Chomsky: Ultraje I

Ultraje I
Por Noam Chomsky
Casi todos los días traen noticias de crímenes horrorosos, pero algunos de ellos son tan atroces, tan horrendos y malvados, que ellos dejarían enano a todo lo demás. Uno de esos acontecimientos inusuales ocurrió el día 17 de julio, en que el vuelo de Malaysian Airlines MH17 fue derribado en el Este de Ucrania, matando a 298 personas.
 El Guardián de la Virtud en la Casa Blanca lo denunció como un "desmán de proporciones inenarrables", el cual él atribuyó al "apoyo ruso. Su Embajador en las Naciones Unidas tronó que "cuando 298 civiles son muertos" en el "espantoso derribo" de un avión civil, "no debemos detenernos ante nada para determinar quien es responsable y llevarlo ante la justicia". Ella también apeló a Putin para que terminara sus vergonzosos esfuerzos para evadir su totalmente clara responsabilidad.
Ciertamente, el “irritante  hombrecito” con la “cara de rata” (Timothy Garton Ash) había reclamado una investigación independiente, pero eso podía solamente haber sido a causa de sanciones del único país suficientemente valiente para imponerlas, los EEUU, mientras que los europeos habían retrocedido con miedo.
En la CNN, el antiguo embajador en Ucrania William Taylor aseguró al mundo que el irritante hombrecito "es claramente responsable...por derribar a este aeroplano". Durante semanas, las editoriales informaron sobre la angustia de las familias, las vidas de las víctimas asesinadas, los esfuerzos internacionales para reclamar los cuerpos, la furia sobre el crimen horroroso que "enmudeció al mundo", mientras que la prensa informaba a diario en macabro detalle.
Toda persona letrada, y por cierto todo editor y comentarista, instantáneamente recordó otro caso en que una aeronave fue derribado con una pérdida de vidas comparable:  Iran Air 655 con 290 víctimas, incluso 66 niños, derribado en el espacio aéreo iraní sobre una ruta aérea comercial claramente identificada. El hecho de que el crimen fuera realizado con el "apoyo de los EEUU", ni tampoco quien lo cometió jamás han quedado inciertos.  Fue el crucero de misiles guiados USS Vincennes, operando en aguas iraníes en el Golfo Pérsico.

 El comandante de una nave cercana, David Carlson, escribió en los Proceedings de la Marina de EEUU que él "se preguntó en forma incrédula" en tanto el Vincennes anunció sus intenciones de atacar lo que claramente era una aeronave civil. Él especuló con que el "Robo Crucero", como era llamado el Vincennes a causa de su conducta agresiva, "sintió necesidad de probar la viabilidad del Aegis (el sistema anti aéreo sofisticado del crucero) en el Golfo Pérsico, y que ellos ansiaban la oportunidad de mostrar su equipamiento.”
Dos años después, el comandante del Vincennes y el oficial a cargo del sistema anti aéreo fueron galardonados con la Legión del Mérito por "conducta excepcionalmente meritoria en la realización de servicio destacado" y por "la calma y atmósfera profesional" durante el período de la destrucción del Airbus iraní, el que no fue mencionado en la condecoración.
El Presidente Reagan culpó a los iraníes y defendió la acción de la nave de guerra, la que "siguió órdenes actuales y procedimientos ampliamente divulgados, disparando para protegerse a sí misma contra un posible ataque." Su sucesor,  Bush I, proclamó "yo jamás voy a pedir disculpas por los EEUU - no me importa cuales son los hechos ... No soy el tipo de hombre que pide disculpas por los EEUU".
Ningún tipo de evasiones de la responsabilidad en ésto, al contrario de los bárbaros del Este.
Hubo muy poca reacción en el momento: ningún ultraje, ninguna búsqueda desesperada de las víctimas, ni denuncias apasionadas de los responsables, ni lamentos elocuentes por el embajador de los EEUU en las Naciones Unidas sobre la "inmensa y descorazonadora pérdida" cuando la aeronave fue derribada. Condenas iraníes fueron notadas ocasionalmente, pero descartadas como "ataques trillados a los EEUU" (Philip Shenon, New York Times).
Pequeño milagro entonces, que este suceso anterior insignificante mereciera sólo algunas palabras aisladas en los medios de comunicación de masas norteamericanos durante el vasto furor sobre un verdadero crimen, en el cual el enemigo demoníaco podría haber estado involucrado indirectamente.
Una excepción fue en el Daily Mail de Londres, donde Dominick Lawson escribió que a pesar de que los "apologistas de Putin" podrían levantar el ataque aéreo en Irán, la comparación en realidad demuestra nuestros altos valores morales en contraste con los miserables rusos, quienes tratan de evadir su responsabilidad por MH 17 con mentiras mientras que Washington inmediatamente anunció que el buque de guerra de EEUU había derribado a la aeronave iraní - correctamente. Qué evidencia más poderosa podría haber de nuestra nobleza y su depravación?
Sabemos porqué los ucranianos  y los rusos están en sus propios países, pero uno se podría preguntar qué cosa exactamente estaba haciendo el Vincennes en aguas iraníes. La respuesta es simple. Estaba defendiendo al gran amigo de Washington Saddam Hussein en su agresión homicida contra Irán. Para las víctimas, el derribo no fue una cuestión pequeña. Fue un factor mayor en en el reconocimiento por parte de Irán de que no podría seguir luchando más, de acuerdo con el historiador Dilip Hiro.

