectuar un sólo disparo el MLN(T) se había llevado todas las armas del Centro de Instrucción de la Marina. Las puertas de las celdas fueron dejadas a media tranca, las burlas y los gritos triunfales transmitían la noticia  de celda en celda y, poco más tarde, en el patio de recreo los presos políticos hicieron gimnasia todos juntos. Con el fin de disimular la fuerza real que representaban, habitualmente la preparación física se hacía por columna, cada día dos de las seis en que estaban organizados los tupamaros, cada cual con su cronograma de ejercicios físicos, deportes, cursos técnicos y formación política.


Esa mañana del 30 de mayo, los falsos pudores se quemaron en la hoguera del triunfalismo. Encabezados por Pedro Dubra y el Canario Long, doscientos revolucionarios formados  de a cuatro en fondo, trotaron en una larga fila alrededor de la cancha de fútbol. La voz aflautada del Canario gritaba “izquier!” y doscientas suelas golpeaban al unísono el piso de balasto, resonando en los muros como un sólo golpe, seco, tremendo, que hacía temblar los cimientos del presidio. Los  viejos retirados militares que formaban la Guardia Blanca y vigilaban desde lo alto del muro,  cargaron sus carabinas maúseres por las dudas. Allá en al patio vaían un ejército de revolucionarios, un verdadero ejército acuartelado en el Penal de Punta Carretas.
Hubieron más de veinte planes de fuga en discusión. Estaba aquél que tanto gustaba a Jorge Manera Lluveras: dos de nuestros más atléticos compañeros (posiblemente Pedro y el Canario) se escondían en los baños,esperaban el momento exacto en que los dos guardias estuvieran alejados del punto de ataque, escalaban el portón del corredor 23, uno subía a hombros del otro y con dos palos de escoba atados, colgaba un gancho y una escala de cuerda de la baranda donde se apoyaban los guardias, trepaban hasta lo alto a fuerza de brazo  y los reducían con revólveres de un tiro (de fabricación casera, invento del Inge). El resto treparíamos por la escala y bajaríamos hasta la calle descolgándonos por cuerdas los ocho metros de altura. Estaba pensado saltar a un camion cargado con colchones para acelerar la bajada. Se daba por descontado que el fuego de los compañeros de afuera cubriría la “descolgada”, para que la guardia no hiciera blanco en los fugados.  
A mí me gustaba el proyecto de entrar un par de metras, reducir los guardias en la “tercera”, de mañana temprano al repartirse el café, tomar el “centro uno”, abrir los portones que daban a la calle Ellauri (no era difícil obtener sus llaves) y salir en tropel rumbo a la ciudad y la libertad.
En conversaciones con el “Diente” Rosa, cuya comisión era lavar la ropa blanca del hospital, Juancito Almiratti descubrió la posibilidad de irse por un túnel exacavado desde la cloaca hacia el sótano. Se tomaba el hospital y nos íbamos chiflando bajito. La operación la bautizamos “Gallo” y fracasó cuando se intentó llevar cabo.
La realización de una fuga  estaba en el aire, creo que hasta los guardias daban por descontado que los tupas se iban a fugar en algún momento. Era un hecho virtual, faltaba concretarlo.  La fuga de los tupamaros era la consecuencia necesaria de la situación de doble poder, cuya base política estaba en el accionar guerrillero y, en particular, el asalto al cuartel de la Marina,  pero que en Punta Carretas alcanzaba una expresión muy clara.
Cada guardia de Punta Carretas estaba sujeto a la influencia de los dos poderes, el del aparato del Estado, que pagaba su sueldo y representaba la posibilidad de la represión policial, y el del aparato guerrillero, que en el penal ejercía una influencia muy concreta, mano a mano, que el guardia no podía desconocer de ninguna manera.  Por un lado, el hombre era sensible al discurso antisubversivo del pachacato, convalidado por el consentimiento de la mayor parte del electorado y reafirmado cotidianamente por los medios de comunicación, pero por el otro, no podía desconocer la justicia de la causa que impulsó al movimiento tupamaro para tomar la armas. En la disyuntiva y la contradcción entre los dos poderes, el guardia a veces, pocas veces, cumplía con su triste oficio, y en otras, las más de las veces, hacía la vista gorda y no se metía en líos. No era moco de pavo estar identificado por quienes habían ejecutado al Comisario Morán Charquero.
