Mostrando entradas con la etiqueta liberación nacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta liberación nacional. Mostrar todas las entradas

Volver a nacer hace 36 años

 Volver a nacer hace 36 años


Les dejo esta crónica que antecede a la anterior y luego prometo hablar del presente, de este presente tan complejo que requiere, sobre todas a las cosas, estar bien parado. Los desafíos son cada vez mayores y conviene repasar otros instantes esperanzadores y cargados de expectativas.
¡Salud!
Marzo: sábado 9 y domingo 10
Qué movida esos últimos días me acuerdo de la última visita con mi familia en el locutorio porque fue allí que me enteré de que el Parlamento había aprobado la Ley de Pacificación Nacional el día antes que dicho en criollo era una amnistía con ciertas restricciones y me acuerdo que cayó un chaparrón repentino cuando nos traían de retorno al celdario y yo no podía creer que nunca más tuviera que usar esos auriculares de mierda para hablar con mis seres queridos y me acuerdo que cuando estaba entrando a la celda el cabo de guardia me dijo No se saque el mameluco que tiene visita Pero de la visita vengo le dije y el milico que insiste Esta es otra ya verá y qué lo parió tenía razón el tipo no va y al ratito nomás se abre nuevamente mi celda y aparece el mismísimo Ministro de Defensa que puso Sanguinetti y me saluda todo campechano el viejo Buenos días y yo le dije Buenas y el me dice Quiero advertirle que en estos momentos el Presidente está estampando su firma con el fin de aprobar la ley que anoche se votó en el Parlamento así pues en pocos días luego de algunos trámites administrativos usted volverá a la calle ¿se siente pronto? y yo le contesté Creo que sí me acuerdo clarito Después de aguantar todo esto me siento en condiciones de soportar cualquier cosa señor le dije y el ministro me miró como si estuviera intentando memorizar mis palabras luego cabeceó de arriba a abajo y no va y me dice Que tenga usted un buen día y se fue acompañado del cabo de guardia y por un oficial que lo escoltaba en la recorrida y yo fui a mi ventana y les conté a todos los compañeros que quisieran oirme y después me dije Marcelo aguantate piola hacé de cuenta que este es otro día como cualquier otro y seguro que si algún guardia me observó por la mirilla pensó Todo normal y no pudo percibir que el corazón se me salía del pecho y menos pudo haberse dado cuenta que los párpados se me movían solos a una velocidad increíble de la ansiedad que tenía entonces me conseguí un diasepan y me calmé un poco y luego me puse a pintar una maternidad que tenía a medio hacer mientras me preguntaba cómo sería volver a ver a mis amigos y cómo sería sentarse con toda la familia alrededor de la mesa y ahora que lo pienso el sexo cómo sería y volvería a enamorarme alguna vez y en qué podría trabajar sin tener ningún oficio y quizás podría retomar a mis estudios y en lo político qué hacer y en eso estaba cuando las palomas se metieron por la ventana con su hambre a cuesta y con un desconcierto descomunal porque con las libertades anticipadas se les había achicado las fuentes de nutrición y yo francamente no daba a basto para satisfacer a tantas pero por suerte llegó la noche y recuerdo haber dormido de un tirón hasta el otro día cuando aún no sabía que ese domingo sería histórico pero bien me lo sospeché cuando fui a tender mi ropa a una de las celdas vacías de enfrente cosa de agarrar sol pero sobre todo para poder mirar hacia la ruta 1 y cuál no fue mi sorpresa al distinguir las primeras banderas rojas y azules y blancas allá a los lejos y me acuerdo que las lágrimas me impidieron ver más detalles aunque en el recreo poco después intercambiamos comentarios y tratamos de hablar entre muchos para acostumbrarnos a mantener una conversación más extensa que los cuarenta y cinco minutos que estábamos habituados y ya en la tarde comenzó la liberación para decenas y decenas de presos y me acuerdo que cuando fui a juntar la ropa al fin de la jornada vi el conglomerado de gente y más gente y de vehículos instalados en la carretera y las banderas se habían reproducidos como hongos y me dio mucha pena que por tres años y poco mi padre se hubiera perdido esta fiesta y aún hoy recuerdo el jolgorio que vivíamos porque además los viejos compañeros que pasaron tan jodidos como rehenes en los cuarteles allí estaban a escasos metros en el primer piso tirando saludos y señas de bigote para arriba e incluso creo que ese día se fueron en libertad el Pepe y el Tambero y a la noche percibí que la cárcel como en sus comienzos había recuperado los ecos propios de una mole casi vacía porque habían desaparecido los ruidos del quinto piso y los del cuarto ya no los percibía y en el tercero no quedaba casi nadie entonces sentí la misma inseguridad del animal que queda rezagado de la manada el que se pone alerta por puro instinto pero preso viejo acostumbrado a la soledad no podía dejarme dominar por un miedo sin sentido Pensá me dije pensá en el privilegio que tenés por el sólo hecho de ser un sobreviviente y pensá que un día vas a poder contar que viste llenarse y viste vaciarse la cárcel más siniestra en la historia de tu país y no te olvides que se va a hacer realidad lo que tantas veces verbalizaron medio en joda y medio en serio cuando en voz alta sostenían que íban a ser los últimos que saldrían en libertad porque alguien tenía que quedarse para apagar la luz. ¿Te acordás? Del Facebook de Marcelo Estefanell

MARCAS DE LA MEMORIA: Conventuales


Tupamaros liberados en 1985 en Conventuales

MARCAS DE LA MEMORIA

Culminando el ciclo iniciado,  que se propone distinguir lugares que se han constituido en históricos en torno a la resistencia a la dictadura,  el miércoles 24 de junio a las 17 y 30 hs, se llevará a cabo una ceremonia frente a Padres Conventuales Franciscanos (Canelones 1164 entre H. Futiérrez Ruiz y Zelmar Michelini)
El antiguo convento construido en 1856 e inicialmente ocupado por las religiosas salesas pasó a ser residencia de los frailes franciscanos a mediados del siglo XX.
Posteriormente, al sobrevenir los tiempos difíciles de la dictadura se convirtió en un bastión de la resistencia, creándose una alternativa pacífica al régimen imperante. Se gestó entonces un espacio cultural que daba cabida a catedráticos y profesores marginados por el sistema. Asimismo, se creó un servicio de ayuda a los detenidos y familiares buscando de ese modo establecer una red solidaria que enlazara a los ciudadanos y ciudadanas de las más variadas creencias y opiniones con la problemática vivida por las víctimas del régimen.
En los últimos años de la dictadura y fruto de este clima fermental se fueron gestando otras instituciones tales como ASCEEP y el Movimiento por los Desaparecidos.  También ya en la restauración democrática el Convento dio hospedaje a un número significativo de liberados.
Las iniciativas  mencionadas fueron posibles gracias al espíritu democrático y la solidaridad de los uruguayos, que las animaran. También al espíritu y sensibilidad de los frailes franciscanos. El lugar, constituye pues un símbolo de los valores que en aquel momento se vivieron. Merece ser recordado.

