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Guido Manini Ríos violó la ley para encubrir a José Nino Gavazzo


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Guido Manini Ríos violó la ley para encubrir
a José Nino Gavazzo
La omisión de Guido Manini Ríos de denunciar ante la justicia la confesión voluntaria que brindara José Nino Gavazzo ante el Tribunal de Honor, acerca de la desaparición de Roberto Gomensoro en 1973, hubiera permitido que continuara como inocente de dicho crimen. La causa judicial que lo involucraba había sido archivada. José Nino Gavazzo había sido exculpado en ella por falta de pruebas, ya que negó su participación en el hecho y se negó a  brindar testimonio en los estrados judiciales.
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Manini Ríos ocultó información clave y encubrió  un crimen horrendo (Foto: Leonardo Carreño) 

La difusión pública que sobre el funcionamiento del Tribunal de Honor realizó el periodista Leonardo Haberkorn posibilitó que el Fiscal Especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Dr. Ricardo Perciballe, solicitara y lograra la reapertura de la causa de Roberto Gomensoro Josman.
Roberto Gomensoro: el primer desaparecido por las FFAA
Roberto Gomensoro es un caso emblemático del terrorismo estatal. Fue detenido por las Fuerzas Armadas en marzo de 1973, antes de la disolución de las Cámaras, conducido al Batallón de Artillería N°1, asesinado, presumiblemente durante los crueles interrogatorios a que fue sometido y su cuerpo fue desaparecido. Sus restos fueron identificados luego de varias décadas.
Manini debió denunciar por escrito
Todos los funcionarios del Estado en el ejercicio de sus funciones tienen la obligación de denunciar ante la justicia  los hechos con apariencia delictiva acerca de los cuales toman conocimiento.
El general Guido Manini Ríos, como Comandante en Jefe del Ejército, debió informar por escrito a la justicia penal que José Nino Gavazzo había declarado, voluntariamente,  ante un tribunal de honor, haber hecho desaparecer el cuerpo de Roberto Gomensoro Josman arrojándolo a las aguas del Río Negro.
Asimismo debió haber informado, de manera formal, como corresponde en la función pública, que en el mismo tribunal el ahora coronel en situación de reforma Jorge “Pajarito” Silveira declaró que  Gavazzo fue el responsable del asesinato de otra persona que estaba detenida en el cuartel de Artillería N° 1 y que permanece desaparecida hasta el día de hoy.
La omisión flagrante y comprobada de Guido Manini Ríos de cumplir con su obligación de informar a la justicia acerca de un hecho con clara apariencia delictiva es un delito penado por las leyes vigentes. También fue un acto solapado de ocultamiento y encubrimiento de su parte de la responsabilidad de José Nino Gavazzo para garantizar su impunidad.
Tres generales lo denunciaron
Siguiendo el ritual delictivo de los terroristas estatales desde el retorno a la institucionalidad democrática, Guido Manini Ríos niega su responsabilidad en los hechos. Acusa al poder judicial de perseguirlo siguiendo directivas del poder político. Se presenta ante la opinión pública y los medios de comunicación victimizándose. Como todos los involucrados en los crímenes de Lesa Humanidad recurre a todas las artimañas legales habidas y por haber para enlentecer y evadir la justicia.
Al presentar testimonio ante la justicia, indagados por su participación en el tribunal de honor que juzgó la conducta de José Nino Gavazzo y de Jorge “Pajarito” Silveira, los generales Alfredo Erramún, Gustavo Fajardo y José González,  denunciaron a Manini Ríos. Declararon que ellos lo alertaron  en dos oportunidades acerca del tenor de las declaraciones a las cuales accedieron.
El comandante en jefe, así consta en el expediente administrativo, desechó lo asesorado por sus generales. Consciente de las implicancias jurídicas y políticas que la presentación de la denuncia podía tener, optó por no realizarla y encubrir a los involucrados: José Nino Gavazzo y Jorge “Pajarito” Silveira.
Cesado en el cargo por hacer política
Guido Manini Ríos violentó las disposiciones constitucionales que le impedían hacer política como militar. Fue cesado por el Poder Ejecutivo, en marzo del año pasado, por realizar comentarios políticos sobre la actuación del Poder Judicial al presentar su informe sobre la actuación de los tribunales de honor. Aunque omitió explicitar lo testimoniado por Nino Gavazzo y Jorge “Pajarito” Silveira, al presentar el informe, cuestionó la labor del Poder Judicial y defendió a todos los condenados por él durante el período del terrorismo de Estado. Semanas después, un Tribunal en Roma, los condenó, a todos, sin excepción,  a cadena perpetua.
Los delincuentes deben ser juzgados y condenados
Guido Manini Ríos ha despreciado públicamente a quienes reclaman justicia por las graves violaciones a los derechos humanos. Las víctimas de atropellos, abusos sexuales, torturas, secuestros, asesinatos y desapariciones, tienen derecho a reclamar que quienes cometieron dichos crímenes sean juzgados y condenados.
Los derechos no caducan. Aunque hayan  transcurrido más de 40 años. Los familiares de los detenidos desaparecidos tienen derecho a reclamar no solamente los restos de sus seres queridos sino también a conocer la verdad, solo alcanzable, como lo demuestra la experiencia internacional, a través de la justicia. Conocer la verdad implica saber a cabalidad el qué, el cuándo, el dónde, el quién, el porqué de lo ocurrido con cada uno de los detenidos desaparecidos.
La atrevida soberbia que confiere la impunidad
Hasta el momento en Uruguay, solamente un pequeño grupo de criminales estatales ha sido juzgado y condenado. La justicia uruguaya, el poder del Estado con las mayores potestades para investigar y esclarecer los hechos delictivos, no se ha caracterizado por su ejecutividad ni compromiso, salvo excepciones remarcables.
El terrorismo de Estado fue un proyecto de país. La complicidad de una parte del sistema político, de los grandes medios de comunicación, de los  grupos económicos poderosos asociados a la dictadura y la actuación amedrentadora de grupos paramilitares como el “Comando Barneix”, continúan siendo un fuerte escollo para que el Poder Judicial cumpla a cabalidad con sus obligaciones.
Manini Ríos ha cuestionado reiteradamente a las víctimas. Ha definido como errores  los crímenes más horrendos. Ha ocultado información y encubrió a Gavazzo y a Jorge “Pajarito” Silveira. En democracia, somos todos iguales ante la ley: debe haber justicia. Los delincuentes deben ser juzgados y condenados. El Senado debe votar su desafuero  como corresponde ya que sobran evidencias en su contra.
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Opinando N° 1 – Año 9 – Miércoles 29 de enero de 2020

