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Israel y su guerra abierta contra Siria




Por Leandro Albani

Cuando las fuerzas del Estado Islámico (ISIS, o Daesh) se encuentran en una retirada cada vez más urgente de Siria e Irak, el rol que juega Israel desde que se inició la denominada “Primavera Árabe”, hace cinco años, queda cada vez más en evidencia.

Desde el comienzo de los planes desestabilizadores para golpear a la República Árabe Siria y lograr el derrocamiento del presidente Bashar Al Assad, el gobierno de Tel Aviv mantuvo, en apariencia, un segundo plano, mientras Estados Unidos y Rusia todavía hoy se disputan el territorio comprendido entre Irak y Siria. Al mismo tiempo, en estos últimos años los hechos de injerencia protagonizados por Turquía y Arabia Saudí en suelo sirio, respaldando al Daesh y a otros grupos irregulares, continuaron, llegando al punto de que el gobierno de Recep Tayyip Erdogan sostiene una invasión por tierra y aire sobre el norte de Siria, región habitada y defendida por el pueblo kurdo y de otras nacionalidades.

Desde unas sombras cada vez más visibles, Israel, comandado por Benjamín Netanyahu, no escatima esfuerzos para fomentar la caída del gobierno sirio, una de las últimas administraciones dentro del mundo árabe que mantiene su respaldo a la causa palestina.

En el plano militar, Tel Aviv comenzó este mes sin medias tintas con respecto a Siria. El sábado 10 de septiembre, el gobierno de Damasco denunció bombardeos de la aviación israelí contra posiciones del Ejército sirio en los Altos del Golán, territorio sirio anexado por Israel.

La agencia de noticias Sana aseguró que estos ataques permiten “facilitar el movimiento de los terroristas y sus armas y material”. Desde el Ejecutivo sirio vienen denunciando que la administración de Netanyahu respalda sin dobleces al Frente Fath Al Sham (antiguo Frente Al Nusra) y a sus aliados en la región de Quneitra, situada en el suroeste del país. Para Tel Aviv, esta zona es de suma importancia y una de sus mayores preocupaciones es la resistencia encabezada por el partido político-militar libanés Hezbolá que, junto al Ejército sirio, han dado golpes mortales a las agrupaciones irregulares.

Al igual que cuando alega por qué desata bombardeos sobre la Franja de Gaza, en Palestina, el Ejército hebreo justificó el ataque con el argumento de responder a un proyectil que cayó en las afueras de Maydal Shams, en el norte del Golán.

Los días martes 13 y miércoles 14 de septiembre, la aviación israelí también bombardeó posiciones del Ejército sirio, según revelaron las propias Fuerzas de Seguridad israelíes en un comunicado. El mismo martes, el Ejército sirio comunicó el derribo de un avión y un dron israelíes después de atacar posiciones en el sur del país. El sábado 17, Israel desató bombardeos contra la ciudad siria de Al Hader, ubicada en los Altos del Golán.

Unos días antes de estos hechos, el ministro de Energía de Tel Aviv, Yuval Steinitz, fustigó el alto el fuego acordado por Estados Unidos, Rusia y Siria, expresando que la “medida está mal vista por Israel”.

Ante esta situación, la cancillería siria envió una carta al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y al jefe del Consejo de Seguridad de la ONU, Ramlan Bin Ibrahim, reclamando que se tomen medidas para detener el apoyo israelí a los grupos terroristas. Desde el gobierno de Damasco, calificaron los ataques hebreos como “un intento desesperado para elevar la moral de las organizaciones terroristas después de las grandes pérdidas sufridas” en Quneitra. En la carta, la cancillería explicó que las incursiones aéreas israelíes demuestran “la estratégica alianza existente entre Israel y los terroristas, en particular, con la banda Fath Al Sham”.

Evidencias y declaraciones

En junio de este año, Naciones Unidas publicó un informe donde salen a la luz la cooperación clandestina de Israel con los terroristas que operan en el sur de Siria. Según la investigación, difundida en medios internacionales, la Fuerza de la ONU de Observación de la Separación (UNDOF, por sus siglas en inglés), durante el periodo de marzo a mayo de 2014, “detectó contactos entre los terroristas de Frente Al Nusra” y “el ejército israelí en los Altos de Golán”. En el informe se detalló que las fuerzas de la ONU fueron testigos de cómo los terroristas transportaron a 89 heridos en el Golán, en territorio controlado por Tel Aviv. Además, la investigación reveló que 19 terroristas heridos fueron ingresados en hospitales israelíes, donde dos de ellos murieron.

En el informe se citaron declaraciones de Mohammad Qasim, activista sirio de la oposición en la provincia de Quneitera, quien reveló que las fuerzas israelíes proporcionaron al entonces Frente Al Nusra mapas de la zona fronteriza y de puestos estratégicos del Ejército sirio. “Durante los enfrentamientos, las fuerzas israelíes bombardearon ferozmente muchos de los puestos del Gobierno sirio, derribando un avión de combate sirio que estaba tratando de impedir el progreso de los combatientes”, afirmó Qasim.

El 10 de junio, la agencia siria Al Akhbaria informó que Israel entregaba alimentos a los integrantes de Al Nusra. En las fotos publicadas, se pueden ver paquetes de arroz de origen israelí en manos de los terroristas.

El 12 de septiembre pasado, Akram Hason, diputado del Parlamento hebreo, reconoció que el Ejército israelí coopera con Fath Al Sham y acusó al gobierno de Netanyahu de permitir que el grupo terrorista tome “las tierras de los drusos sirios”. Hason, integrante del partido Kulanu, aseveró: “No es ningún secreto que el ejército israelí está cooperando con el Frente Al Nusra”.

Dos días después, el ex presidente libanés, Emil Lahud, aseguró “el régimen de Israel se dio cuenta de que el conflicto armado se puede resolver a través de una solución política, razón por la cual decidió activar a los integrantes de Fath Al Sham para atacar a las fuerzas sirias”.