El primer paquete

El primer paquete

Cuadro de Luis Ferrer, Paysandú, Uruguay
Flor de Otoño

Mientras estaba esperando el transporte que me llevaría de vuelta a mi casa en el barrio de Tigre, a una hora de tren pendular de la estación Retiro en el centro de la ciudad de Buenos Aires, dudé por algún momento si ponerme el pequeño envoltorio en el bolsillo de mi chaqueta o si llevarlo en la mano.
Era un paquete pequeño. Me lo  habían dado en el Hospital Italiano, frente de donde yo me encontraba luego de que yo pagara una suma que cubría la cuota para partos, pero no sin antes tener que superar la desconfianza del personal de dicho sanatorio porteño, que recelando a causa de mi pobre vestimenta, no me lo querían entregar antes de percibir ese monto de dinero.
Dentro del paquetito latía con tibieza mi hijo, un ser humano nuevo que iría a trazar su sendero en la vida y a ser útil a la sociedad de alguna manera. Había pesado solamente un kilo y novecientos gramos, un poco menos de dos kilos, casi el peso de lo que uno podía comprar en la carnicería para hacer un asado.
Me habían dado , luego de que el dinero que pagué los había convencido de interrumpir el secuestro del bebé, un carnet de color celeste con la huella de su pie. Parecía una huella de juguete, de algún pequeño muñeco.
La aventura del parto había comenzado cuando mi mujer sufrió la rotura de la bolsa amniótica, la membrana que recubre el feto y que habría debido rasgarse normalmente unos minutos antes del alumbramiento en sí. Le aconsejaron quietud y cuidado.
Cuando sintió los dolores de parto unos días después, no tuvimos más remedio que buscar su internación en algún hospital o sanatorio.
Yo recordé que, justo ese día, yo cumplía un mes de trabajo en la Universidad de Buenos Aires, donde yo había ingresado por concurso como profesor ayudante de matemática en la Facultad de Ingeniería, y por lo tanto me correspondía la obra social de la universidad y por ello atención médica en el mejor sanatorio de Buenos Aires, el renombrado Hospital Italiano.
No teníamos más remedio que viajar en el tren pendular desde Tigre hasta Retiro, desde donde yo tomé un ómnibus hasta la oficina de la Facultad de Ingeniería, mientras mi mujer esperaba sufriendo los dolores previos al parto en la estación Retiro.
Cuando volví con el papel que me acreditaba para utilizar los servicios médicos de la obra social de la universidad, fuimos finalmente hasta el Hospital Italiano, llevando todo el tiempo a nuestro hijo mayor, Ismael, que tenía entonces algo menos de tres años.
Una vez internada respiré más aliviado. La dejaron aún unos días en tratamiento, procurando dilatar el parto lo más posible mientras preparaban al niño a punto de nacer para su aparición prematura al mundo. Para nuestra fortuna, le correspondía ser atendida por el mejor médico obstetra de Argentina, el Dr. Ricardo Gavensky.
Pero ahí estaba yo entonces, con mi hijo recién nacido en las manos, mientras mi mujer e Ismael esperaban en nuestra casa en Tigre.
El bebé respiraba tranquilamente. Jamás lloró ni gritó en el viaje. Creo que tampoco jamás lloró mientras era un bebito.
Era mediados de abril, otoño en Buenos Aires y recibimos al recién llegado con toda la ceremonia que nos permitía nuestra pobreza monacal.
Por temor a sobrecargar el aparato digestivo no bien desarrollado del niño, el pedíatra que nos atendía aconsejó una dieta demasiado drástica. El nene estaba extrañamente oscuro. Cuando el médico aconsejó abandonar esta alimentación estoica y comenzamos a darle una leche en polvo para bebés en abundancia, el niño recuperó su color blanco y rosado y se le vio una cara sonriente a diferencia del período anterior.
Pronto llegó el invierno y el nenito comenzó a dormir en nuestra cama en medio de mí y de su madre para protegerlo del frío y la humedad característica del barrio a causa de su cercanía de los brazos del delta del poderoso río Paraná, que rodea por el lado oriental a la gran ciudad.
Éramos muy pobres, pero estábamos contentos de habernos salvado de la tortura segura y la prisión en manos de los militares uruguayos, que ya habían dado un golpe de estado e instaurado una dictadura.
De todos modos corríamos riesgos enormes por las relaciones entre los militares de los dos países vecinos, algunos de los cuales veíamos a veces hasta cerca de nuestra casa. Habíamos logrado vender una motocicleta casi nueva antes de fugar y disponíamos de ese dinero para pagar la entrada a la vivienda y mantenernos un tiempo a fuego bajo.
Yo había logrado ingresar por concurso como docente en la Universidad de Buenos Aires y contábamos con que algún día cobraría esos ingresos, aunque tardaron varios meses en que eso sucediera, lo que es normal por estas latitudes.
Ismael comenzó a concurrir a un jardín de infantes en la cercanía y mi mujer le cosió precariamente su uniforme con el que asistía a sus clases.
El bebé crecía y pronto pudo estar parado tomado del borde de una camita rodeada de bordes altos que lo protegían para que no se cayera, pero que tenía una especie de barrotes de madera que lo hacían parecerse a una celda para bebés.
Yo iba a dar clases a la facultad con unos pantalones de verano, que eran los únicos que tenía y unos zapatos con agujeros, que eran los mismos con los que había estado de plantón mientras me torturaban los militares en el cuartel de la ciudad de Mercedes, en Uruguay.
Un día mientras estaba en nuestra casa se me rompió el pantalón y entonces mi compañera tuvo que ir al centro comercial más cercano a comprarme otro pantalón, que pasó a ser también el único que tenía.
El pequeño paquete que había levantado en el Hospital Italiano hacía poco tiempo mostraba una salud y un apetito envidiables, pese a su pequeño tamaño inicial. Era muy tranquilo y cuando mi mujer lo ponía en su camita en el pequeño patio que teníamos sin pañales para cuidar la piel de su cola, a veces se embadurnaba con su propia caca.
Ya tenía la personalidad serena y tranquila que creo que fue siempre uno de sus rasgos distintivos, era Ariel. Su nombre lo tomé como homenaje a mi pobre hermano que estaba entonces preso en la prisión de presos políticos que llevó paradojalmente el nombre del paraje donde estaba situada, Libertad.
No sé cómo logramos conectarnos con varios amigos uruguayos, algunos de los cuales conocíamos de antes y otros que encontramos en Buenos Aires, donde estábamos todos exiliados. Varios de ellos nos visitaban en Tigre atraídos por la proximidad del río en cuyas orillas podíamos sentarnos a tomar mate en la hierba y hasta tirarnos y nadar algunos metros.
Norma, conocida de mi compañera mientras estaba en la prisión para mujeres no procesadas, pero sospechosas de la antigua Escuela de Nurses Carlos Nery, nos alegraba muchas veces con su guitarra y todos entonábamos canciones izquierdistas uruguayas en nuestro pequeño patio, donde la recibíamos con algún pollo asado. Norma fue citada a testimoniar frente al Tribunal Russell en Europa a raíz de denuncias de violaciones de los derechos humanos en Uruguay. Finalmente se la llevaron en Buenos Aires cuando nosotros ya no estábamos; leímos rumores de que se había tirado desde una altura y se había herido seriamente mientras estaba siendo torturada, pero nunca más se supo de ella y figura entre los desaparecidos de la dictadura militar.





País hipotecado

País hipotecado 

por Asamblea Pachamama Uruguay / Blog El Muerto

La santísima trinidad de los megaproyectos concretados por el sistema político uruguayo para 2014: Un país hipotecado para satisfacer los intereses de una empresa minera pirata.


Este es el modelo de país que persigue la clase política servil al capital. Un modelo de "desarrollo" y "progreso" basado en la entrega de bienes naturales, afirmando nuestra condición de proveedores de materias primas para satisfacción del crecimiento económico e industrial de las grandes potencias, de las cuales seguimos y seguiremos siendo dependientes. A cambio de este sacrificio de la tierra, y en especial del AGUA y del pueblo, los actores políticos reciben unas monedas que les permiten perpetuarse en el poder -financiando sus campañas preelectorales-, mantener su estatus económico y disfrazar los números de la macroeconomía del país, donde la pobreza seguirá azotando a nuestra gente (un poco menos que antes, dirá algún resignado votante).