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA SILENCIO!!!

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
SILENCIO!!!

por Hugo Bruschi en el Año de la Organización.
NO!, este no es el tango de Gardel con aquella" viejecita de canas muy blancas, que por 5 héroes la premió la Patria". NO!,
este es otro tango. Este es un tango perverso donde las viejitas no tienen respuesta de la Patria, en donde las viejitas ya no podrán llorar en voz alta, porque pueden irritar no se sabe a quien, así como tampoco sabemos quien determina el ruido o el silencio en el dolor ajeno. 


Tango sin música sólo escrito desde los buenos modales, a la hora de reclamar un lugar donde llevar una flor. Tango sin medallas y sin memoria, que sólo será activada cuando de buscar votos se trata, haciéndole creer a la gente que no conoce la historia, que "somos continuadores de sus sueños". Qué saben estos malandrines de los sueños de nuestros mártires? Que saben estos impostores, que proyecto de Sociedad llevaban en su sangre aquellos luchadores sociales? Por si no lo saben, les diremos que la corrupción, el enriquecimiento personal y los privilegios que les permiten los dueños del poder, para que hagan bien los mandados, no estaban en la nómina. Por lo tanto no enloden la memoria de aquellos combatientes tratando de equipararse. Sigan jugando a las Comisiones elásticas para estirar aún más la impunidad, al tiempo que nos quieren hacer creer que "estamos avanzando". Para atrás, diría yo..........
Por todo ello debiéramos preguntarnos a quien molestan los gritos, quien propone marchas políticamente correctas y hasta con silenciador. Serán los que observan como viene la mano en alguna esquina, para luego incorporarse algunas cuadras? Los que curiosamente siempre aparecen en las fotos....... Compañeros, aquí se engaña el que quiere ser engañado. Llevamos más de 30 años de impunidad, por eso no les creo. Llevamos más de 30 años en silencio y nos han respondido del mismo modo. Con SILENCIO. Tal vez nada lograremos a los gritos, pero por lo menos no nos habrán neutralizado a tal extremo, que terminamos aceptando lo que nos ofrecen, que nos terminamos identificando con ellos, que ya hay gente sentada en 2 sillas. Qué elijan una sola, tal cual el sembrador elije su estrella.


Si en SILENCIO o a los GRITOS, sólo el pueblo tiene el derecho de reclamar justicia, los desaparecidos y los muertos ya han trascendido el ámbito de círculos de interés para instalarse en el corazón y en la memoria. QUE NADIE SE ADJUDIQUE LA PROPIEDAD DE LA PROTESTA, porque como decía el gran Cholo Nieto: NO HAN MUERTO CONTRA LOS NUESTROS NADA PUEDEN LOS DISPAROS, EN EL CORAZÓN DEL PUEBLO ELLOS VIVIRÁN 1000 AÑOS.







Condenan a 38 militares en Argentina tras un juicio histórico

Condenan a 38 militares en Argentina tras un juicio histórico


The New York Times


Un juicio histórico relacionado con los derechos humanos terminó el jueves con la condena de 38 exoficiales del ejército por su participación en el secuestro, la tortura y el asesinato de varios cientos de víctimas durante la dictadura militar en las décadas de los 70 y 80.

