Chomsky: imperio y finanzas

Las elecciones en EEUU, atroces y equivocadas






Las elecciones intermedias de Estados Unidos registran un nivel de cólera, temor y desilusión en el país como nada que pueda recordar en mi existencia. Dado que los demócratas están en el poder, ellos reciben el impacto del rechazo en torno a nuestra situación socioeconómica y política actual.
Más de la mitad de los estadunidenses de la corriente principal, según una encuesta Rasmussen del mes pasado, dijeron ver favorablemente al movimiento del Tea Party –una muestra clara del espíritu de desencanto-. Las quejas son legítimas. Durante más de 30 años, los ingresos reales de la mayoría de la población se han estancado o disminuido en tanto que las horas de trabajo y la inseguridad han aumentado, junto con la deuda. La riqueza se ha acumulado, pero en muy pocos bolsillos, llevando a una desigualdad sin precedentes.
Estas consecuencias surgen principalmente de la financialización de la economía desde los años 70 y el correspondiente ahuecamiento de la producción. El proceso se ve alentado por la manía de la desregularización favorecida por Wall Street y es apoyado por los economistas hipnotizados por los mitos del mercado eficiente.
La gente ve que los banqueros responsables en su mayor parte de la crisis financiera y que fueron rescatados de la bancarrota por el público ahora están disfrutando de utilidades sin precedentes y de enormes bonos. En tanto, el desempleo oficial permanece en más o menos 10 por ciento. La manufactura está en niveles de la Depresión; una de cada seis personas carece de empleo y es poco probable que los buenos trabajos regresen.
Con todo el derecho la gente quiere respuestas y no las está recibiendo salvo por parte de voces que dicen cuentos que tienen alguna relevancia interna –si usted está dispuesto a suspender su incredulidad e ingresar a su mundo de irracionalidad y engaño.
Sin embargo, ridiculizar las argucias del Tea Party es un grave error. Es mucho más apropiado comprender qué hay detrás del atractivo popular del movimiento, y preguntarnos por qué gente justamente enojada está siendo movilizada por la extrema derecha y no por el tipo de activismo constructivo que surgió en la Depresión, como el CIO (Congreso de Organizaciones Industriales, en inglés).
Ahora los que simpatizan con el Tea Party están escuchando que toda institución, gobierno, corporación y las profesiones están podridos y que nada funciona.
Entre el desempleo y las ejecuciones hipotecarias, los demócratas no se pueden quejar acerca de las políticas que llevaron al desastre. El presidente Ronald Reagan y sus sucesores republicanos quizá hayan sido los peores culpables, pero las políticas empezaron con el presidente Jimmy Carter y se aceleraron con el presidente Bill Clinton. Durante las elecciones presidenciales, los principales electores de Barack Obama fueron las instituciones financieras, que han conquistado un dominio notable sobre la economía desde la generación pasada. Ese incorregible radical del siglo XVIII, Adam Smith, hablando de Inglaterra, dijo que los principales arquitectos del poder eran los dueños de la sociedad –en su día, los mercaderes y los fabricantes– y ellos se aseguraban de que la política gubernamental atendiera escrupulosamente a sus intereses, por más doloroso que resultara el impacto para el pueblo inglés; y peor aún, para las víctimas de la salvaje injusticia de los europeos en el extranjero.
Una versión moderna y más sofisticada de la máxima de Smith es la teoría de las inversiones de la política del economista Thomas Ferguson, que ve las elecciones como ocasiones en las que los grupos de inversores se unen con el fin de controlar el Estado, seleccionando a los arquitectos de políticas que servirán a sus intereses.
La teoría de Ferguson resulta excelente para predecir la política a lo largo de periodos prolongados. Eso no debería sorprender a nadie. Las concentraciones de poder económico naturalmente tienden a extender su influencia sobre cualquier proceso político. En Estados Unidos, esa dinámica tiende a ser extrema.
Puede decirse, sin embargo, que los grandes protagonistas corporativos tienen una defensa válida contra acusaciones de codicia e indiferencia por la salud de la sociedad. Su tarea es maximizar las utilidades y su porcentaje del mercado; de hecho, ésa es su obligación legal. Si no cumplen con ese mandato, serán remplazados por alguien que lo cumpla. También ignoran el riesgo sistémico: la probabilidad de que sus transacciones dañen la economía en general. Tales externalidades no son asunto suyo –no porque sean gente mala, sino por razones institucionales.
Cuando la burbuja revienta, los que han corrido riesgos pueden huir al refugio del Estado protector. Los rescates –una especie de póliza de seguro gubernamental– son algunos de los muchos incentivos perversos que magnifican las ineficiencias del mercado.
Hay un creciente reconocimiento de que nuestro sistema financiero está operando en un ciclo del juicio final, escribieron en enero los economistas Pete Boone y Simon Johnson en el Financial Times. “Cada vez que falla, dependemos de dinero laxo y políticas fiscales para rescatarlo. Esta respuesta enseña al sector financiero: corre grandes riesgos para ser pagado abundantemente, y no te preocupes por los costos, los cubrirán los contribuyentes” mediante rescates y otros instrumentos, y el sistema financiero “es así resucitado para apostar nuevamente y fracasar de nuevo”.
La metáfora del juicio final también se aplica fuera del mundo financiero. El Instituto Estadunidense del Petróleo, respaldado por la Cámara de Comercio y otros cabildos empresariales, ha intensificado sus esfuerzos para persuadir al público de descartar sus preocupaciones acerca del calentamiento global antropogénico –con un éxito considerable, como indican las encuestas-. Entre los candidatos republicanos al Congreso en las elecciones de 2010, prácticamente todos rechazan el calentamiento global.
Los ejecutivos detrás de la propaganda saben que el calentamiento global es real, y que nuestras perspectivas son terribles. Pero el destino de la especie es una externalidad que los ejecutivos deben pasar por alto, en la medida que el sistema de mercados prevalece. Y el público no podrá correr al rescate cuando la peor de las posibilidades se presente.
Soy apenas lo suficientemente viejo para recordar esos estremecedores y ominosos días en que Alemania descendió de la decencia a la barbarie, para citar a Fritz Stern, el distinguido académico de la historia alemana. En un artículo en 2005, Stern indica que tiene en mente el futuro de Estados Unidos cuando revisa un proceso histórico en el que el resentimiento contra un mundo secular desencantado encontró su solución en un escape extático de sin razón.
El mundo es demasiado complejo para que la historia se repita, pero hay, no obstante, lecciones que debemos recordar al registrar las consecuencias de otro ciclo electoral. No habrá escasez de tareas para quienes intentan presentar una alternativa a la furia y la equivocación mal dirigidas, ayudar a los incontables afectados y encabezar el avance hacia un futuro mejor.
(El libro más reciente de Noam Chomsky es Hopes and Prospects. Chomsky es profesor emérito de Lingüística y Filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Cambridge, Mass.)
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/11/07/index.php?section=opinion&article=030a1mun

