por Saracho
Este es el blog de la Federación de Bases Patria Grande, agrupación política heredera de losTupamaros históricos, por la liberación nacional y el socialismo, por la justicia, por la verdad, que brega por mayor cristalinidad y democratización.
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ACTIVIDADES PROGRAMADAS POR EL "SOLAR RAÚL SENDIC"
INFORME SOBRE LAS ACTIVIDADES PROGRAMADAS POR EL "SOLAR RAÚL SENDIC"
(agregamos el link correcto para apoyar con la firma)
“SOLAR RAÚL SENDIC” (informe 14/3/14)
El miércoles 12 se juntaron las compañeras y compañeros que vienen participando de las actividades del “SOLAR RAÚL SENDIC”, con la finalidad de recordar la primera marcha cañera bajo la consigna “UTAA,UTAA, por la tierra y con Sendic” , la que llegó en 1964, hace 50 años y conmemorando los 25 años de la muerte de Raúl Sendic. Así, como primera valoración gruesa, la cosa parece estar marchando. Intentaremos informarles sobre el cronograma que se va armando gracias al trabajo en comisiones.
Viernes 21 de marzo:
18:30 Reunión en el SES (Madonado 1162). Estamos dando los penúltimos toques en organización.
Lunes 31 de marzo:
Sábado 26 de abril:
08:00 Llegan a la Base “Eduardo Pinella” los ómnibus de Bella Unión y de Tacuarembó; también se convocará a quienes vivan en ciudades y pueblos sobre las rutas 3 y 5 para venir en dichos ómnibus. Desayuno solidario.
. 14:00 Comienzan los talleres. Las temáticas surgirán del debate en la mesa redonda del 31/03.
Hasta el momento adhieren: Movimiento por la Tierra, UTAA, Colectivo “El Sauce”, Crysol, Agrupación “8 de Octubre”, Mesa Permanente contra la Impunidad, Comisión de los “Fusilados de Soca”, Agrupación 307 de ADEOM, Grupo Coso, Fundación Zelmar Michelini, Fundación Ricardo Zabalza.
Les recordamos que se están recogiendo firmas para adherir y apoyar la actividad del Solar Raúl Sendic. Tanto para firmar como para ver la lista de las primeras doscientas firmas entrar a
¡Será hasta la próxima!
¡RAÚL SENDIC VIVE, LA LUCHA SIGUE!
"Raul Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario" por Jorge Zabalza
Raúl Sendic
"Raul Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario"
Miércoles, 8 de diciembre 2010
"El muerto" - Se ha anunciado la proxima aparicion de tu libro "Raul Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario",que sera presentado en 22 de diciembre en la sede de la Asociacion Cristiana. Naturalmente debes de haber elegido el 22 de diciembre como recuerdo del 22 de diciembre de 1966. ? Que significado le das a esa fecha ?
Z - Es una fecha que tiene un alto valor simbólico para el movimiento tupamaro. Aunque la primer acción armada se produjo en 1963 –la expropiación de los fusiles del Tiro Suizo- el primer enfrentamiento con la policía ocurrió ese dia, significó la irrupción de la guerrilla en el escenario politico del Uruguay. Ese día la opinión publica conoció la existencia de un movimiento guerrillero, hasta ese momento desarrollado en la más absoluta clandestinidad. Fué un terremoto, un tsunami!
Por otra parte, en el tiroteo del 22 de diciembre de 1966 murió el primer combatiente tupamaro, Carlos Flores, un joven trabajador de La Teja, que militaba socialmente en la Base “Eduardo Pinella” ubicada en la Cachimba del Piojo. Se da un hecho circunstancial pero paradójico: la presentación es en la Asociacion Cristiana de Jovenes y Carlos Flores vestía una camiseta de dicho instituto cuando cayó mortalmente herido. Estado público de la lucha guerrillera y primer compañero muerto, combinación que da relevancia y valor emotivo al 22 de diciembre, fecha que tupamaros y tupamaras homenajeaban de alguna manera, en Cabildo y en Punta Carretas, en Punta de Rieles y en el Penal de Libertad, muchas veces al costo de sanciones y persecuciones por parte de los verdugos.
Presentar un 22 de diciembre este ensayo sobre el pensamiento revolucionario de Raúl Sendic, implica entrelazar varios aspectos: 1) contribuir al rescate de la memoria histórica de las luchas movimiento popular y, dentro de dicho contexto, rescatar el rol y el significado de la guerrila tupamara; 2) de la misma manera es un homenaje a quienes perdieron la vida en ese período heroico de la historia del pueblo uruguayo, pero en particular, recuperar la perdida costumbre de los tupamaros de recordar a quienes, bajo la bandera de Artigas con la estrella y la “T”, dieron la vida por la revolución social; y 3) el postergado homenaje a las ideas elaboradas por Raúl Sendic, poniéndolas sobre la mesa de debate para salvarlas del bronce y mostrar palmariamente la vigencia del programa que proponía. Después de todo, aunque a veces no se le haga justicia, Raúl Sendic no sólo fue un luchador social, fundador de sindicatos de trabajadores rurales, sino que fueron sus ideas y sus músculos que hicieron trascender las luchas sociales de los sesenta para convocar a la lucha revolucionaria en el Uruguay.
"El Muerto" - ? Cual es la razon que te lleva, hoy en dia, a presentar un libro sobre Raul Sendic ? Te pregunto porque se han escrito ya varios libros sobre su vida y trayectoria y tambien ha sido mencionado en otros tantos libros de lo que se ha denominado la historia reciente. ? Por que razón hay que publicar un nuevo libro sobre Sendic ?
Z – Raúl Sendic sembró sus ideas en muchos medios. Artículos del semanario “EL SOL” del Partido Socialista –recojo uno de 1958, por ejemplo-, de “ASAMBLEA” y “LAS BASES” a la salida de la dictadura, también de “BRECHA” y “MATE AMARGO”, donde escribía una columna semanal. En el ensayo se transcriben entrevistas que le hicieron periodistas de Méjico, España y Argentina y fragmentos del libro sobre economía política que escribió en los calabozos de Paso de los Toros. Creo firmemente que la muerte le impidió sistematizar sus elaboraciones programáticas y los planteos sobre formas organizativas, para dejarnos un libro donde redondeara su crítica de las experienia socialistas y sus conclusiones para el desarrollo de un socialismo revolucionario.
Z – Raúl Sendic sembró sus ideas en muchos medios. Artículos del semanario “EL SOL” del Partido Socialista –recojo uno de 1958, por ejemplo-, de “ASAMBLEA” y “LAS BASES” a la salida de la dictadura, también de “BRECHA” y “MATE AMARGO”, donde escribía una columna semanal. En el ensayo se transcriben entrevistas que le hicieron periodistas de Méjico, España y Argentina y fragmentos del libro sobre economía política que escribió en los calabozos de Paso de los Toros. Creo firmemente que la muerte le impidió sistematizar sus elaboraciones programáticas y los planteos sobre formas organizativas, para dejarnos un libro donde redondeara su crítica de las experienia socialistas y sus conclusiones para el desarrollo de un socialismo revolucionario.
Son varios los interrogantes que inquietan tanto a viejos luchadores que lo acompañaron, como a las nuevas generaciones que lo conocen por referencias: ¿qué pensaba Raul Sendic ?, ¿cuáles eran los pilares de su pensamiento revolucionario ?, ¿ cuáles eran sus visiones de futuro?. Si bien es cierto que expresaba sus ideas muscularmente, que condujo la lucha y la movilización de varios sectores de trabajadores rurales, que supo coordinar varias de las principales operaciones militares del MLN (T), como la toma del cuartel de la Marina, la práctica revolucionaria de Raúl Sendic se encuadraba en visiones de largo alcance, fruto del debate dado en los años ’60 sobre las revoluciones del siglo XX, principalmente la cubana, de la revisiónrealizada en esa misma época sobre la historia del Río de la Plata y del estudio de otros pensadores revolucionarios como Carlos Marx, Rosa Luxemburgo, Ernesto Guevara y Ernest Mandel.
Al dar el grito convocando a la lucha guerrillera en Uruguay, Raúl Sendic no se lanzó al vacío para ver que pasaba, por el contrario, tenia por delante un horizonte estratégico de largo alcance y, al mismo tiempo, poseía una visión general de qué clase de sociedad queríamos construir, qué tipo de mujeres y hombres pensábamos que serían las columnas humanas que construirían el edificio del socialismo, qué orden de principios morales sustentarían su vida y su lucha. Todo ese complejo entramado de ideas y reflexiones quedó bastante disperso, por eso parece muy fermental esta tentativa por hacerlas llegar, ordenadas en un ensayo, tanto a la juventud actual como a los historiadores que están escribiendo la historia reciente. Es una apuesta a incentivar el interés por el pensamiento de Raúl, seguros de la vigencia de su ideario y de que frutificará en nuevas ideas, una forma de darle vida a esa iniciativa para levantarle un monumento en la ciudad de Trinidad. Ojalá este insuficiente ensayo sirva de inspiracion para obras posteriores más completas. Parece haber llegado la hora de poner en la arena de la lucha de clases las ideas de Raúl Sendic."El Muerto" - Esto nos lleva al momento actual. Porque si consideras que las ideas de Raul Sendic deben de volver a ponerse "en la arena de la lucha de clases" como decis, estas partiendo de la base de que tienen actualidad. Sin embargo, ¿ no es una nueva situación la que se está viviendo?, ¿ no serían -digamoslo asi- "anticuadas" o insuficientes sus ideas del pasado?