Continuará

Traducción de Ricardo Ferré

Votar o botar? Que hacer cuando NADIE te representa

Votar o botar? Que hacer cuando NADIE te representa



No pretendo herir sensibilidades ni atacar a quienes piensan o actúan de manera diferente al hacer uso del derecho democrático de elegir entre votar a un candidato, votar en blanco, votar anulado, o no votar. Pretendo, como tantas y tantos otros ciudadanos, expresar una opinión, una forma de pensar y de ver la política en relación con nuestras vidas. Simplemente deseo debatir y dar mis motivos, tal cual lo hacen quienes están embarcados en campaña electoral por sus partidos, o como lo expresa el nada pequeño grupo de desconformes que ha decidido que lo mejor es votar al FA a pesar de tener cuantiosas discrepancias. Supongo que cada quien analiza las distintas posibilidades y las consecuencias que pueden acarrear, y tras sopesar pro y contras toma la decisión de actuar de la forma que considera más correcta y por ende ejerce su legítimo derecho de decidir que hacer con su voto.

He observado un sinfín de opiniones y reacciones sobre este tema. Quienes defienden e impulsan la posibilidad de tener nuevamente a Tabaré como presidente, y lo hacen porque están convencidos de que ha hecho un buen trabajo, deberían a mi entender discutir y debatir aportando más elementos que apoyen esta teoría en lugar de repetir que son del FA hasta la muerte y que todo lo demás  es traición. Veo gran carencia de argumentos políticos en esta campaña y por supuesto cero debate, lo escribo de onda, porque frente a la repetición de ciertos “mantras” uno reacciona exactamente como lo hace frente al discurso de una secta. Al no encontrar argumentos que den pie a una discusión, se produce una reacción inversa a la deseada, que es por lógica la de conseguir los votos y el apoyo necesario para continuar con un gobierno del FA. A mi entender, en lugar de resaltar lo malos que son los oponentes (cosa que ya sabemos) y bajar a su nivel, se debería hablar de lo bueno que se hizo durante los dos períodos de gobiernos del FA y estar dispuesto a discutir sobre ello, aunque a veces esto implique explicar conductas y políticas no muy cercanas a una ideología de izquierda. Deberían impulsar el debate y mostrar resultados visibles y por supuesto hablar sobre el futuro y sobre los cambios que se harán.

Por otro lado, no son pocos las y los que a pesar de discrepar con muchas de las políticas desarrolladas por el FA o específicamente por Tabaré Vázquez lo van a votar igual, algunas y algunos de ellos fueron incluso extremadamente críticos durante este último período de gobierno frenteamplista y se han ocupado de denunciar sistemáticamente los errores cometidos por los progresistas que sustentan algún cargo político. La mayoría de los que integra este grupo apoyó a Constanza Moreira en su intento de ser candidata a la presidencia, supongo que en parte la resolución de entregar su voto al candidato obedece al llamado a votarlo emitido por ella. En esta ocasión no voy a entrar en detalles de lo que opino sobre la conducta política de Constanza ni especificaré si estoy o no de acuerdo con la misma, pero si voy a recordar el ninguneo y el desprecio con que el otro candidato y algunos de quienes lo apoyan se refirieron a la campaña de Constanza Moreira. Este último grupo, fue en general muy crítico con Tabaré, pero hoy por hoy sopesa que es mejor que gane el Frente sin importar quien este a la cabeza a que nos gobierne Lacalle o Bordaberry. Por las dudas aclaro que estoy de acuerdo con que estos dos personajes son deplorables y sin duda fascistas… hasta allí vamos bien. Mi pregunta es; qué pasa si se sigue habilitando al progresismo (me cuesta sobremanera llamar esta opción izquierda), a seguir corriéndose hacia la derecha, a continuar desarrollando políticas pro-imperialistas, represivas, entreguistas, prácticas nepotistas, etc.? No nos quedamos entonces sin el pan y sin la torta?, no renunciamos a la posibilidad de que quienes tienen otra cabeza marquen el camino hacia la izquierda en lugar de tener que tranzar continuamente para no quedar afuera del juego político? Qué pasa con la izquierda?, simplemente desaparece porque nosotros al igual que nuestros beneméritos dirigentes nos adaptamos al hecho de que es más fácil gobernar desde el centro hacia la derecha? Lamentablemente la presión que más siente un político en período electoral es la del voto. Como discrepante crítica puedo asegurar que se nos aísla y se nos tilda de traidores, de infantiles de izquierda, etc. Parezco disco rayado, pero no me canso de repetir que se llevan a cabo políticas que van en contra de los principios y valores básicos de muchos militantes de izquierda. Según mi forma de ver las cosas, votando en blanco elijo ser coherente con lo que pienso y defiendo, escojo no ser cómplice de situaciones que conozco bien y con las cuales discrepo. Cuando participo en una marcha en defensa de los DDHH, o a favor de proteger el medio ambiente, o con el fin de parar el envío de tropas a Haití,  pretendo simplemente que mi conducta electoral coincida con mi pensamiento y sea clara al respecto. No encuentro otra forma clara de manifestar mi pensamiento, que es el de muchas y muchos otros. Hasta el momento los argumentos que escuché o leí no me convencieron de que haya otra forma de hacerlo que no haya intentado. Muchos podrán argumentar que la opción de votar en blanco tiene un costo político que beneficia a la derecha, a esto respondo que la responsabilidad recae sobre los políticos que supuestamente representan la opción de izquierda y que sin embargo han desarrollado políticas diametralmente opuestas. Que opción nos dan al alejarse cada vez más de las bases programáticas para llevar a cabo políticas que no nos representan y que repudiamos?, que los sigamos habilitando con el cuento de que no vuelva el fascismo? Que los dejemos reafirmarse en esta conducta?

