LA TENTACIÓN INSURGENTE - Jorge Zabalza

LA TENTACIÓN INSURGENTE

Hollywood y Netflix lo venían anticipando: a la vuelta de la esquina acechaba el apocalipsis de las pandemias. Ahora, cuando los augurios se volvieron hechos reales, la parafernalia mediática convirtió el COVID-19 en motor de la histeria colectiva, otro hecho real. El susto es el combustible que impulsa una nueva concentración y centralización del capital, instrumento de la recomposición de la reproducción ampliada. COVID-19 ocupa el lugar del cuco que dejó vacío Bin Laden.

Como no puede crecer y desarrollarse sin crear sus propios sepultureros, el capitalismo dio origen a condiciones que ampararon la pandemia. Una vez instalada la peste, se disparó la crisis que se venía cocinado hace rato.
El COVID-19 es consecuencia del capitalismo siglo XXI, no es la causa ni el responsable de la recesión y el desastre financiero.
Aun propulsando la campaña del miedo, las clases dominantes debieron encender una luz de esperanza: de la crisis se sale “salvando la cadena de pagos”, consigna que debe leerse “salvar la cadena de acreedores”, pues el objetivo indirecto del salvataje son los bancos y los prestamistas de la deuda externa, la aristocracia financiera, en una palabra. La ensalada la aderezaron con amenazas truculentas: si se deja de pagar desaparece la humanidad o se cae en el caos o, lo que es peor aún, en manos de la anarquía y el marxismo.

Esta guerra la ganaremos entre todas y todos dice la propaganda, unidos los pobres con los ricos, los explotados y los explotadores, frenteamplistas y fascistas, una reedición de la fracasada “concertación nacional” de 1985.
El carácter patriótico justifica la “economía de guerra” donde todas y todos se sacrifican para salvar el sistema que los jode. Es la bandera de la “salvación nacional”, la que arrastró pueblos enteros a morir en las trincheras de la primera guerra mundial. Sin embargo, mientras sea capitalista la patria no podrá ser ni para todos ni para todas, pero el anzuelo brilla en el agua y los peces quedan enganchados.
Mientras muchos imaginábamos el recurso a la mano dura, pero,
sorpresivamente, el gobierno del Uruguay apela a la consciencia y a
exhortar como método. Una línea bien diferente a las de Macri y
Bolsonaro. Los dirigentes frenteamplistas contemplan, azorados, como Lacalle Pou se apropia del melifluo poema político mujiquista/astorista. En definitiva, las medidas que se han tomado para enfrentar la pandemia no difieren demasiado de las que podría haber implementado un gobierno del Frente Amplio en las mismas circunstancias. El asistencialismo social marcaba la diferencia entre el neoliberalismo del trío Tabaré-Mujica-Astori y el más crudo y explícito que propone la coalición multi reaccionaria. El nuevo discurso de Lacalle dejó muy mal parados a los dirigentes
frenteamplistas, cada vez es más difícil encontrar las siete diferencias. Ser “oposición responsable” equivale a organizar el repliegue.
El gobierno aprovechó los sentimientos generalizados de solidaridad despertados por la pandemia y expropió por la fuerza a los funcionarios públicos con mayor nivel de ingresos. La creación del fondo coronavirus ha conquistado las simpatías de la población que no confía en los empleados estatales. La medida instala en la sociedad el concepto de que, con determinados fines y en determinadas circunstancias, se justifica la “solidaridad forzosa”. Este hecho entraña cierto peligro, puede ser mal entendido, permite imaginar otras expropiaciones forzosas y otras formas de cubrir las necesidades de los pobres.

Como su aparato estatal y partidario hiper centralizado ha sido exitoso, el ejemplo de China se esgrime para justificar cuarentenas obligatorias, distanciamientos sociales y detenciones de los transgresores. Los gobiernos liberales de occidente han sacado policías y soldados a la calle y a las carreteras, para recomendar el encierro es cierto, pero también para vigilar y castigar a los transgresores y la gente se va acostumbrando…
Viktor Orban, presidente de extrema derecha de Hungría, se ha hecho otorgar poderes casi ilimitados para combatir al coronavirus.
Históricamente los períodos de recomposición del capital condujeron a regímenes autoritarios y dictaduras como las de los años 70. Nadie puede afirmar cómo será el mundo que dejará la pandemia, pero, sin embargo, no es descabellado sospechar que florecerán formas e instituciones de control policial e informático … ¡con consentimiento de la población asustada por su seguridad sanitaria!