Z - ¡De ninguna manera! La base de la reflexión política de Raúl es el análisis del funcionamiento del capital: el afán de lucro como motor de la inversión, la competencia entre empresarios, la rentabilidad de las inversiones y las relaciones del capital con el trabajo, con las víctimas humanas del lucro. Raúl Sendic transmite su visión de que el funcionamiento del capital degrada la condición humana, es creador de injusticia y desigualdad, divide la humanidad en víctimas y victimarios.
Z - ¡De ninguna manera! La base de la reflexión política de Raúl es el análisis del funcionamiento del capital: el afán de lucro como motor de la inversión, la competencia entre empresarios, la rentabilidad de las inversiones y las relaciones del capital con el trabajo, con las víctimas humanas del lucro. Raúl Sendic transmite su visión de que el funcionamiento del capital degrada la condición humana, es creador de injusticia y desigualdad, divide la humanidad en víctimas y victimarios.
Las relaciones de poder son la otra base que empleó Raúl para analizar la realidad social, todos sus escritos transpiran la crítica de la democracia formal, de sus falsedades e hipocresías, de sus límites y de la tutela que ejerce el capital sobre las instituciones democráticas; Sendic hablaba de la careta formal del sistema (los derechos y las libertades) y de su cara real, la que conocen los trabajadores apenas reclaman mejores condiciones de vida y de distribución de la riqueza.
Con bases tan materiales, difícilmente el pensamiento de Raúl Sendic podría perder actualidad, pues el capital y el poder económico siempre son creadores de más desgracias a sus víctimas y la savia de la fisiología político-social. Como el capital está concentrado en pocas manos y el poder cada vez está más centralizado, son diferentes las formas actuales de funcionamiento del sistema, pero su naturaleza, su esencia, su contenido se mantiene idéntico a sí mismo desde que los burgueses crearon el parlamento británico y guillotinaron al rey de Francia. Se mantienen vigentes las bases que Raúl utilizaba para ver el mundo y por eso mismo sus escritos tiene un valor pedagógico insustituíble para la juventud que trabaja o estudia.
Dada su visión de la realidad y su compromiso con las víctimas del capitalismo, Raúl navegó contra la corriente, se opuso a las ideas y valores dominantes, emigró al litoral norte para organizar los trabajadores rurales en épocas en que la izquierda estaba concentrada en la labor urbana, se rebeló contra los dueños del Uruguay y buscó nuevos caminos para alcanzar el horizonte de la liberación social. Fué de los renovadores en el Partido Socialista, junto a Vivián Trías, Guillermo Chifflet, Carlitos Machado y José Díaz, postulando un socialismo revolucionario y latinoamericanista, oponiéndose a los vientos ideológicos conciliadores que soplaban desde el continente europeo. Se opuso a la corriente domianante en la izquierda uruguaya al considerar que el camino electoral y parlamentarista no conducía a ningun cambio real en las relaciones entre el capital y el trabajo. Su afiliación a los métodos guerrilleros no fué un antojo caprichoso, interpretaba el afán de cambio de los pobres, su necesidad de liberarse de la obligación de trabajar para otro y de la alienación de los valores y la conciencia que ella produce. Siempre sostuvo que la liberación social comienza por liberarse uno mismo de ambiciones y egoísmos, fue un dirigente siempre alejado de los lugares de poder que predisponen a hacer concesiones en principios y estrategias.
Raúl Sendic también navegó contra la corriente que sostenía la inviabilidad de la lucha revolucionaria en aquél Uruguay tan “democrático” y batllista, y contra las opiniones consagradas de que, por carecer de montañas y selvas, no seria
posible desarrollar ninguna guerrilla en estas tierras.
posible desarrollar ninguna guerrilla en estas tierras.
Salió de los calabozos con el mismo ímpetu de sus años juveniles, discutiendo a brazo partido con la opinión mayoritaria de los dirigentes de aquél MLN (T) de 1985, entre los cuales me encontraba. Planteó la necesidad de salir del “clóset” clandestino, apostar a la movilización más amplia de las bases populares (“hay tres partidos políticos pero sólo dos clases sociales”, afirmaba Raúl), para llevar adelante su Plan de Lucha por la Tierra y contra la Pobreza en primera instancia, y más tarde el Frente Grande para luchar por la Reforma Agraria, el No pago de la Deuda Externa, la estatización de la banca y las grandes propiedades del latifundio, por aumentos sustanciales del salario...una lucha que implicaba la transformación de los luchadores sociales en columnas humanas de la revolución socialista, la formación de mujeres y hombres nuevos que era, en realidad, el verdadero objetivo que Raúl buscaba.
No pueden verse la movilización social y el hombre nuevo por separado: la nueva moral y los nuevos valores se hacen carne y hueso en gente que está socialmente movilizada; la lucha electoral y parlamentaria no convoca al altruísmo y la solidaridad, sino todo lo contrario, son actividades que implican aceptar tácitamente los valores del sistema. En el mundo de las campañas electorales reinan las pujas por escalar y el cinismo inherente, las promesas que de antemano se sabe que no se pueden cumplir, un clima de hipocresía generalizada. La vida de Raúl es una lección práctica de cómo hacer política y dar la lucha de ideas bien lejos del parlamento, una rebelión contra el confomismo de aceptar lo que parece dado."El Muerto" – -Con tantos ex- guerrilleros en la conducción del Frente Amplio y del gobierno, es ineludible interrogarse sobre cómo estaría hoy ubicado Sendic con relación al actual proceso político.
No pueden verse la movilización social y el hombre nuevo por separado: la nueva moral y los nuevos valores se hacen carne y hueso en gente que está socialmente movilizada; la lucha electoral y parlamentaria no convoca al altruísmo y la solidaridad, sino todo lo contrario, son actividades que implican aceptar tácitamente los valores del sistema. En el mundo de las campañas electorales reinan las pujas por escalar y el cinismo inherente, las promesas que de antemano se sabe que no se pueden cumplir, un clima de hipocresía generalizada. La vida de Raúl es una lección práctica de cómo hacer política y dar la lucha de ideas bien lejos del parlamento, una rebelión contra el confomismo de aceptar lo que parece dado."El Muerto" – -Con tantos ex- guerrilleros en la conducción del Frente Amplio y del gobierno, es ineludible interrogarse sobre cómo estaría hoy ubicado Sendic con relación al actual proceso político.
Z- Nadie puede saber dónde estarían parados los compañeros y las compañeras que, por diferentes circunstancias, hoy no están con vida. Es un terreno farragoso, que se presta a especulaciones de diversa índole, porque es muy veleidosa la voluntad de las mujeres y los hombres, como podría decirse parafraseando a José Artigas. Sin embargo, también es cierto que en el último período de su vida, el que corre entre 1984, primer piso del Penal de Libertad y el 28 de abril de 1989 en París, Raúl Sendic escribió un montón de materiales en los que dejó esbozado el horizonte hacia el cual discurrían sus reflexiones pos-calabozos cuarteleros.
El programa que desarrolló para el Frente Grande, lo planteó´públicamente en reiteradas oportunidades, entre ellas en su recordado discurso del año 1987 en el Estadio Luis Franzini: expropiar las tierras que excedieran las 2.500 hectáreas sin pagar un solo peso de indemnización a los latifundistas, propiedades que quedarían en manos del Estado, encargado de repartirlas entre familias colonas seleccionadas entre las que viven en los barrios periféricos de Montevideo y otras ciudades; crear un frente de países deudores para no pagar la deuda externa, entendiendo que ya había sido suficientemente pagada y era inmoral restringir los ingresos de las clases populares para satisfacer las exigencias de los acreedores; congelar los grandes depósitos bancarios –un “corralito” exclusivo para ricos- y emplear esos fondos para crear fuentes de trabajo, al tiempo que se estatizaban los bancos sin indemnizar a sus propietarios, porque Raúl entendía que las ganancias que habían cosechado excedía con creces el capital invertido; aumento sustancial de los salarios para acrecentar la demanda en el mercado interno e incentivar el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas que lo abastecen.
Raúl no apostó a los buenos sentimientos de los dueños del Uruguay sino que, por el contarios, cuando propuso llamarlos a colaborar por las buenas en una “economía de guerra”, como denominó las medidas que planteaba, los amenazaba con las “peores también”, las que expropiaban y estatizaban, las que luchaban contra la pobreza atacando la causa real de su existencia: las riquezas acumuladas en muy pocas manos. El principio moral del plan de Raúl Sendic obligaba a los más ricos a que pagaran la lucha contra la pobreza; una especie de ley de hierro de la justicia social: si hay pobres es porque hay ricos, luego, para que no haya más pobreza, hay que terminar con la riqueza, no queda otra.