El 15 de septiembre, el portal Almasdar News difundió un audio en el que se puede escuchar a un integrante del grupo Yeish Al Islam suplicando a Israel que los ayude. “Les pido a nuestros hermanos israelíes apoyar nuestra revolución en Siria y proveer todo lo que puedan; armas, comida, paquetes de ayuda… cualquier cosa, hermano (…) ustedes, los israelíes, deben atacar al Ejército sirio y ayudarnos a derrotar a este régimen”, imploró el miembro del grupo, aliado del Ejército Libre Sirio (ELS) y respaldado por Arabia Saudí.

Aunque las evidencias ponen de manifiesto el apoyo de Israel a los grupos irregulares -incluida la visita de Netanyahu a terroristas internados en hospitales de campaña israelíes-, Estados Unidos mantiene el silencio cómplice que históricamente caracteriza su relación con Tel Aviv. Pero como ese silencio no es suficiente, días atrás se conoció que, luego de diez meses de negociaciones, Washington aprobó el mayor paquete de ayuda militar a Israel, por un costo total de 38.000 millones de dólares. El acuerdo se extenderá en los años fiscales 2019 y 2028. El silencio y la complicidad también se extenderán por muchos años más.

leandroalbani@gmail.com





Publicación Barómetro 22-09-16

Malak Khatib: la juventud encarcelada por Israel





Por Leandro Albani

Con 16 años, Malak Khatib fue víctima del Estado israelí. Acusada por delitos que no cometió, estuvo encarcelada durante dos meses. La historia de una joven palestina que representa a todo un pueblo.

-¿En qué pensabas cuando estabas encarcelada?

-Pensaba en por qué tratan así a los niños palestinos.

-¿Y por qué crees que los tratan así?

-Porque lo pueden hacer y parece que nadie los puede parar.

Así resume Malak Khatib la situación de los jóvenes y niños palestinos que son prisioneros del Estado de Israel. Cuando habla, Malak pasa de la sonrisa a la seriedad, para después volver a arrugar la cara porque, como todos los días, su sonrisa siempre nace.

Con apenas 14 años, Malak fue encarcelada por el Ejército israelí el 31 de diciembre de 2014 cuando salía de su escuela, en la aldea de Beitin, en las cercanías con Ramalá. Ahora, la joven palestina se encuentra en Argentina junto a una comitiva de ex presas y presos palestinos que visitan el país para contar sus historias y denunciar la ocupación de Palestina que, desde 1948, lleva adelante Israel.

“Yo estaba saliendo de mi escuela, los soldados de la ocupación israelí me agarraron y me pegaron. Me ataron las manos, me pegaron en la cabeza y me metieron con fuerza en una camioneta del ejército”, recuerda Malak, mientras a su alrededor decenas de personas participan en un mural colectivo en el ex centro clandestino de detención “El Olimpo”, que la dictadura militar argentina utilizaba como campo de concentración y hoy es un espacio para la memoria.

En Buenos Aires, el frío se apaga un poco cuando el sol asoma entre las nubes de un mediodía tranquilo de sábado. Malak habla con sus compañeros, sonríe cuando la gente la saluda, se encoje un poco por timidez ante tantos abrazos y besos que recibe. En el paredón donde crece el mural, Malak deja trazos de pintura, se divierte y estampa los colores de su bandera: negro, blanco, rojo y verde.

Luego de ser encarcelada, Khatib fue sentenciada a dos meses de prisión. Como sucede de manera permanente en Palestina, la justicia israelí la condenó con mentiras. “Me llevaron a un centro de interrogación y me acusaron por tres delitos: lanzar piedras, tener un cuchillo y cortar la calle –relata-. Me llevaron a la cárcel, de vez en cuando iba a los tribunales y siempre me maltrataban. Me hicieron el juicio y me encarcelaron por dos meses, me cobraron 1500 dólares de multa y por tres años me dijeron que si salía a la calle me podían meter presa”. Durante su estadía en prisión, a la joven se le negó el derecho a seguir estudiando y las autoridades israelíes decidieron no brindarle ropa de abrigo para protegerse del frío.

La historia de Malak no es un hecho aislado o generado por una confusión burocrática. El Estado israelí despliega desde hace décadas una política sistemática de represión, que tiene a los más pequeños como blanco. En la actualidad, en las cárceles hebreas hay 7000 presas y presos políticos palestinos, de los cuales 200 son menores de edad. El año pasado, el ministerio palestino para Asuntos de Prisioneros y Liberados denunció que desde el año 2000, al menos 10.000 menores de edad fueron detenidos por los cuerpos de seguridad israelíes. Las acusaciones para encerrar a los más jóvenes son las mismas que recayeron sobre Malak.

“En la prisión los días eran muy difíciles, había muchas dificultades. Me desprendieron de mi escuela, de mis amigos y de mi familia. No me permitieron ver a mis familiares o a un abogado”, dice Malak, recordando otra de las violaciones al derecho internacional que comete Israel, al no permitir que los menores de edad acusados tengan una justa defensa legal.

El sol tibio de Buenos Aires brilla en la piel color aceituna de Malak. Presta atención a las preguntas que le hago, pero al mismo tiempo mira para todos lados, tratando de captar lo que hace la gente que pinta el mural.

“Cuando salí fue muy emocionante por cómo me recibió la gente. Estaba muy feliz de poder volver a mi casa con mi familia y ver a mis amigos. Pero la cárcel me dejó un dolor y una tristeza grande, porque miles de prisioneros políticos palestinos todavía están en las prisiones de la ocupación israelí”, sostiene la joven palestina.

Aunque desde que salió de prisión, en febrero de 2015, Malak nunca fue detenida por el Ejército israelí, no descarta que vuelva a suceder. Su vida, ahora con 16 años, tiene nuevamente el ritmo sofocante de cruzar puestos de control, estar rodeada de uniformados, y no saber hasta cuándo su casa va a seguir en pie. “La vida bajo la ocupación no es fácil –afirma-, no podemos hacer lo que deseamos, porque estamos muy limitados, tenemos muchas restricciones para salir y pasear. Yo me limito a ir a la escuela, volver a mi casa, ir a la escuela otra vez, es todo muy limitado. Nosotros optamos por la solidaridad internacional para poder salir de este modo de vida bajo la ocupación. Nosotros queremos vivir en paz con todos los pueblos del mundo”.