28 de los acusados, entre los que había un general, fueron condenados a cadena perpetua y otros 10 recibieron sentencias de entre dos años y medio y 21 años. Cinco acusados fueron absueltos.
Miles de personas reunidas afuera del tribunal en Córdoba, la segunda ciudad más poblada de Argentina, celebraron el veredicto sosteniendo imágenes de las víctimas en sepia.
En el juicio se examinaron en conjunto las atrocidades cometidas en unos 20 casos de centros de detención y tortura en Córdoba. El más conocido de ellos es el de La Perla. Agrupar los casos fue un avance importante para la fiscalía y las organizaciones de derechos humanos que trabajan para que se haga justicia con los crímenes de la dictadura que se extendió de 1976 a 1983.
En países vecinos no ha sido posible llevar ante la justicia los crímenes de las dictaduras sudamericanas. Pero en Argentina, a lo largo de la última década, los progresos han sido emblemáticos, con un gran número de juicios en los que ya se ha condenado a más de 600 personas. El país ha sido capaz de llevar los procesos más allá de sus fronteras este año.
El veredicto del jueves era algo esperado porque el juicio fue uno de los más completos que se hayan celebrado. Implicaba 716 víctimas y testimonios de cientos de testigos. Duró casi cuatro años.
También fue un hito, según los fiscales, porque era la primera vez que también se juzgaron en Córdoba a escuadrones de la muerte por crímenes cometidos antes del golpe de estado que terminó con una junta militar en el poder en 1976. En otros lugares del país ya se habían juzgado crímenes cometidos antes de 1976.
Las organizaciones de derechos humanos han intentado que la justicia acelere los procesos, pero varios de los acusados han muerto durante el juicio. Uno de ellos se suicidó.
Uno de los casos juzgados fue el de Sonia Torres, de 86 años. Su nieto fue apropiado por los militares que secuestraron a su hija, que estaba embarazada y dio a luz en cautiverio. Después del juicio Torres dijo a los medios: “Acaba de pasar la mitad de lo que me propuse, ahora tengo que encontrar a mi nieto”.
Se calcula que el número de niños nacidos en cautiverio o secuestrados junto a sus padres que fueron criados por familias cercanas al ejército llega a 500. Una organización de derechos humanos, las Abuelas de Plaza de Mayo, ha ayudado a 120 de esos niños, ya adultos, a descubrir su verdadera identidad y los ha reunido con sus familias biológicas.
El exgeneral Luciano Benjamín Menéndez, de 89 años, quien ya cumple sentencias de cadena perpetua por violaciones de derechos humanos durante la dictadura, fue condenado por el caso de Torres y un muchos más. Otros acusados de alto perfil, como el excomandante paramilitar Héctor Pedro Vergez, de 73 años, o el teniente Ernesto Guillermo Barreiro, de 68, recibieron cadenas perpetuas.
Otro megajuicio como el que terminó el jueves en Córdoba está celebrándose en Buenos Aires con un número similar de víctimas y acusados.
Las organizaciones de derechos humanos calculan que 30.000 personas vinculadas con grupos e ideologías de izquierda fueron asesinados o desaparecidos —secuestrados y asesinados sin que su paradero haya sido revelado— durante la dictadura. Otros dicen que el número es menor.
Debido a algunos comentarios recientes por parte de altos funcionarios argentinos, muchos en Argentina creen que el nuevo gobierno del presidente Mauricio Macri no apoyará las causas judiciales contra los crímenes de la dictadura. Macri lo ha desmentido.





















La tragedia de Once

La tragedia de Once
Familiares y Amigos de Victimas y Heridos de la Tragedia de Once 22/2

22 de agosto 2016

COMUNICADO LEÍDO POR LOS FAMILIARES A LOS 4 AÑOS Y MEDIO DE LA TRAGEDIA

Volvemos a este lugar, a 4 años y medio del día de la masacre previsible del 22 de febrero de 2012. Seis meses después de nuestro último encuentro estamos acá para reafirmar el camino de lucha contra la impunidad, y de búsqueda de justicia. Regresamos para recordar lo conseguido, pero también para que esta unión de los familiares siga cimentando la nueva etapa que comenzó en diciembre pasado.
Las sentencias condenando a los responsables han seguido el camino que los Códigos prevén. Las apelaciones contra algunos sobreseimientos, en algunos casos, y pidiendo mayores condenas en otros, ya han sido elevadas a para el análisis en los distintos estamentos judiciales. Pero los meses que han pasado de febrero a hoy nos llevan a hacer una serie de reflexiones que queremos compartir con ustedes. El contexto no es el mismo por muchas cuestiones. A nadie se le escapa que en los últimos seis meses, la endémica corrupción del gobierno kirchnerista ha mostrado muchas de sus caras.
En 2012 había mostrado la más cruda de todas ellas, que es la muerte, representada en cada una de nuestras historias personales. Pero en estos meses ha mostrado otras facetas, distintos modos, pero siempre bajo una matriz delictual que está siendo debidamente investigada. Cuentas bancarias que indignan, cajas de seguridad con contenidos inexplicables, bolsos que nos dejan atónitos. Son insultos a la sociedad argentina y a la ética pública. Ellos se multiplican, y los apellidos se repiten.