Las propuestas de Raúl golpeaban frontalmente a los dueños del Uruguay, no apuntaba a conciliar intereses entre las clases sociales sino que privilegiaba las necesidades de los más empobrecidos, aunque los más privlegiados se enojaran. En ese plano, la reforma agraria y no pagar la deuda externa son medidas que tienden claramente a crear conciencia sobre la escisión esencial que provoca el capitalismo.
Sin temor a equivocaciones, se puede afirmar que el norte estratégico de lo que proponía o hacía Raúl Sendic era acumular fuerzas contra el sistema. Seguramente habría continuado impulsando o apoyando todas las luchas y movilizaciones cuyo objetivo medidas programáticas del tipo de las propuestas en el Franzini. Reitero: todas las luchas y movilizaciones populares, incluyendo las que fueran implementadas desde las instituciones de gobierno, por supuesto, que siempre y cuando ellas estuvieran dirigidas a concretar el programa del movimiento popular.
Con la retirada de la dictadura, se nos imponía un período de legalidad que obligaba al cambio en las formas de luchar, a un cambio en los métodos, “sin cartas en la manga” dijo, pero ninguno de los cien artículos y entrevistas que conforman su testamento político, permiten inferir que Raúl Sendic podría haberse enredado en la sutil telaraña tendida para atrapar incautos. Por muchos espacios legales que se abrieran, la prédica de Raúl Sendic nunca dejó de denunciar el sistema capitalista, de explicar su naturaleza injusta e inhumana, productora de desigualdad, marginación y exclusión social en la misma medida que produce privilegios para la clase dominante.
Sus firmes convicciones, la sólida estructura de su pensamiento revolucionario, nunca lo dejaron deslumbrarse con "las mieles del poder" como tan bien las definió hace un tiempo atrás Fidel Castro. Pese a ser dirigente de mucha importancia en un aparato armado, en una guerrilla, Raúl nunca se interesó demasiado por los aparatos partidarios, al contrario los rehuyó porfiadamente, les desconfiaba, los veia como herramientas muy peligrosas que bien podian servir para una cosa o la otra. Lo demostró en toda su trayectoria, eligió siempre el camino de la gente, de las bases, nunca el de los aparatos. Por eso mismo, por esa rebeldía innata, ningún aparato político, ni el mismo MLN, pudo "controlarlo" y menos aun los aparatos del sistema, con sus sillones parlamentarios, puestos de ministros y las luces de la fama.
Raúl Sendic tenía un rumbo claro, y uno puede atreverse a pensar que si los gobiernos marchaban en la misma dirección, con toda seguridad los acompañaría; pero, si los gobiernos torcían el timón, nadie puede dudar que Raúl Sendic habría continuado luchando por la reforma agraria, el no pago de la deuda, la estatización de la banca, el aumento sustancial del salario y la lucha contra la impunidad de los criminales del terrorismo de Estado...
Jorge Zabalza: En memoria de Raúl Sendic (28-04-2013) SUEÑOS HEREJES
Cuenta el Flaco Beletti que a fines de los ’50 encontró a Raúl Sendic repartiendo unos pequeños volantes en un acto electoral del Partido Socialista. Estaban escritos a mano e interrogaban imperativamente a quienes los recibían: “¿Diga si los trabajadores en la URSS participan en la determinación de su salario?”.
Las contradicciones que agitaban el experimento soviético no estaban a la vista, por el contrario, las velaban un sinfín de complejidades culturales, políticas y hasta socio-sicológicas. Para explorar mares tan procelosos, Raúl Sendic utilizó como brújula la forma de fijar el monto de los salarios en la URSS. La anécdota sirve para revelar los caminos que transitaba el pensamiento de Raúl, un estudioso de los clásicos del marxismo y profundamente comprometido con la emancipación de los asalariados.
El capitalismo transforma al trabajador en un objeto que se compra en el mercado laboral al menor precio posible. No tiene en cuenta sus necesidades vitales y culturales, lo considera una simple cifra de la ecuación económica, le hace perder la naturaleza humana y lo convierte en instrumento que sólo sirve para generar ganancias. En el acto de fijar el precio de la fuerza de trabajo alcanza su máxima intensidad la alienación; hasta el propio individuo forzado a venderse actúa como si se considerara un objeto.
De ahí que la preguntita del volante casero no tuviera nada de inocente. Entrañaba una crítica muy seria al Partido Comunista de la URSS y al Estado soviético. Por más que el primero se autodenominara representante de los intereses de la clase obrera y el segundo cubriera todas las necesidades terrenales de la población (alimentación, trabajo, vivienda, educación y salud), los trabajadores no participaban en la determinación de su salario y, en consecuencia, seguían siendo considerados una cosa, una cifra en el plan de producción. .
A pesar de este hecho innegable, quienes en Uruguay se encargaban de hacer apología, sostenían que en la URSS se había avanzado hasta casi tocar el comunismo con la punta de los dedos. En los ’90 estos feligreses fueron sorprendidos por el derrumbe de la iglesia y recién entonces, rotos los cordones umbilicales y para explicarse las causas del desastre, se vieron obligados a pensar por sí mismos. En cambio Raúl Sendic, que jamás se dejó encadenar a dogmas y versos oficiales y que siempre fue capaz de percibir lo esencial con su ojo crítico, ya antes de lo ’60 había comprendido que en la URSS las “armas melladas” estaban empujando hacia la restauración del capitalismo. Raúl percibió que el hecho sustancial consistía en que, por debajo de las versiones y los números “oficiales”, los asalariados soviéticos estaban tan lejos de su emancipación como antes de octubre de 1917, mientras que él entendía que los asalariados eran lo suficientemente adultos como para hacerse cargo de la resolución de sus propios asuntos y determinar por sí mismos el monto de sus propios ingresos en función de sus necesidades y las de la comunidad. Y sabía que ésa era la senda de la emancipación social. Como Ernesto Ché Guevara creía que la revolución era esencialmente un fenómeno de consciencia.
El salario, un motivo para laburar.
En la antigüedad se utilizaron argumentos más que contundentes para persuadir a los esclavos que trabajaran hasta el fin de sus días. En el medioevo los siervos también supieron de la fuerza bruta de los señores. Debieron sucederse varias revoluciones para descubrir que el mejor negocio era colocar la gente en condiciones que los forzaran a venderse por un salario. Desde entonces la necesidad de ganarlo para consumir, despierta al trabajador cada mañana y lo impulsa a correr para marcar tarjeta en hora.
Aún con los asalariados constreñidos a venderse, los dueños de todo debieron tejer una complicada y gigantesca urdimbre de instituciones destinada a lograr el consentimiento pacífico de los sometidos a trabajo forzado. La superestructura ideológica inserta en cada persona el microchip de los valores éticos, morales y culturales que necesita la reproducción del capital, tal es el sentido último de la democracia burguesa, principal escenario de la tramoya que maquilla la ferocidad del sistema y aliena las consciencias. Sin embargo, dado el carácter social de la producción, los asalariados no pueden ignorar que son una clase sometida a explotación, su consciencia se debate entre gruesas contradicciones pero, al mismo tiempo que viven en la alienación, saben de las consecuencias reales del sistema capitalista. Sólo les queda por dar el paso siguiente y descubrir la necesidad de tirar abajo el sistema infame.
Se supone que en el comunismo habrá desaparecido el dominio opresivo de una clase y que trabajar no se sentirá como la maldición de dios o un sacrificio necesario, fenómeno que plantea el problema fundamental y decisivo de cómo impulsar a trabajar y producir sin estímulos materiales. Sin temor a decir un disparate demasiado grande, cabe pensar que el ritmo de la transición al socialismo, estará pautado por la medida en que los estímulos morales y políticos vayan sustituyendo al salario. Los alienados se irán despojando de sus egoísmos, del afán de lucro y del espíritu de competencia, a la par que incorporarán los valores éticos y morales que motivan a trabajar concientemente en beneficio de la comunidad. Uno imagina que las mujeres y hombres del comunismo trabajarán a pura conciencia, que los impulsará la cultura de la revolución social.
La lucha revolucionaria ya era un inicio en ese camino. El espíritu insurrecto de los revolucionarios fue crisol de nuevos valores, de entrega generosa y desprendimiento total de lo material. Hubo mujeres y hombres que alcanzaron el estadio más elevado de la conciencia social, un proceso maravilloso que en el experimento soviético fue abortado por el surgimiento de la “nueva clase” que parasitó el Estado. Pasaron a vivir del trabajo ajeno como antes hacía la clase propietaria e hicieron prevalecer sus intereses de casta sobre los del pueblo asalariado.