 Si le tenemos tanto miedo al fascismo y a la represión, por qué vamos a apoyar a quienes fortalecen sistemáticamente al aparato represivo? A quienes aplican leyes que son netamente fascistas?, y lo triste es que con esto no me refiero a los partidos tradicionales ni a la dictadura, me refiero al actual gobierno, al actual presupuesto militar, al actual envío de tropas al extranjero, a los entrenamientos de la policía y el ejército en manos de EE.UU. e Israel, a la criminalización de la pobreza... Entonces la lógica dice que fortalecen el aparato represivo para producir miedo y que ese mismo aparato que hoy reprime en nombre del progresismo puede llegar a ser más peligroso en manos del fascismo… pero, de quién es la culpa? Es algo así como alimentar a la bestia y luego amenazar con que si esta cambia de dueño ya no la podrán mantener a raya. No creo a esta altura que se pueda hacer algo desde adentro, no vi en ningún momento que la militancia ejerciera una presión efectiva con respecto a temas fundamentales, más bien los comité de base son disueltos después de las elecciones y se llama a la gente cuando se la necesita. Conozco demasiadas personas que fueron acorraladas y excluidas por pensar distinto, incluso en temas laborales; donde es común encontrar que el amiguismo y el seguir la corriente y asentir te asegura un puesto de trabajo, mientras que la capacidad y el esfuerzo para desarrollar la tarea se vuelven irrelevante. Hace unos años escribía en Participando, hasta que se me ocurrió ser crítica con respecto al tema del envío de tropas a Haití, por supuesto no publicaron el artículo argumentando que no era el momento… el momento nunca llegó y mi opinión (que es compartida por muchas y muchos militantes) fue difundida por la prensa alternativa. Que presión interna podemos ejercer cuando frente a la discrepancia somos acallados o separados?. Para mi no es una opción darle el voto a Tabaré para al otro día seguirlo criticando como si yo no tuviera nada que ver con el hecho de que él sea presidente, o que Bonomi sea ministro del Interior, o Astori ministro de economía…

Me tomo el atrevimiento de copiar un comentario de un usuario del facebook para ilustrar una opinión muy vertida en las redes sociales; “A veces me parece que hay gente que huye de la memoria. ¿Queremos repetir tiempos pasados? ¿Creen que acaso Lacallito serà, realmente, capaz de cambiar algo en positivo? Lean el programa (?) del PN. Los PPTT siempre seran PPTT. Tienen, ambos, su estructura partidaria y mental y eso no lo cambia nadie, de afuera o de adentro. De Lacalle a Lacallito solo hay años de diferencia, el resto es igual, està en el ADN. De Bordaberry no es necesario mencionar nada. El voto anulado o en blanco, por "bronca" nada màs, solo le entrega la llave de entrada a quienes durante màs de 170 años hicieron mucho...por ellos y servirìa, nada màs y nada menos,para destruir lo mucho o poco que el FA ha logrado. Que hay mucho por lograr y construir nadie lo duda, pero es preferible luchar para cambiar luchando de adentro y no entregando el "poder" a quienes seguramente destruiràn lo ya hecho por los màs desposeìdos. Votè por Costanza y "perdì", ahora debo votar por TV sin dudar. Algunos, quizàs demasiados, siguen aqui haciendo goles en contra. Allà ellos. Yo no quiero ni tengo tiempo para perder esperando años para cosechar, quizàs demasiado tarde, con los errorres y horrores de Lacallito“.

Discrepo ampliamente con tildar al voto en blanco o anulado como un voto producto de la “bronca” y discrepo aún más con la idea de responsabilizar a los votantes de las malas políticas del progresismo. La culpa la tienen los políticos al no cumplir con las expectativas de quienes alguna vez los votaron, ellos son responsables directos de que hoy exista una enorme confusión, desencanto e incredulidad entre las filas de la  izquierda, de que no exista el debate y de la poca participación de las bases entre el período que le sigue al triunfo y a las elecciones.  Pensar que la responsabilidad de que la derecha pueda triunfar es de quienes no van a votar al FA, sería como responsabilizar directamente a quienes votaron al FA de la muerte de Sergio Lemos, de las torturas que hoy se llevan a cabo en Uruguay, de sentirse “cómplices y socios de los EE.UU., de Aratiri, de las denuncias presentadas por Haití y el Congo sobre los abusos de nuestras tropas de “paz”, de Pluna, de la educación, etc. El “poder” no se entrega, se gana

Porque tengo buena memoria no me olvido de los años de dictadura, no me olvido de la cárcel que sufrieron los que querían cambiar las políticas injustas y arbitrarias, no me olvido de la historia ni de los muertos, sé que para honrar sus memorias no alcanza con levantar una pancarta con su nombre, elijo defender su lucha, por eso mismo no acepto que nuestra “mejor opción” nos venga a ofrecer un “combo” donde para quedarnos con algunas políticas sociales tengamos que aceptar que esta es la izquierda por la que tanto sufrimos y luchamos.

Respuesta a la justificación de la masacre palestina a cargo de Vidart, Butazzoni y Gorzy

Respuesta a la justificación de la masacre palestina a cargo de Vidart, Butazzoni y Gorzy


Marcelo Marchese

31.07.2014

En toda guerra los ejércitos pretenden justificar sus acciones con variados argumentos, pero colocándose siempre del lado de las víctimas.