“Los palestinos tenemos la virtud y la capacidad de poder seguir adelante a pesar de todo –reflexiona Malak-. Tenemos que superar lo que nos pasa, porque si no nos quedamos sólo con la ocupación, pero tenemos que seguir viviendo y decirle a todo el mundo que estamos en nuestra tierra y nadie nos puede sacar”.

Luego de dos meses de prisión, Malak sabe muy bien lo que quiere para su futuro. “Tengo el deseo de ser abogada y poder ejercer esa profesión –finaliza la joven-, para poder ayudar a los niños palestinos y defender los derechos humanos contra la ocupación israelí”.

leandroalbani@gmail.com

Publicación Barómetro 15-09-16















El terrorismo islámico creado por EEUU e Israel

El terrorismo islámico creado por  EEUU e Israel

El mundo vive al borde de una crisis humanitaria mundial
Por Diego Olivera Evia
“Si alguna vez hubo en la historia de la humanidad, un enemigo del mundo entero, que ataque a todo el mundo, de una forma o de otra, y que ese enemigo sea verdaderamente universal, ese enemigo es precisamente el imperialismo yanqui.”  Fidel Castro
Hoy nos vivimos tristes y consternados, por la violencia y muerte de ciudadanos franceses, ante la violencia terrorista del estado Islámico (denominado EI, o Daesh en arabe), que en varios atentados creo el caos y el terror en miles de parisinos. La respuesta del gobierno francés de François Hollande, decreto el estado de sitio y cerro las fronteras, además le declaro la guerra al IL, generando una ola de bombardeos sin brújula, asesinando a civiles en coordinación con EEU, de Siria sin coordinar con este país, ni con Rusia,  que son lo que ha llevado la ofensiva contra el denominado Estado Islámico,    para ahora crear una reunión con EEUU y Rusia, para crear un bloque militar contra el terrorismo.
Quien es el estado Islámico quien lo financia
Nos pareció  importante citar a una nota publicada de RT, sobre “La creación del Estado Islámico por parte de EE.UU. que ha pasado por tres etapas: la destrucción de los regímenes seculares y estabilizadores de Irak y Siria y el apoyo a los fundamentalistas sunitas contra Assad”, según lo afirma  el historiador Robert Freeman. El cual analiza que “Lo más importante que hay que entender sobre el Estado Islámico es que fue creado por EE.UU.”, afirma el historiador Robert Freeman en el portal de noticias Common Dreams. Su creación pasó por tres etapas importantes, precisa.
“La primera etapa de la creación del grupo Estado Islámico se produjo durante la guerra de Irak y el derrocamiento del gobierno secular de Sadam Husein. Según el autor, el régimen de Husein fue “corrupto, pero estabilizador”: durante su gobierno Al Qaeda no existía dentro de Irak, y el Estado Islámico tiene su origen precisamente en Al Qaeda. Además, EE.UU. dejó el poder en Irak –la mitad de la población del país es sunita– en manos de un Gobierno chiita”. El hecho de que el Ejército iraquí y kurdo –los peshmerga (kurdos)– fueran derrotados por el Estado Islámico se debe a que los sunitas prefieren aliarse con sus correligionarios yihadistas a hacerlo con sus “adversarios religiosos” chiitas, afirma el historiador.
La segunda etapa se dio “en la campaña contra el Gobierno de Bashar al Assad en Siria. El presidente sirio contaba con una fuerza, que durante muchos años mantuvo en “paz relativa” a un conjunto de sectas religiosas dentro del país, estima Freeman. En sus intentos de desestabilizar al Gobierno de Siria, EE.UU. ayudó a los “precursores” del Estado Islámico en el país, entre los cuales, según el autor, se encuentra el Frente al-Nusra”.
La tercera etapa de la formación del Estado Islámico tuvo lugar cuando “EE.UU. organizó a Arabia Saudita y Turquía para que financiaran y apoyaran a los rebeldes en Siria”, quienes, según Freeman, ya eran un “proto-Estado Islámico”. Arabia Saudita profesa principalmente el wahhabismo, una de la más “virulentas y agresivamente antioccidentales” versiones del  Islam. Lo que explica que 15 de los 19 terroristas que secuestraron los aviones del 11 de septiembre de 2001 fueran sauditas, así como el propio líder de Al Qaeda Osama ben Laden, recuerda”.
A su vez Turquía persigue sus propios intereses en la región, algo demostrado por el hecho de que este país “que ha financiado y promovido al Estado Islámico” no se haya unido a los actuales ataques aéreos realizados por EE.UU. y sus aliados contra posiciones del grupo yihadista en Siria. Tampoco le interesa a Turquía que sean fuertes los kurdos que combaten contra el Estado Islámico, ya que en caso de que se acabara formando un estado kurdo, “una parte suya sería hoy parte del territorio turco”, explica Freeman.
Pese a haber creado al Estado Islámico, “EE.UU. muestra sus fragilidades a la hora de combatirlo debido a la ausencia de una “estrategia coherente”. En este sentido, los “rebeldes moderados” que EE.UU. entrenaba en Siria contra Assad ahora se niegan a luchar contra el Estado Islámico, algo que, según el autor, no es sorprendente, ya que estos rebeldes entregaban a los yihadistas armas suministradas por EE.UU”., recuerda el autor. “Las fuerzas más capaces de vencer al Estado Islámico” a corto plazo, concluye, son Rusia, Siria e Irán, pero EE.UU. prefiere ver como la situación de los terroristas se agrava antes que verlos “vencidos por los enemigos de EE.UU.”, concluye el historiador.
El terrorismo islámico hijo de terrorismo de EEUU y la OTAN
Este análisis del historiador Robert Freeman, confirma una vez más que EEUU, crea sus propios monstruos, sus terroristas ya sean mercenarios, como grupos radicales islamistas, para destruir naciones árabes que se oponen a su dominio y explotación, la destrucción de Irak, la devastación de Libia, la guerra y los miles de asesinados en Siria, como los recientes ataques de Arabia Saudita, a Yemen, muestran el carácter intervencionista de EEUU.
Tampoco podemos olvidar los financiamientos a Israel, para atacar a Palestina y llevarla al exterminio, pese a los esfuerzos de la ONU, para lograr el cese de la violencia, también los ataques del Estado Judío al Líbano, apoyando a fracciones terroristas islámicas, lo que muestra el viejo adagio, al que hierro mata, con hierro muere.
Estos hechos muestran, como el Papa Francisco ha manifestado, estamos en el “inicio de la tercera guerra mundial”, donde las normas de esta guerra, la ponen los países imperialista, bajo la hegemonía de EEUU, que como los manifestó el presidente Barak Obama en sus bombardeos a Siria, donde cayeron bombas en un hospital, que pedía disculpa, pero era parte de los efectos secundarios de la guerra.
Ahora nuevas informaciones derivadas de los correos ilegales, de la candidata del Partido Demócrata de EUUU, Hillary Clinton, cuando era la canciller de Barak Obama, demostraban los acuerdos de esta con el Estado Israelí, para armar el Estado Islámico con armas provenientes de EEUU. Además se ha denunciado que el denominado Califa   Ayman al-Zawahiri, Zarqaui, es israelí y forma parte de la guerra contra Siria e Irak, no se ha confirmado si es un disidente o un infiltrado, así   lo han informado medios de prensa y la redes mundiales.
El mundo vive al borde de una crisis humanitaria mundial
El dolor de la victimas de Paris, es la misma de los palestinos, de los sirios, de los yemenitas, de Libia, serian decenas de ejemplos, de guerras criminales de EEUU, Vietnam, Corea, América Latina, millones de seres humanos han muerto, en el Siglo XX,  como ahora pasa en el Siglo XXI, el horror y la muerte. Estos hechos apocalípticos sobre la humanidad, son parte de los países imperialistas, como EEUU y la OTAN, que buscan un nuevo orden mundial, un nuevo reparto de las materias primas, petróleo, minerales, agua, es la dominación de los mercados, sobre los países subdesarrollados y tercermundistas, es el poder de la riqueza, contra la pobreza mundial.
Muchos de nuestras naciones han caído en la tentación, de concebir a EEUU y Europa, como los países del desarrollo, de la prosperidad, pero la historia ha mostrado, que han sido estos países, en más de 5 siglos, los depredadores de la Historia, de los saqueos y miles de millones de seres humanos, aniquilados, culturas barridas, obras de arte sepultadas y robadas. Vivimos una sociedad capitalista, donde el ser humano es una mercancía desechable, donde la muerte y la destrucción, son parte del imperialismo, que busca un mundo unipolar, dirigido por el Complejo Militar Industrial, los Monopolios, siendo solo el 10 por ciento de la humanidad, la que rige nuestros destinos y nuestra vida.