rCR


Mata soldado afgano a militares extranjeros





Mata soldado afgano a militares extranjeros


El gobierno afgano y la OTAN investigan hoy a un soldado del Ejército Nacional de Afganistán que asesinó a dos militares extranjeros en la conflictiva provincia de Helmand.
El uniformado afgano abrió fuego contra dos efectivos de la coalición, supuestamente una patrulla estadounidense en el sureño distrito de Sangin, Helmand, según reportó el Ministerio de Defensa de ese país.
Las autoridades explicaron que el soldado huyó tras disparar contra la coalición internacional la víspera, por lo que las fuerzas afganas y la OTAN comenzaron una investigación conjunta para esclarecer lo sucedido, reportó Prensa Latina.

Por su parte el Talibán emitió un comunicado donde afirmó que un soldado afgano mató a efectivos de la OTAN en el distrito de Sangin y luego desertó para unirse a la insurgencia.


Boicot a Israel

Boicot a Israel: ¿qué es lo verdaderamente «indigno» e «ilegal»? x Michel Collon    ::    Más articulos de esta autora/or:  «El boicot a Israel es un arma indigna», escriben unas estrellas del mundo del espectáculo el lunes 1 de noviembre en "Le Monde". Michel Collon les da una respuesta
Respuesta a Bernard-Henri Lévy, Pascal Bruckner, Bertrand Delanoë, Alain Finkielkraut, Yvan Attal, Pierre Arditi, Michel Boujenah, Patrick Bruel y cía.
«El boicot a Israel es un arma indigna», escriben ustedes el lunes 1 de noviembre en Le Monde. Con una certidumbre asombrosa, afirman que «la Justicia francesa no tardará en confirmar» la ilegalidad del boicot. Según ustedes, todos los que quieren ayudar así a los palestinos a obtener sus derechos estarían fuera de la ley. ¿Su argumento ? No se puede aplicar «un trato así a la democracia israelí».
¿Pero cómo pueden llamar « democracia » a un Estado que se ha construido con la violencia, expulsando a los palestinos de sus casas y sus tierras en 1948 ? Un Estado que siempre ha tenido la limpieza étnica entre sus planes :
«Debemos expulsar a los árabes y ocupar su lugar» (David Ben Gurión, 1937).
«Entre nosotros: debe quedar claro que en este país no hay sitio para dos pueblos. Lo único que se puede hacer es transferir a los árabes de aquí a los países vecinos ; a todos. No debe quedar ni un pueblo, ni una tribu» (Joseph Weitz, 1940).
«Los palestinos no han existido nunca» (Golda Meir, 1969).
«Cada cual debe espabilar, correr y apoderarse de todas las colinas que pueda para ampliar las colonias, porque todo lo que tomemos ahora será nuestro… Lo que no tomemos se lo quedarán ellos» (Ariel Sharon, 1998).*
¿Cómo pueden llamar ustedes « democracia » a un Estado que todavía hoy rechaza el retorno de las personas a las que expulsó y sigue robando sistemáticamente las tierras para crecer, mientras hace creer que negocia ?
Seamos claros: un Estado colonial, basado en el robo de la tierra y la expulsión de un pueblo, nunca será una democracia. Aunque tenga un parlamento, aunque los ladrones discutan democráticamente entre ellos sobre la mejor manera de robar, sigue siendo un Estado de ladrones que se imponen por la fuerza.
¿El boicot es ilegal?
En absoluto, ya que su finalidad es que se respete la ley. Lo realmente ilegal es esto…
Haber echado a los palestinos de su país en 1948 y negarse a que vuelvan, afirma la ONU. Conquistar más territorios por la fuerza, es ilegal. Impedir que los palestinos vivan en sus tierras, trabajen, estudien o circulen, es ilegal. Destruir sus casas y sus olivares, es ilegal. Encarcelar a niños de doce años, es ilegal.
Construir un muro de separación, robar el agua y las tierras de los territorios ocupados, es ilegal. Utilizar armas de fósforo y láser, es ilegal. Bombardear casas, colegios, hospitales, ambulancias y edificios de la ONU, es ilegal. Torturar es ilegal. Asesinar a los dirigentes palestinos es ilegal. Matar a los defensores de la paz en aguas internacionales, es ilegal.
Frente a estas ilegalidades, ¿qué hace la ministra francesa de Justicia ? ¿Pide que se sancione al Estado que las comete ? ¿Impide la importación en Francia de los productos procedentes de esas tierras robadas ? No : ataca a quienes denuncian esa ilegalidad. Y ustedes apoyan a esa ministra que se mofa del derecho internacional. ¡Asombroso !
Ustedes escriben : « Somos firmemente contrarios al boicot porque somos partidarios de la paz ». ¡Pero el boicot ya existe ! Desde hace sesenta años Israel boicotea a los palestinos y ustedes no hacen nada contra eso. Dado que los dirigentes israelíes actúan según la relación de fuerzas, el boicot es un arma perfectamente digna para imponerles la paz. Como lo fue contra el apartheid de Suráfrica.