No importa quién ataque qué, inevitablemente argumentará en tanto arroja bombas por doquier que en realidad es un defensor de la paz que el enemigo compromete. Veamos los puntos esenciales de la propaganda con la cual Israel justifica la masacre que está perpetrando en la franja de Gaza. Analizaremos este discurso no por boca del Ministerio de Defensa del Estado israelí, sino por boca de intelectuales uruguayos que ofician como esmerados escribas de la política de aquel Estado.
En una entrevista realizada por Ana Jerozolimski, Fernando Butazzoni se pregunta: "¿Tiene derecho una pequeña nación de indígenas del Amazonas a existir sin que nadie los moleste, sin que aparezca el hombre blanco haciendo caminos, y no tiene derecho a existir una nación que tiene miles de años peleando para tener un pedazo de tierra?"(1). Por su parte, en el prólogo al reciente libro de Marcos Israel "Antisemitismo y conflicto Árabe-Israelí"(2), Daniel Vidart le pregunta al lector:"¿Qué actitud pueden asumir en el futuro un gobierno y un pueblo que no bien instalados en un minúsculo territorio son agredidos alevosamente, con la pretensión de hacerlos desaparecer del mapa? Este pecado original (...) engendró la secuela de desastres provocados por quienes sembraron vientos y recogieron tempestades"En consonancia con este discurso, Sergio Gorzy, presidente del Comité Central Israelita del Uruguay, nos plantea la siguiente pregunta: "Si mañana Fray Bentos bombardea Buenos Aires y ante la omisión del resto del planeta -incluyendo el Estado uruguayo- Argentina bombardea Fray Bentos para terminar con la ofensiva, va a morir gente inocente; y la pregunta es: ¿Quién los mató? ¿El que quiso terminar con la lanzadera o quien inició?"(3)
Por nuestro lado pensamos que sí tiene derecho a existir una nación que tiene miles de años peleando por un pedazo de tierra y más aún, pensamos que tiene derecho a constituir su propio Estado en un pedazo de tierra. Ahora, la comparación con una tribu indígena del Amazonas es desde todo punto de vista desafortunada. En rigor los que se parecen a la tribu indígena son los palestinos. Los palestinos, así como la tribu indígena del Amazonas, estaban en su tierra cuando los conquistadores empezaron a desplazarlos y arrinconarlos, de igual manera que nosotros, los españoles y sus descendientes, desplazamos y arrinconamos a los indígenas de América. Y no solo los desplazamos y los arrinconamos: los masacramos, pero no satisfechos con esta masacre y explotación de los sobrevivientes, todavía argumentamos que no los masacramos, que todo lo hicimos por el bien de los masacrados para traer a esta tierra la civilización, el cristianismo y la democracia. De forma pareja, la comparación con Fray Bentos y Buenos Aires adolece de innumerables errores. El ejemplo correcto sería el siguiente: imaginemos que un grupo de personas que han sido infinitamente perseguidas y masacradas a lo largo de la Historia, por ejemplo los indígenas del amazonas o los del África negra, comenzaran a emigrar a Uruguay y Argentina, comprándole la tierra a los grandes terratenientes ausentistas y desplazando a los pobres desgraciados que durante siglos trabajaron y vivieron en la tierra cuyos títulos de propiedad poseían dichos terratenientes ausentistas. Imaginemos que los inmigrantes, de común acuerdo, se nieguen a contratar a los campesinos desposeídos, ni siquiera como mano de obra barata, para de esa manera, por el eficaz método del hambre, expulsarlos. Imaginemos que luego, gracias a la declaración de una reunión de Estados que marcharía al ritmo que imponen los imperios de turno, se resuelva partir Argentina y Uruguay y darle un poco más de la mitad del territorio a los nuevos inmigrantes (los indígenas del amazonas o del África negra). Previo al nacimiento del nuevo Estado, imaginemos que los nuevos inmigrantes, utilizando sus bien armados grupos terroristas, por la noche incursionaran en las aldeas de los habitantes primitivos y masacraran a unos cuantos, provocando la huida despavorida del resto, de tal manera que conocidas figuras del grupo de nuevos inmigrantes repudiaran dichas masacres tachándolas de fascistas. Imaginemos que pasado el tiempo los inmigrantes se fueran apoderando progresivamente de la inmensa mayoría del territorio que ocupaban Uruguay y Argentina, por lo cual la mitad de los uruguayos y argentinos nos encontráramos diseminados por el mundo y algunos de la otra mitad nos encontráramos reducidos en el departamento de Río Negro, cuya capital es Fray Bentos, pero en vez de gozar de los 9.282 km² que conforman Río Negro, imaginemos que gozáramos de 385 km² y en vez de vivir 54.000 almas, como viven en Río Negro, imaginemos que viviéramos hacinados 1.700.000 almas. La vida en Río Negro no sería fácil, pues no tendríamos, en tan poco espacio, dónde plantar algo para darle de comer a un millón setecientos mil famélicos, pero eso no sería todo: los indígenas del amazonas o del África negra, desde Buenos Aires, nos estarían bloqueando, regulando la entrada de alimentos de tal manera que apenas sobreviviéramos. En dicha Franja de Río Negro, si la comparación fuera correcta, el 44% de la población serían niños y un 58% de los niños sufrirían anemia. En síntesis, para imaginarnos la vida en la Franja de Río Negro representémonos uno de los campos de concentración que constantemente vemos en los films norteamericanos, e imaginemos, como no puede ser de otra manera, que en dicho campo ganen las elecciones los más extremistas de entre nosotros, sujetos desde todo punto de vista nada aconsejables, pero, habida cuenta que desde Buenos Aires se estaría exterminando lentamente a la población de la Franja de Río Negro, tenderían a ganar las elecciones estos grupos nada aconsejables cuya táctica es arrojar cohetes para la ex Argentina y Uruguay, generando, como respuesta, misiles por centuplicado. Si este último intercambio de cohetes y misiles hubiese comenzado un 8 de julio, contaríamos al 28 