Publicación Barómetro 04-08-16










"El colonialismo y el apartheid son los que mejor explican el conflicto entre Israel y Palestina"

"El colonialismo y el apartheid son los que mejor explican el conflicto entre Israel y Palestina"


"El colonialismo y el apartheid son los que mejor explican el conflicto entre Israel y Palestina"


Nuevo libro de Ilan Pappé: Israel and South Africa: The Many Faces of Apartheid
"El colonialismo y el apartheid son los que mejor explican el conflicto entre Israel y Palestina"

Mondoweiss

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Un joven palestino camina al lado del controvertido muro israelí en la ciudad cisjordana de Belén, 6 de julio de 2009. (Foto: Najeh Hashlamoun / APA Imágenes)
En cualquier ocasión que un activista, académico o comentarista político apela a recuerdos del apartheid de Sudáfrica para trazar deliberadamente paralelismos con el conflicto entre Israel y Palestina, se puede esperar un reproche inmediato y severo.
Sin embargo en el lanzamiento de su nuevo libro, con colaboradores en Jerusalén Este el sábado por la noche, el estimado historiador israelí Ilan Pappé abandonó cualquier pretensión de moderación e introdujo intrépida y oportunamente el asunto de que hacer uso de la palabra apartheid en el discurso sobre el conflicto entre Israel y Palestina debe ser un punto de partida indiscutible y no una teoría equívoca a debatir. La colección que Pappé ha editado, ‘Israel and South Africa: The Many Faces of Apartheid’ , (Israel y Sudáfrica: Las muchas caras del apartheid, N. de T.) ha reunido las contribuciones de una amplia gama de respetados académicos, políticos, periodistas y abogados, todos ellos enraizados en una posición fundamental que reconoce que la relación que el Estado de Israel pone en práctica con sus palestinos oprimidos, en Israel y los territorios ocupados, equivale a una forma de apartheid.
Pappe se unió en el escenario del jardín del Instituto Francés con el premiado periodista residente en Nazaret, Jonathan Cook, cuyo capítulo con el cual contribuye al libro , Visible Equality as a Confidence Trick  (Igualdad visible como una trampa de confianza, N. de T.), se centra en los "palestinos olvidados" que constituyen el 20 % de los ciudadanos de Israel.


  Ilan Pappé acompañado por Jonathan Cook en la presentación del libro Israel and South Africa: The Many Faces of Apartheid, en Jerusalén, 23 de julio de 2016. (Foto: Ben Clarke)
Pappe hizo observaciones preliminares a la gran audiencia que se había reunido en el jardín y comentó sobre la necesidad de garantizar el cambio de paradigma que ha otorgado ganancia y credibilidad a las élites occidentales que realmente tienen el poder. Ese paradigma quedó en evidencia en los últimos 10 o 15 años dentro de las esferas marginales académicas.
"Por cerca de 40 o 50 años, en muchos lugares como éste - institutos, universidades, centros académicos, medios de comunicación y así sucesivamente - sólo había una forma dominante o paradigma a través del cual se había analizado el conflicto en Palestina y este fue el paradigma o modelo de una conflicto entre dos movimientos nacionales ", dijo, explicando la ortodoxia en el pensamiento occidental. “Hay un país en el cual dos movimientos nacionales están luchando, tienen el mismo derecho a la tierra, tienen el mismo lazo a la misma y por lo tanto, lo que se necesita es encontrar un compromiso que responda a las aspiraciones de ambos movimientos nacionales, teniendo en cuenta el hecho de que los dos tienen un reclamo justificado a la tierra".
Teniendo en cuenta que este es el paradigma central para la paz del Cuarteto (Naciones Unidas, EE.UU., Unión Europea y Rusia), que los principales medios de comunicación y los políticos influyentes por la "paz" continúan utilizando, Pappe considera que es muy sorprendente que el principal resultado siga siendo la inviable solución de dos estados.
Pappe dijo que lo que el libro se esfuerza por hacer es exponer este paradigma manifiestamente engañoso y establecer un nuevo paradigma, ya conocido entre los activistas y académicos marginados que se relaciona con la realidad sobre el terreno: "el colonialismo de ocupación de los colonos y su conexión con el apartheid". En esencia, el conflicto no es entre dos movimientos nacionales que compiten con el mismo derecho a la tierra, sino entre un movimiento de colonos ocupantes y un pueblo nativo.