Ustedes escriben : « Una cosa es la crítica y otra el rechazo, la negación y, en definitiva, la deslegitimación ». Pero Israel lleva sesenta años rechazando, negando y deslegitimando a los palestinos : ¿eso no les indigna ? Ustedes escriben : « Ceder al llamamiento al boicot equivale a decir que ya no se puede negociar ». No es cierto. La solución existe, es muy sencilla, como acaba de recordar el músico Gilad Atzmon : « Los israelíes pueden acabar con el conflicto en un abrir y cerrar de ojos : mañana por la mañana, al levantarse, Netanyahu les devuelve a los palestinos las tierras que les pertenecen ».
¿Es mucho pedir ? En 1968 las grandes organizaciones palestinas hicieron grandes concesiones al proponer que se formase un solo « Estado democrático, progresista y no confesional, donde los judíos, los cristianos y los musulmanes vivan juntos en paz y disfrutando de los mismos derechos ». Es Israel el que se negó y sigue negándose, es Israel el que se aferra a su obsesión de un Estado étnicamente puro, reservado a los judíos. ¿Cómo es que no firman grandes llamamientos contra eso ?
¿También es mucho pedir ? Los palestinos han aceptado, incluso, conformarse con el 22% de su territorio inicial, pero Israel también rechaza esta propuesta y sigue robando las tierras, poco a poco ; y ustedes no hacen nada contra eso. En definitiva, lo « indigno » no es el boicot.
Es su actitud. Porque todo lo que acabo de escribir lo saben ustedes muy bien y, al ocultárselo a la opinión pública, la están desinformando. ¿Qué intereses se esconden detrás ?
Sospecho que lo verdaderamente indigno en su escrito son sus motivaciones. En mi libro Israël, parlons-en !, señalo que los tres grupos mediáticos más poderosos de Francia ―Lagardère, Dassault y Bouygues― están en manos de familias riquísimas que hacen grandes negocios con Israel y le suministran sus armas y sus instrumentos de colonización. De modo que si un artista o un intelectual francés se atreve a oponerse a estos grupos y a decir la verdad, ¡adiós carrera, adiós fortuna ! Como decía Bertolt Brecht, «Disgustar a los poseedores es renunciar a poseer».
Quienes les leen, quienes les escuchan, deberían hacerse esta pregunta fundamental: «¿Qué intereses se ocultan detrás de este planteamiento?».

* Fuentes de las citas : Michel Collon, Israël, parlons-en !, Couleur Livres, Investig’Action, Bruselas, 2009, pp. 297-299.
michelcollon.info. Traducido por Juan Vivanco



Ruido de botas: sobre los renunciamientos de hoy se está incubando la dictadura de mañana

 Sobre los renunciamientos de hoy se está incubando la dictadura militar del futuro
Hay que anular la ley de caducidad y terminar con los privilegios de los militares.
¡Anular la ley de caducidad!
¡Disolver las fuerzas armadas actuales!




De seis ex comandantes en jefe del Ejército
Señor Director:
Carta abierta al mando superior de las Fuerzas Armadas. Señor Presidente de la República Don José Mujica. Señor Ministro de Defensa Nacional Don Luis Rosadilla.Suscribimos este documento ex comandantes en jefe del Ejército Nacional que ejercimos tan honroso cargo en diferentes períodos de gobierno democrático a partir de 1985.El 18 de mayo de 2006 compartimos la firma de una "Carta Abierta a los Poderes del Estado y a la Opinión Pública" en la que transmitimos nuestros sentimientos inherentes a la herencia solidaria e intransferible que representa el haber comandado la Fuerza.Luego y pese a lo vano de aquella intención, manteniendo la misma e irrenunciable adhesión, preferimos guardar un discreto silencio a fin de no interferir con los mandos naturales de la Fuerza abocados al presente, con la esperanza al mismo tiempo que transitando caminos de entendimiento se superaran los problemas del pasado. Pero la realidad nos golpea nuevamente y nos muestra el desacierto de esa actitud. En efecto, una abrumadora sucesión de hechos afecta gravemente al Ejército y por tanto al sentimiento de todo soldado que haya servido en sus filas, mas allá de su situación administrativa. Por ello, hoy, amparados en la visión que nos da la experiencia y el conocimiento del Ejército adquiridos por cada uno de nosotros en casi 50 años de servicio y sin las inhibiciones aplicables a los mandos en servicio activo, sentimos la necesidad de expresarnos nuevamente en defensa de lo que consideramos como el fin superior: el futuro de la Institución Militar. A las situaciones adversas a la Fuerza que se arrastran desde tiempo atrás -ya sea limitación a sus expresiones públicas, manifestaciones agraviantes que continúan produciéndose, crecientes demandas judiciales a sus integrantes por el pasado referido,  transformación de instalaciones docentes en cárceles o Museo de la Memoria, supresión de símbolo fotográfico emblemático, reiterado intento de dejar sin efecto la Ley de Caducidad desconociendo el resultado de dos plebiscitos, entre otras- se han sumado el actual tratamiento de la Ley de Presupuesto y el anuncio de otras medidas de gobierno vinculadas a las Fuerzas Armadas que obviamente involucran al Ejército.