En el medio, asqueados de tantos hechos oscuros enquistados en el poder político, estamos los ciudadanos. Observamos como la Justicia avanza, tratando de echar luz sobre un pasado reciente que no puede ni debe quedar sin encontrar las respuestas que la sociedad merece, se haya estado de acuerdo o no con quines decidieron los destinos de este país hasta diciembre. Entre los nuevos expedientes que se van acumulando contra los ex jerarcas del Poder Ejecutivo pasado, resaltan los que llevan dos apellidos que nos han destruído la vida, y para los cuales no hubo, no hay, ni habrá olvido, perdón, ni reconciliación. Kirchner y De Vido.
Desde 2012 hemos hecho público un reclamo imprescindible, y necesario. Gran parte de la sociedad nos acompaño, y decir que nuestra lucha marcó un camino es hacer honor a una verdad irrefutable. No fue fácil enfrentar a un gobierno que poco tiempo antes de la tragedia había ganado las elecciones con una cantidad de votos prácticamente inédita en la historia argentina. Y esos apellidos que hoy llenan expedientes fueron señalados desde el primer momento por este colectivo que nunca le tuvo miedo a nada. Aún cuando parecían intocables,
los micrófonos reprodujeron lo que nunca nos dio miedo decir: que desde el poder se había sostenido, amparado y cubierto a los responsables políticos y empresariales del desastre.

Nos repusimos a todos los golpes, a las dudas lógicas hacia la Justicia, y al descreimiento social.
Miramos de frente y sin miedo a quienes nos acusaban de golpistas y desestabilizadores, hasta que los hicimos bajar la mirada. Hoy es mucho más fácil decir a viva voz los apellidos que ensuciaron la gestión pública. Pero en aquel momento, no lo era. Y sin embargo, alzamos la voz. Lo hicimos en ese momento, cuando convertimos el dolor en valentía y mutamos el abandono del Estado en el coraje que nos daba nuestro objetivo, con el acompañamiento social como sostén irremplazable. Y también lo hacemos ahora, cuando el diputado Julio De Vido uno de los mas oscuros ministros desde el regreso de la democracia esta a punto de enfrentar el juicio oral y público por la muerte de 52 inocentes. Esto tampoco fue magia, sino producto del enorme trabajo que realizaron los abogados que nos representaron en el recinto. A la vez que lograron un fallo histórico y fundacional para una nueva Argentina, consiguieron que se acumulara la suficiente cantidad de prueba para que el proceso contra el ex ministro avanzara. Los testimonios dados por propios y ajenos permitieron que la investigación acelerara sus pasos, y que una vez señalado por el Tribunal Oral Federal número 2, la instrucción a cargo del juez Bonadío procesara al ex funcionario.
Hoy Julio De Vido se encamina inexorablemente a un juicio oral y público en el que no dudamos, será condenado por las 52 vidas perdidas.
Junto a él, seguramente esté sentado Gustavo Simionoff, el ex encargado de la renegociación de los contratos que el Estado tenía con uno de los más funestos conglomerados económicos de los que se tenga memoria, el grupo Cirigliano.
De Vido, Simionoff, Schiavi, el hoy detenido Jaime, hicieron de la obra pública el medio para llenarse los bolsillos a cualquier costo. Para ello, también tuvieron la complicidad necesaria de toda la estructura gerencial armada por los Cirigliano para robarle al Estado. Por eso, vimos con estupor e indignación que el Ministerio de Transporte a cargo de Guillermo Dietrich hubiese nombrado como funcionario suyo a Victor Heinecke, quién como ex directivo de TBA, tenía la función de la Evalucación de Proyectos. Un nombramiento que ofendió a este grupo, y que fue denunciado públicamente, aún cuando ese hecho no haya tenido la repercusión que se merecía. Una vez más, nos pusimos a la cabeza de un reclamo que tuvo como objetivo mantener limpio de nombres sucios a la estructura del Estado. Producto de esa denuncia hoy Heinecke fue desplazado de su lugar.