El flaco Melián y Juancito Almirattti coordinaban las relaciones políticas con la población carcelaria, un arte en el que verdaderamente se debía hilar muy finito y en el cual jugaba un importasnte papel la solidaridad concreta: la mitad de las vituallas que entraban a los presos políticos pasaban a los presos sociales a través del “almacén” que administraban Arturo Dubra y el Indio Yamandú Rodríguez Olariaga.  En la semana de turismo de 1971 el MLN(T) impartió cursos a los presos sociales que lo deseaban: historia nacional, economía política (lo dió Raúl Sendic), historia del movimiento sindical, la revolución cubana, etc. Sin esa base social favorable la fuga no habría sido posible; desde los planos del penal y los alrededores hasta el uso clandestino del teléfono (no había celulares ni facebook en aquellos tiempos), desde contar con información exacta sobre lo que pensaban y hacían las autoridades carcelarias hasta la posibilidad de entrar o sacar cualquier objeto, todo dependía de las simpatías y el apoyo de la población carcelaria. Y, como si eso fuera poco, solamente gracias a la incorporación de Arión Salazar se pudo excavar el túnel desde su celda en el primer piso, la más cercana al muro de la calle García Cortinas.   
Con los secuestros de Mitrione, Dias Gomide y Fly,  el MLN (T) apareció administrando la justicia popular, en un ejercicio puro de contrapoder, planteando canjear los prisioneros de Punta Carretas y Cabildo por los prisioneros de la Cárcel del Pueblo, de igual a igual. En aquella semana de agosto de 1970  tuvo lugar una pulseada histórica entre el régimen y el movimiento guerrillero. Pacheco se mantenía en sus trece, no quería negociar con subversivos,  pero las presiones para ceder y salvar la vida de los secuestrados era mucha. La caída del Comité Ejecutivo en el allanamiento de la calle Almería, sobretodo por el apresamiento de Raúl Sendic, resolvió la pulseada en favor del pachecato. La suerte (o el trabajo de inteligencia) pareció inclinar la balanza del poder en favor del aparato del Estado.
Sin embargo, durante esos meses en que el MLN(T) pareció haber sido noquedao, la lucha popular siguió cuenstionando el poder del pachecato. Con sus diversas formas de movilización, los sindicatos, las organizaciones vecinales y los gremios estudiantiles iban desarrollando en los hechos y desde las bases una red de poder independiente del régimen y que apuntaba contra el sistema. Sobre esas experiecnia populares de lucha y resistencia frutificaron las gestiones que conformaron el acuerdo partidario “Frente Amplio”. En diciembre de 1970 el MLN(T) declaró su apoyo crítico a la nueva opción electoral y suspendió unilaterlamente las acciones militares para no obstaculizar su desarrollo como movimiento organizado  en Comités de Base. Al influjo de las noticias del mundo exterior, los presos de Punta Carretas sintieron la imperiosa urgencia por conquistar la libertad para integrarse a la lucha revolucionaria,  de ahí que fueran desempolvados los planes de fuga que habían sido archivados cuando el entusiasmo del canje. El movimiento tupamaro trabajó denodadamente por la fuga de los presos políticos, dentro de la cárcel y fuera de ella. No podemos olvidar las largas horas de los compañeros excavando el túnel apodado el Mangangá para llegar al subsuelo del Penal desde un apartamento ubicado a cuatrocierntos metros de  distancia.
La historia del Abuso ha sido relatada en varias versiones. Hoy hace cuarenta años que Joaquín Schroeder tendió su brazo para ayudarme a salir por la boca del túnel. También hoy cumpliría noventa años Andrés Cultelli.
Los presos salimos con los planes “hipopótamo” y “del 72” en el bolsillo y en la cabeza. Salimos a trabajar empeñosamente construyendo tatuceras en el Collar y en el Tatú, a conectar berretines con las cloacaas en las cloacas, a armar milicias con  la columna 70, a desarrollar el aparato militar hasta sus últimas consecuencias. El contrapoder guerrillero fue el imaginario que nos predispuso a tomar Soca y la comisaría de Camino Repetto, a declarar la guerra en Paysandú y a las jornadas del 14 de abril y del 18 de mayo de 1972.  El MLN(T) no se quedó sin estrategia sino que implementó una equivocada:  desarrollar el aparato guerrillero hasta dejarlo en condiciones de tomar Montevideo como el 8 de octubre dev 1969 se había tomado Pando.  La gran fuga fue la apoteosis de la concepción del doble poder, la confirmación por la práctica de que era posible instaurar un poder guerrillero contrapuesto al poder del aparato represivo.
Las anteojeras que nos colocó el doble poder no nos permitieron ver la concepción qué entrañaban las movilizaciones populares de base en los barrios, los sindicatos de la tendencia combativa y los gremios estudiantiles donde crecían la ROE y los FER. Se pensó la insurrección como tarea del aparato guerrillero desarrollado en una telaraña que llegara “hasta el pueblo”, pero no se pudo imaginar la insurrección como tarea del pueblo organizado autónomamente y armado hasta los dientes. No percibimos ni discutimos ni elaboramos la insurrección en el marco del poder popular y ese error de concepción nos llevó a morir en la batalla “aparato contra aparato”. 