La epidermis revolucionaria de Raúl Sendic fue alérgica a esa imagen de sociedad adocenada, cuya vida política se reducía a obedecer las “líneas” bajadas desde el vértice partidario. En todos sus escritos se trasunta la apuesta a la conformación de un sujeto político masivo, integrado por mujeres y hombres erguidos, insurrectos, altamente ideologizados, que han decidido individualmente transitar hacia el socialismo y no necesitan estímulos materiales ni empujones para aportar generosamente su esfuerzo a la comunidad. Quizás el tránsito al socialismo haya que verlo como un proceso de transformación del espíritu de cada uno de los constructores de la nueva sociedad, una práctica colectiva que va creando en cada individuo nuevas formas de relacionarse con los demás. Mujeres y hombres que asumen su responsabiliad individual frente a la comunidad, se vuelven capaces de conducir por sí mismos el proceso revolucionario y desarrollan al máximo su potencial intelectual, todos trabajadores, poetas y filósofos, todos artistas y científicos, pensadores y creadores al mismo tiempo. Esta visión de la sociedad es una conclusión de la crítica a los resultados de los experimentos revolucionarios del siglo XX, donde se condenó los asalariados a una infancia perpetua.
José Batlle y Ordóñez vivió en París los días de la Comuna de 1870 y fue contemporáneo de la insurrección de los soviets en 1917. Esas experiencias de poder popular y revolucionario marcaron a fuego sus propósitos políticos, toda la acción del batllismo estuvo dedicada a levantar barreras sanitarias para impedir que el virus de la revolución internacionalista contagiara al pueblo trabajador. Los Batlle no vieron en el Estado solamente una máquina de dar palos, comprendieron que además podía ser empleado como amortiguador para absorber rebeldías y adormecer consciencias. Estatizaron cuanto pudieron, incluso la vida política. Lograron enredar los cuadros políticos en las redes de las estructuras estatales, los transformaron en funcionarios públicos de la política, más preocupados por la defensa de su cargo que por la vida que llevaba el pueblo. La fisiología del Estado funciona en base a burocratizar individuos... Es el fenómeno que se tragó a buena parte de los movimientos revolucionarios del siglo XX. Ocurre hoy mismo en este país.
El Estado aborrece todos los cambios radicales, es contrarrevolucionario. Quizás por ello terminaron en desbarranque general los experimentos que quisieron gerenciar el tránsito al socialismo desde el Estado, errónea concepción que creó rígidas estructuras de ordeno y mando y cortó de raíz las formas soviéticas de autogobierno. Quizás para hacer revoluciones haya que irse bien lejos del Estado, es más, tal vez lo más saludable sea ubicarse en franca oposición a su aparato burocrático para no dejar que el estado se trague el movimiento de los de abajo, autoconvocarse y autoorganizarse para crear un nuevo orden totalmente separado del estatal, un orden sin imposiciones externas, surgido desde las entrañas del pueblo. La autorganización popular vista como el poder de una multitud acampada en calles, plazas y centros de producción o de estudio, dándose esas micro-formas que se reproducen a sí mismas una vez liberada la fuerza de la iniciativa popular. El movimiento caótico a nivel molecular pero ordenado como sistema político. El orden que derriba los muros subjetivos que impiden hermanarse a los individuos, como bien dice Raúl Zibechi, una dialéctica en que el campamento reactúa sobre sus organizadores, revolucionando estructuras mentales, conciencias y valores morales, animando a organizar nuevos campamentos.
Quizás éste fuera el modo de impedir que una casta surgida de las entrañas del Estado haga abortar el nacimiento del ser humano de nuevo tipo. La cuestión es reconstruir lo subjetivo, crear una cultura de participación masiva en las decisiones políticas. Una cultura irreductiblemente opuesta a la de votar cada cinco años y luego sentarse a mirar la política en la televisión. No es simplemente cuestión de aceitar y cambiar engranajes organizativos oxidados. El problema es cómo recuperar esa capacidad de gobernarse a sí mismos que los pueblos muestran donde sobreviven comunidades primitivas o en los momentos estelares de la lucha de clases.
Las armas en manos del pueblo
Para apoderarse de las tierras, del trigo almacenado y de las mujeres, los más fuertes despojaron de sus armas a los más débiles y, para defender esas nuevas propiedades suyas se organizaron en ejércitos. La desigualdad nació de ese matrimonio por conveniencia entre la propiedad privada y el monopolio de las armas, pues mientras cada cual tenía su lanza, arco o espada era poco menos que inevitable el trato de igual a igual. Es con la división de los hombres entre quienes portan armas y quienes no las tienen que surgió la capacidad para disuadir, amenazar, coaccionar, coercionar y reprimir, o sea, la razón de ser del Estado y de sus instituciones (los parlamentos, el gobierno ejecutivo, la administración de justicia) . Sin ejércitos que los respaldaran, Montesquieu no habría tenido “poderes” que separar. El tan mentado Estado de Derecho es el derecho de los protegidos por las armas a dominar los desprotegidos que el ejército vegila y controla.
Diez mil años de represión armada hacen que se vea como muy natural vivir sometidos a vigilancia policíaco militar. Es un hecho universalmente aceptado. Nadie imagina formas no monopólicas para el uso de las armas, sólo se concibe la exclusividad en manos de un aparato verticalizado. ¡Cómo si ello fuera alguna garantía de paz y felicidad! La gente recién cobra consciencia de la naturaleza real de los ejércitos cuando sufre en carne propia su terrorismo o el del imperialismo y sus mercenarios.
El verticalismo absoluto es el modo de ser de la pirámide de mandos, obedecer las órdenes superiores sin pensar, por reflejo automático. Por eso resulta incomprensible que algunos políticos de la actualidad uruguaya se digan “soldados” de fulano o de mengano, equivale a vanagloriarse de no pensar. La vida cuartelera funciona en base al miedo a la democracia y a la igualdad, por eso mismo su sola existencia pone límites a cualquier forma de libertad. Mientras los embriones de autoritarismo se mantengan vivos donde existe la disciplina militar, la democracia sólo llegará hasta las puertas de los cuarteles y estará siempre bajo tutela.
El monopolio estatal de las armas perderá todo sentido una vez abolida la propiedad monopólica de las tierras y de los medios de producción, los pueblos sólo serán libres si recuperan las armas que les fueron arrebatadas en los albores de la historia y que hoy están en manos totalmente irresponsables e inescrupulosas.Es un verdadero contrasentido pensar formas de poder popular y autogestión con las miras de los fusiles apuntando desde los cuarteles. El poder popular es el poder del pueblo armado y organizado.
En las comunidades primitivas las lanzas no estaban sujetas a monopolio pero, sin embargo, los asuntos se resolvían en asamblea, pacíficamente, sus integrantes no se asesinaban entre sí hasta exterminarse.... la violencia ha sido el modo de vivir de las sociedades cuyos pueblos fueron expropiados de su derecho inalienable a usar armas. El comunismo no podría ser una sociedad desarmada, pues ello no sería jamás una garantía de paz e igualdad. Por el contrario, el alto grado de consciencia social que predominará en el comunismo, capacitará la gente para emplear las armas de manera racional y responsable en beneficio de la comunidad. Al estar todas y todos armados en el campamento del pueblo organizado nadie podrá imponer nada a nadie. La democracia armada exige un esfuerzo permanente de diálogo, intercambio y coordinación, la base imprescindible de la autogestión popular. Las armas en manos de milicias populares quizás sean la mayor garantía posible de que reine la paz entre las mujeres y los hombres. Un territorio libre de violencia.
Abolición del patriarcalismo
El patriarcalismo es tan antiguo como los ejércitos. Durante milenios se ha educado a las niñas y los niños para que lo masculino sea el ejercicio del poder y el rol femenino sea aceptarlo sin chistar. Esas diferencias se incorporan al comportamiento con la misma naturalidad que se aprende a caminar, hasta parece que vinieran codificadas en el ADN humano, que fueran instintivas. Milenios de impunidad han hecho de la cultura patriarcal una lápida muy pesada que aplasta los sentimientos de justicia e igualdad y explican que la doble moral y del doble discurso hayan tardado tanto en cobrar visibilidad política. Pese a los esfuerzos realizados por Federico Engels, los movimientos revolucionarios demoraron más de un siglo en descubrir que para alcanzar la emancipación social es preciso abolir definitivamente el patriarcalismo. Los cambios en la propiedad no eliminan al bichito patriarcal ni la doble moral ni la discriminación. ¿Cuán democráticas pueden ser las organizaciones del poder popular si en la intimidad de la pareja reina la hipocresía patrircall? El fin de la dominación de clases es el fin de todas las formas de discriminación, en particular y especialmente, el sometimiento de lo femenino a lo masculino.
La lucha por desarraigar de las mentalidades las tradiciones del machismo y patriarcalismo será, quizás, el desafío más trascendental del tránsito al socialismo. El proceso debería conducir a nuevas formas institucionales, tal vez un inicio de elllo sea el retroceso de la homofobia frente a la aceptación cultural del matrimonio igualitario. También estamos hablando de relaciones afectivas entre padres e hijos que nada tendrán que ver con las actuales, determinadas por la propiedad privada. La familia burguesa es una forma de relación que parece invariable y eterna, pero que, simplemente por ser producto de la historia es una institución que será transformada en el curso de la revolución social. .
Una nueva subjetividad diferenciará las mujeres y los hombres del comunismo de los seres deformados por la alienación y la violencia que produce la sociedad burguesa. Una revolución en las sensibilidades. Las emociones y los sentimientos de amor y solidaridad nacerán naturalmente en las personas, no serán más obligaciones culturales o el cumplimiento de roles predeterminados por las reglas sociales.