El marco teórico del libro se forma alrededor de este concepto y la creencia de que la consecuencia natural del colonialismo de ocupación de los colonos es un sistema de apartheid que garantiza la separación entra la población nativa y la raza de los colonos.
Pappe dijo que esta representación del sionismo como un programa de colonización y el Estado de Israel como un estado de apartheid, también determina el propósito. En broma afirmó que el concepto de la solución de dos estados puede haber "producido una gran cantidad de premios Nobel de la Paz, montañas de documentos, y cientos de carreras académicas", pero no proporcionó nada “en el terreno mismo". Usando el nuevo paradigma del colonialismo de ocupación, la solución es simple: la descolonización de Israel-Palestina y la sustitución del régimen israelí por la democracia y la igualdad para todos.
Pappe fue cuidadoso en sus intentos de justificar este nuevo lenguaje y que la narración del libro trata de multiplicar. "Decir que un movimiento es un movimiento colonialista no quiere decir que yo los demonice sin ningún reparo. No, el colonialismo de ocupación es un hecho histórico", dijo, citando los casos de EE.UU., Australia, Nueva Zelanda y América Latina.
Las similitudes entre Israel y Palestina y la Sudáfrica del apartheid son más notables en los medios que lo que Patrick Woolfe etiquetó como la "lógica de la eliminación", el método que los colonos de ocupación colonialista utilizan para transformar sus casas nuevas en tierra natal libre de la población nativa. En los casos citados anteriormente, la respuesta fue un genocidio, pero en Sudáfrica y Palestina se usaron crímenes alternativos contra la humanidad: limpieza étnica, despojo y apartheid.
"La lógica de la eliminación en Palestina se implementó durante la limpieza étnica de Palestina en 1948. Esto no fue un accidente de guerra. No fue el resultado de una guerra. Esta fue la culminación de una planificación sistemática del movimiento de colonos de ocupación del sionismo que quería deshacerse de la población nativa palestina", explicó Pappe. Aparentemente vinculados, y en el mismo año, la comunidad de colonos blancos en Sudáfrica decidió institucionalizar allí el sistema de apartheid. "Utilizaron estos medios alternativos [genocidio] en Sudáfrica hasta la caída del apartheid; se siguen utilizando estos métodos hasta hoy en día, en toda Palestina - no sólo en Cisjordania, no sólo en Gaza", concluyó Pappe; ambos movimientos colonialistas -en este estudio comparativo- decidieron institucionalizar, no sólo a través de genocidio, sino por medio de un aparato estatal.


El libro trata de analizar esta analogía de los sistemas de apartheid, su aplicación en Israel y Palestina y su uso como un modelo comparativo con la Sudáfrica del apartheid, a través de la exploración de estos conceptos del lenguaje y la narración, las similitudes y diferencias históricas y comparaciones legales y normativas de base. Las resoluciones para el debate moral más importante de nuestro tiempo sólo se encontrarán con la identificación y comprensión de las implicaciones claras dentro del derecho internacional, el activismo y la política de ubicar más certeramente este paradigma.

 Un palestino parado delante de los soldados israelíes sostiene un retrato del expresidente de Sudáfrica Nelson Mandela durante los enfrentamientos entre los jóvenes y el ejército después de una protesta semanal contra la ocupación israelí en la localidad cisjordana de Bilin, 6 de diciembre de 2013. (Foto Imágenes: Issam Rimawi / APA)
Dentro de este marco comparativo, el argumento seminal que Jonathan Cook propone en el libro se refiere a los ciudadanos palestinos de Israel y su "separación artificial" de los palestinos en los territorios ocupados. Su principal conclusión es que la separación - o el apartheid - y la desigualdad basadas en la pertenencia étnica ha sido codificada en la ley israelí y, por lo tanto, protegidas de la condena internacional, pero que aún existe y es mucha.
Al comentar sobre su propia contribución, Cook hizo un análisis audaz y perspicaz que intentó hacer frente a dos de las principales críticas a la comparación del apartheid con Sudáfrica: en primer lugar, la clara separación de los grupos étnicos de África del Sur no existe en Israel, y en segundo lugar, los ciudadanos palestinos de Israel gozan de una votación democrática que no se concedió a los negros en Sudáfrica.
"Los estudiosos del apartheid de Sudáfrica establecieron una distinción entre dos aspectos del régimen, lo que ellos llaman" apartheid insignificante o trivial "y lo que se conoce como "el gran apartheid como recurso". Para la mayoría de nosotros, la esencia del apartheid de África del Sur fue los bancos separados en el parque, restaurantes separados, baños separados, buses separados y así sucesivamente".
Pero los estudiosos "hicieron notar que el objetivo principal del apartheid era restringir los beneficios de los recursos clave del estado, en el caso de Sudáfrica, que era la tierra, el agua y la riqueza mineral adjudicados a la minoría blanca", explicó Cook, "en definitiva, Sudáfrica optó por una segregación visible como su forma de apartheid, pero el objetivo contenido en el sistema de apartheid se relaciona con los recursos, no con los bancos del parque".
Al identificar el hecho de que en Israel el "93 % de la tierra se designa como perteneciente a una nación judía mundial, y no a los ciudadanos del país" y reconociendo que "el agua como un recurso para su uso en la agricultura también está reservada a los judíos, y, por lo tanto, la agricultura y el agua barata del cual depende sólo están disponibles para judíos". Para este cometido se utilizan los comités de admisión que aseguran que sólo los judíos puedan acceder a estas comunidades. Cook se esforzó por ilustrar que el evidente apartheid en Israel es una forma diferente a la que era dominante en Sudáfrica, sin embargo la sustancia sigue siendo la misma.
Para arrojar más luz sobre el tema, Cook dijo que si bien la separación física de la mayoría negra en Sudáfrica era necesaria porque se creaba una diferencia física que contribuía a una sensación de seguridad, esto no es necesario con la minoría palestina en Israel. "Israel practica una cierta segregación visible; habitan espacios separados, ciudades separadas, pueblos, comunidades y también los sistemas de enseñanza son separados ", explica Cook, sin embargo, esta separación tiene un objetivo diferente, y es para “crear un sentido de separación emocional entre las poblaciones judía y palestina y mantenerlas apartadas durante sus años de formación, durante la infancia, es posible mantener y afianzar una identidad tribal y antagónica entre ambas partes".
En cuanto a los derechos de voto de los palestinos, de nuevo de Cook afirmó que esta diferencia se refiere a la forma de apartheid, no a la sustancia.
"Las diferentes consideraciones electorales reflejan las diferentes circunstancias demográficas en las que se encuentran las dos partes. En Sudáfrica, la población oprimida negra era una gran mayoría, en Israel la población palestina es una minoría relativamente pequeña. Sudáfrica no podía permitirse el lujo de dar el voto a la población negra, ya que se habría arriesgado a que se quedaran con el poder. Israel puede dar a sus ciudadanos palestinos la votación porque no acumulan ningún poder que arriesgue el resultado".