Y la actitud que tomamos reafirma una vez más que no somos ni oficialistas ni opositores, que somos un conjunto que defiende sus valores, porque atrás nuestro siempre está la verdad.
Valoramos la decisión que se tomo con Heinecke desde el Ministerio, aun cuando jamás vayamos a entender como fue que llegó a un puesto de relevancia en este Gobierno. Pero haber escuchado la denuncia de este grupo sostiene lo señalado desde la autoridades de Transporte respecto del dialogo necesario de los distintos sectores para mejorar el área.
Así como reconocemos lo sucedido, volvemos a pedir al Ministro Dietrich que escuche a los trabajadores ferroviarios. Que la mesa de negociaciones nunca se cierre, que se respeten sus derechos, y que se oigan sus reclamos y denuncias.
Nunca olvidaremos que fueron ellos, señor Ministro los que alertaron sobre lo que sucedería antes de la masacre. Y no fueron escuchados. Los errores del pasado no deben repetirse, y la egolatría k, esa que los hizo creerse dueños y señores de la verdad fue la que nos llevó al desastre. Por eso, volvemos a abogar por un dialogo sincero y sin resquemores entre trabajadores, y el Estado. Que no existan las persecuciones, ni los preconceptos, ni las sanciones sin sustento o que no estén basadas en pruebas concretas.

Que no haya cuestiones ideológicas de por medio cuando se trate de cuidar al usuario.
Por otro lado, pedimos a quienes desempeñan las tareas operativas diarias en el manejo de los trenes que nunca dejen de capacitarse y que afronten su tarea con la responsabilidad que significa trasladar cientos de miles de vidas todos los días. También, que las peticiones a las autoridades, amparadas en la Constitución, no impliquen afectar el traslado diario de quienes usan al tren como medio de locomoción. No se trata de estar de acuerdo siempre, y en todo. Se trata de encontrar soluciones, para que el transporte ferroviario mejore día a día.
Los incidentes en las vías se siguen repitiendo y prenden luces de alarma en todos nosotros. Cada vez que los medios de comunicación replican las noticias sobre accidentes en la línea Sarmiento, nos vuelve a la memoria el peor de los pasados, y toma nuestro presente por asalto. Ningún accidente es menor, no importa si hay heridos o no, porque son avisos de que las cosas no están bien.
Sea por errores humanos, o por fallas en la estructura, todo debe ser investigado a fondo. Las alertas deben ser escuchadas y las responsabilidades del caso deben ser asumidas.
El futuro se construye entre todos los participantes, por eso hacemos este llamamiento al diálogo una vez más.

No queremos volver a llorar lágrimas innecesarias. Y eso depende de todos. Pero centralmente de quienes tienen como obligación garantizar una estructura segura desde el Estado y de aquellos que diariamente se deben a una tarea que está dentro de las mas importantes de las sociedad, como es la de los encargados del transporte de pasajeros.
Hace unos días se anunció el impulso a las obras de soterramiento en toda la línea Sarmiento. Aquello anunciado hasta el hartazgo por un gobierno que hizo de la mentira y la administración fraudulenta una manera de hacer política en el transporte, hoy parece tomar impulso con el nuevo Gobierno. Deseamos que de una buena vez la obra pública sea eso. Obra, que se haga, que sea una realidad concreta. Y pública, para todos los que usamos el tren, para el ciudadano común. Que se realice con toda transparencia y que no sea un medio para el enriquecimiento ilícito de los funcionarios corruptos y de sus amigos empresarios igualmente corruptos. Estaremos atentos a que los plazos anunciados se cumplan, y que en la concreción de la obra no haya otra cosa que cuentas claras y eficiencia. Estamos dando un voto de confianza a las autoridades, pero así como sucedió con Heinecke, no nos va a temblar la voz para denunciar cualquier tipo de irregularidades que se presenten y que estén debidamente probadas.