de julio (y estos números pasan a la categoría de obsoletos el 31 de julio) con más de 1.100 fraybentinos muertos, un 70% de ellos civiles, incluidos 230 niños y del lado de Buenos Aires contaríamos 56 muertos, 53 de ellos militares integrantes del ejército invasor. ¿Cómo se explicaría esta rara desproporción? Por un lado porque en Fray Bentos estarían todos hacinados de tal manera que es muy factible que donde caiga un misil se destroce a alguien y por el otro porque no habría punto de comparación entre los misiles de ambos bandos. Los de Fray Bentos en realidad no poseerían misiles, eso sería una burda mentira, sino cohetes que se tiran para "aquella zona". No tendrían ni la precisión ni el largo alcance de los misiles, en tanto los de Buenos Aires poseerían la crema de los misiles que se tiran con precisión meridiana, sea a una escuela, una playa o un hospital, contando además, los de Buenos Aires, con un sistema de defensa que lograría interceptar la inmensa mayoría de los cohetes que le arrojarían los fraybentinos (precisos misiles interceptando cohetes), no en vano el primer ejército en la lista de ejércitos que apoyaría EEUU sería el ejército de Buenos Aires.
Dejemos este ejercicio de imaginación y veamos cómo se construye alegremente la cobertura intelectual de la masacre. Luego de presentar a Israel como un Estado pacífico que se defiende de las agresiones de los otros, agresión que de ninguna manera se explicaría por el razonable deseo de recuperar parte de su tierra, sino por el fanatismo, se nos alecciona acerca de las gentes que estamos apoyando. Nos dice Butazzoni: "... todos repiten a coro que Medio Oriente es un volcán a punto de estallar, pero la mayoría olvida señalar que Israel es el único país democrático de la región, enclavado en el borde mismo de ese cráter, siempre expuesto a los imprevisibles avatares de una irracionalidad política y religiosa que cada tanto suele sorprender al mundo con baños de sangre tan inútiles como dolorosos"(4). Por su parte, Vidart nos cuenta que Israel"configura una democrática isla de prosperidad en medio de un mar de teocracias fundamentalistas. Dichas teocracias están sustentadas por yacimientos subterráneos de petróleo o sofocadas por tormentas de arena que ciegan los ojos y las almas de pueblos educados en madrazas donde sólo se enseña el Corán y se exalta el martirio"(5).
Este alado tropo merece unos cuantos comentarios de diversa índole. Lamentablemente, por cuestiones de espacio, debemos declinar analizar sus valores literarios, salvo mencionar que si fuera posible pulir esta joya, en vez del "o" en "petróleo o sofocadas" debería ir una "y" o una ",", pues el "o" significa que las teocracias o están sustentadas por "yacimientos subterráneos de petróleo" (un doble pleonasmo con "subterráneos" haciendo de eje) o están sofocadas por las tormentas, cuando lo que pretende el prologuista es decir que las teocracias sustentadas por el petróleo, ellas o sus pueblos o todo junto en una mescolanza, sufren además de ceguera de ojos y almas provocada por la educación que reciben y/o por las tormentas de arena. Dejando de lado este galimatías, concentrémonos en la idea que nos propone, la cual es sugerirnos que simpaticemos más bien con gobiernos democráticos que con gobiernos teocráticos. En rigor nos merece más aprecio un régimen democrático que uno teocrático, lo que no entendemos es a cuenta de qué se nos exhorta a apoyar la política de los Estados democráticos. EE.UU goza de un gobierno democrático que no ha vivido ninguna interrupción institucional y sin embargo ha llevado a cabo unas cuantas masacres y ha intervenido apoyando unas cuantas dictaduras militares y les ha enseñado a los dictadores muy eficaces métodos de tortura y sin embargo nos oponemos con alma y vida a las masacres que ha llevado a cabo dicho gobierno democrático y apoyamos a las poblaciones que no sólo deben sufrir a sus sanguinarios gobiernos teocráticos sino también a los misiles que les tiran ciertos gobiernos democráticos. A propósito ¿estos gobiernos democráticos no tienen ninguna responsabilidad en la entronización de los sanguinarios teocráticos? ¿No realizó EE.UU un acuerdo con Arabia Saudita conocido como el pacto del Quincey por el cual los sauditas proveerían del petróleo que se encuentra "en los yacimientos subterráneos" a cambio de que EE.UU les permita extender la más reaccionaria expresión islamista, como una tormenta de arena que "ciega los ojos y las almas" de todo lo que encuentre? ¿No fue Bin Laden entrenado por la CIA? ¿No ha perpetrado recientemente el ejército egipcio (el segundo en la lista de la ayuda militar norteamericana, después del ejército israelita) un brutal golpe de Estado contra un gobierno elegido democráticamente?
En segundo lugar, es asombroso que desde el prólogo a un libro que trata de la enfermedad del racismo en una de sus variedades, el antisemitismo, se reproduzca una visión racista y antisemita por la cual el pueblo semita árabe, y no sólo sus teocracias, tendría cegados ojos y almas no sólo por tormentas de arena, sino por madrazas donde "sólo se enseña el Corán y se exalta el martirio". Suele aconsejarse no medir a sus pueblos por las acciones de sus gobiernos, sobre todo si sus gobiernos no son elegidos democráticamente; al fin y al cabo hablamos de teocracias sanguinarias que se sostienen por la fuerza. En el 2011 fuimos testigos de un tsunami revolucionario y democrático en el mundo árabe conformado por millones de individuos que desechando el miedo que les generaban las dictaduras sanguinarias, derrocaron a cuatro de dichas dictaduras, las cuales gozaban del apoyo de los regímenes democráticos de Occidente. Allí donde no pudieron derrocar a su tiranos fueron masacrados, como ocurre actualmente en Siria y como ocurrió en Bahrein, donde la aliada de EE.UU, Arabia Saudita, entró con sus tanques para ahogar en sangre la revuelta. ¿Pretende decirnos Vidart que ese pueblo que se ha levantado al grito de "Queremos la caída del régimen" en una de las mayores manifestaciones democráticas de la Historia Contemporánea, está todo enceguecido por las tormentas de arena y las escuelas musulmanas? La heroica gesta árabe no despertó simpatía en Latinoamérica, entre otras causas, por el penoso racismo e ignorancia hacia el pueblo árabe del que estamos imbuidos, bombardeados por una serie de films de muy dudoso gusto elaborados en Hollywood, en los cuales siempre e invariablemente se nos muestra a los árabes como fanáticos terroristas "educados en madrazas donde sólo se enseña el Corán y se exalta el martirio".