De tal forma, dado lo trascendente de esa acumulación de hechos, no podemos menos que expresar nuestra prevención ante las consecuencias que la aplicación efectiva de lo dispuesto en la citada ley y las medidas mencionadas tendrá no sólo en la operativa de la Fuerza -lo que sin dudas concierne a sus mandos naturales- sino fundamentalmente en la esencia misma del Ejército, con la cual nos consideramos comprometidos por siempre, que son los hombres y mujeres que lo integran, con sus valores profesionales, principios éticos y aspiraciones legítimas. Ellos son la base de la fuerza moral, sostén fundamental del Ejército, sin la cual los recursos materiales carecen de vida, utilidad y sentido.
En fin, según nuestra percepción, está en peligro la subsistencia del Ejército como tal. Porque entendemos que no se considera la integridad del personal militar cuando se está planteando su traslado para cumplir otra función, con total menoscabo de su sentir vocacional y-lo que es peor- como forma de alcanzar un sueldo digno al que pareciera no tener derecho como Soldado del Ejército Nacional.
Por otra parte esta medida lleva a concluir que la Organización de la Fuerza, reflejo mismo de su naturaleza y fines específicos, dependerá en última instancia de la dimensión resultante de enormes reducciones regidas pura y exclusivamente por aspectos salariales y no de la necesaria para las misiones y cometidos esenciales y subsidiarios que se le asignen y que hacen a la Defensa Nacional en concordancia con lo que establece la Constitución de la República y las Leyes Orgánicas.No se valora asimismo la dignidad profesional de viejos servidores hoy abocados a la administración de patrimonios centenarios de las Fuerzas Armadas como los Servicios de Salud, Retiros y Pensiones, Tutela Social y Viviendas si se sustituyen por personas civiles sin conocimiento, ni experiencia, ni afinidad respecto a los problemas sociales propios del personal militar y sus familias, ante quienes no es exigible el mantenimiento de una profunda vocación y dedicación total, que han sido la base de su gestión para un responsable funcionamiento a pesar de los recursos asignados siempre escasos e insuficientes.

No se reconoce tampoco a profesionales militares especializados en la Defensa Nacional y en la formación militar si nuevos funcionarios civiles se erigen en directores ministeriales de esos campos de actividad, sin mencionarse una razón que lo justifique y cuya preparación e idoneidad aparece, por lo menos, como una incógnita.Creemos que todo integrante del Ejército de hoy y de cualquier época no puede menos que sentirse cuestionado profesionalmente cuando reiteradamente el Mando Superior y el reciente Estado Mayor de la Defensa manifiestan la necesidad y conveniencia de contar con Fuerzas Armadas más profesionales.En lo que concierne al Ejército nos preguntamos: ¿qué alcance tiene tal expresión?, ¿acaso la Fuerza actual no es suficientemente profesional?, ¿antes no lo fue?, ¿no han quedado sin aprobación en anteriores gobiernos sucesivos proyectos de modernización elevados por el Ejército a pesar de su estricto sentido profesional?
Y respecto a su Personal Superior y Subalterno, ¿no son pautas evidentes de profesionalismo los Cursos de Formación de Oficiales y Suboficiales, los Cursos de Capacitación Profesional para ascenso en todas las jerarquías de la Carrera Militar que existen desde hace décadas, el Sistema Anual de Calificaciones y Evaluaciones, los conocimientos y experiencia que adquieren en las Escuelas de Formación y Capacitación Militar en el país y en el exterior, la participación con destaque y reconocimiento internacional en Fuerzas y Estados Mayores Multinacionales de las Naciones Unidas y de Tratados Internacionales para el mantenimiento de la paz, los reglamentos internos que rigen la disciplina, la subordinación, la ética y el honor? Y en definitiva, ¿no es profesionalismo al máximo grado la dedicación total, inhibitoria de toda otra actividad? En igual sentido surge la interrogante: ¿es posible argumentar que un mejor equipamiento tecnológicamente actualizado, que implica grandes erogaciones, puede costearse con el ahorro generado por una disminución de efectivos, aún en las cantidades anunciadas, lo que como contrapartida lo llevará a una virtual inoperancia para el cumplimiento de sus misiones -fundamental y subsidiarias- en el país y particularmente en el exterior?
¿Qué tiempo insumiría? Del mismo modo, si se requieren nuevos equipamientos y sistemas de armas más modernos y sofisticados para esa mayor profesionalización, ¿por qué no fueron previstos en la Ley de Presupuesto recursos tendientes a ese fin?Por otro lado, cabe preguntarse, ¿qué motivación para permanecer en la Fuerza puede tener el Personal Superior cuando su futuro Plan de Carrera es incierto y su antigüedad no es reconocida en los niveles culminantes? Y por consiguientes, ¿cómo se evitarán los perjudiciales retiros prematuros que indefectiblemente se producirán?Asimismo, ¿qué perspectivas de realización puede tener un adolescente con vocación militar en un Ejército como el resultante, cuestionado además ante la sociedad, al que por otra parte se le seguirá exigiendo todo tipo de servicio -incluso no relacionado con lo militar- en tiempo completo, siendo el que recibe la remuneración mas baja?
Y además, ¿hasta cuándo seguirá siendo hostigado por prédicas y acciones disolventes, por un pasado muchas veces distorsionado, que procuran invalidar su propia esencia original? No podríamos permitirnos suponer que el resultado final que vaticinamos como consecuencia de los cambios que se promueven, tenga la deliberada voluntad de llevar al Ejército a su postración, precisamente cuando se apresta a conmemorar su bicentenario. Muy por el contrario, el Presidente de la República ha tenido expresiones verbales de preocupación por mejorar no sólo la situación social del personal militar, particularmente en las jerarquías más bajas, sino también el equipamiento de las Fuerzas Armadas para el mejor cumplimiento de sus misiones específicas, y aún por encontrar solución a los problemas del pasado, todo lo cual alentó una esperanza que, sin embargo, los hechos mencionados han hecho desaparecer, tal vez inadvertidamente.