Aquellos que se oponen a la comparación de estos tipos de apartheid en este terreno, nos quieren hacer ignorar el contexto histórico, dijo Cook, y que la limpieza étnica de 1948 ratifica la misma raíz constitutiva de Israel.
Para finalizar, Cook intentó demostrar que haciendo caso omiso de la naturaleza única de ambos paradigmas del apartheid frente a todos los palestinos bajo el control israelí, Israel se proporcionó una plataforma para “declamar que sus políticas en los territorios ocupados son impulsadas ​​por consideraciones de seguridad en lugar del robo y el despojo sistemáticos de sus recursos".
Su convincente discurso ridiculizó este hecho. "Si no hay apartheid en Israel, entonces, y tal vez, Israel es correcto, el régimen que ha creado en los territorios ocupados es una respuesta necesaria a las amenazas de seguridad en lugar de una parte integral de un sistema de apartheid que abarca todo. Rechazo esa idea ", declaró. “Reconocer que Israel está practicando el apartheid dentro de sus fronteras reconocidas es un paso vital para confirmar que también está operando un régimen de apartheid, o uno aún peor, en los territorios ocupados".
Aprovechando la experiencia de una gama de diferentes periodistas, abogados, politólogos e historiadores desde dentro de Israel y los territorios ocupados, este libro servirá como una herramienta importante en el avance del paradigma colonial de ocupación y la analogía del apartheid. Esto, argumenta Pappe, ayudará con el desbloqueo del fallido proceso de paz y preparará el terreno para la posibilidad de una resolución.
"Cualquier paradigma de paz que mantenga a Israel como estado sionista no tiene ninguna oportunidad de tener éxito en el mundo", dijo Pappé, resumiendo. "De manera similar a la forma en que había que deshacerse del apartheid, tenemos que deshacernos del sionismo antes de hablar acerca de la reconciliación. Ninguna otra solución funcionará en este lugar".

Ben Clarke es escritor freelance y activista. Anteriormente trabajó en Nueva Delhi (India) y actualmente en los territorios palestino ocupados.
Fuente: http://mondoweiss.net/2016/07/colonialism-apartheid-palestinian/
Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y rebelión como fuente de la traducción.









Israel una nueva licencia para matar

Israel una nueva licencia para matar



Por Leandro Albani
Israel redobla las medidas para reprimir a la población palestina. Ahora la policía podrá disparar balas de plomo cuando quiera y contra quién quiera.
Mirar, apuntar y disparar. De preguntar, nada. Solamente sospechar y fulminar un cargador entero sobre cualquier palestina o palestino. Esta es la flamante medida tomada por el Estado de Israel, que permite una mayor cobertura para sus uniformados a la hora de reprimir a los pobladores de los territorios ocupados.
Según difundió el martes pasado la organización israelí de derechos humanos Adalah, la policía israelí dictó una nueva normativa que permite abrir fuego con municiones reales contra las palestinas y los palestinos sin utilizar previamente una opción no letal. En un comunicado, Adalah explicó que la medida se tomó “con el fin de evitar el peligro” y permitir “a los agentes abrir fuego directamente contra un individuo que, evidentemente, tuviera la intención de lanzar o está a punto de lanzar una bomba incendiaria, o contra aquel que está disparando o está a punto de disparar fuegos artificiales”. La normativa además justifica que el lanzamiento de piedras sea respondido con balas de plomos por la policía.
En declaraciones difundidas en la cadena HispanTV, Mohammad Bassam, abogado de Adalah, señaló que la decisión permite a la policía israelí actuar “sin control y de manera criminal”. Bassam dejó en claro que las posibilidades de que la vida de un oficial israelí esté amenazada por el lanzamiento de piedras o bombas incendiarias son “extremadamente pocas”. El abogado también alertó que la norma otorga “legitimidad para pulsar rápidamente el gatillo y permitir que jóvenes palestinos resulten heridos y muertos”. “Está claro que el reglamento no está dirigido en general a quienes lanzan piedras, sino que fue escrito específicamente en referencia a los adolescentes palestinos”, añadió Bassam.