Estados Unidos demoniza a países con políticas soberanas

Estados Unidos demoniza a países con políticas soberanas

8 enero 2014 Cubadebate
Estados Unidos impone su patrón cultural
Para Estados Unidos, es un blanco de su política imperialista cualquier país que lleve una política independiente del capitalismo global y se esfuerce para mejorar su propia posición y las condiciones de vida de su pueblo.
Así opina el analista político norteamericano Michael Parenti, en entrevista concedida a la emisora La Voz de Rusia.
“Cualquier líder que use los recursos y la mano de obra de su país para la prosperidad y el autodesarrollo de su pueblo es visto como malvado y hostil hacia EE.UU. y Occidente”, dijo.
Mencionando los ejemplos de Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia, Siria o Irán, el experto afirmó que para las élites imperialistas existen solo dos tipos de país: satélites y enemigos.
“Y cualquier país que pueda seguir su propio camino y hacer lo que decida, cualquier país que pueda excluir a EE.UU. y a la plutocracia occidental, ese país se convierte en un obstáculo para las ganancias y el dominio de estos últimos”, resaltó Parenti.
Por eso EE.UU. demoniza a los líderes de esos países, sostuvo el experto recordando a Slobodan Milosevic, Muammar Gaddafi, Sadam Husein y Bashar al Assad.
El autor de varios libros sobre geopolítica, señaló que la política de Occidente está dirigida a asegurar el capitalismo global y sus inversiones en él.
“Es una guerra de clases, muy bien disfrazada bajo cosas como la seguridad, las elecciones democráticas y las guerras humanitarias o la lucha contra el genocidio y el terrorismo”, añadió.
Hablando de Oriente Medio, Parenti dijo que Occidente no interviene en los países gobernados por dictadores y asesinos mientras esos líderes dan acceso al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial y a los inversionistas plutócratas occidentales, “convirtiendo a su pueblo en una fuerza laboral que funciona a nivel de servidumbre”.
“EE.UU. apoyó a algunos de los peores y horribles líderes, en Afganistán, por ejemplo”, dijo el experto en referencia a los muyahidines que lucharon contra los comunistas en la década de los 80 del siglo XX.
“Washington apoyaría al propio diablo”, exclamó.
Según el analista, a Occidente le enfada todo lo que se parece a una democracia social. “No buscan desarrollo, sino explotación”, subrayó.
(Con información de Russia Today)

"Raul Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario" por Jorge Zabalza

 Raúl Sendic

"Raul Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario"

Miércoles, 8 de diciembre 2010

"El muerto" - Se ha anunciado la proxima aparicion de tu libro "Raul Sendic, el tupamaro. Su pensamiento revolucionario",que sera presentado en 22 de diciembre en la sede de la Asociacion Cristiana. Naturalmente debes de haber elegido el 22 de diciembre como recuerdo del 22 de diciembre de 1966.  ? Que significado le das a esa fecha ?

Z - Es una fecha que tiene un alto valor simbólico para el movimiento tupamaro. Aunque la primer acción armada se produjo en 1963 –la expropiación de los fusiles del Tiro Suizo- el primer enfrentamiento con la policía ocurrió ese dia, significó la irrupción de la guerrilla en el escenario politico del Uruguay. Ese día la opinión publica conoció la existencia de un movimiento guerrillero,  hasta ese momento desarrollado en la más absoluta clandestinidad. Fué un terremoto, un tsunami!
Por otra parte, en el tiroteo del 22 de diciembre de 1966 murió el primer combatiente tupamaro, Carlos Flores, un joven trabajador de La Teja, que militaba socialmente en la Base “Eduardo Pinella” ubicada en la Cachimba del Piojo. Se da un hecho circunstancial pero  paradójico: la presentación es en la Asociacion Cristiana de Jovenes y Carlos Flores vestía una camiseta de dicho instituto cuando cayó mortalmente herido. Estado público de la lucha guerrillera y primer compañero muerto,  combinación que da relevancia y valor emotivo al 22 de diciembre, fecha que tupamaros y tupamaras homenajeaban de alguna manera, en  Cabildo y en Punta Carretas,  en Punta de Rieles y en el Penal de Libertad, muchas veces al costo de sanciones y persecuciones por parte de los verdugos.
Presentar un 22 de diciembre este ensayo sobre el pensamiento revolucionario de Raúl Sendic, implica entrelazar varios aspectos: 1) contribuir al rescate de la memoria histórica de las luchas movimiento popular y, dentro de dicho contexto, rescatar el rol y el significado de la guerrila tupamara; 2) de la misma manera es un homenaje a quienes perdieron la vida en ese período heroico de la historia del pueblo uruguayo, pero en particular, recuperar la perdida costumbre de los tupamaros de recordar a quienes, bajo la bandera de Artigas con la estrella y la “T”, dieron la vida por la revolución social;  y 3) el postergado homenaje a las ideas elaboradas por Raúl Sendic, poniéndolas sobre la mesa de debate para salvarlas del bronce y mostrar palmariamente la vigencia del programa que proponía. Después de todo, aunque a veces no se le haga justicia, Raúl Sendic  no sólo fue un luchador social, fundador de sindicatos de trabajadores rurales, sino  que fueron sus ideas y sus músculos que hicieron trascender las luchas sociales de los sesenta para convocar a la lucha revolucionaria en el Uruguay.  
"El Muerto" -  ? Cual es la razon que te lleva, hoy en dia, a presentar un libro sobre Raul Sendic ? Te pregunto porque se han escrito ya varios libros sobre su vida y trayectoria y tambien ha sido mencionado en otros tantos libros de lo que se ha denominado la historia reciente.  ? Por que razón hay que publicar un nuevo libro sobre Sendic ?
Z –  Raúl Sendic sembró sus ideas en muchos medios. Artículos del semanario “EL SOL” del Partido Socialista –recojo uno de 1958, por ejemplo-, de “ASAMBLEA” y “LAS BASES” a la salida de la dictadura, también de “BRECHA” y “MATE AMARGO”, donde escribía una columna semanal.  En el ensayo se transcriben entrevistas que le hicieron periodistas de Méjico, España y Argentina y fragmentos del libro sobre economía política que escribió en los calabozos de Paso de los Toros. Creo firmemente que la muerte le impidió sistematizar  sus elaboraciones programáticas y los planteos sobre formas organizativas, para dejarnos un libro donde redondeara su crítica de las experienia socialistas y sus conclusiones para el desarrollo de un socialismo revolucionario.
Son varios los interrogantes que inquietan tanto a viejos luchadores que lo acompañaron, como a las nuevas generaciones que lo conocen por referencias:  ¿qué pensaba Raul Sendic ?,  ¿cuáles eran los pilares de su pensamiento revolucionario ?, ¿ cuáles eran sus visiones de futuro?.  Si bien es cierto que expresaba sus ideas muscularmente, que condujo la lucha y la movilización de varios sectores de trabajadores rurales, que supo coordinar varias de las principales operaciones militares del MLN (T), como la toma del cuartel de la Marina, la práctica revolucionaria de Raúl Sendic se encuadraba en visiones de largo alcance, fruto del debate dado en los años ’60 sobre las revoluciones del siglo XX, principalmente la cubana,  de la revisiónrealizada en esa misma época sobre la historia del Río de la Plata y del estudio de otros pensadores revolucionarios como Carlos Marx, Rosa Luxemburgo, Ernesto Guevara y Ernest Mandel.  
Al dar el grito convocando a la lucha guerrillera en Uruguay, Raúl Sendic no se lanzó al vacío para ver que pasaba, por el contrario, tenia por delante un horizonte estratégico de largo alcance y, al mismo tiempo, poseía una visión general de qué clase de sociedad queríamos construir, qué tipo de mujeres y hombres pensábamos que serían las columnas humanas que construirían el edificio del socialismo, qué orden de principios morales sustentarían su vida y su lucha. Todo ese complejo entramado de ideas y reflexiones quedó bastante disperso, por eso parece muy fermental esta tentativa por hacerlas llegar, ordenadas en un ensayo, tanto a la juventud actual  como a los historiadores que están escribiendo la historia reciente. Es una apuesta a incentivar el interés por el pensamiento de Raúl, seguros de la vigencia de su ideario y de que frutificará en nuevas ideas, una forma de darle vida a esa iniciativa para levantarle un monumento en la ciudad de Trinidad. Ojalá este insuficiente ensayo sirva de inspiracion para obras posteriores más completas. Parece haber llegado la hora de poner en la arena de la lucha de clases las ideas de Raúl Sendic."El Muerto" - Esto nos lleva al momento actual. Porque si consideras que las ideas de Raul Sendic deben de volver a ponerse "en la arena de la lucha de clases" como decis, estas  partiendo de la base de que tienen actualidad. Sin embargo, ¿ no es una nueva situación la que se está viviendo?, ¿ no serían  -digamoslo asi- "anticuadas" o insuficientes sus ideas del pasado?