Los paradigmas de belleza no serán más modelos impuestos por el consumismo forzoso o la publicidad mediática, una revolución estética en los conceptos de femineidad y masculinidad, en los atributos que se valorarán para cada uno de los géneros y.que pautarán las aspiraciones y proyectos personales. Un cambio radical en las relaciones entre géneros en el trabajo, la amistad y la política. Quizá por ser la revolución más profunda de la subjetividad será la más difícil de acometer y de concretar.
La ley del aparatismo
En el batallar por sus reivindicaciones específicas, los trabajadores azucareros del norte uruguayo descubrieron la necesidad de superar formas de lucha que ya habían agotado, y el sindicato se propuso ocupar las 33.000 hectáreas de un latifundio para reclamar “tierra para trabajar”, consigna netamente política y nueva demostración de que no existe lucha social en estado puro. Ese campamento de “peludos” en el arroyo Itacumbú (1962) fue un hervidero de ideas; de juicios, valores y sentimientos, algunos que surgían de la experiencia propia y otros que llegaban junto con las noticias y relatos de las luchas campesinas lideradas por Julião en el norte de Brasil y por Hugo Blanco en el Perú. También soplaban vientos que venían de una lejana isla del Caribe. Ideas dispersas e inconexas, sentimientos de bronca y rebeldía, un revoltijo que circulaba de fogón en fogón, que despertaba la curiosidad e inducía a reflexionar. Las tradiciones del marxismo, expuestas en pocas y sencillas palabras por Raúl Sendic y otros luchadores, ayudaban a explicar y entender los porqué de los acontecimientos que estaban viviendo, cuáles eran las causas de la miseria, de dónde provenía la riqueza de los gringos y los estancieros, a qué juego jugaban los jueces,la policía y los políticos juntavotos.
Al prepararse para tomar las dos estancias y defenderlas del previsible ataque policial, se hizo necesario pasar en limpio el borrador. Las ideas se fueron ordenando de forma elemental y espontánea para darle sentido a la práctica. Una teoría revolucionaria en ciernes, el anticipo de otra que vendría luego, más global y completa, un instrumento de orientación para sacudirse de encima y para siempre patronales, jueces y policía, sobre la cuestión del poder en una palabra. Con sus “ 30 preguntas” de 1968, Raúl Sendic le puso letra a la música que ya sonaba en los oídos de los trabajadores, tanto de los organizados en el sindicato UTAA como de los agrupados en el barrio montevideano de La Teja. La tendencia espontánea a insurreccionarse, ya existente en esos sectores populares, fue la fuerza que dió origen al movimiento tupamaro. Los primeros documentos del MLN(T) sólo pretendieron encauzar hacia un horizonte socialista y revolucionario las luchas sociales que surgen por sí solas de la opresión y la explotación. El movimiento guerrillero de los ’60 se gestó en la lucha de los asalariados, pensaba y actuaba como una especie de intelectual orgánico del movimiento de esas masas insurrectas.
Tiempo después las cosas cambiaron. Los documentos del MLN(T) en 1971 y 72 se parecen más a un invento intelectual que a una lectura del pensamiento que circulaba en bruto por el abajo en movimiento. Se perdió la conexión entre lo que surgía espontáneamente y el trabajo intelectual de la organización guerrillera. El trabajo intelectual fue haciéndose orgánico del aparato militar y dejando de ser orgánico del movimiento de masas. A partir de entonces las acciones armadas fueron dejando de ser comprendidas de inmediato por los destinatarios de su mensaje, no las reconocían como propias sino que las sentían ajenas. Paulatinamente se fueron convirtiendo en simples espectadores de la lucha guerrillera y se cayó en el mano a mano con las fuerzas represivas, el camino más corto hacia la derrota. Hubo otros factores determinantes por supuesto, pero a mi entender personal, el elemento decisivo de la derrota fue el abandono por parte del MLN (T) de la nterior organicidad se su pensamiento con sectores asalariados en lucha. en esas condiciones los integrantes de la organización se transforman forzosamente en predicadores del dogma partidario, revestido de infabilidad y cientificismo, pero no por ello menos dogmático y sectario. Desprenderse del entendimiento popular fue la antesala ideológica del aparatismo militarista..
¿Es irremediable que degenere en aparato verticalizado de ordeno y mando lo que nació pensante, crítico e insurrecto?. ¿Es irremediable que el ser nacido en las entrañas de la clase asalariada, termine en aparato uyos intereses sustituyen los populares? No, de ninguna manera, no es un destino inevitable. No debía haberlo sido para el movimiento tupamaro. Después de tantas derrotas inapelables, se está obligado a repensar tanto las relaciones con el movimiento de masas como las formas organizativas que los revolucionarios se darán a sí mismos. La cuestión es encontrar una vía de escape a la ley del aparatismo que parece haber regido durante todo el siglo XX y en todos los continentes.
El horizonte y las tradiciones autoritarias.
En el horizonte más lejano se vislumbra una sociedad donde las mujeres y los hombres no deberán vender su fuerza de trabajo y se asociarán para producir al impulso de su conciencia social. Habrán olvidado completamente las costumbres y la cultura del patriarcalismo, las funciones del Estado se habrán ido traspasando hacia el poder del pueblo organizado, que tendrá en sus manos la administración de las armas así como la planificación central, la gestión y el control de la producción, el modo más directo de extinguir el Estado para siempre y de vivir pacíficamente en el comunismo, la democracia entre iguales.
Parece obvio que los movimientos y partidos que proclaman la intención de hacer la revolución, deberían adecuar sus formas organizativas a los rasgos esenciales de ese horizonte comunista hacia el cual navegan. Sin embargo, por lo general copian esas estructuras verticalizadas propias del Estado burgués. Una verdadera paradoja porque en su discurso ideológico proclaman un rechazo frontal a esas formas que adoptan. ¿Cómo extrañarse entonces que el centralismo democrático derive en verticalismo y que la autodisciplina consciente se deforme en obedezco y mando?. ¿Qué clase de revolución se puede pretender si los revolucionarios se organizan imitando al Estado que se proponen destruir?
Cada varios años se convoca a un congreso donde se discute el informe –revestido de cientificidad, por supuesto- que presentan los más destacados mandarines Luego de aprobados los documentos por las bases del partido, el congreso elige un parlamento denominado “comité central”, que a su vez designa el organismo ejecutivo que dirigirá la acción política de los organismos de base. Más que instancia democrática de elaboración de concepciones y estrategias, el rol de los congresos parece reducirse a legitimar el elenco que conducirá a la organización partidaria y que lo hará en base al precepto que subordina los organismos inferiores a las decisiones tomadas por los superiores. Teóricamente de esa manera se asegura que el partido actúe con eficacia y potencia pero, en la práctica, a medida que se suman errores en el vértice de la pirámide, la desconformidad y la disidencias van ganando el ánimo de la base. Rápidamente se pierd la capacidad de golpear como un puño único y el partido entra en crisis hasta desplomarse como castillo de naipes. Apoyado en esta historia de derrumbes, uno se atreve a mirar críticamente la regla clásica que regula la fisiología de los movimientos revolucionarios, y a pensar que quizás sea necesario deshacerse también de tradiciones organizativas ya obsoletas, por lo menos para no navegar con los ojos abiertos hacia una muerte anunciada: el aparatismo.
Totalmente disciplinado por los actuales parámetros autoritarios, por mucho esfuerzo que haga uno no logra imaginarse en concreto el comunismo, le parece una utopía inalcanzable, tan difícil de concebir como el espacio-tiempo. La emancipación social es también una revolución total en el sistema de coordenadas mentales, un esfuerzo cultural tan tremendo como el ya realizado en la física de las partículas elementales y en las ciencias del cosmos, el esfuerzo de cambiar radicalmente el modo de concebir las relaciones entre los revolucionarios y de éstos con el pueblo... ¿porqué entonces permitir resabios autoritarios que luego nos empujarán en caída libre hacia el aparatismo?
Apostamos a la conformación de un movimiento de revolucionarios cuya teoría sea la síntesis orgánica de las corrientes de pensamiento que fluyen de las luchas sociales, un tejido más del pueblo armado y organizado, una red de múltiples centros de decisión anudados entre sí, todos ubicados en un mismo plano organizativo y abiertos al aire que respiran las masas en movimiento. Para ello quizás los revolucionarios deban olvidarse completamente del Estado hoy mismo. Cambiar la estrategia “toma del aparato burocrático-militar” por la de “estimular la organización consciente del poder popular” hasta que se apropie de las funciones del Estado y lo extinga para siempre. Es más largo de decir, pero tal vez refleje con mayor aproximación las concepciones históricas del marxismo.