Queremos creer que desde los despachos se escucha a los trabajadores y a los usuarios, y que se atiende a las necesidades reales. Que se cumple lo prometido, que en el medio no hay retornos de dinero y que la función pública no es la vía para las promesas vacías y los bolsillos llenos.
De eso ya vimos y vivimos demasiado, y nos sigue estrujando el corazón acordarnos de quienes no tenemos más fisicamente, victimas de aquellos a los que no les importó la vida ajena. De todos estos el condenado Jaime es el único que hoy está entre rejas. Demasiado daño ya causó, y esperemos que una a una, las condenas sobre las múltiples causas que lo esperan se vayan juntando. Que las rejas sean lo que lo separa de una sociedad que lo tuvo manejando partes de sus destinos. Pero sabemos que Jaime no actuó solo, o de manera oculta. Hubo quienes lo sostuvieron políticamente para que llevase a cabo los aberrantes delitos que hoy lo tienen preso.
Pero todos sabemos y esperamos que Jaime, y tantos otros se merecen que las condenas dictadas en su contra queden firmes. Como dijimos al comienzo de esta lectura, los pasos procesales se van dando. Y aún cuando las causas en contra de casi toda la primera línea del gobierno kirchnerista se multipliquen todos los días, hay una que esta por delante de todas.
Porque es cierto que haber vaciado las arcas del Estado en beneficio propio merece una condena muy dura. Pero ¿que son millones y millones de pesos al lado de una vida? ¿Hay alguien que pueda comparar un bolso con millones de dólares con un solo minuto de cualquiera de las vidas cegadas en 2012?
Es necesario que los delitos económicos reciban condenas ejemplificadotes. Las vidas perdidas merecen una respuesta rápida que confirme condenas históricas.
Por eso, volvemos a sostener la importancia de nuestra lucha, cuando para enfrentarse un poder casi omnipotente desde el llano era para valientes, o para desesperados. Y fuimos las dos cosas, y esa lucha inclaudicable logró lo que casi nadie había logrado.
Que Julio De Vido se encamine a tener que rendir cuentas ante un Tribunal es un logro no solo para nosotros, sino para un país que espera de sus instituciones nada más que respuestas. Que se investigue su participación es central, porque sus funcionarios subalternos condenados lo señalaron como responsable. Y, más allá de nuestras convicciones, será imprescindible que los roles queden perfectamente esclarecidos. Solo así los ciudadanos podremos volver a creer en que la Señora de los Tribunales no se baja la venda para ver a quién tiene enfrente.
Paralelo a esto estamos pendientes de la ratificación de las sentencias de diciembre de 2015.
Ahora le toca a la Cámara de Casación Penal enunciar su decisión. Atentos, y esperanzados esperamos que los tiempos se aceleren. No renegamos de lo dicho desde el primer día, a la Justicia se la acompaña y se la espera. Pero también se le reclama.
En la lucha van a encontrarnos siempre. Aquí o en cualquier lugar, siempre pudiendo mirar a los ojos a quién se nos cruce, para decirles que acá estamos y estaremos, reclamando justicia hasta que la confirmación de las condenas ya dictadas, y las que, confiamos, están por venir, le den sentido a esta lucha. Y ya es hora.
Hemos llegado una vez mas para rendir homenaje a estos corazones que nos acompañan, latiendo en cada uno de nosotros. Por eso, ante ellos, y por ellos, volveremos a gritar todas las veces que haga falta.

JUSTICIA PARA LOS MUERTOS Y HERIDOS DE ONCE

https://www.facebook.com/TRAGEDIAONCE/posts/1112376045506393













Chile: No a la Impunidad


Chile: No a la Impunidad




Por Eduardo Contreras
La noticia del procesamiento y detención de Luis Emilio Cheyre, ex comandante en jefe del ejército chileno por los crímenes de la llamada “Caravana de la Muerte” de 1973, episodio de la ciudad de La Serena, Chile,  no sólo ha dado la vuelta al mundo sino que ha conmovido fuertemente el escenario político nacional y puesto a la orden del día el gran tema de las relaciones cívico militares, el papel de las fuerzas armadas, su vinculación con el poder económico y su triste historial represivo. En particular por su protagonismo en el golpe de Estado de 1973 contra el presidente Salvador Allende y el genocidio perpetrado contra los sectores populares durante todos los años de la tiranía
Valiente decisión del juez Mario Carroza que no aceptó presiones.
El procesamiento y arresto de Cheyre ocurre sólo horas después del procesamiento de otro oficial, Reinel Rodope Bocaz Rocha, esta vez por el crimen en octubre del 73 del militante del MIR Oscar Jesús Delgado Marín. Sucede el pequeño “detalle” que el homicida era hasta esta semana el Edecan militar de la Cámara de Diputados de Chile, entidad que bien pudo haber averiguado los antecedentes del sujeto y haberse evitado esta vergüenza.

Pocos días antes  tuvieron lugar revelaciones de prensa, radio y  televisión acerca del proceso civil sobre el asesinato de Victor Jara que se sigue ante los tribunales de Orlando, EEUU, y que muestra toda la degradación moral y la cobardía de los canallas que ejercieron como agentes del Estado dictatorial que encabezó Pinochet. El oficial de ejército Pedro Barrientos, asesino del gran creador cultural y artístico que fue Victor Jara, no sólo negaba su crimen sino que en el colmo de la desvergüenza dijo no saber quién era su víctima ni conocer el entonces llamado Estadio Chile en donde perpetró el brutal homicidio. Fue civilmente condenado lo que abre la posibilidad de su extradición a Chile. Este es el tipo de personas que administró el poder de los que en el 73 se opusieron al establecimiento de un Chile libre, soberano y justo.

Agreguemos a la larga lista sólo de lo más reciente, diversos escándalos como el “Milico gate” o el proceso al general Fuente – Alba, ambos de por sí esclarecedores de la corrupción de esa instituto armado. Además de las  denuncias recientes formuladas por un oficial de ejército, hijo y nieto de oficiales de las FFAA, que da cuenta de manejos abusivos, corrupción, privilegios ilegales, malversaciones. Y lo trágico es que tales serias denuncias, avaladas con el testimonio de varios otros uniformados, culminan paradojalmente con una acción penal del mando del ejército en contra del oficial que formuló la denuncia y una decisión de la “justicia” militar que pudiera significarle años de prisión. Como ha sucedido tantas veces, otra vez la historia  “del ladrón detrás del juez”.