Z -  ¡De ninguna manera! La base de la reflexión política de Raúl es el análisis del funcionamiento del capital: el afán de lucro como motor de la inversión, la competencia entre empresarios, la rentabilidad de las inversiones y las relaciones del capital con el trabajo, con las víctimas humanas del lucro. Raúl Sendic transmite su visión de que el funcionamiento del capital degrada la condición humana, es creador de injusticia y desigualdad, divide la humanidad en víctimas y victimarios.
Las relaciones de poder son la otra base que empleó Raúl para analizar la realidad social, todos sus escritos transpiran la crítica de la democracia formal, de sus falsedades e hipocresías, de sus límites y de la tutela que ejerce el capital sobre las instituciones democráticas;  Sendic hablaba de la careta formal del sistema (los derechos y las libertades) y de su cara real, la que conocen los trabajadores apenas reclaman mejores condiciones de vida y de distribución de la riqueza.
Con bases tan materiales, difícilmente el pensamiento de Raúl Sendic podría perder actualidad, pues el capital y el poder económico siempre son creadores de más desgracias a sus víctimas y la savia de la fisiología político-social. Como el capital está concentrado en pocas manos y el poder cada vez está más centralizado, son diferentes las formas actuales de funcionamiento del sistema, pero su naturaleza, su esencia, su contenido se mantiene idéntico a sí mismo desde que los burgueses crearon el parlamento británico y guillotinaron al rey de Francia. Se mantienen vigentes las bases que Raúl utilizaba para ver el mundo y por eso mismo sus escritos tiene un valor pedagógico insustituíble para la juventud que trabaja o estudia.
Dada su visión de la realidad y su compromiso con las víctimas del capitalismo, Raúl  navegó contra la corriente, se opuso a las ideas y valores dominantes, emigró al litoral norte para organizar los trabajadores rurales en épocas en que la izquierda estaba concentrada en la labor urbana, se rebeló contra los dueños del Uruguay y buscó nuevos caminos para alcanzar el horizonte de la liberación  social. Fué de los renovadores en el Partido Socialista, junto a Vivián Trías, Guillermo Chifflet, Carlitos Machado y José Díaz, postulando un socialismo revolucionario y latinoamericanista, oponiéndose a los vientos ideológicos conciliadores que soplaban desde el continente europeo. Se opuso a la corriente domianante en la izquierda uruguaya al considerar que el camino electoral y parlamentarista no conducía a ningun cambio real en las relaciones entre el capital y el trabajo. Su afiliación a los métodos guerrilleros no fué un antojo caprichoso, interpretaba el afán de cambio de los pobres, su necesidad de liberarse de la obligación de trabajar para otro y de la alienación de los valores y la conciencia que ella produce. Siempre sostuvo que la liberación social comienza por liberarse uno mismo de ambiciones y egoísmos, fue un dirigente siempre alejado de los lugares de poder que predisponen  a hacer concesiones en principios y estrategias.
Raúl Sendic también navegó contra la corriente que sostenía la inviabilidad de la lucha revolucionaria en aquél Uruguay tan “democrático” y batllista, y contra las opiniones consagradas de que, por carecer de montañas y selvas, no seria
posible desarrollar ninguna guerrilla en estas tierras.  
Salió de los calabozos con el mismo ímpetu de sus años juveniles, discutiendo a brazo partido con la opinión mayoritaria de los dirigentes de aquél MLN (T) de 1985,  entre los cuales me encontraba. Planteó la necesidad de salir del “clóset” clandestino, apostar a la movilización más amplia de las bases populares (“hay tres partidos políticos pero sólo dos clases sociales”, afirmaba Raúl), para llevar adelante su Plan de Lucha por la Tierra y contra la Pobreza en primera instancia, y más tarde el Frente Grande para luchar por la Reforma Agraria, el No pago de la Deuda Externa, la estatización de la banca y las grandes propiedades del latifundio, por aumentos sustanciales del salario...una lucha que implicaba la transformación de los luchadores sociales en columnas humanas de la revolución socialista, la formación de mujeres y hombres nuevos que era, en realidad, el verdadero objetivo que Raúl buscaba.