Por todo lo expuesto, luego de una consciente, serena y profunda meditación y no visualizando otro procedimiento jurídico y éticamente aceptable -acorde a nuestra situación y jerarquía- que el respetuoso planteo directo a la autoridad competente, apelamos públicamente a la consideración del Mando Superior para que el Ejército Nacional conserve la aptitud necesaria e imprescindible acorde a sus cometidos, contemplando su estructura vertebral como Fuerza Armada y los valores tradicionales que son su esencia como institución fundacional y fundamental del Estado Nación y así no se desnaturalice, volviéndose una organización sin identidad propia, formada por un conjunto de funcionarios uniformados cuya única motivación sea lograr una solución laboral transitoria, sinvocación, sin ideales, sin espíritu militar y sin fines superiores.
Puede usted tener la certeza, Señor Presidente, que el Ejército Nacional, cualquiera sea su Mando Superior, será siempre el instrumento más abnegado con que contará a la hora de enfrentar cualquier dificultad con la prontitud y eficiencia que le da su organización y la vocación de servicio de susintegrantes, siempre y cuando conserve su esencia y sus valores. 
Así, como siempre ha sido, nuncaserá necesario para su empleo que su servicio se declare esencial, porque jamás impondrá condicionesni formulará reclamos o exigencias, reafirmando con su acción silenciosa la dignidad de la Institución Militar. Porque sus integrantes, fieles servidores de la Patria, saben que prestan el servicio público queprotege los valores más preciados del ser humano: la libertad y la paz, indispensables para lademocracia.Tte. Gral. Carlos L. Berois, Tte.Gral. Guillermo E. de Nava, Tte. Gral. Raúl G. Mermot,Tte. Gral. Fernán D. Amado, Tte. Gral. Carlos G. Daners, Tte. Gral. Santiago H. Pomoli

http://federaciondebasespatriagrande.blogspot.com/2010/11/disolver-las-ffaa-de-uruguay.html

Hay que anular la ley de caducidad y terminar con los privilegios de los militares.
¡Anular la ley de caducidad!
¡Disolver las fuerzas armadas actuales!




¡Huidobro...!