¿Dejaremos que la aristocracia financiera nos siga arrastrando hacia
nuevas catástrofes, llámense pandemias, guerras al por mayor o desastres ambientales? ¿Permitiremos que se nos impongan regímenes autoritarios de toda laya? Hay formas muy diferentes al orden burgués y patriarcal, ¿no será momento de pensar en desarticular lo que ha fracasado y transformarlo en otro orden, en uno para redimir a las víctimas del capitalismo?
Un orden con mujeres y hombres iguales entre sí, portadores de
sentimientos e ideas de responsabilidad social, solidaridad y altruismo; que hayan desechado el paradigma de la competencia y el escalar a cualquier precio; que sean capaces de construir formas de producir basadas en la cooperación y la propiedad social.
Un orden con relaciones políticas basadas en el respeto entre iguales; que asegure la participación de todas y todos en las decisiones que atañen al conjunto de la sociedad, donde el pueblo ejerza directamente su poder.
¿No está suficientemente claro que la democracia liberal no está hecha para transformar la sociedad sino para perpetuar el reinado del capital?
¿No habrá que escapar del Palacio Legislativo para dar la batalla de ideas luchando en la calle, por Verdad y Justicia, por la igualdad de género, por el respeto a la naturaleza? ¿No habrá que salirse del marco de un Estado de Derecho que creó la burguesía para someter y dominar las fuerzas populares? ¿No será momento de la insurgencia en las ideas? ¿No habrá que comenzar a entender mejor los mensajes de Ernesto Guevara y Raúl Sendic Antonaccio?

Jorge Zabalza










LA VIDRIERA IRRESPETUOSA LA INFODEMIA

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
LA INFODEMIA

por Hugo Bruschi
Todo indica que este virus también afecta gravemente a la información, de ahí que al haber alcanzado niveles de pandemia, lo llamamos INFODEMIA. Y cómo se manifiesta esta variante? Bueno, los síntomas los encontramos en la información intencionada y mal, que no guarda relación con el hecho en sí. Información distorsionada tendiente a crear el pánico, así como la pasividad ante el otro virus. 
Gente que como TRUMP responsabiliza a los demócratas de usar lo que él llama "un bluff", para hacer política. Otras fuentes acusando a CHINA de haber plantado el virus y a RUSIA por difundir noticias falsas. El virus despertó la "guerra fría" y la convirtió en caliente. Mientras tanto las poblaciones son víctimas del virus, así como de un juego político, Dentro de ese contexto, existen claro está gobiernos de paises, que cuentan con el apoyo irrestricto de opositores, sindicatos, organizaciones sociales, etc. En una palabra: COMO DEBE SER EN TIEMPOS DE EMERGENCIA NACIONAL. Ya habrá tiempo de jugar a la oposición, pero hoy tenemos la obligación moral de seguir los consejos y decisiones de las autoridades competentes, sin "poner palos en la rueda" como se decía en otras oportunidades. El virus ha cobrado miles de vidas alrededor del mundo. En España mueren en un día 400 personas y superan los 2.000, en Italia llegaron a los 6.000 el doble de muertes que en China, con 1300 millones de habitantes.
Nosotros los uruguayos, aún no hemos tomado conciencia de esta catástrofe, de la que nadie estará libre. Tampoco ignoramos que quienes están en mejor posición social, tendrán más posiblilidades de superar el trance. Pero les podemos decir "quedate en casa" a los que no tienen? Les podemos decir "no salgas de tu casa", a quien debe salir a buscar el pan de cada día? 

Esta es la realidad del país, la triste realidad avivada ahora por una emergencia, la realidad por la que perdieron la vida tantos uruguayos ,intentando cambiar. Pero le haríamos algún favor a la lucha contra el virus quedarnos en lo que debió ser y no fue, o haciendo política partidaria barata, de una pandemia? Ello demuestra de manifestarse, una peligrosa inmadurez e irresponsabilidad. Qué favor le haríamos al combate contra el virus, difundiendo noticias falsas o verdades a media, que es la forma más canallesca de mentir? Qué el Pueblo Unido no termine en un Pueblo Dividido o "unido si estás conmigo, de lo contario enemigo"......
Qué cada uno asuma las responsabilidades de la hora, que la iglesia deje de rezar y ponga las Iglesias o locales ,al servicio de los desamparados siguiendo el mensaje de Cristo. qué el PIT-CNT deje de lado las declaraciones y pase a la acción, hay mucho para hacer, que las feministas que están bien organizadas en otros eventos, se ocupen de tantas viejitas que viven solas y no pueden salir a la farmacia o comprar comida, que los que llamaban por teléfono antes de las elecciones, ahora llamen también a sus votantes para ver si necesitan algo, que los "referentes de la cultura" muestren el "amor" a su pueblo, actuando gratis por TV y de ese modo entretener a la gente en cuarentena, que los militares abran los cuarteles que antes fueron Centros de martirios, para mostrar su solidaridad con los sin casa, que los resentidos dejen de lado las caceroleadas y su odio para mejor oportunidad. EL VIRUS NO PREGUNTA A QUIEN VOTASTE.
"Si la Patria es pobre, que lo sea para todos"..pero solidaria, que es la única forma de confirmar, que es más importante lo que haces que lo que dices...