No pueden verse la movilización social y el hombre nuevo por separado: la nueva moral y los nuevos valores se hacen carne y hueso en gente que está socialmente movilizada; la lucha electoral y parlamentaria no convoca al altruísmo y  la solidaridad, sino todo lo contrario, son actividades que implican aceptar tácitamente los valores del sistema. En el mundo de las campañas electorales reinan las pujas por escalar y el cinismo inherente, las promesas que de antemano se sabe que no se pueden cumplir, un clima de hipocresía generalizada. La vida de Raúl es una lección práctica de cómo hacer política y dar la lucha de ideas bien lejos del parlamento, una rebelión contra el confomismo de aceptar lo que parece dado.
"El Muerto" – -Con tantos ex- guerrilleros en la conducción del Frente Amplio y del gobierno, es ineludible interrogarse sobre cómo estaría hoy ubicado Sendic con relación al actual proceso político.
Z- Nadie puede saber dónde estarían parados los compañeros y las compañeras que, por diferentes circunstancias, hoy no están con vida. Es un terreno farragoso, que se presta a especulaciones de diversa índole, porque es muy veleidosa la voluntad de las mujeres y los hombres, como podría decirse parafraseando a José Artigas. Sin embargo, también es cierto que en el último período de su vida, el que corre entre 1984, primer piso del Penal de Libertad y el 28 de abril de 1989 en París, Raúl Sendic escribió un montón de materiales en los que dejó esbozado el horizonte hacia el cual discurrían sus reflexiones pos-calabozos cuarteleros.
El programa que desarrolló para el Frente Grande, lo planteó´públicamente en reiteradas oportunidades, entre ellas en su recordado discurso del año 1987 en el Estadio Luis Franzini:  expropiar las tierras que excedieran las 2.500 hectáreas sin pagar un solo peso de indemnización a los latifundistas, propiedades que quedarían en manos del Estado, encargado de repartirlas entre familias colonas seleccionadas entre las que viven en los barrios periféricos de Montevideo y otras ciudades; crear un frente de países deudores para no pagar la deuda externa, entendiendo que ya había sido suficientemente pagada y era inmoral restringir los ingresos de las clases populares para satisfacer las exigencias de los acreedores; congelar los grandes depósitos bancarios –un “corralito” exclusivo para ricos- y emplear esos fondos para crear fuentes de trabajo, al tiempo que se estatizaban los bancos sin indemnizar a sus propietarios, porque Raúl entendía que las ganancias que habían cosechado excedía con creces el capital invertido;  aumento sustancial de los salarios para acrecentar la demanda en el mercado interno e incentivar el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas que lo abastecen.
Raúl no apostó a los buenos sentimientos de los dueños del Uruguay sino que, por el contarios, cuando propuso llamarlos a colaborar por las buenas en una “economía de guerra”, como denominó las medidas que planteaba, los amenazaba con las “peores también”, las que expropiaban y estatizaban, las que luchaban contra la pobreza atacando la causa real de su existencia:  las riquezas acumuladas en muy pocas manos. El principio moral del plan de Raúl Sendic  obligaba a los más ricos a que pagaran la lucha contra la pobreza; una especie de ley de hierro de la justicia social:  si hay pobres es porque hay ricos, luego, para que no haya más pobreza, hay que terminar con la riqueza, no queda otra.  
Las propuestas de Raúl golpeaban frontalmente a los dueños del Uruguay, no apuntaba a conciliar intereses entre las clases sociales sino que privilegiaba las necesidades de los más empobrecidos, aunque los más privlegiados se enojaran.  En ese plano, la reforma agraria y no pagar la deuda externa son medidas que tienden claramente a crear conciencia sobre la escisión esencial que provoca el capitalismo.
Sin temor a equivocaciones, se puede afirmar que el norte estratégico de lo que proponía o hacía Raúl Sendic era acumular fuerzas contra el sistema. Seguramente habría continuado impulsando o apoyando todas las luchas y movilizaciones cuyo objetivo  medidas programáticas del tipo de las propuestas en el Franzini. Reitero: todas las luchas y movilizaciones populares, incluyendo las que fueran implementadas desde las instituciones de gobierno, por supuesto, que siempre y cuando ellas estuvieran dirigidas a concretar el programa del movimiento popular.    
Con la retirada de la dictadura, se nos imponía un período de legalidad que obligaba al cambio en las formas de luchar, a un cambio en los métodos, “sin cartas en la manga” dijo, pero ninguno de los cien artículos y entrevistas que conforman su testamento político, permiten inferir que Raúl Sendic podría haberse enredado en la sutil telaraña tendida para atrapar incautos.  Por muchos espacios legales que se abrieran, la prédica de Raúl Sendic nunca dejó de denunciar el sistema capitalista, de explicar su naturaleza injusta e inhumana, productora de desigualdad, marginación y exclusión social en la misma medida que produce privilegios para la clase dominante.
Sus  firmes convicciones, la sólida estructura de su pensamiento revolucionario, nunca lo dejaron deslumbrarse con "las mieles del poder" como tan bien las definió hace un tiempo atrás Fidel Castro. Pese a ser dirigente de mucha importancia en un aparato armado, en  una guerrilla, Raúl nunca se interesó demasiado por los aparatos partidarios, al contrario los rehuyó porfiadamente, les desconfiaba, los veia como herramientas muy peligrosas que bien podian servir para una cosa o la otra. Lo demostró en toda su trayectoria, eligió siempre el camino de la gente, de las bases, nunca el de los aparatos. Por eso mismo, por esa rebeldía innata, ningún aparato político, ni el mismo MLN, pudo "controlarlo" y menos aun los aparatos del sistema, con sus sillones parlamentarios, puestos de ministros y las luces de la fama.
Raúl Sendic tenía un rumbo claro, y uno puede atreverse a pensar que si los gobiernos marchaban en la misma dirección, con toda seguridad los acompañaría; pero, si los gobiernos torcían el timón, nadie puede dudar que Raúl Sendic habría continuado luchando por la reforma agraria, el no pago de la deuda, la estatización de la banca, el aumento sustancial del salario y la lucha contra la impunidad de los criminales del terrorismo de Estado...

22 DE DICIEMBRE: DÍA DE LOS CAÍDOS DEL MLN-TUPAMAROS

22 DE DICIEMBRE:
DÍA DE LOS CAÍDOS DEL MLN-TUPAMAROS

NUESTRO HOMENAJE

No tienen bandera pero en Raúl Sendic, el tupamaro es lícito homenajear a los propios. Una lista impresionante y conmovedora de quienes murieron luchando bajo la bandera tupamara, que no solamente debieran vivir en cada compañero, sino en cada uno de sus actos políticos, de sus escritos, de sus declaraciones, de sus abrazos.* 