--
jorge zabalza



Acá o en Haití, la misma vergûenza


En nuestro territorio o en las “misiones de paz, la misma pobreza humana, idéntica vergüenza.  (Veronika Engler con la colaboración de Jorge Zabalza)

Circula por varios medios el video sobre la violación a un haitiano por parte de militares uruguayos que están en “misión de paz” en Haití. Es la nueva generación de lo mismo, el mismo sadismo de aquellos que violaron, torturaron y asesinaron a nuestros seres queridos. Dale un uniforme y una pistola a un grupo de personas adoctrinadas para no pensar y no esperes otra cosa, bien lo sabemos…

La violación fue perpetrada en julio, aunque recién ahora surge la denuncia por parte de los padres del muchacho y de otro casco azul que no pertenece a la tropas uruguayas. Esto no es poco habitual, hay que contemplar las consecuencias psíquicas y morales que esto acarrea a las víctimas, a sus familias y al entorno. Pero lo que es inadmisible es el silencio cómplice del resto de los integrantes del contingente que sabían de este abuso y callaron. Silencio equiparable con el de quienes encubren crímenes de lesa humanidad.

Aunque utilicen el argumento de que los uruguayos hemos sido felicitados por el desempeño de las tropas y que lo acaecido es una actitud aislada, la verdad es que cada vez se le hace más difícil a algunos políticos defender la teoría de que esto es un problema de una o a lo sumo dos generaciones, se les complica el poder convencernos de que los militares de ahora son distintos, son mejores a los que los torturaron, secuestraron niñas y niños y asesinaron personas. No es la primera vez que Uruguay se ve envuelto en este tipo de acusaciones, aunque somos muy buenos para barrer lo que no nos gusta debajo de la alfombra y encubrir delitos. El silencio es una forma de perpetuar la impunidad, te convierte en cómplice de un crimen, entorpece el curso de la justicia.

Con el video en la mano, Huidobro declaró que estaba dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias incluso darlos de baja y pasarlos a la justicia penal. Para demostrar su voluntad destituyó al jefe de la misión uruguaya y lo mandó regresar al país. Mañana martes irá al parlamento a informar a los señores senadores y seguramente recibirá apoyo de todos como le pasó a Rosadilla con los casos de corrupción. El señor Huidobro debería investigar este tipo de sucesos a fondo y preguntarse porque se reiteran dentro de las FFAA, debería pensar en la peligrosidad que implica dar armas y poder a personas que en más de una ocasión han sobresalido por la barbarie y el sadismo de sus actos, barbarie que él conoce muy bien.

Algunos políticos creen haber descubierto la fórmula para maquillar los valores humanos como si fueran un asunto generacional y anecdótico, como si pudieran cubrir con incoherente y folklórica semántica crímenes y realidades llenas de ausencias y oscuros huecos. Enredaron a un crédulo electorado, del cual, lamentablemente, una buena parte los volverá a votar a pesar de los pesares y la vergüenza.

Cuando Huidobro insiste en dar un papel protagónico a los militares o hace hincapié en la necesidad de trabajar en el acercamiento entre las FFAA, afirmando que  la relación deberá ser “cada vez más íntima”, espero no se refiera a esto. Si pretende “que el pueblo sienta suya a las Fuerzas Armadas y que las Fuerzas Armadas sientan que están dentro del pueblo, que pertenecen y están al servicio del pueblo”, debería comenzar por juzgar y castigar a los culpables de delitos dentro de las mismas FFAA y retirarnos inmediatamente de las ”misiones de paz” , que tienen una antigua y vergonzosa historia (con Uruguay como uno de los protagonistas) en violaciones a los DDHH, uso y abuso con titulo de ”Paz”. Dudo de que alguien en su sano juicio tenga deseos de ”intimar” con violadores o tenerlos de vecinos o cerca de sus hijos o familia.

Supongo que todos somos conscientes de que el video de la violación recorrió el mundo, de modo que no sólo nos conocen por nuestro destacado desempeño futbolístico, ahora somos violadores. Deberán admitir que la algarabía Celeste no combina bien con el verde sádico militar.

Antes de que “estallara la bomba del video” justificaban este hecho, dijeron que se trataba de una ”morta”, que los simpáticos y divertidos uruguayitos le gastaban una broma típica a un muchacho como demostración de amistad. Si es eso lo que les enseñan a los militares, es hora compañeros y compañeras de ”poner las barbas en remojo”.

Intentan encubrirlos a toda costa, suerte que la tecnología que a veces nos asusta, ha pillado a más de cuatro infraganti y les estalla en la cara como una vergonzosa verdad, en este caso en forma de video que recorre el mundo.