Desde Adalah denunciaron a su vez que la policía de Israel se niega a publicar la totalidad de la nueva reglamentación. Debido a esto, la organización de derechos humanos continuará exigiendo una audiencia judicial para que se publique la normativa.
La denuncia de Adalah se produce cuando se mantienen las protestas palestinas, conocidas como la Intifada Al Aqsa, que comenzaron el año pasado y ya le costaron la vida a más de 200 pobladores palestinos y 6000 fueron detenidos por las fuerzas de seguridad israelíes. Al mismo tiempo, la normativa se conoce luego de que en los últimos meses de revelaran decenas de casos en los que los uniformados hebreos asesinan a palestinos y luego les plantan cuchillos. Con esta metodología, Israel justifica las muertes de palestinas y palestinos argumentando que sus soldados o policías fueron atacados y por eso respondieron con fuego real. Un ejemplo de esta situación ocurrió este miércoles en el asentamiento israelí de Ariel, en Cisjordania, cuando una mujer fue asesinada por las fuerzas israelíes, porque supuestamente iba a cometer un ataque contra los colonos.



El accionar represivo de la policía hebrea fue denunciado el domingo pasado, cuando centenares de israelíes de origen etíope se movilizaron en Tel Aviv para denunciar la brutalidad y discriminación de ese cuerpo de seguridad. El diario The Times of Israel informó que la policía reprimió la marcha y varios manifestantes fueron arrestados por “haber provocado un embotellamiento de tráfico”.
La normativa revelada por Adalah se produce días después de que el ministro israelí de Energía, Yuval Steinitz, declarara que “es preciso que la gente de los pueblos (palestinos) sea consciente de que si de un pueblo sale un atacante, lo pagará todo el pueblo”. Quien también llamó a aplicar la “solución final” al pueblo palestino fue el rabino israelí, Shmuel Eliyahu, manifestó que “el ejército israelí, en vez de arrestar a palestinos, debe ejecutarlos. No debe dejar a nadie con vida”.
Aunque en los territorios palestinos ocupados la represión israelí sigue en aumento, también crecen día a día las protestas contra el Ejército hebreo y el gobierno de Benjamín Netanyahu. Y pese a que los líderes israelíes se empecinen en dar vía libre a los asesinatos de palestinas y palestinos, un pueblo que durante setenta años resiste la ocupación y el genocidio sabe que las balas pueden romper los cuerpos pero no las ansias desesperadas para defender la tierra que los vio nacer.

Publicación Barómetro -14-07-16



Israel a la cabeza de los estados criminales


Israel a la cabeza de los estados criminales

Israel mató e hirió a más civiles con armas explosivas que cualquier otro estado en el mundo en 2014, debido a los bombardeos efectuados en Gaza. Así lo afirma un nuevo informe de Acción Contra la Violencia Armada (AOAV), una organización que analiza el impacto global de las armas explosivas en los civiles.