Acosta Pueyrredón, Héctor Ruben. Desaparecido en Córdoba, Argentina, 30 de agosto de 1975.
Alfaro Vázquez, Daniel Pedro. Desaparecido en Argentina, 11 de agosto de 1977.
Álvarez, Juan Diógenes. Asesinado, en Rivera, Uruguay, 10 de junio de 1972.
Alter, Gerardo Moisés. Asesinado en la tortura, en Montevideo, 19 de agosto de 1973.
Arcos Latorre, Ariel. Desaparecido en Chile, 20 de setiembre de 1973.
Ariosa Amilivia, Eduardo Agustín. Asesinado en Montevideo, 28 de julio de 1972.
Arocena Linn, Ignacio. Desaparecido en Argentina, 13 de agosto de 1978.
Arteche Echeto, Walter Hugo. Asesinado en la tortura, en Montevideo, 19 de agosto de 1973.
Artigas Silveira, José Eduardo. Penal de Libertad, 10 de julio de 1976.
Artigas Nilo de Moyano, María Asunción. Desaparecida en Argentina, 30 de diciembre de 1977.
Ayala Álvez, Abel Adán. Desaparecido en Montevideo, 17 de julio de 1971.
Banfi Baranzano, Daniel Álvaro. Asesinado en Buenos Aires, 29 de octubre de 1974.
Barbeito Filippone, Roberto Omar. Penal de Libertad, 2 de mayo de 1978.
Barredo Longo, Rosario del Carmen. Asesinada en Argentina, 20 de mayo de 1976.
Barrios Fernández, Washington Javier. Desaparecido en Argentina, 7 de setiembre de 1974.
Batalla, Luis Carlos. Asesinado en Treinta y Tres, Uruguay, 25 de mayo de 1972.
Bentacour Roth, Rutilio Dardo. Asesinado en Catamarca, Argentina, 12 de agosto de 1974.
Bentín Maidana, Félix. Desaparecido en Argentina, 13 de agosto de 1978.
Berreta Hernández, Nelson Simón. Asesinado en Montevideo, 15 de julio de 1972.
Blanco Katras, Armando Hugo. Asesinado en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Blanco Siola, Bernardo Alberto. Asesinado en Montevideo, 26 de abril de 1974.
Bonilla Umpiérrez, María Clarisa. Hospital Militar, 28 de abril de 1976.
Brun Cornelius, Héctor Daniel. Asesinado en Soca, Uruguay, 20 de diciembre de 1974.
Cacciavilliani Caligari, Hugo Enrique. Asesinado en Catamarca, Argentina, 12 de agosto de 1974.
Caillaba Píriz, José Pedro. Desaparecido en Argentina, 18-20 de febrero de 1977.
Calviño García, José Antonio. Desaparecido. Se desconocen las circunstancias, el lugar y la fecha.
Camacho Osorio, Luis Alberto. Asesinado en Argentina, 15 de agosto de 1976.
Camiou Minoli, María Mercedes. Desaparecida en Argentina, 1 de julio de 1977.
Campal Neves, José Enrique. Asesinado en nUruguay, 9 de noviembre de 1976.
Camuirano Bottini, Mario. Asesinado en Argentina, 30 de agosto de 1975.
Candán Grajales, Jorge Alberto. Asesinado en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Cendán Almada, Juan Ángel. Desaparecido en Chile, 12 de setiembre de 1973.
Cascialy, Alberto. Asesinado en Bella Unión, Uruguay, fecha 1972.
Castagnetto Da Rosa, Blanca. Asesinada en Colonia, Uruguay, 24 de abril de 1972.
Castagnetto Da Rosa, Héctor. Desaparecido en Montevideo, 17 de agosto de 1971.
Castillos Lima, Atalivas. Desaparecido en Argentina, 23 de diciembre de 1977.
Castro Spina, Hugo. Penal de Libertad, 11 de diciembre de 1972.
Clavijo Quirque, Héctor María. Asesinado en Montevideo, falta 1972.
Corbo Aguirregaray de Brun, María de los Angeles. Asesinada en Soca, Uruguay, 20 de diciembre de 1974.
Conteris, Marcos. Caído en combate en Nicaragua, 2 de agosto de 1987.
Correa Páez, Luis Heber. Asesinado en Montevideo, 18 de abril de 1971.
Couchet Inzaurralde, Gustavo Luis. Asesinado en Montevideo, 26 de junio de 1972.
Culnev Hein de Mallarino, Raquel Eunice. Hospital Militar, 11 de julio de 1977.
Cultelli, Alfredo Emilio. Asesinado en Pando, Uruguay, 8 de octubre de 1969.
Dabo Revello, Jorge Antonio. Penal de Libertad, 8 de diciembre de 1980.
Del Fabro De Bernardi, Eduardo José María. Asesinado en Argentina, 10 de setiembre de 1975.
De los Santos Mendoza, Hugo Leonardo. Asesinado en tortura, Batallón de Infantería Número 1, Montevideo, 3 de setiembre de 1973.
Dergan Jorge, Natalio Abdala. Desaparecido en Argentina, 28 de noviembre de 1974.
Dermit Barbato, Hugo Haroldo. Asesinado en la tortura, Regimiento de Caballería Número 4, Montevideo, 20 de diciembre de 1980.
Eizmendi Cabrera, Pedro. Desaparecido. Se desconocen las circunstancias, el lugar y la fecha.
Estefanell Guidali, Graciela Marta Epifanía. Asesinada en Soca, Uruguay, 20 de diciembre de 1974.
Fachinelli, Juan. Asesinado en la tortura, Batallón de Infantería No 1, Montevideo, 28 de junio de 1972.
Fernández Pena, Aurelio Sergio. Caído en combate en Montevideo, 8 de julio de 1972.
Fernández Hernández, Celso Wilson. Caído en combate en Montevideo, 25 de mayo de 1975.
Fernández Cúneo, Rodolfo Aníbal. Penal de Libertad, 29 de abril de 1975.
Fernández Fernández, Julio César. Desaparecido en Chile, 11 de octubre de 1973.
Ferreira Scaltritti, Daniel. Asesinado en Chile, 15 de enero de 1987.
Flores Álvarez, Carlos. Caído en combate en Montevideo, 22 de diciembre de 1966.
Fontela Alonso, Alberto Mariano. Desaparecido en Chile, 12 de setiembre de 1973.
Gallo Castro, Eduardo. Desaparecido en Argentina, 25-26 de diciembre de 1977.
García Calcagno, Germán Nelson. Desaparecido en Argentina, 12 de mayo de 1977.
García Castro, Marcelino. Penal de Libertad, 24 de julio de 1977.
García Larrosa, Floreal Gualberto. Asesinado en Soca, Uruguay, 20 de diciembre de 1974.
Garreiro Martínez, María Elsa. Desaparecida en Argentina, 4 de agosto de 1979.
Gelpi Cáceres, Leonardo Germán. Desaparecido en Argentina, 8-9 de octubre de 1978.
Giménez de Martirena, Ivette. Asesinada en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Giménez Giménez, Washington Mario. Hospital Militar, Montevideo, 5 de mayo de 1983.
Goitiño Arigon, Miguel Ángel. Penal de Libertad, 20 de noviembre de 1981.
Gomensoro Josman, Roberto Julio. Desaparecido en Uruguay, 12 de marzo de 1973.
Gomensoro Josman, Hugo Ernesto. Desaparecido en Argentina, 30 de abril de 1976.
González Míguez, Eduardo Edison. Desaparecido en Argentina, 31 de marzo de 1975.