Brevísimas disculpas
Tanto en lo nacional como en lo internacional hay temas muy candentes y de urgente consideración a los cuales hay que hincarle el diente. Tal vez uno debiera ahorrarle a los lectores estos “sueños herejes” y dedicarse a encarar cuestiones de mayor interés. Uno se interroga si no está cayendo en ensoñaciones inventadas, en elucubraciones abstractas que se apartan de la vida social. Sin embargo, está claro que no son sólo sueños, sino también conclusiones extraídas de la experiencia revolucionaria del siglo XX, de la que triunfó en varios países y de la que fue derrotada en otros; que otro análisis más de ideas que hace medio siglo circulan entre la masa militante, entre esos amplios sectores que conservan el ojo crítico, la inquietud intelectual y el espíritu insurrecto, aún después de sentir como resbalaba entre sus dedos la arena de castillos que creían muy sólidos. Sacarle punta al mundo futuro es más necesario que nunca, es un trabajo orgánico a los que pretenden seguir navegando entre sombras y temporales. No existe otra forma de dar cuenta del presente que oteando el horizonte.
En tiempos de calabozos microscópicos y horas infinitas, solíamos perdernos en divagues a través de cartitas clandestinas. Fueron los días en que Raúl Sendic escribió su libro, también clandestino, “Reflexiones sobre economía”, sacado de contrabando de los cuarteles y publicado en México con prólogos de Mario Benedetti y Ruy Mauro Marini. Privados del mundo sensorial nos refugiamos en el pensamiento abstracto para seguir vivos y, para no enloquecer del todo, discutíamos arduamente sobre ese socialismo por el cual seguíamos luchando porfiadamente en las catacumbas. Raúl Sendic fue un hombre de pensamiento que, además de expresarlo muscularmente con “remolinos de hechos”, los dejó documentados por escrito, en decenas de artículos, cartas, poemas y entrevistas donde abordaba los problemas concretos del socialismo hacia el cual intentaba mantener firme el timón de su nave. Ellos revelan que sus mayores preocupaciones tenían que ver con los valores éticos y morales que impulsan a luchar contra las consecuencias sociales del capitalismo y transitar firmemente hacia el socialismo. Por eso mismo entiendo que intentar reflexionar sobre estos temas es el homenaje más adecuado a Raúl Sendic, el del pensamiento revolucionario,

Jorge Zabalza
Poder Popular – Frente Grande
Poder Popular – Frente Grande
ResumenProponemos la unión de un Frente Grande guiado por los principios enunciados por ejemplo en las Bases Programáticas originales del Frente Amplio histórico y las propuestas del Bebe Sendic.
Se pueden formar grupos barriales, familiares, gremiales, estudiantiles o amicales autónomos, guiados todos por los mismos principios enunciados. Estos grupos pueden salir a propagandear de diferentes formas, por ejemplo por medio de pegatinas, volanteadas, mateadas, por medio de las redes sociales y militancia cibernética estos principios, fundamentalmente la Reforma Agraria, sin concesión alguna al electoralismo.
IntroducciónEn los últimos días han surgido varias propuestas para vertebrar la izquerda, identificada, por ejemplo, por las Bases Programáticas del Frente Amplio original y/o por el programa del Raúl “Bebe” Sendic lanzado en el estadio Franzini luego de la liberación de los últimos presos políticos.
Las Bases Programáticas originales del Frente Amplio, no sólo olvidadas por los dos gobiernos progresistas, sino además pisoteadas y ultrajadas por los mismos establecen textualmente:
“Las Bases Programáticas señalan cuatro medidas fundamentales a adoptar, como pilares del proceso transformador:
Se pueden formar grupos barriales, familiares, gremiales, estudiantiles o amicales autónomos, guiados todos por los mismos principios enunciados. Estos grupos pueden salir a propagandear de diferentes formas, por ejemplo por medio de pegatinas, volanteadas, mateadas, por medio de las redes sociales y militancia cibernética estos principios, fundamentalmente la Reforma Agraria, sin concesión alguna al electoralismo.
IntroducciónEn los últimos días han surgido varias propuestas para vertebrar la izquerda, identificada, por ejemplo, por las Bases Programáticas del Frente Amplio original y/o por el programa del Raúl “Bebe” Sendic lanzado en el estadio Franzini luego de la liberación de los últimos presos políticos.
Las Bases Programáticas originales del Frente Amplio, no sólo olvidadas por los dos gobiernos progresistas, sino además pisoteadas y ultrajadas por los mismos establecen textualmente:
“Las Bases Programáticas señalan cuatro medidas fundamentales a adoptar, como pilares del proceso transformador:
b) Nacionalización de la Banca Privada.
c) Nacionalización de los principales rubros del comercio exterior.
d) Enérgica acción industrial del Estado, incluyendo la nacionalización de la industria frigorífica.
Ahora veamos cuales son los logros en estos factores de siete años de gobierno que debería haber sido del Frente Amplio.
Reforma Agraria
Reforma Agraria
La cuestión de la propiedad de la tierra es fundamental en nuestro país, donde el propietario de la tierra es también el que controla el poder sobre todos sus estamentos.
El Estado tiene un instrumento revolucionario en potencia, ¿cuál es este instrumento?
El Instituto de Colonización tiene como meta distribuir la propiedad de la tierra.
Dispone de medios legislativos y administrativos para otorgar la propiedad de la tierra a colonos individuales u organizados en cooperativas agrarias.
Tiene la módica meta de distribuir 55.000 hectáreas en cinco años. El resultado práctico es muy inferior a esta meta. Un gobierno y una fuerza política que de verdad apuntaran hacia la reforma agraria podría estar, por lo menos, a la par con dicho objetivo.
En cambio, se ve a los cañeros del Norte movilizados como hace muchos años exigiendo con la consigna de siempre “tierra para el que la trabaja”, con el poder ejecutivo en su contra.
Como un ejemplo práctico de la política gubernamental de distribución de la tierra tenemos su actuación en el caso de NeyThedy, viejo cañero de los de la época del Bebe Sendic, quien fue ejecutado por una deuda de 2500 dólares, mientras que se refinancia la deuda de grandes propietarios y se concentra la propiedad de un millón de hectáreas en las manos de 12 empresas extranjeras.
Entre las cláusulas secretas del contrato del Estado con la empresa Montes del Plata, de propiedad de la sueca Stora, la finlandesa Enso y la chilena de capitales americanos Arauco, figura: “El Gobierno asumió además el compromiso de que el Instituto de Colonización no ejercerá la opción de compra de las tierras que serán transferidas por las empresas Eufores y El Esparragal – vinculadas a Ence – a Montes del Plata, en la medida que se manejen ‘valores de mercado’”.
Los resultados de esa política están a la vista: 1) Concentración de la tierra 2) Extranjerización de la tierra 3) Expulsión de la población rural 4) Degradación ambiental.
Los últimos resultados que arrojó el censo agropecuario establecen que unos 12.000 establecimientos agrarios, fundamentalmente pequeños y medianos, han desaparecido.
Si a este hecho le sumanos que las pasteras se han apoderado de enormes extensiones de tierra, por ejemplo Stora-Enso de 250.000 hectáreas, y de que las plantaciones de soja, fundamentalmente en poder de empresas argentinas han pasado a las 850.000 hectáreas enfatizan nuestra afirmación anterior y nos dejan la percepción desoladora de que se ha realizado ni más ni menos que una reforma agraria al revés: más tierras en menos manos y menos tierra para los que la trabajan.
Agreguémosle a esto que las empresas sojeras trabajan en conexión con la empresa Monsanto, de la que adquieren en paquete semillas de soja transgénica, que por lo tanto no puede reproducirse y debe adquirirse todos los años, junto con fertilizantes y agrotóxicos, éstos últimos con consecuencias devastadoras sobre la salud y la genética humanas, como ya se ha comprobado en Paraguay y en otras zonas.
La compañía minera Aratirí, apoyada por el gobierno, localizada en el paraíso fiscal de Jersey, sede de empresas turbias, que pretende construir una mina de explotación a cielo abierto con un ducto que afectaría en forma catastrófica en total la ecología de cinco o seis departamentos, pretende asegurarse el control de extensas áreas hoy dedicadas a las actividades agropecuarias tradicionales.
Nacionalización de la Banca Privada
En este sentido nada ha sido hecho. En cambio lo que sí se hizo fue aprobar una ley por la que los Peirano, culpables de estafa por miles de millones de dólares que tuvimos que pagar todos y por los que muchos cayeron en la miseria y en la indigencia y que seguramente ha conducido hasta a la muerte a algunos por este motivo, fueran liberados y hasta consiguieran la ventajita de que se eliminaran sus antecedentes delictivos. Como sabemos, el artífice de esta maniobra parlamentaria fue el ex ministro del Frente Amplio Gonzalo Fernández y fue aprobada por el poder legislativo durante este gobierno.
Nacionalización de los principales rubros del comercio exteriorLo que se ha realizado es más bien todo lo contrario: concesiones fabulosas, incluyendo zonas francas a las empresas extranjeras, en particular a Botnia/UPM, a Montes del Plata y a la minera Aratirí.
Montes de Plata tiene 250.000 hectáreas en su propiedad, con libertad de plantar eucaliptus aun en la zona del departamento de Colonia, por un permiso especial incluido en una de las cláusulas secretas de su contrato con el estado.