Pero dejemos de lado estas tormentas de arena de racismo e islamofobia que "ciegan los ojos y las almas" y concentrémonos en el tercer pilar de la propaganda israelí: tachar de antisemita a todo aquel que ose criticar la política del Estado de Israel. Ante el actual exterminio y miseria de los palestinos que la propaganda de los agresores pretende minimizar (Gorzy: "¿Cómo se explica que una zona que supuestamente pasa hambre tenga 15.000 misiles?" (6), Butazzoni nos alerta sobre el antisemitismo que vuelve a campear por el mundo: "Nadie piense que son frases inocuas las que instigan al exterminio de los judíos, o que se trata de simples ocurrencias de algunos inadaptados sociales. Y nadie piense que, por no ser judío, va a estar fuera del alcance de esas amenazas. Más tarde o más temprano, todos padeceremos por ello. La historia del siglo pasado ya nos ha enseñado de forma contundente el camino que se recorre a partir de esas prédicas de odio"(7). Por su parte, en el prólogo del libro cuya tesis es que el antisemitismo árabe es el causante de la guerra, Vidart nos dice: "En las páginas de este libro se encontrarán las claves ciertas y las informaciones responsables que conviene conocer para que los lectores aquilaten y comprendan a cabalidad los antecedentes y consecuencias de la tragedia...". Conviene, al introducirnos en este delicado asunto que podría acarrearnos grandes inconvenientes, aclarar que no tiene necesariamente un punto de contacto el antisemitismo con la crítica al genocidio que el Estado de Israel está llevando a cabo. Lamentamos y combatimos las estúpidas muestras de antisemitismo que aún perduran en el mundo y consideramos esa actitud propia de enfermos que precisan de terapia urgente, pero no aceptamos que a quien denuncie un genocidio se lo amedrente con la repugnante acusación de antisemita y cómplice de genocidas pasados. Precisamente, como reconocimos la existencia del genocidio judío reconocemos ahora el genocidio palestino, pues lo que nos indigna es que se destruya un pueblo, sea el armenio, el judío o el palestino, y ninguna alianza con Turquía nos llevará a negar el genocidio armenio para reconocerlo luego cuando ya no estemos aliados con los turcos. Asistimos a un repulsivo uso político del genocidio que llevaron a cabo los nazis, para encubrir el actual genocidio que lleva a cabo Israel. Este recurso es sumamente poderoso y de esta manera lo denunciaba García Márquez luego de las masacres del Líbano en el 82: "Tengo muchos amigos cuyas voces fuertes podrían escucharse en medio mundo, que hubieran querido y sin duda siguen queriendo expresar su indignación por este festival de sangre, pero algunos de ellos confiesan en voz baja que no se atreven por el temor de ser señalados de antisemitas. No sé si son conscientes de que están cediendo -al precio de su alma- ante un chantaje inadmisible"(8). A esto agregamos que nuestra crítica a la política israelí se suma a la crítica que llevan a cabo miles de judíos en todo el mundo, entre los cuales se encuentran los objetores de conciencia que se niegan a alistarse en el ejército.
¿Qué lección nos deja el estudio de la historia si abominamos de un genocidio ocurrido en el pasado, pero no lo reconocemos cuando se perpetra ante nuestros ojos? Los palestinos son los nuevos judíos del mundo: expulsados de su territorio, recluidos en campamentos donde se mueren de hambre y se los masacra, hacinados y bombardeados en un inmenso campo de concentración sin un ejército que los defienda. Butazzoni advierte que "En aras de la paz, los dirigentes políticos y los formadores de opinión en Occidente no deberían ceder al temor y al chantaje del fundamentalismo islámico. Decir la verdad de los hechos siempre conlleva riesgos, pero la paz bien los merece"(9). Efectivamente: no hay nada más riesgoso en este mundo que "decir la verdad de los hechos". En anterior artículo (10) denunciábamos cómo los manuales de historia de tercer y cuarto año de liceo de la editorial SANTILLANA súbitamente se transformaron y los palestinos pasaron a ser terroristas palestinos y "La búsqueda de un territorio" para los judíos pasó a ser "La vuelta a la patria ancestral". Le pedimos al lector que imagine las fuerzas que llevaron a estos cambios en los textos que forman a nuestros adolescentes. Si el lector es de aquellos que buscan "las claves ciertas y las informaciones responsables" le sugerimos el film (11) del director judío Ari Folman, que narra acontecimientos en los que participó como soldado israelí, ocurridos en el 82 en el Líbano. Por un extraño mecanismo psicológico, el autor y protagonista ha borrado esos acontecimientos de su mente, e interrogando a sus compañeros de armas reconstruye lentamente su memoria hasta arribar a un conmovedor final. Como todo artista auténtico, al hablar de sí mismo habla de todos nosotros, que podríamos estar sepultando acontecimientos cuyo recuerdo nos llevaría a aceptar "la verdad de los hechos" asumiendo los riesgos consecuentes. Ari Folman resolvió su conflicto de una manera valiente y creadora. No podemos menos que inclinarnos ante su paso, al tiempo que saludamos a los objetores de conciencia de Israel, y en un mundo que sufre una inaudita crisis de valores saludamos, al tiempo que arrastramos nuestro sombrero, al porfiado pueblo palestino que continuas masacres no han logrado rendir.