Los daños causados por los explosivos israelíes son visibles en esta mezquita y muchos otros edificios de Gaza. (Foto: Mohamed Asad / APA Images)
Israel mató e hirió a más civiles con armas explosivas que cualquier otro estado en el mundo en 2014, debido a los bombardeos efectuados en Gaza. Así lo afirma un nuevo informe de Acción Contra la Violencia Armada(AOAV), una organización que analiza el impacto global de las armas explosivas en los civiles.
El informe define las armas explosivas como “municiones tales como bombas arrojadas desde el aire, morteros, dispositivos de construcción casera y proyectiles de artillería” que causan “muertes, heridas y daños por la explosión, el calor y, a menudo, la fragmentación producida en el lugar de la detonación del explosivo”.
Aunque tanto los estados como los grupos no estatales han contribuido a la muerte de civiles en 2014, los estados fueron responsables del 28 por ciento de los heridos y muertos civiles, lo que representa una fuerte subida del 17 por ciento respecto al año anterior. Esto se ha debido, en gran parte, a la operación militar israelí contra Gaza, que representó el 44 por ciento de toda la violencia con explosivos en 2014.
Tabla 1: Estados que utilizaron más armas explosivas en 2014
PosiciónEstadosIncidentes
1Israel44%
2Siria16%
3Irak10%
4Pakistán8%
5Ucrania5%
6EEUU3%
(Fuente; Action on Armed Violence)
Reforzando anteriores evaluaciones de derechos humanos que han acusado a Israel de crímenes de guerra, el informe de AOAV arroja nueva luz sobre la potencia de fuego a que los residentes de Gaza fueron sometidos el pasado verano.
Con la campaña de bombardeos de la operación Margen Protector, que duró 51 días, Israel mató a 2.251 palestinos e hirió a otros 11.000, según datos de la ONU. La gran mayoría de estas víctimas mortales (1.462) fueron civiles, incluyendo 551 niños, lo que convirtió a Gaza en el tercer lugar más peligroso del mundo para los civiles en 2014, según la AOAV.
En consecuencia, los palestinos de Gaza representaron el 43 por ciento de todas las víctimas civiles del mundo que murieron por proyectiles de artillería, el 35 por ciento de las víctimas civiles de bombardeos aéreos y el 40 por ciento de los/as niños/as que murieron en el mundo debido al uso de explosivos en 2014.
Cuando las aguas volvieron a su cauce, los expertos en desactivación de bombas estimaron que Israel había arrojado el equivalente a seis bombas atómicas en Gaza.
En 2014, Gaza aportó la tercera cifra más elevada de víctimas civiles por dispositivos explosivos en el mundo, superando a Nigeria, Pakistán, Afganistán y Ucrania.
Tabla 2: Países y territorios más afectados en 2014
PosiciónPaís / TerritorioVíctimas civilesTodas las víctimasNº incidentes registradosPromedio de víctimas civiles por incidentePorcentaje de víctimas que eran civilesRánking
mundial
en 2013
1Irak10.73513.3646101880%1
2Siria6.2477.7053541881%2
3Gaza3.8134.022416995%32
4Nigeria2.4072.477494997%16
5Pakistán2.2113.903321757%3
6Afganistán1.8502.657213970%4
7Ucrania1.4281.848155977%Nuevo
8Líbano484607421280%5
9Yemen482857461056%8
10India34044681476%6
11Libia30654936956%9
12Somalia28762044746%7
13Tailandia27330032991%15
14Kenia259265181498%20
15Filipinas24732742676%14
(Fuente: Action on Armed Violence)
De los 4.022 heridos y muertos por dispositivos explosivos que AOAV registró en Gaza, 3.813 eran civiles.
Esto significa que los civiles representan un alarmante 95 por ciento de los muertos o mutilados por dispositivos explosivos en Gaza, colocando a Israel en la misma liga que el grupo terrorista Boko Haram, cuyos ataques mediante terroristas suicidas y dispositivos explosivos caseros en Nigeria tuvieron como objetivo en el 97 por ciento de las víctimas a civiles. El porcentaje de víctimas civiles en Siria, a la que Israel se refiere a menudo para desviar la atención de sus propias atrocidades, fue del 81 por ciento.
Estos datos contradicen las proclamas israelíes, según las cuales sus fuerzas armadas hacen todo lo posible, y más que cualquier otra fuerza en el mundo, para evitar la muerte de civiles.
Israel fue responsable de más una tercera parte (35 por ciento) de los civiles afectados por dispositivos explosivos lanzados desde el aire (bombardeos aéreos), Siria del 43 por ciento e Irak del 8 por ciento, lo que condujo a triplicar el número de víctimas civiles por este tipo de dispositivos en 2014.
En la siguiente tabla, vemos cuáles han sido los países y territorios con mayor número de víctimas de bombardeos aéreos en 2014:
(Fuente: Action on Armed Violence)
Israel lanzó más de 6.000 ataques aéreos en Gaza, que ocasionaron un 53 por ciento de las víctimas civiles, según AOAV. El otro 47 por ciento fueron muertos o heridos por bombardeos terrestres o navales.
Además, el informó encontró que el 43 por ciento de los ataques aéreos israelíes fueron lanzados por aviones no tripulados, responsables del 29 por ciento de las víctimas civiles de Gaza.
Una investigación de Associated Press produjo resultados similares, encontrando que más de la mitad de los civiles muertos en Gaza fueron abatidos por ataques aéreos israelíes contra sus casas, “incluyendo 19 bebés y 108 niños de edades comprendidas entre uno y cinco años”.
Los bombardeos aéreos fueron particularmente dañinos para los niños de todo el mundo, pues “un 44 por ciento de todos los muertos y heridos fueron causados por armas lanzadas desde el aire”, dice el informe de AOAV, citando como ejemplo el ataque aéreo israelí del 29 de julio contra un edificio residencial de Jan Yunis, que mató a 18 niños y dejó gravemente heridos a otros cuatro.
Un estudio realizado por Defense for Children International-Palestine concluyó que 225 niños palestinos fueron asesinados en ataques aéreos israelíes “cuando se encontraban en sus propias casas o buscaban refugio, a menudo estando sentados para comer con sus familias, jugando o durmiendo”. Otros 164 niños fueron “directamente atacados y asesinados ilegalmente” por aviones no tripulados israelíes cuando estaban en sus casas y en las calles, mientras trataban de ponerse a salvo.
Así las cosas, Israel ha demostrado ser un líder mundial en el asesinato y mutilación de niños con el empleo de dispositivos explosivos. Del total de niños que murieron en el mundo en 2014 por la acción de artefactos explosivos, un 40 por ciento fueron asesinados en Gaza y un 25 por ciento en Siria, según los datos de AOAV.
Proyectiles de artillería
Aunque Israel posee un sofisticado arsenal de armas con sistemas de lanzamiento extremadamente precisos, lanzó en la densamente poblada Franja de Gaza 34.000 proyectiles sin sistemas de guía, incluyendo 19.000 proyectiles de artillería de alto poder explosivo. De ahí que los palestinos de Gaza constituyan el 43 por ciento de las víctimas civiles por armas de artillería en el mundo.
Israel disparó estas armas de forma indiscriminada en populosos barrios de Gaza.
El 19 y el 20 de julio de 2014, Israel arrasó el barrio de Chiyaiya, donde lanzó 7.000 proyectiles de alto poder explosivo, 4.800 de ellos en tan solo siete horas. La extensión de los bombardeos indiscriminados, que mataron al menos a 55 personas, entre ellos 19 niños y 14 mujeres, no tenían precedentes, hasta el punto de que veteranos oficiales militares estadounidenses que habían participado en la invasión de Irak dijeron estar“atónitos”.
Si bien el informe de AOAV atribuye muchas bajas civiles a las acciones de los estados contra grupos e individuos en áreas altamente pobladas, hay que señalar que las declaraciones de los líderes militares israelíes demuestran la existencia de una calculada estrategia militar que tiene como objetivos sistemáticos a civiles e infraestructuras civiles.
Tal como ha observado una reciente investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, los ataques generalizados de Israel contra la población civil de Gaza “podrían ser una táctica militar consciente, producto de una política más general aprobada, al menos tácitamente, en los más altos niveles del gobierno de Israel”.
Pese a todo, las autoridades israelíes y sus benefactores estadounidenses insisten en que Israel es una democracia cercada por un mar hostil de despiadados dictadores árabes y grupos terroristas. Pero la realidad de Gaza sugiere que los líderes israelíes tienen muchas más cosas en común con las figuras que detestan que las que están dispuestos a admitir.
Mientras tanto, el gobierno de Obama ha aprobado un paquete de armas por valor de 1.900 millones de dólares para el gobierno de Benjamín Netanyahu, lo que, básicamente, garantiza que Israel pueda recrear su ataque de 2014 contra el pueblo de Gaza. Es solo una cuestión de tiempo.
Acerca del autor: Rania Jalek es periodista independiente que suele escribir sobre la situación de las gentes oprimidas y marginadas. Si estás interesado en su trabajo, puedes visitar Dispatches from the Underclass y seguirla en Twitter: @RaniaKhalek.
Sobre el traductor: Javier Villate mantiene el blog Disenso, con artículos, análisis y traducciones sobre Palestina, Israel y Medio Oriente. Le puedes seguir en Twitter como @bouleusis
Fuente: Rania Jalek, The Electronic Intifada / Traducción: Javier Villate, Blog Disenso