Muérase hoy



Triste Huidobro

Hoy no sabía qué hacer con esta soledad que solo el exilio sabe cultivar. Para protegerla me encerré en el garaje al que de vez en cuando concurro para visitar al cadáver de mi auto. Para enterrarlo tengo que gatillar 150 dólares, por eso sigue ocupando espacio. A su lado instalé una mesa, un taburete y me puse a leer un libro de esos que estudio para ver si aprendo algo.
Soy uruguayo, esté donde esté; igual que los elefantes, las arañas o los camaleones siguen siendo los mismos estén donde estén yo sigo siendo uruguayo esté donde esté y ahí empiezo. Hoy y lejos del centro montevideano acariciando este autito que tiene prohibido rodar pero que me sirve de refugio particular y a la vez universal me dedico a pensar en los acontecimientos más comentados en mi patria en este momento…. Y son las declaraciones de Huidobro.
Pensar en mi país, en la ley de caducidad, en Huidobro. Si,…. hablamos del mismo integrante del MLN que en la década de los 70 escribió sobre Amodio Pérez(componente de la dirección histórica que entrego todo el aparato):”El negro es un traidor y la gente no cree o no quiere creer porque pertenece a los intocables”.
Ya lo previa el futuro senador: “por mas revolucionario que se manifieste el individuo igual tiene potencialidad de traidor”. Otro es el contexto actual, pero el resultado es el mismo: se traiciona a los compañeros y los principios. Explicaré porqué
¿Quisiera saber porque el señor Huidobro defiende y protege al ejército?
 Porque defiende al cuerpo armado de la nación que no solo ha atacado a la izquierda sino al conjunto del país que se había dado leyes de convivencia que los uniformados vulneraron… se detuvo a pensar el señor Huidobro en beneficio de ¿quienes se realizaron los atropellos a los derechos humanos? ¿Porqué las fuerzas armadas  conculcaron los derechos de un pueblo que los sostiene con sus impuestos?
¿Porqué Huidobro defiende y entorpece la acción de la justicia? ¿Porque imposibilita que se investigue y juzgue a gente que ha violado, torturado, asesinado?
Asesinar, violar, torturar está prohibido, siempre estuvo prohibido. ESTA PROHIBIDO, ESTABA PROHIBIDO Y ESPEREMOS QUE SIGA PROHIBIDO.
Este nuevo Caín con uniforme de senador, era nuestro hermano. Lo pensábamos como hermano, lo subimos al podio como a un hermano y ahora resulta que rompe las tablas de la ley y defiende lo indefendible… Su propuesta implícita es que resulta justo asesinar, es justo torturar y es obligatorio callar, olvidar, hacerse cómplice
Quiero dejar claro, que igual que 1105000 uruguayos que votaron SI, no tengo enemigos, no quiero enemigos, solo pido pedimos justicia y esclarecimiento. ¿Donde están los desaparecidos?
Pongamos un ejemplo burdo: Si tengo digamos tres vecinos y les doy armas para que defiendan como iguales un proyecto de país, no puedo admitir que violen a mi mujer, se roben a mis hijos y me “desaparezcan” y yo me tengo que quedar callado la boca porque fue en nombre de la democracia. ¿Señor Huidobro a que filósofos lee en sus ratos libres? Y otra pregunta: ¿Como puede usted girar tanto su obeso cuerpo constitucionalmente elegido sin romperse la nuca? ¿Que caso de demencia a conveniencia afecta su juicio?
Usted no es un imbécil  cuyo único merito es la invocación de un poncho patria como su colega Saravia que anda a los gritos sin convencer a nadie, tampoco tiene el patrimonio del estanciero Nin Novoa, esa veleta acomodaticia que tiene cuadras de campo que defender. Usted era tupa. ¿Perdió la memoria y no recuerda lo que significa?
¿Que espera de pago a cambio? ¿Que le concedan la limpieza tercerizada del Hospital Militar?
Triste. No quiero utilizar el calificativo de traidor. (Todavía)
Triste e inexplicable su posición. Lamentablemente usted vivió demasiado; si hubiera muerto a los 30 seguramente sería mi héroe, pero se apegó demasiado a la existencia “porque si”, a las alfombras rojas… (que lindas que son) y ahora eligió el rol de ser un senador maldito y panzón al que todos desprecian, inclusive el ejército que lo utiliza como parapeto argumental para esconder sus canalladas.
Triste. En este garaje constato que mi chatarra de auto tiene más dignidad que usted y lo trato de usted porque no es mi amigo, simplemente es el verdugo de los ideales orientales y artiguistas. Punto
PD. No vote, hágale un favor a su memoria. Muérase hoy
Por juan de mariscala
- gracias compas de red-latina-sin-fronteras.lacoctelera-

postaporteñ@_____________________________________


Disolver las FFAA de Uruguay

Disolver las FFAA de Uruguay



Según un estudio realizado por el politólogo argentino Rosendo Fraga a partir de datos oficiales de cada país, el factbook de la CIA y estudios de la Cepal, Uruguay es el país de América Latina con mayor cantidad de efectivos militares en relación a su población. Su presupuesto de Defensa Nacional, en relación al PBI, ocupa el octavo lugar, según dicho informe, aunque medido por habitante, el gasto en las fuerzas militares uruguayas es el segundo de América Latina. Respecto al gasto militar per. cápita, el promedio regional el año pasado fue de US$ 46,04 por habitante. En 2003 Chile invirtió US$ 90,98, Uruguay ocupó el segundo lugar con US$ 51,82 y Brasil fue tercero con US$ 51,55. (Ver El Observador, sección URUGUAY, 31-03-04).En la lista de cantidad de efectivos militares que ofrece, por ejemplo las fuentes citadas y Wikipedia, Uruguay, con más de 9 (9,4 corrigiendo por las cifras reales actuales) militares cada mil habitantes, ocupa el puesto 21 de todos los países del mundo. Para comparar un poco, Israel está en el tercer lugar con 24,4 por mil, Rusia en el lugar 30 con 7,3 por mil y EEUU en el puesto 41 con 5,1 por cada mil habitantes.
De los países de América Latina, naturalmente Colombia tiene una cifra alta a causa del enfrentamiento con la guerrilla FARC/ELN y el narcotráfico, pero está muy detrás de Uruguay con tan sólo 6,5 por mil y está colocada en el lugar 33 de la lista. Para tener referencias aun más cercanas podemos mencionar que Brasil con 1,6 está en el lugar 127, Chile en el 72 con 3,6 y Argentina en el lugar 122 con 1,8.


Traduciendo las cifras a palabras, Uruguay tiene casi seis veces más militares que sus vecinos Argentina y Brasil con respecto a su población.
Ahora bien, preguntémonos para qué tenemos esta cantidad desmesurada de efectivos militares, con los gastos consiguientes.
Una guerra convencional con los posibles agresores, o sea Argentina, Brasil o EEUU mediante sus infantes de marina, que han incursionado repetidamente por diferentes países latinoamericanos, no es posible.
Si se tratara de una guerra de resistencia contra alguno de estos tres posibles agresores, nuestras fuerzas armadas obviamente no están preparadas ni militarmente ni psicológicamente para esta tarea, y además carecen totalmente de experiencia de combate efectivo, salvo los grupos minoritarios que han participado de conflictos como tropas de paz de las Naciones Unidas.