En este mismo escenario se inscribe el silencio cómplice de los mandos castrenses tanto respecto de los lugares en que fueron ocultados los restos de los detenidos desaparecidos como respecto de los nombres de los nombres de los pilotos que bombardearon La Moneda el día del alzamiento contra el gobierno constitucional chileno.
Son los mismos institutos privilegiados con la entrega sin control de su gastos del 10% proveniente de las ventas brutas del Cobre chileno. No hay recursos para la Educación Gratuita de los jóvenes chilenos, pero hay fondos sin límite para las instituciones armadas sin que se conozca su destino. ¿Hasta cuándo aceptar esta situación?
Son los mismos institutos privilegiados con jubilaciones millonarias tras menos años de trabajo que el ciudadano o ciudadana comunes.

Pero he aquí que un  grupo de parlamentarios promueve por las mismas semanas un nefasto proyecto de ley en favor de los violadores de derechos humanos en Chile, triste expresión de reverencia ante los que alguna vez Andrés Allamand llamó “ los poderes fácticos ” ; es decir el gran empresariado, los dueños de los medios de comunicación monopólicos y los institutos armados, todos ellos los que fueron precisamente  y bajo la batuta de la CIA, los autores del golpe de Estado de 1973.
Ahora hablan de “ principios humanitarios ” para dejar en libertad por ley a los criminales mayores de cierta edad y cuya salud esté resentida. En el fondo lo que buscan los inspiradores de la iniciativa es recuperar la impunidad total que los golpistas perdieron gracias a la heroica lucha de los familiares de las víctimas que por más de 40 años se han movilizado exigiendo – y logrando parcialmente –  verdad y justicia.
Lo hacen justo ahora que hay más de Mil 300 procesos judiciales en curso, decenas de culpables procesados y condenados y que se desempeña activamente un grupo de jueces de dedicación exclusiva, todo lo que ubica al país en un digno y destacado lugar en el ámbito internacional en materia de castigo a los delitos de lesa humanidad.

Algunos de los impulsores de la deleznable iniciativa han llegado a insinuar la posibilidad de una “reconciliación “ en Chile como si fuera posible que, por ejemplo,  una madre o un padre se reconcilie con los que tras violar a su hija o a su hijo para luego matarles a golpes o vaciando su vientre con un corvo y finalmente, arrojar sus restos al mar, se mantengan  hasta hoy guardando el silencio más cobarde que registre nuestra historia.
Sobran ejemplos de los fallidos intentos de bajar el perfil a lo que fue el horror de los años de dictadura. El caso de la “ mesa de diálogo ”, por señalar uno de ellos, que terminó en un monólogo y además falso pues el listado con informaciones del destino de algunos pocos detenidos desaparecidos que entregó el mando militar de la época a poco andar se  demostró que era falso.
En efecto, ya que aparecieron restos de algunos de esas víctimas en lugares muy distintos de los que indicaron los responsables. No está demás recordar que el jefe del ejército a esas fechas es hoy el procesado Cheyre.
¿Qué hay detrás de esta nueva iniciativa en favor de los genocidas? ¿Porqué tanto silencio de muchos actores y organizaciones sociales que debieran alzar su voz para condenar este nuevo intento de impunidad?
¿Porqué  no se esgrime con más fuerza el conjunto de normas jurídicas del Derecho Internacional que marcan una clara diferencia entre lo que son los delitos comunes y lo que son los crímenes contra la humanidad como son estos de los que hablamos?
El asunto es de la máxima gravedad pues no se limita a la impunidad. En efecto, propuestas como estas provenientes de lobos con piel de oveja bajo la apariencia de “gestos generosos de compasión y humanidad” desvirtúan por  completo los “nunca más” que hemos debido escuchar a lo largo de estos años.
No contribuyen a resguardar la estabilidad democrática iniciativas como éstas. Menos cuando se trata de instituciones que, como lo revelan los escándalos denunciados en el curso de estos meses, siguen siendo arbitrarias, profundamente antidemocráticas, con demasiadas señales de corrupción y ocultando información fundamental para llegar a la verdad íntegra.
Todo llama a lo más digno de la sociedad chilena a unirse para impedir que se consolide la impunidad y a seguir avanzando con fuerza, respaldando a los heroicos familiares de las víctimas por el camino hacia la plena verdad, la justicia, la memoria y la reparación.

NUNCA ES TARDE, CUANDO LA IMPUNIDAD ES BUENA....

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
NUNCA ES TARDE, CUANDO LA IMPUNIDAD ES BUENA....



por Hugo Bruschi en el Año de la Resistencia.
 