Los frigoríficos están en manos brasileñas y las plantaciones de soja transgénica, que ahora abarcan 850.000 hectáreas, están en manos de empresas argentinas.
El hecho de que uno de nuestros viejos compañeros conserva tozudamente su chacra en la zona de Cololó, departamento de Soriano, cerca de la ciudad de Mercedes, a pesar de estar totalmente sitiada y cercada por la forestación eucaliptera nos da un ejemplo del siniestra plantación de eucaliptus aun en esta zona que debe ser uno de los paraísos más fértiles del planeta, capaz de generar alimentación para decenas, o quizás aun cientos de miles de personas.
Enérgica acción industrial del Estado, incluyendo la nacionalización de la industria frigorífica.
Bueno, esto es una especie de broma pesada; los frigoríficos están todos en manos brasileñas.
La propuesta de SendicEsta propuesta también nos identifica como agrupación virtual de izquierda.
Raúl “Bebe” Sendic, el auténtico y único Raúl Sendic, a quien nunca se podrá confundir con el homónimo monigote oficialista que oficia de delfín de Mujica lanzó su propuesta en el estadio Franzini luego de la liberación de los últimos presos políticos:
- expropiar sin indemnizar los latifundios estatizar las propiedades mayores de 2500 hás, pasar a administrarlas con formas populares de gestión y repoblar la campaña con los expulsados de la tierra que pueblan el cinturón metropolitano;
- impulsar un frente latinoamericano de países deudores para el no pago de la deuda externa, considerando que fue un negocio para resolver los problemas del capital ocioso y que ya ha sido suficientemente pagada con el hambre y la miseria de los pueblos;
- estatizar la banca y los mecanismos de especulación capitalista, para recuperar el dominio de la economía nacional;
- congelar los grandes depósitos bancarios para financiar un aumento sustantivo de los salarios (que el ingreso de cada familia alcance la canasta familiar), incentivando de esa manera la demanda interna y creando puestos de trabajo para abastecerla.
El Poder Popular
El Poder Popular es lo único que puede enfrentar al poder oligárquico con la entrega y el drenaje consiguiente de nuestros recursos naturales.
El Poder Popular consiste en las bases militantes y conscientes de la necesidad de un giro a la izquierda y un cambio radical en las estructuras de poder y abarca: bases gremiales y barriales, estudiantes y militantes políticos y sociales y a todos aquellos que apoyan la lucha contra el deterioro ecológico y contra las empresas expoliadoras, la opresión y la miseria, tal como en su momento abarcó a los tupamaros históricos y a los otros luchadores sociales.
La fortaleza de este Poder Popular es el único factor que puede garantizar avances positivos hacia una toma del poder final por el pueblo y es el único que puede frenar el progreso aparentemente incontenible de la entrega de nuestro país y sus recursos al imperialismo, cada vez más palpable.
En estos últimos tiempos todos hemos percibido genuflexiones odiosas al imperialismo en la forma de oscuros tratados de colaboración “estratégica”, interpretados como la represión de los antisistema, y para el restablecimiento de la nefasta agencia yanqui contra el tráfico de drogas, la DEA en tenebrosos cabildeos.
El Frente GrandeEl Frente Grande existe virtualmente desde que Raúl “Bebe” Sendic lo lanzó como propuesta, captando su potencial entre el pueblo uruguayo de todos los colores políticos y viene a ser una forma de organización del Poder Popular.
Los que queremos impulsar la verdadera revolución debemos agitar los principios contenidos en las Bases Programáticas originales y en la propuesta de Sendic, independientemente de si estamos adentro o afuera de cualquier estructura electoralista burguesa, incluido el Frente Amplio. Nuestra participación en cualquiera de las instancias del proceso electoralista burgués tendría, a nuestro juicio dos falencias importantes, a saber:
-trasmitir el mensaje a nuestros hijos, familiares, amigos y demás contactos personales de que está bien, y hasta de que es suficiente esa participación popular en los procesos de decisión cada cinco años(o la cantidad de años de que se trate)
-le restaría fuerzas a la militancia por los avances verdaderamente revolucionarios, por ejemplo por la reforma agraria.
Planteamos que no hay que esperar lograr de una democracia burguesa más que la posibilidad de salir a volantear, a escribir y a agitar por todos los medios, incluso los medios cibernéticos tales como los blogs y las redes sociales sobre consignas basadas en principios revolucionarios, sin hacer concesión alguna al electoralismo que termina siempre siendo una especie de trampa para cazar incautos.
La paradoja de los movimientos socialdemócratas que luchan por lograr progresos revolucionarios por medio de las elecciones burguesas es que para ganar éstas tienen que sacrificar tanto estos valores que cuando al fin acceden al gobierno ya perdieron todo lo que valía la pena de luchar por él.
Nuestro planteoRecordemos que los avances más importantes para salir de la dictadura se realizaron todos mediante un tipo de organización descentralizada, o federal, de grupos u organizaciones autónomos que se movilizaban en función de principios. De esta forma se logró la liberación de todos los presos políticos y la salida de la dictadura. Los estrategas militares captaron todo un pueblo contra ellos y decidieron negociar su abdicación antes de que la ola popular los pasara literalmente por arriba. Para ello urdieron una serie de subterfugios como el de designar representantes “populares” a dedo que defraudaron las reales posibilidades de la movilización popular para conservar el poder de la oligarquía.
Éste es un ejemplo claro, cercano y relativamente reciente de la organización que proponemos, presidida por los principios enunciados y no por hombres providenciales. Comprendemos y aceptamos uno de los argumentos del compañero Jorge Zabalza para no aceptar su postulación como nombre base para una organización política, que fue la de no querer alimentar la ilusión popular caudillista de la aparición de un hombre providencial que vaya a solucionar casi todos los problemas. Lo que nosotros proponemos es un Frente Grande compuesto de grupos barriales, familiares, gremiales, estudiantiles o amicales autónomos, guiados todos por los mismos principios enunciados. Estos grupos pueden salir a propagandear de diferentes formas, por ejemplo por medio de pegatinas, volanteadas, mateadas, por medio de las redes sociales y militancia cibernética estos principios, fundamentalmente uno esencial para comenzar: la reforma agraria. No descartamos la utilización del circo electoral para aprovecharlo en función de estos estandartes revolucionarios, pero consideramos que está totalmente claro que ningún avance revolucionario va a poder ser obtenido por vía de la democracia burguesa.
CríticaLanzamos esta propuesta con la esperanza de recibir mucha crítica. Comenzamos nosotros mismos con la misma.
Se puede objetar que esta es una propuesta utópica, que la gente se nuclea y es atraída por personalidades fuertes.
Sin embargo el pueblo uruguayo obtuvo sus posiblemente mayores logros en un pasado no lejano, mediante un tipo similar de organización en el caso del plebiscito de la dictadura, el “rio de libertad” y la liberación de los presos políticos.
Hemos visto demasiado de estructuras políticas jerárquicas conduciendo a fracasos estruendosos.
Ricardo Ferré
25 de enero de 2013
El Estado tiene un instrumento revolucionario en potencia, ¿cuál es este instrumento?
El Instituto de Colonización tiene como meta distribuir la propiedad de la tierra.
Dispone de medios legislativos y administrativos para otorgar la propiedad de la tierra a colonos individuales u organizados en cooperativas agrarias.
Tiene la módica meta de distribuir 55.000 hectáreas en cinco años. El resultado práctico es muy inferior a esta meta. Un gobierno y una fuerza política que de verdad apuntaran hacia la reforma agraria podría estar, por lo menos, a la par con dicho objetivo.
En cambio, se ve a los cañeros del Norte movilizados como hace muchos años exigiendo con la consigna de siempre “tierra para el que la trabaja”, con el poder ejecutivo en su contra.
Como un ejemplo práctico de la política gubernamental de distribución de la tierra tenemos su actuación en el caso de NeyThedy, viejo cañero de los de la época del Bebe Sendic, quien fue ejecutado por una deuda de 2500 dólares, mientras que se refinancia la deuda de grandes propietarios y se concentra la propiedad de un millón de hectáreas en las manos de 12 empresas extranjeras.
Entre las cláusulas secretas del contrato del Estado con la empresa Montes del Plata, de propiedad de la sueca Stora, la finlandesa Enso y la chilena de capitales americanos Arauco, figura: “El Gobierno asumió además el compromiso de que el Instituto de Colonización no ejercerá la opción de compra de las tierras que serán transferidas por las empresas Eufores y El Esparragal – vinculadas a Ence – a Montes del Plata, en la medida que se manejen ‘valores de mercado’”.
Los resultados de esa política están a la vista: 1) Concentración de la tierra 2) Extranjerización de la tierra 3) Expulsión de la población rural 4) Degradación ambiental.
Los últimos resultados que arrojó el censo agropecuario establecen que unos 12.000 establecimientos agrarios, fundamentalmente pequeños y medianos, han desaparecido.
Si a este hecho le sumanos que las pasteras se han apoderado de enormes extensiones de tierra, por ejemplo Stora-Enso de 250.000 hectáreas, y de que las plantaciones de soja, fundamentalmente en poder de empresas argentinas han pasado a las 850.000 hectáreas enfatizan nuestra afirmación anterior y nos dejan la percepción desoladora de que se ha realizado ni más ni menos que una reforma agraria al revés: más tierras en menos manos y menos tierra para los que la trabajan.