Entonces, ¿para qué gasta el país, de los bolsillos del pueblo uruguayo, un millón de dólares diarios en estas fuerzas armadas?
El presidente Mujica lo ratificó claramente en la base de Santa Bernardina en Durazno: garantizar la estabilidad institucional de la nación.
Ahora bien: ¿a qué se refiere el presidente? Parece bastante evidente que no se refiere a mantener la vigencia de la constitución, quebrada por los militares no hace tantos años y por la que sus voceros no parecen prestarle más que una atención retórica.
¿A qué estabilidad institucional entonces están dedicadas a mantener estas fuerzas armadas?
Cabe colegir la única posibilidad, usando parcialmente el método de descartar otras que no parecen lógicas, una especie de ad absurdum matemático: que están para garantizar que la clase dominante, los terratenientes, las pocas familias que tienen el poder económico y las empresas nacionales y extranjeras que detentan la propiedad de medios de producción y de comunicación sigan gozando de los mismos privilegios.

Esta tesis está confirmada por la actuación de los militares en años oprobiosos recientes en la memoria popular cuando pudieron desarrollar sus técnicas. Todos los medios para aterrorizar a los que quisieron cambiar las estructuras de poder: tortura, prisión, violaciones, asesinatos, desapariciones, secuestro y venta de los niños hijos de los “subversivos”.
En pocas palabras: el pueblo uruguayo mantiene a casi 1 militar cada cien habitantes a un costo de un millón de dólares diarios como amenaza a los que tengan como idea cambiar las estructuras de poder.
Su actitud renovada de reafirmación en sus procedimientos violatorios de los derechos humanos detallada más arriba constituye una permanente amenaza de atentado a la continuidad del parlamento y el poder judicial, instituciones representativas del pueblo que significa colocar a éste de rehén de su poderío castrense.
Como dice el Gral. Licandro:
"las Fuerzas Armadas no han cambiado. Cambiaron los hombres pero hay una gran presencia de hijos y nietos de aquellos, de aquella época. Y aquellos siguen hablando en los centros y diciendo que fueron salvadores de la patria y reclamando el reconocimiento de la sociedad. No han captado que la sociedad los ha rechazado una y otra vez. Yo no veo el camino para integrarlas a la sociedad hoy", concluyó Licandro oponiéndose a la intención que ha repetido una y otra vez el presidente José Mujica.
Es necesario entonces disolver las actuales fuerzas armadas y refundarlas con la mentalidad de verdadera defensa nacional, de nuestros recursos naturales y humanos; fuerzas armadas populares con auténtico cariño por nuestro pueblo.


Ricardo Ferré



Niños presos de los militares en Uruguay



Niños presos de los militares en Uruguay

Pesadilla. Los militares les arrancaron sus primeros años de vida; hoy pelean por recuperar el pasado

Los niños cautivos de la dictadura cívico-militar

Guidaí Oleaurre, Jorge Giordano, Daniel Tarocco, contaron sus experiencias como niños presos de la dictadura cívico-militar uruguaya. Un período oscuro y desgarrador de nuestra historia en el que hasta niños fueron rehenes y víctimas del gobierno de facto.