González Rodríguez, Eduardo. Desaparecido en Argentina, 13 de febrero de 1975.
Gropp Carbajal, Nicolás. Asesinado en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Gutiérrez González, Íbero. Asesinado en Montevideo, 28 de febrero de 1972.
Irazábal, Domingo. Asesinado en Montevideo, 24 de abril de 1974.
Hernández de García, Mirta Yolanda. Asesinada en Soca, Uruguay, 20 de diciembre de 1974.
Hernández Machado, Carlos Julián. Asesinado en Argentina, 31 de diciembre de 1976.
Jabif Gonda, Guillermo Rivera. Asesinado en Argentina, 29 de octubre de 1974.
Karaian, María Luisa. Asesinada en Montevideo, 25 de mayo de 1975.
Larrosa Cruz, Juan Carlos. Asesinado en Montevideo, 27 de octubre de 1970.
Larrañaga Martínez, Julio Alberto. Asesinado en Montevideo, 1 de abril de 1974.
Latrónica Damonte, Luis Enrique. Asesinado en Argentina, 29 de octubre de 1974.
Leivas Puig, Jorge Washington. Penal de Libertad, 3 de agosto de 1984.
Lerena Martínez, Pedro Ricardo. Asesinado en la tortura, Montevideo, 2 de setiembre de 1975.
López Rodríguez, Carlos Andrés. Montevideo, 29 de setiembre de 1970.
López López, Arazatí Ramón. Asesinado en Chile, 14 de agosto de 1973.
Lucas López, Enrique Joaquín. Desaparecido en Bolivia, 17 de setiembre de 1976.
Luppi Mazzone, Mary Norma. Desaparecida en Argentina, 10 de junio de 1977.
Luzardo Cazenave, Luis Roberto. Asesinado en el Hospital Militar, Montevideo, 12 de junio de 1973.
Maidanik Potasnik, Diana Riva. Asesinada en Montevideo, 21 de abril de 1974.
Marín, Edison. Asesinado en la tortura en Montevideo, 3 de junio de 1972.
Martínez Platero, Leonel. Asesinado en Canelones, Uruguay, 13 de junio de 1972.
Martirena, Luis. Asesinado en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Master Allen, Diego Miguel. Desaparecido en Argentina, 21 de abril de 1976.
Melogno Lugo, Raúl Gualberto. Asesinado en Montevideo, 25 de mayo de 1975.
Méndez, Margarito. Desaparecido en Mar del Plata, Argentina, 24 de marzo de 1975.
Méndez Vidal, Victorio Óscar. Penal de Libertad, 30 de abril de 1978.
Modernell Pérez, Carlos Alberto. Asesinado en Colombia, 3-5 de enero de 1979.
Mondello Techera, Eduardo. Asesinado en Laguna del Sauce, Uruguay, 9 de marzo de 1976.
Moyano Santander, Alfredo. Desaparecido en Argentina, 30 de diciembre de 1977.
Nell Tacchi, José Luis. Argentina, fecha 1974.
Nieto Gnazzo, José Félix. Montevideo, 31 de julio de 1984.
Olivera Da Rosa, Indalecio. Asesinado en Montevideo, 14 de noviembre de 1969.
Ozer Ami Molina, Ariel Omar. Hospital Militar, Montevideo, 16 de agosto de 1975.
Padilla Chagas, Víctor Hugo. Desaparecido en Argentina, 1 de mayo de 1974.
Pagardoy Saquieris, Enrique Julio. Desaparecido en Chile, 29 de setiembre de 1973.
Pagliaro, Norma. Asesinada en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Pérez Lutz, José. Asesinado en Montevideo, fecha 1972.
Pérez Silveira, Eduardo. Desaparecido en Uruguay, 5 de mayo de 1974.
Perdomo Sosa, Mirtho Renée. Penal de Libertad, 13 de marzo de 1978.
Pinella, Eduardo. Montevideo, agosto de 1963.
Pino Garín, Juan Alfredo. Asesinado en el Batallón de Ingenieros No 2, Florida, Uruguay, 16 de junio de 1982.
Pistone Altieri, Máximo Augusto. Desaparecido en Argentina, 17 de marzo de 1976.
Povaschuk Galeazzo, Juan Antonio. Desaparecido en Chile, 29 de setiembre de 1973.
Pucurull Sáenz De la Peña, Fernán. Asesinado en Montevideo, 31 de mayo de 1970.
Quiroga de Camuirano, Marta. Desaparecida en Argentina, 13 de agosto de 1975.
Raggio Odizzio, Laura Marta. Asesinada en Montevideo, 21 de abril de 1974.
Ramos Bentancour, Horacio Darío. Asesinado en el Penal de Libertad, 30 de junio de 1981.
Ramos Filipinni, Manuel. Asesinado en Montevideo, 31 de julio de 1971.
Reyes Sedarri, Silvia Ivonne. Asesinada en Montevideo, 21 de abril de 1974.
Ribeiro, Edelmar. Bella Unión, Uruguay, 23 de marzo de 1969.
Río Casas, Miguel Ángel. Desaparecido en Argentina, 25-26 de diciembre de 1977.
Robaina Méndez, Mario. Asesinado en Montevideo, 27 de diciembre de 1966.
Rodríguez Ducós, Carlos. Caído en combate en Montevideo, 8 de julio de 1972.
Rodríguez Molinari, Julio César. Asesinado en Argentina, 31 de marzo de 1975.
Rodríguez Olariaga, Yamandú José. Penal de Libertad, 24 de febrero de 1981.
Rolando, Rodolfo. Montevideo, fecha.
Rohn Fernández, Roberto. Montevideo, 29 de setiembre de 1970.
Rovira Griecco, Horacio Carlos. Asesinado en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Salerno Schiaffino, Jorge. Asesinado en Pando, Uruguay, 8 de octubre de 1969.
Sanz Fernández, Aída Celia. Desaparecida en Argentina, 23 de diciembre de 1977.
Sanzó, Walter. Asesinado en la tortura en el Batallón de Ingenieros No 4, Maldonado, Uruguay, fecha, 1972.
Saráchaga, Rafael. Montevideo, abril de 1972.
Schroeder Orozco, Gabriel María. Asesinado en Montevideo, 14 de abril de 1972.
Scopice Rijo, Norma Mary. Desaparecida en Argentina, 23 de noviembre de 1976.
Serra Silveira, Helios Hermógenes. Asesinado en Argentina, 6 de diciembre de 1978.
Silveira Gramont, María Rosa. Desaparecida en Argentina, 13 de agosto de 1978.
Sosa Cabrera, Edgar Francisco. Asesinado en el Penal de Libertad, 20 de abril de 1982.
Spósito Vitali, Julio César. Asesinado en Montevideo, 1 de setiembre de 1971.
Soarez Píriz, Marcos Segundo. Asesinado en Montevideo, 30 de julio de 1972.
Urtazún Terra, José Luis. Desaparecido en Argentina, 13 de agosto de 1978.
Varela, Carlos. Paysandú, Uruguay, junio de 1972.
Vulcano, Antonio Cossimo. Colombia 11 de agosto de 1984. No se han ubicado los restos.
Wasen Alanís, Adolfo. Montevideo, 17 de noviembre de 1984.
Whitelaw Blanco, William Alem. Asesinado en Argentina, 20 de mayo de 1976.
Yoldi Arciet, Ángel María. Hospital Militar, 16 de agosto de 1984.
Zabalza Waksman, Ricardo. Asesinado en Pando, Uruguay, 8 de octubre de 1969.