(2) Marcos Israel. Antisemitismo y conflicto Árabe-Israelí.Ediciones B. Montevideo, junio del 2014.
(4) Israel junto al volcán http://www.butazzoni.com/otros-mundos
(5) Antisemitismo... Ob. cit.
(6) Entrevista citada más arriba.
(7) La oleada antijudía http://www.uypress.net/uc_53114_1.html
(8) Gabriel García Márquez. Beguin y Sharon, Premio Nobel de la Muerte. Expreso de Guayaquil, 3 de octubre de 1982.
(9)  Israel junto al volcán
(10) ¿De qué hablamos cuando hablamos de paz en Medio Oriente http://www.uypress.net/uc_52861_1.html

Choque de civilizaciones

Choque de civilizaciones
Posted: 03 Aug 2014 11:52 PM PDT
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhXBLxYmBFgnt1QZwP_Oc0tKCeTSyudtuxwOycyiajngg5DNgAP31JMN7nun3mKyVSiasBJClzKHcTc1nhDY2NoLmLNqpN0QNCa8yGPst5w5CzbT3zhV-lNQP9VRGMZQeV1coSUAm4dc44/s1600/Why-America-and-Israel-Are-the-Greatest-Threats-to-Peace.jpg
El ejército israelí confirmó hoy que hasta 130 palestinos fueron objeto de una carnicería este viernes pasado en Rafah siguiendo el desencadenamiento del protocolo de Aníbal - u na directiva de las fuerzas armadas de Israel que está diseñado para evitar la captura de combatientes israelíes.  Israel dió rienda suelta a su completo poder de fuego y arrasó un vecindario entero usando tanques, artillería y helicópteros artillados asesinando a 130 palestinos sólo para asegurarse de que un soldado israelí, el Tte.Hadar Goldin no cayera en las manos de Hamás con vida.
La única interpretación de esta masacre es que Israel es un estado homicida totalmente inmune a las convenciones internacionales y sin respeto alguno por las vidas de civiles.
A la luz de las acciones realizadas por el Estado Judío los últimos y el apoyo mayoritario de Israel por los judíos del mundo, es evidente que nosotros estamos siendo testigos de un choque de civilizaciones. La humanidad está enfrentada a una tribu salvaje que muestra una ausencia total de empatía y sin embargo, por alguna razón peculiar, se cree a sí misma ser elegida.
Por el bien de la paz mundial, la humanidad tiene que usar los recursos que sea para desmantelar el Estado Judío y su grupo de presión(lobby).
Basta es Basta.

Gilad Atzmon

The Wandering Who? A Study Of Jewish Identity politics and Jewish Power in particular - available on Amazon.com  Amazon.co.uk
      
Posted: 03 Aug 2014 11:45 PM PDT

Medio siglo de invasiones de EE.UU.: ambiciones frente a pérdidas a largo plazo

Medio siglo de invasiones de EE.UU.: ambiciones frente a 

pérdidas a largo plazo

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/135908-invasiones-eeuu-ambiciones-llevar-perdidas



EE.UU. recurre regularmente al uso de la fuerza militar en el extranjero. Aunque a menudo se considera que las guerras favorecen la economía estadounidense, en realidad perjudican la situación económica y social en el país a largo plazo.
Las intervenciones militares de EE.UU. en diferentes países a lo largo del siglo XX no solo han dañado la estabilidad internacional, sino que también han tenido consecuencias destructivas para la economía estadounidense, según un informe de la agencia RIA Novosti.

Muchas invasiones estadounidenses fueron planeadas de antemano

La historia muestra que en muchos casos las intervenciones de EE.UU. eran 'anticipadas', es decir, correspondían a los objetivos globales del país y necesitaban solo un pretexto para desatarse.

EE.UU. siempre intenta lograr sus objetivos geopolíticos con sus guerras. En Vietnam en 1964 y Granada en 1983 quiso debilitar la influencia comunista. En Yugoslavia en 1999 intentó fortalecer su dominio en Europa y justificar la existencia de la OTAN. La guerra en Irak de 2003 fue una expansión agresiva de la democracia estadounidense a partir de las ideas del mandatario de ese momento, George W. Bush.

"Antes de invadir, EE.UU. forma la opinión pública favorable dentro del país y luego se procura la aprobación del Parlamento. Para eso necesita un pretexto", opina el director del Consejo de Asuntos Internacionales ruso, Andréi Kortunov.

Las mayores invasiones de EE.UU. no lograron nada para el país

"La participación en guerras en el extranjero y el aumento de los gastos militares tienen un efecto doble", afirma Kortunov. "Pueden estimular la industria con los contratos militares y los sentimientos patrióticos de la población. Pero si analizamos la historia, estos efectos son de corto plazo. A largo plazo aparece una desproporción económica, déficit del presupuesto, y crecen la deuda estatal y la inflación", explica el analista.

La derrota de EE.UU. en Vietnam llevó a una crisis política y acabó con las ambiciones del presidente Lyndon B. Johnson de eliminar la pobreza. Más recientemente, las operaciones en Afganistán e Irak dejaron la economía estadounidense en una fuerte crisis que solo ahora empieza a aliviarse.

Los últimos 20-30 años muestran que es difícil 'ganar' una guerra relativamente grande. Se puede conseguir una victoria militar, pero lograr los objetivos políticos es otra cosa. "Lo vemos en Irak. Tras la 'victoria' militar el país está destrozado", recuerda el director del centro científico Roosevelt de la Universidad Estatal de Moscú, Yuri Rógulev. Vietnam también resultó dañado enormemente y solo se restableció con la ayuda internacional, incluyendo el apoyo de la URSS.

Además, las guerras frecuentes generan sentimientos antiamericanos en el mundo y disminuyen la confianza en EE.UU. a nivel mundial.

En EE.UU. la ideología domina la razón

Sería lógico que las autoridades de EE.UU. contaran con los riesgos económicos, sociales y políticos cuando planifiquen sus guerras. "Pero no hay que sobrevalorar el racionalismo del Gobierno estadounidense. A veces estas decisiones no se basan en datos fidedignos", afirma Andréi Kortunov.

Por el momento "EE.UU. es la mayor economía y el mayor mercado del mundo con enormes capacidades", coinciden los expertos. Además, goza de la capacidad de imprimir dólares y cobrar todos los gastos que quieran.

"Pero utilizan estas capacidades de manera ineficaz, las despilfarran. Además, existe un importante factor ideológico", advierte Rógulev. Los políticos de EE.UU. se ven presionados por la necesidad de reanudar el 'liderazgo' estadounidense en el mundo. Por eso suelen mezclarse en los conflictos regionales.

"El horizonte de planificación de los líderes políticos de EE.UU. es muy estrecho. Para ser reelegido o promover su partido, para un presidente estadounidense es más importante demostrar fuerza y determinación a corto plazo", concluye Kortunov.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/135908-invasiones-eeuu-ambiciones-llevar-perdidas

Sobre el destino marcado de Israel

Sobre el destino marcado de Israel
Posted: 29 Jul 2014 06:01 PM PDT
By Gilad Atzmon





La derrota colosal de las fuerzas armadas de Israel en Gaza esta semana deja a Israel y a los israelíes frente a tres únicas opciones políticas y personales.