Confieso que estaba esperando escuchar a Huidobro decir que esto fue un montaje digital para enlodar la imagen de sus queridos y siempre inocentes militares, inventado por la fatídica ”izquierda radical”, paradójicamente formada por muchos de sus excompañeros y otros tantos antiguos militantes de las mismas filas a las que pertenece o perteneció. O posiblemente a Mujica afirmando que la prensa tiene la culpa de todo porque siembra violencia y después nos mande a todos a callar porque le estamos metiendo palos en la rueda (?)… distintas formas de repartir las culpas y los palos, pero que apuntan a la misma y consecuente equivoca dirección, me equivoqué, la táctica es otra.

Tanto Bonilla (jefe del Estado Mayor Conjunto) como Caramés (comandante de la Armada) salieron a repudiar la actitud indigna de los soldados. Con el revuelo echan aceite sobre la opinión pública, intentan tranquilizarnos. Minimizan y restan importancia al hecho: las fuerzas armadas están en buenas manos, aunque unos soldaditos se desmanden. Intentan quedar bien parados para mantener las misiones en Haití y el Congo.

Pero este video existe, no como aquel de los militares amenazando con liberar a los presos de Domingo Arena, del cual no se supo más nada. Posiblemente en uno o dos meses el tema este enterrado en el olvido como tantas otras denuncias de abusos de los ”cascos azules” en ”misiones de paz” y siga habiendo víctimas de la ”solidaridad” de los países que envían sus tropas a ”ayudar” a lo largo y ancho del mundo. El gobierno uruguayo seguirá mandando tropas e inventando razones que se contradicen con lo que opinaban hace unos años atrás cuando eran otros los partidos que lo hacían, pero ”que le hace una raya más al tigre”?

Una vez que se comienza a caminar en dirección contraria a lo dicho, sin que importe que muchos dieron la vida por esas palabras convirtiéndolas en hechos, no cuesta nada desdecirse, o contradecirse, aquí se está aplicando el método de ”borrón y cuenta nueva”

Hay muchos que parecen haber olvidado las torturas que sufrieron… o quizás piensen que se las merecían. Juegan con las palabras, los conceptos y la imagen de exguerrillero que sustentan. Lo hacen para confundir y erigirse por encima del bien y el mal, para desautorizar a casi un 50 % del pueblo por exigir justicia, que según ellos es venganza, o para trocar la búsqueda de la verdad por una dudosa incapacidad de perdonar, estado que nos adjudican a quienes queremos saber dónde están las y los compañeros que faltan. Se comportan como si habláramos de hechos de talla menor y no de viles y crueles crímenes cometidos contra todo un país.

Como no es suficiente encubrir a los militares por los crímenes cometidos en nuestro territorio, los mandamos disfrazados de ”pacíficos y solidarios” a que torturen a otros y otras que están en peores condiciones, porque si algo es seguro, es que se ensañan con los más débiles o los que se encuentran en inferioridad de condiciones. Huidobro está dispuesto a ir preso por encubrir al militar que le brinde información con respecto a los desaparecidos, qué no estará dispuesto a hacer por esta nueva generación de flamantes militares?

Esos son los militares con los que se supone nos debemos integrar?, triste, cobarde, pobre y patético.

05/09/2011

A modo de información y para recordar que esto no es un suceso aislado:

”En 2004 varios medios de comunicación revelaron escándalos de explotación sexual y otras formas de abusos cometidos por integrantes de la misión de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas en el Congo. Pero la situación no era nueva. La ONU ha recibido documentación sobre violaciones de derechos humanos (explotación y abuso sexual) cometidas por integrantes de estas misiones en Angola, Bosnia-Herzegovina, Burundi, Camboya, Congo, Costa de Marfil, Haití, Guinea, Timor Este, Kosovo, Liberia, Mozambique, Sierra Leona y Somalia. El argumento de que los comportamientos individuales no pueden ser controlados ya no es válido y desde Naciones Unidas se intenta hacer frente al problema. Pero, ¿qué distancia hay de las palabras a los hechos?” Daniela Forte


En el 2006 Samuel Blixen escribe en Brecha sobre denuncias que fueron comunicadas en enero del 2005: “La conducta de oficiales y soldados uruguayos desplegados en el Congo bajo el estatuto de Cascos Azules quedó seriamente cuestionada tras un informe de las Naciones Unidas que incorpora acusaciones de graves delitos. El Ministerio de Defensa instruyó una investigación, dictó sanciones y ordenó bajas, aunque no pudo probar los episodios de violencia sexual contra mujeres menores”

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=25598



Veronika Engler
Tel: 099221673
http://www.simplesite.com/veronikaengler