.........habrá pensado Gavazzo o algún otro beneficiado con esa suerte de "indulto humanitario" que van recibiendo por edad o por "enfermedad". En el fondo la sacaron regalada. Para no hablar de los que nunca pisaron la residencia de D. Arena. De puro mal agradecidos nomás, porque fue pensada con todas las comodidades para hacerles más placentera la estadía.
Hay quienes sostienen que si hubiera que ponerle nombre a esta etapa post-dictarorial, ese sería IMPUNIDAD y no les falta razón. Podría ser de otro modo? Naturalmente que nó!!! Sólo los que necesitan adornar los hechos de palabras rimbombantes para seguir currando, pueden intentar torcer la realidad que rodeó  la famosa transición hacia una etapa democrática. "Derrotamos la Dictadura", escuchamos y leimos mil veces. Entonces si esto fuera así, porqué no podemos juzgar todos sus crímenes, todos los excesos, todas las violaciones a los derechos más elementales del ser humano? Saben porqué? 



Porque la dictadura no solamente fue militar sino civil y cuando decimos civil no nos estamos sólo refiriendo a aquél simulacro parlamentario llamado Consejo de Estado, sino a la prensa cómplice, a la iglesia, a las famosas instituciones y a una gran parte del pueblo uruguayo que acompaño gustosa aquella aventura. Se calcula que alrededor de 800.000 uruguayos dieron su visto bueno y como no podía ser de otro modo, trataron de sacar provecho de la situación. Para ello no tuvieron prurito alguno en delatar compañeros de trabajo, vecinos, amigos y lo que estuviera al alcance para hacer buena letra con el ganador. 


Luego las negociaciones del Club Naval fueron eso, negociaciones al estilo Don Corleone. Allí llegaron los que tenían necesidad de largar la manija pues así se los exigian otros más poderosos, los que manejan los hilos que mueven las marionetas y tratarían de salir de la forma más elegante posible y sin mayores preocupaciones por sus actos. Y del otro lado se sentaron los "representantes del pueblo", los que querían volver de sus vacaciones que ya se tornaban largas y aburridas. Nunca olvidemos que la política es un oficio como cualquier otro, pero solamente reservado a los más inteligentes o a los más rápidos. Como cualquier otro oficio, el del carpintero, el vidriero o el del obrero de la construcción, ellos también necesitan trabajar. La diferencia radica en los ingresos y en los esfuerzos de unos y de otros. En los privilegios......no se olviden que estamos hablando de profesionales que viven de este negocio y postulados a defensores del pueblo, que como siempre espera y espera..... 


Y entre esas 2 partes, se fraguó lo que hoy llamamos IMPUNIDAD. Alguien creyó que podría ser diferente, que quienes cometieron delitos de lesa humanidad dirían "estamos dispuestos a comparecer ante la Justicia"? Y por si todo esto fuera poco, les prepararon una ley de caducidad que luego sería aprobada por el pueblo, para darle aspecto legal a esa IMPUNIDAD. Y fue votada 2 veces por las dudas.... una vez según nos explicaron fue "por miedo a una vuelta al pasado" y la otra por un "saboteo y por falta de información" por parte de gente que desde las filas progresistas, estaba muy interesada en que todo quedara como estaba.

Torturador Mato de vacaciones en Brasil

Son muchos los factores que juegan para que esto sea como es. La indiferencia de la gente ante la injusticia, es un acto de IMPUNIDAD. Cuando miro hacia otro lado, estoy aprobando aquella y la falta de castigo. Si yo paso indiferente ante el desvalido, frente a quienes duermen en las calles o comen en la busura, frente a quienes reciben 200 pesos de aumento mientras quienes deciden su suerte se aumentan 25.000, soy cómplice de la IMPUNIDAD que rodea esos actos, IMPUNIDAD que tendría que ser castigada con el repudio popular. Pero nó, hay gente que te dice: "con los blancos y colorados estábamos peor" y de eso modo dan la espalda a la realidad y a sus víctimas. O sea que la IMPUNIDAD está instalada entre nosotros y no solamente en la Justicia. "Eso ya pasó" o "no podemos volver atrás, hay que mirar para adelante". La resignación es otro elemento que juega a favor de la IMPUNIDAD. "Bueno, hay algunos criminales presos" Les hicieron o quieren creer, que esos que están presos son los responsables de todas las violaciones a los derechos humanos, de todas las torturas o desapariciones de personas. Hay más de 500 libres y gozando de sus jubilaciones que no son precisamente las que reciben 200 pesos, gozando de sus paseos por la Rambla o veraneando en algun balneario. Los que están presos, llegaron a estarlo para no ser extraditados a la Rep. Argentina donde están requeridos por sus delitos. 
Por esto y mucho más, creemos que en este país jamás habrá justicia. Todos los días leemos de gente que va muriendo, de un lado y del otro. Esa fue la apuesta inteligente de quienes tenían la obligación de hacer justicia. Esperar que las víctimas y los victimarios fueran muriendo. "Ni vencidos ni vencedores", dirán los historiadores oficiales dentro de algunos años, del mismo modo que nos contaron la historia en la escuela. La otra historia deberemos escribirla nosotros.......
Torturador de vacaciones en Brasil