* Del libro RAUL SENDIC EL TUPAMARO - Su pensamiento revolucionario, de Jorge Zabalza – Letraeñe ediciones

Uruguay – 22 de diciembre de 1966: Carlos Flores, primer tupamaro caído en combate

EN UN NUEVO 22 DE DICIEMBRE

Uruguay – 22 de diciembre de 1966: Carlos Flores, primer tupamaro caído en combate


por Hébert Mejías Collazo

ALGO PARA RECORDAR ... porque "la memoria también es revolucionaria"

fue en diciembre y (como aún hoy)... florecían los jazmines:
24 de Diciembre de 1963... (operativo "Manzanares")
22 de Diciembre de 1966... (Carlos Flores y Mario Robaina)

Fue en diciembre de 1963: era Nochebuena. El propósito de aquel operativo llevado a cabo por el "Comando Juvenil José Artigas" fue el de realizar un reparto de víveres entre los pobladores del cantegril ubicado en Aparicio Saravia y Timbúes. Con tal propósito fue que nos ingeniamos para hacer llegar una considerable cantidad de comestibles a esa zona con la finalidad de aquel pobrerío -al menos aquella vez- pudiese pasar una verdadera "noche buena"...
A los efectos se conformó una "comisión de damas" integrada por un seleccionado grupo, entre nuestras compañeras. Ellas se presentaron en las oficinas de la distribuidora "Manzanares" en nombre de una "comisión de damas de beneficencia" de un club del Partido Nacional que estaba instalado en la periferia de aquellos cantegriles... Se trataba de un club -ya de puertas cerradas- tras haber transcurrido las recientes elecciones.
Aquella "comisión de damas" la integraban Nelly Jorge ("Graciela"), Elsa Garreiro ("la gallega")... entre otras, que solicitaron entrevistarse con el Jefe de Ventas a los efectos de hacer el pedido y arreglar los detalles del envío, solicitando -además- "precios especiales" como colaboración con el fin benéfico a que estaba destinada la mercadería: ... solicitud de "presupuesto generoso" planteada formalmente, lo que -además- conllevaba el escondido propósito de "hacerle la cabeza" al Jefe de Ventas, dejándolo convencido de que "se estaba pensando seriamente en pagar aquel voluminoso pedido".
- "¿El pago será con cheque o en efectivo?"... era la pregunta de rigor; pero su respuesta no había sido prevista en aquella circunstancia. Las compañeras de la "comisión de damas" (sorprendidas ante la imprevista pregunta) solicitaron el teléfono para consultar ese "detalle" y tras una "simulada llamada" (la que les dio tiempo para encontrar la respuesta adecuada)... serenamente y sin titubear, le contestaron: "nuestro tesorero los estará esperando en el club y les pagará en efectivo... contra entrega del pedido", le aseguraron.
El club de los "blancos" (que era el destino de aquel pedido) permanecía cerrado desde su fracasada contienda electoral...
Aquella mañana de la Nochebuena -a las puertas de aquel "clú"- esperábamos desde bien temprano la llegada del camión de "Manzanares" que llegó con toda la carga de su reparto... no sólo con nuestro pedido: llegó tempranito con todo el voluminoso reparto del día para aquellos festejos de la Nochebuena y la Navidad!... cosa que en ningún momento había estado dentro de nuestros más optimistas cálculos.
Amedrentándolos con un viejo revólver nunca puesto a prueba de funcionamiento, un par de "cortes" y algún que otro garrote ("herramientas" que no fue necesario utilizar... que ni siquiera estaba en nuestra intención hacerlo)... así fue que sin necesidad de recurrir a ninguna violencia, nos llevamos al conductor del camión y a los changadores hacia un apartado donde se les retuvo mientras se procedía al vaciamiento del camión.
Aquellos laburantes de "Manzanares" -desde el momento en que cayeron en cuenta de qué se trataba- demostraron su disposición a colaborar. Aún más: en sus declaraciones a la prensa, aquellos changadores se comportaron como "voceros propagandistas" de nuestra fechoría y ninguna pista cierta aportaron para la investigación...
Alguna viejita entre aquellos pobladores (sin que pueda llegarse a pensar que se tratase de una "hábil declarante")... llegó a manifestar a la prensa que se trataba de "ángeles del cielo enviados por el niño Jesús en aquella Nochebuena"... Quizás analfabeta, aquella viejita no había podido leer nuestra "combativa proclama" suscrita por el "Comando Juvenil José Artigas".
Aquel operativo "Manzanares" fue visto con enorme simpatía dada la circunstancia ambientada por aquellas festividades y por las características del hecho que la prensa sensacionalista llegó a calificar como un operativo "al estilo Robin Hood".
- - - - - -
* Hoy por hoy -bajo este gobierno "progresista"- los "cantegriles" crecen y se multiplican. Insospechablemente, alguno de los participantes en aquel operativo hoy es un señor senador de la República que ya no se dignaría... que ni siquiera se animaría a arrimarse por esos rancheríos... y aún más: ahora mismo está llamando a la población a armarse e insta disparar contra las desamparadas víctimas del sistema en el ahora se ha cobijado!
-oOo-
... y fue el 22 de otro Diciembre, de 1966: los recursos financieros de la organización estaban tocando fondo. Desde hacía tiempo se venía estudiando un operativo que subsanara nuestra situación financiera... y la oficina de pagos de la fábrica FUNSA resultó ser el objetivo más indicado.
Se contaba con la información de que a esa fecha, las arcas de la empresa ya guardarían el dinero para efectuar sus pagos que -incluidos sueldos y aguinaldos- representaba una buena suma para resolver la deteriorada situación económica por la que atravesaba la organización.
Al elegir el objetivo y la fecha, no se dejó de considerar que los trabajadores (que contaban con un fuerte sindicato) pondrían en juego su fuerza y recursos para reclamar -a pesar de todo- y exigir a la patronal el pago de sus salarios y aguinaldos en tiempo y forma... antes de las fiestas navideñas...
(...) Como era de rigor se hizo el relevamiento de la zona, movimientos y circulación de gente y vehículos, vías de acceso al lugar, etc. etc. ... sin descuidar el estudio de la retirada. En fin: el plan fue trazado y discutido minuciosamente... no obstante no haber llegado a saber con precisión la hora en que abrirían las cajas y comenzarían los pagos ese día. La empresa dependía de la hora en que le llegara la remesa bancaria y ese detalle complicaba las cosas... entre una y otra posibilidad había una diferencia de horas, lo que implicaba que el grupo operativo de compañeros y su vehículo debieran mucho tiempo merodeando la zona... además de que los nervios trabajan en contra.
Fue por tal razón que la operación estuvo planificada en base a dos diferentes equipos en alternancia (cada cual en su turno), a los efectos de no extremar las tensiones.
- - - - - -
Con tiempo suficiente se había "levantado" una camioneta para realizar aquel operativo y en el taller se le cambió la "careta" para evitar la posibilidad de que llegase a ser identificada (considerando -además- que tras ser denunciada su expropiación el vehículo estaba siendo buscado)...
La camioneta había sido "levantada" muchos días antes, en los jardines de una casona de Punta Gorda (mientras sus dueños y sus amigos disfrutaban de un asado en los fondos de la mansión).
(...) Llegado el día del operativo (aquel 22 de Diciembre)... no obstante los arreglos y retoques que se le habían hecho, la camioneta fue identificada circulando rumbo al objetivo (FUNSA).
Había querido la fatal casualidad que uno de los amigos del dueño del vehículo y comensal en aquel asado, se cruzara en su trayectoria con la inmediato a la policía.
Varios patrulleros se movilizaron. Los compañeros nada de eso advirtieron hasta que se vieron envueltos en una persecución tras la cual "nuestro vehículo" terminó estrellándose contra un árbol del ornato público y allí mismo se entabló un tiroteo.
La camioneta había sido preparada con un blindaje de cemento en su caja, donde viajaba Carlos Flores y desde allí cubrió la retirada de los compañeros que lograron evadir la situación.
Tras un duro enfrentamiento e intercambio de disparos... uno de ellos hiere mortalmente a CARLOS FLORES: primer compañero tupamaro muerto en enfrentamiento con la represión: 22 de DICIEMBRE de 1966.
(...) Averiguada su identidad, su domicilio en La Teja, su lugar de trabajo (en el diario "Epoca")... quiénes eran sus parientes, quiénes sus amigos, quiénes sus vecinos... en fin: no tardaron mucho en comenzar las redadas, las detenciones, más averiguaciones, allanamientos, etc., etc.
Mediante aquellas pesquisas y datos conseguidos, la represión llega a la "base Pinela" donde detienen a tres compañeros: uno de ellos el "loco" Rivera Yic .
Por fin: las averiguaciones en la zona (mediante conversaciones y datos sustraídos de sorprendidos y desprevenidos vecinos)... llevan a los aparatos policiales hasta un criadero de aves donde se encontraba el cañero Wilson González y el compañero Mario Robaina (el "tarta")... quien se resiste y es abatido a balazos en aquel fuego cruzado, al ser descubierta su vivienda en una chacra del paraje de "el Sauce".
Al frente de ese operativo estuvieron los comisarios Silveira Regalado (jefe de Radio Patrulla), Rodríguez Moroy y Alejandro Otero. Silveira Regalado -con su grupo- se adelantó al operativo y al llegar al lugar ("sin esperar a nadie" según declaraciones del propio comisario Otero)... se dirigió solo a la vivienda con su grupo de respaldo.
De frente y próximo a la vivienda de la chacra que era su objetivo, cayó muerto por una ráfaga de proyectiles que dieron en su espalda y que habían sido disparados por los propios policías del equipo que lo acompañaba:
Al momento de caer muerto: "él estaba parado frente a la vivienda que se disponía a allanar y fue alcanzado por los disparos efectuados por los integrantes de su propio equipo"... así es como lo relata el propio Alejandro Otero en su libro "Memorias de un policía" (autor: Raúl Vallarino).
(...) Fue a raíz de esa lluvia de disparos que nosotros perdimos al compañero MARIO ROBAINA: segundo compañero víctima de las fuerzas represivas, aquel 27 de Diciembre de 1966.
No sólo que es justo recordarlo... sino que además sería una mezquindad ignorarlo: en aquellos momentos ni siquiera presumíamos contar con tantas solidaridades de diverso origen: algunas de ellas, realmente inesperadas...
En esos días de intensas razzias y allanamientos, pudimos escuchar -no sin cierta sorpresa- a Enrique Rodríguez, entonces senador del Partido Comunista que en su diario espacio radial de los mediodía así llegó a expresarse en relación con aquellos hechos: "... esos jóvenes han apostado a favor de la historia y -en tal sentido- habrán de contar con nuestra solidaridad" (Radio Nacional, CX 30 - 27/12/1966). Es de justicia recordarlo... así como también señalar que varios -entre nuestros compañeros- estuvimos alojados en casas de sus militantes de mayor confianza...
También hubo muchas otras solidaridades por parte de militantes sindicales y de simplemente amigos o compañeros de trabajo... como que así también hubo ausencias de otros -más cercanos- que "faltaron a la cita", que "perdieron el contacto" y desde ahí nunca más lo recuperaron o -en otros casos- demoraron mucho en hacerlo.
Es muy difícil poder prever con certeza unas y otras respuestas... hasta que se manifiestan en unos y otros casos -precisamente- en los momentos más difíciles.
(...) Como tampoco fueron previsibles las renuncias y las traiciones que -no por demoradas- hoy son menos graves y vergonzosas que en las que en aquel momento se dieron.
Hébert Mejías Collazo
Publicado por El Muerto el sábado, 27 de febrero de 2010