Aldo Roque Diffilippo MERCEDES
Tarocco, Oleaurre y Giordano. Les aplicaron el mismo régimen que a un preso político.
Tarocco, Oleaurre y Giordano. Les aplicaron el mismo régimen que a un preso político.
Niños de pocos meses de vida, incluso bebés nacidos en cautiverio, con número de presos, similares al de sus madres, recluidos en recintos donde no ingresaba la luz, con apenas recreos diarios en patios reducidos donde si contravenían las órdenes eran sancionados. Incluso los más grandecitos (de no más de 4 años) comían "rancho", y si necesitaban recibir asistencia médica iban a parar a la sala 8 del Hospital Militar, el mismo lugar donde iban los presos políticos.
"Fuimos niños presos políticos; nuestras madres no podían hablar entre ellas y nosotros no podíamos jugar con los demás", comentó Jorge Giordano, "si pasábamos la línea divisoria, nos sancionaban, quedábamos sin recreo".
En una charla realizada en Mercedes en el marco de una jornada de homenaje a Alfredo Bosco, mercedario detenido desaparecido en 1978, Guidaí, Jorge y Daniel contaron sus historias. Un relato conmovedor y prácticamente desconocido: los niños nacidos en cautiverio, o que con apenas meses de vida, acompañaron a sus madres en los calabozos de la dictadura cívico-militar.
"Nosotros nos llamamos al colectivo «Niños en Cautiverio Político», porque pasamos nuestros primeros años de vida en cautiverio con nuestras madres y varios de nosotros estuvimos juntos", comentó Jorge Giordano. "Hay mucho espacio para seguir generando memoria. Este pueblo se merece sacarse la tapa que quisieron imponernos con nuestro pasado", agregando "¿qué podemos hacer? ¿Quejarnos del pasado? No, debemos construir el futuro". Recordando que "las primeras reuniones eran como una catarsis. Una de nuestras compañeras, Laura, contaba un sueño que tenía poco antes que el padre saliera de la cárcel, tendría 14 años en 1984, 85. Soñaba que militares entraban a su casa, desordenaban y rompían todo. En mi sueño, cuando era chico, no eran militares, sino monstruos que entraban a mi cuarto y desordenaban todo. Después buscando las historias de cautiverio con nuestras madres, encontramos que era cierto, que cuando estuvimos junto a ellas, había requisas nocturnas, y así como las madres debían ir al suelo cuando decían "cuerpo a tierra", los niños también. Revolvían, tiraban la comida, los juguetes; ese sueño que tuve mucho tiempo". Más adelante Giordano agregó: "Gabriel, un compañero que tiene dos años más que nosotros recuerda que no teníamos recreos, nos hacían desfilar". Muchas de estas historias comenzaron a aparecer después de intercambiar pedazos de recuerdos compartidos, comentaron los tres, ya que por esa época los mayores apenas si tenían 4 años de vida. También del testimonio de sus abuelas y demás familiares que se encargaron de mantener presentes el recuerdo y la presencia de sus padres. Sumado a las traumáticas experiencias vividas años después cuando ya estaban en libertad pero iban quincenalmente a los cuarteles a visitar a sus padres, y donde los militares los sometían a nuevas presiones, y vejámenes en los controles de ingresos.
"Nuestras madres defendieron que tuviéramos la posibilidad de tener madre, además si nos sacaban del lado de ellas no era seguro que fuéramos a dar a los familiares", agregó Giordano. "A más de una le ofrecieron plata, o le decían que íbamos a estar mejor si nos daban a los militares. Mi madre, cuando la detienen, tenía 20 años, hoy yo tengo 38 años. Para mí era una niña, hizo lo que pudo. Con mi vieja tuvimos muchos conflictos. A través de esto, y de empezar terapia, revisar para atrás, me di cuenta que mi madre no me había abandonado como yo pensé durante muchos años. Hoy puedo estar con ella, mirarla, abrazarla". Más adelante agregó "cuando llegamos al IMES (Instituto Militar de Estudios Superiores) nos llevan a 30 madres con hijos. Nos dividen en dos salones, tapiados, no teníamos luz, nos daban una hora de recreo, una de mañana y otra de tarde. Teníamos el mismo régimen que un preso político. En cuanto a la alimentación, nuestras madres comían el famoso rancho que era la comida del cuartel, y lo que nos llegaba extra era llevado por los familiares. Esos dos grupos de los dos salones, entre las madres no podían hablarse, pero tampoco podíamos jugar entre los niños, teníamos el recreo a la misma hora y en el mismo patio. Los milicos habían dividido con colores diferentes las baldosas, y el que cruzaba esa línea era sancionado, perdía el recreo. Nuestras madres estaban pendientes que no cruzáramos la línea".
Tiempo después lograron recuperar sus historias clínicas del Hospital Militar, una de ellas decía "el niño hace tres meses que no toma sol" lo que pautaba en las condiciones en que estaban recluidos estos bebés uruguayos.
"Mirtha, una de nuestras compañeras agrega Giordano-, tenía problemas de bronco espasmo. Una noche estaba atacada. Las madres con toallas trataron de generar ambiente en el baño para que reaccionara y no lo hacía". Algunas madres amenazaron con hacer un motín ante la negativa de los militares de trasladarla para que recibiera asistencia médica, hasta que consiguieron el objetivo. Pero previamente la camioneta pasó por la casa de un militar de rango que había terminado su turno, y recién después llevaron a la pequeña hasta el Hospital Militar. Por todo eso "los militares dijeron, "se amotinaron, plantón". Todas las madres de plantón toda la noche y nos dejaron solos, cuidados por alguna policía femenina. Una de las madres recuerda que fue el primer motín de bebés. Empezamos a llorar a todos y tuvieron que desarmar el plantón".
Guidaí Olearre acota "contar nuestras historias era un disparador para que la gente se encontrara con su propia historia. Nos pasó que contábamos nuestras anécdotas y cada uno recuperaba su pedacito de historia. La campaña de silencio, de no hablar del tema, de no contar lo que sucedió, nos afectó. Empezamos a salir de eso y me siento contenta con el reencuentro porque nos ayuda a construir memoria, a tener presente, como sociedad, lo ocurrido". En tanto Daniel Tarocco nació en cautiverio. "Mucha gente no sabe que hubo niños presos políticos. Esa es la verdad. Yo nací cuando mi madre estaba presa. Estuvo en el Hospital Militar y después nos llevaron al IMES". Daniel nació en 1975. "nos enviaron al Aeropuerto, y tenía un número de preso para mi madre y otro para mí, era un preso más". Recordando que muchas veces su madre fue presionada por los militares: "tu hijo no va a estar bien contigo, yo le puedo dar un buen futuro, una buena educación, dejá que me lo lleve"; hasta que un día mi madre dijo, "quiero entregarlo a mi madre".
Después de estar casi un año con ella en la Base Aérea N° 1 me llevan con mis abuelos, y es trasladada al Penal de Punta de Rieles".

Cien niños presos

Entre 80 y 100 fueron los niños que padecieron el cautiverio en las cárceles uruguayas entre 1972 y 1974. Daniel Tarocco es hijo de Waldemar Tarocco que estuvo preso en el Penal de Libertad hasta 1985, y de Nibya López que estuvo presa en el Penal de Punta de Rieles hasta 1985. Daniel nació en 1975, en cautiverio, en el Hospital Militar.

Guidaí Oleaurre, es hija de Máximo Oleaurre, y de Ana Kristof que estuvo presa durante 9 meses en el Cuartel de Blandengues, cuando su hija tenía apenas dos meses y medio de vida. Jorge Giordano, es oriundo de Durazno. Es hijo de Carmelo Giordano, y María de los Angeles Aldaya. Carmelo Giordano estuvo preso entre 1972 y 1977. Angeles Aldaya estuvo presa entre 1973 y 1977. "Pasamos primero por el Cuartel de Durazno" recuerda Jorge. "Ahí estuvimos en el Pozo de Durazno que se ve en la película "El Círculo". Después nos trasladan al 4° de Caballería, donde estuvimos hasta más o menos marzo de 1973. En ese Cuartel pasamos ese pre golpe de Estado, del 9 de febrero, que fue un momento muy jodido, y después vamos a dar al IMES hasta fines del '74".