1.     Expulsión en masa - limpieza étnica de la población palestina entera de los territorios controlados por Israel. Esa acción puede sonar como irracional o aun fantasmagórica, pero es en realidad coherente con la ideología sionista y tiene muchos partidarios dentro de Israel y dentro del gabinete actual de israelí. Más aún, la opresión y la brutalidad están imbricadas en la cultura política judía y aun en la cultura de la izquierda judía*. Claramente, Israel posee la capacidad militar y el poder de fuego para llevar a caba dicho plan para Nakba II.

2.     Éxodo - emigración en masa de israelíes que, en forma bastante razonable, prefieren correr para salvar sus vidas. Exodus – mass emigration of Israelis who, quite reasonably, prefer to run for their lives. This option is obviously embedded within the exilic Jewish culture and completely consistent with Jewish diaspora identity. Emigration is available to most Israelis at the moment. However, it is likely that as violence in the region continues to escalate and Israel finds itself complicit in more and more war crimes and human rights abuse, Israelis may find out that their freedom to travel around the world is gradually restricted.


3.     Ganar tiempo - La opción favorita de Israel. Y ciertamente la política preferida de Benjamin Netanyahu.

Mientras que tanto la primera como la segunda opciones son compatibles con la ideología judía, su herencia y su cultura, es la tercera opción la que ha sido elegida por el gobierno de Israel por décadas. Ella implica devastación constante de Gaza por medio de masacres de escala mediana en la esperanza de que los palestinos irán al fin a rendirse y a aceptar la dominación del Estado Judío.
Justamente hace un mes parecía que solamente la intervención divina podría salvar a los palestinos. Sin embargo, como están las cosas en este momento, hasta Dios podría hallar difícil rescatar a su "pueblo favorito2.
Israel se ha hundido en una parálisis política, militar e ideológica fatal. Es destino del Estado Judío ha sido revelado. No tiene futuro en la región..

La clave para comprender la parálisis de Israel no es complicada. En tanto que los israelíes favorezcan el despliegue de su devastador poder militar y de su poder de fuego, a los israelíes no les gusta ser sorprendidos con sangre en las manos. Tanto como les gusta matar, odian ser los asesinos. Este dilema ha madurado en un círculo vicioso ideológico, estratégico y espiritual. Coloca al Estado Judío en un escenario imposible que hace el hecho de vivir en la tierra de otros inimaginable.
Notablemente ausente de las opciones viables es la paz. La reconciliación no es más un concepto viable. La noción de paz como la concebimos en el occidente(armonía y reconciliación) no existe en el hebreo moderno.  La palabra ‘shalom’ que es comúnmente traducida como p"paz" es comprendida como los israelíes como "seguridad para los judíos". Israel  ha tenido harto tiempo para alcanzar armonía y reconciliación con los palestinos. Pero eso no ha sucedido y por una razón. Israell es el Estado Judío, él es etnocéntrico en su núcleo, es ciego para la noción de derechos universales y totalmente rechazante de los palestinos y sus derechos.
Podría ser crucial en este punto añadir que la etapa final del Estado Judío y el entusiasmo genocida en el que él se manifiesta a sí mismo, arrojan una luz devastadora sobre la cultura judía y los aspectos peligrosos que están ligdos con la identidad de la política  judía y del colectivismo nacional judío..

The Wandering Who? U n estudio de la política de identidad judía y el poder judío en particular - accesible en Amazon.com  Amazon.co.uk
* Fueron los ejecutores voluntarios de Stalin los que aniquilaron a millones de ucranianos en el ombre de la colectivización en los 1930 (Holodomor). Fue la Brigada Internacional hablante en Yiddish que masacró a católicos y quemó sus iglesias en España (1936), nuevamente en el nombre de la ‘revolución.’ Fue la Izquierda Sionista que expulsó a los palestinos en 1948. Asesinato en masa en el nombre de un gran ideal, ya sea intervencionismo moral, derechos de los homosexuales, o hasta del sufrimiento judío, que es coherente con la cultura política judía y su actitud.


Gilad Atzmon
Músico y filósofo de origen judío  que renunció a su ciudadanía israelí

Traducción de Ricardo Ferré

Encuesta confirma que a los israelíes les gusta matar

Encuesta confirma que a los israelíes les gusta matar
Posted: 28 Jul 2014 03:55 PM PDT




Noventa y uno por ciento (91%) de los judíos israelíes apoyan la campaña de Israel contra el pueblo de Gaza, de acuerdo con una encuesta publicada este lunes pasado - y sólo 4,2 % creen que la operación es un "error".
La encuesta también reveló que el 85 % de los que contestaron apoyaría un acuerdo de alto al fuego si Israel eliminara todo cohete de Hamás y destruyera la red de túneles de terror completa antes del acuerdo. 
Setenta y siete por ciento (77%) de los judíos israelíes manifestaron su "apoyo muy fuertemente" a los ataques aéreos de la Operación Margen Protector sobre Gaza; 17 % apoyan los ataques aéreos y 4,5 % tenían un "apoyo débil" a estos ataques aéreos.  Sólo  1.5% de los que contestaron se oponían a los ataques aéreos sobre Gaza.
En forma similar, 50% "apoyan fuertemente" la ofensiva terrestre de las fuerzas armadas de Israel en Gaza; 28% "apoyan" la campaña terrestre y  14% have "apoyo débil" por dicha campaña. Por contraste, sólo 9% de los que contestaron se opone a enviar tropas de tierra hacia dentro de Gaza.


Gilad Atzmon
Músico y filósofo de origen judío  que renunció a su ciudadanía israelí


Traducción de Ricardo Ferré