Agreguémosle a esto que las empresas sojeras trabajan en conexión con la empresa Monsanto, de la que adquieren en paquete semillas de soja transgénica, que por lo tanto no puede reproducirse y debe adquirirse todos los años, junto con fertilizantes y agrotóxicos, éstos últimos con consecuencias devastadoras sobre la salud y la genética humanas, como ya se ha comprobado en Paraguay y en otras zonas.
La compañía minera Aratirí, apoyada por el gobierno, localizada en el paraíso fiscal de Jersey, sede de empresas turbias, que pretende construir una mina de explotación a cielo abierto con un ducto que afectaría en forma catastrófica en total la ecología de cinco o seis departamentos, pretende asegurarse el control de extensas áreas hoy dedicadas a las actividades agropecuarias tradicionales.Nacionalización de la Banca Privada
En este sentido nada ha sido hecho. En cambio lo que sí se hizo fue aprobar una ley por la que los Peirano, culpables de estafa por miles de millones de dólares que tuvimos que pagar todos y por los que muchos cayeron en la miseria y en la indigencia y que seguramente ha conducido hasta a la muerte a algunos por este motivo, fueran liberados y hasta consiguieran la ventajita de que se eliminaran sus antecedentes delictivos. Como sabemos, el artífice de esta maniobra parlamentaria fue el ex ministro del Frente Amplio Gonzalo Fernández y fue aprobada por el poder legislativo durante este gobierno.
Nacionalización de los principales rubros del comercio exteriorLo que se ha realizado es más bien todo lo contrario: concesiones fabulosas, incluyendo zonas francas a las empresas extranjeras, en particular a Botnia/UPM, a Montes del Plata y a la minera Aratirí.Montes de Plata tiene 250.000 hectáreas en su propiedad, con libertad de plantar eucaliptus aun en la zona del departamento de Colonia, por un permiso especial incluido en una de las cláusulas secretas de su contrato con el estado.
Los frigoríficos están en manos brasileñas y las plantaciones de soja transgénica, que ahora abarcan 850.000 hectáreas, están en manos de empresas argentinas.
El hecho de que uno de nuestros viejos compañeros conserva tozudamente su chacra en la zona de Cololó, departamento de Soriano, cerca de la ciudad de Mercedes, a pesar de estar totalmente sitiada y cercada por la forestación eucaliptera nos da un ejemplo del siniestra plantación de eucaliptus aun en esta zona que debe ser uno de los paraísos más fértiles del planeta, capaz de generar alimentación para decenas, o quizás aun cientos de miles de personas.
Enérgica acción industrial del Estado, incluyendo la nacionalización de la industria frigorífica.
Bueno, esto es una especie de broma pesada; los frigoríficos están todos en manos brasileñas.
La propuesta de SendicEsta propuesta también nos identifica como agrupación virtual de izquierda.
Raúl “Bebe” Sendic, el auténtico y único Raúl Sendic, a quien nunca se podrá confundir con el homónimo monigote oficialista que oficia de delfín de Mujica lanzó su propuesta en el estadio Franzini luego de la liberación de los últimos presos políticos:
- expropiar sin indemnizar los latifundios estatizar las propiedades mayores de 2500 hás, pasar a administrarlas con formas populares de gestión y repoblar la campaña con los expulsados de la tierra que pueblan el cinturón metropolitano;
- impulsar un frente latinoamericano de países deudores para el no pago de la deuda externa, considerando que fue un negocio para resolver los problemas del capital ocioso y que ya ha sido suficientemente pagada con el hambre y la miseria de los pueblos;
- estatizar la banca y los mecanismos de especulación capitalista, para recuperar el dominio de la economía nacional;
- congelar los grandes depósitos bancarios para financiar un aumento sustantivo de los salarios (que el ingreso de cada familia alcance la canasta familiar), incentivando de esa manera la demanda interna y creando puestos de trabajo para abastecerla.
El Poder Popular
El Poder Popular es lo único que puede enfrentar al poder oligárquico con la entrega y el drenaje consiguiente de nuestros recursos naturales.
El Poder Popular consiste en las bases militantes y conscientes de la necesidad de un giro a la izquierda y un cambio radical en las estructuras de poder y abarca: bases gremiales y barriales, estudiantes y militantes políticos y sociales y a todos aquellos que apoyan la lucha contra el deterioro ecológico y contra las empresas expoliadoras, la opresión y la miseria, tal como en su momento abarcó a los tupamaros históricos y a los otros luchadores sociales.
La fortaleza de este Poder Popular es el único factor que puede garantizar avances positivos hacia una toma del poder final por el pueblo y es el único que puede frenar el progreso aparentemente incontenible de la entrega de nuestro país y sus recursos al imperialismo, cada vez más palpable.
En estos últimos tiempos todos hemos percibido genuflexiones odiosas al imperialismo en la forma de oscuros tratados de colaboración “estratégica”, interpretados como la represión de los antisistema, y para el restablecimiento de la nefasta agencia yanqui contra el tráfico de drogas, la DEA en tenebrosos cabildeos.
El Frente GrandeEl Frente Grande existe virtualmente desde que Raúl “Bebe” Sendic lo lanzó como propuesta, captando su potencial entre el pueblo uruguayo de todos los colores políticos y viene a ser una forma de organización del Poder Popular.
Los que queremos impulsar la verdadera revolución debemos agitar los principios contenidos en las Bases Programáticas originales y en la propuesta de Sendic, independientemente de si estamos adentro o afuera de cualquier estructura electoralista burguesa, incluido el Frente Amplio. Nuestra participación en cualquiera de las instancias del proceso electoralista burgués tendría, a nuestro juicio dos falencias importantes, a saber:
-trasmitir el mensaje a nuestros hijos, familiares, amigos y demás contactos personales de que está bien, y hasta de que es suficiente esa participación popular en los procesos de decisión cada cinco años(o la cantidad de años de que se trate)
-le restaría fuerzas a la militancia por los avances verdaderamente revolucionarios, por ejemplo por la reforma agraria.
Planteamos que no hay que esperar lograr de una democracia burguesa más que la posibilidad de salir a volantear, a escribir y a agitar por todos los medios, incluso los medios cibernéticos tales como los blogs y las redes sociales sobre consignas basadas en principios revolucionarios, sin hacer concesión alguna al electoralismo que termina siempre siendo una especie de trampa para cazar incautos.
La paradoja de los movimientos socialdemócratas que luchan por lograr progresos revolucionarios por medio de las elecciones burguesas es que para ganar éstas tienen que sacrificar tanto estos valores que cuando al fin acceden al gobierno ya perdieron todo lo que valía la pena de luchar por él.
Nuestro planteoRecordemos que los avances más importantes para salir de la dictadura se realizaron todos mediante un tipo de organización descentralizada, o federal, de grupos u organizaciones autónomos que se movilizaban en función de principios. De esta forma se logró la liberación de todos los presos políticos y la salida de la dictadura. Los estrategas militares captaron todo un pueblo contra ellos y decidieron negociar su abdicación antes de que la ola popular los pasara literalmente por arriba. Para ello urdieron una serie de subterfugios como el de designar representantes “populares” a dedo que defraudaron las reales posibilidades de la movilización popular para conservar el poder de la oligarquía.
Éste es un ejemplo claro, cercano y relativamente reciente de la organización que proponemos, presidida por los principios enunciados y no por hombres providenciales. Comprendemos y aceptamos uno de los argumentos del compañero Jorge Zabalza para no aceptar su postulación como nombre base para una organización política, que fue la de no querer alimentar la ilusión popular caudillista de la aparición de un hombre providencial que vaya a solucionar casi todos los problemas. Lo que nosotros proponemos es un Frente Grande compuesto de grupos barriales, familiares, gremiales, estudiantiles o amicales autónomos, guiados todos por los mismos principios enunciados. Estos grupos pueden salir a propagandear de diferentes formas, por ejemplo por medio de pegatinas, volanteadas, mateadas, por medio de las redes sociales y militancia cibernética estos principios, fundamentalmente uno esencial para comenzar: la reforma agraria. No descartamos la utilización del circo electoral para aprovecharlo en función de estos estandartes revolucionarios, pero consideramos que está totalmente claro que ningún avance revolucionario va a poder ser obtenido por vía de la democracia burguesa.
CríticaLanzamos esta propuesta con la esperanza de recibir mucha crítica. Comenzamos nosotros mismos con la misma.
Se puede objetar que esta es una propuesta utópica, que la gente se nuclea y es atraída por personalidades fuertes.
Sin embargo el pueblo uruguayo obtuvo sus posiblemente mayores logros en un pasado no lejano, mediante un tipo similar de organización en el caso del plebiscito de la dictadura, el “rio de libertad” y la liberación de los presos políticos.
Hemos visto demasiado de estructuras políticas jerárquicas conduciendo a fracasos estruendosos.
Ricardo Ferré
25 de enero de 2013
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