LA VIDRIERA IRRESPETUOSA SONÓ LA CAMPANA......

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
SONÓ LA CAMPANA...

por Hugo Bruschi
Más allá de teorías conspirativas de quien fue o quien no fue que implantó el virus; más allá de sesudos análisis - que más parecen pajas intelectuales - sobre lo que debió ser y no fue o sobre lo que debemos hacer para acelerar "la caida del capitalismo", hoy tenemos ante nosotros una tarea urgente e impostergable: EVITAR LA PROPAGACIÓN DEL VIRUS para protegernos y proteger al resto.
Lo único que sabemos por olfato y por haber leido algo, es que el mundo una vez superada la pandemia, ya no será igual. Expertos en economía, los que trabajan para quienes controlan el planeta Tierra, ya nos dicen que Latinoamérica puede entrar en estado de recesión. Esto implica que dentro de ese panorama, las naciones con economías más vulnerables convertirán a esos paises menos soberanos e independientes, si es que aún conservan ese adelanto manuscrito.
Es hora entonces, de abocarnos a la tarea que tenemos por delante hoy y que no es otra que seguir atentamente las recomendaciones de quienes saben de que hablan: epidemiólogos, médicos y personal de la Salud. No escuchar ignorantes hablando lo que no entienden. El "vamo Arriba que no pasa nada" no funciona en estos casos. Decir que muere más gente de hambre - cosa que es cierta y contra eso se lucha- tampoco resuelve el problema y puede llevar a los menos informados, a descuidar las medidas sanitarias, convirtiéndolos en asesinos involuntarios.
Lo que sí podemos y debemos, es exigir al actual gobierno suspender el contrato con UPM, porque ya está previsto en el mismo documento para casos de emergencias como el actual. Destinar de ese modo esos 4.000 millones de dólares a la Salud de todos los uruguayos. Los vendepatrias que firmaron el contrato ya fueron barridos, ahora corresponde a quienes representaban "el cambio" tan anunciado, anularlo siempre y cuando claro está, no coincidan con Talvi de que "todos somos UPM". Pensará así el Sr. Manini Ríos que tanto habla de soberanía y recreos? En sus filas tiene a un hombre digno como lo es el Dr. Lust a quien puede consultar en caso de dudas. Suena la campana Sr. Manini Ríos, señal que el recreo para Ud. ha terminado…






HOJAS DE RUTAS Jorge Zabalza

HOJAS DE RUTAS











Los primeros días dibujaron una imagen nítida: cámaras empresariales, policía, fuerzas armadas, comité central israelita e iglesia católica, las fuerzas vivas alineadas tras “su” gobierno. Centralización política de los poderes fácticos. Nadie puede dudar sobre quienes gobiernan y quienes son gobernados. Invitados especiales a la ceremonia de asunción, Piñera, Bolsonaro y Duque, indican cómo piensa gobernar Lacalle Pou.     
Dos siglos atrás, los ingleses vendieron la libertad de comercio a los criollos y los convirtieron en mayordomos suyos, administradores de su capitalismo. Después, en el siglo pasado, en nombre de la libertad y la democracia, los EEUU sembraron de dictaduras América La Pobre. Ahora, al parecer, la libertad será la marca en el orillo del gobierno de Lacalle Pou, su meta es hacernos creer que seremos más libres, aún cuando estemos obligados a presentar la cédula de identidad sin protestar.
La deuda externa y las nuevas zonas francas nos hacen cada día más dependientes del capital financiero, o sea, de la piratería internacional. No se detendrá para nada la concentración de la propiedad de la tierra y más población será expulsada del campo. De la misma manera que antes se hizo ante Bush y Obama, Soros y Rockefeller, ahora otros pantalones se bajan ante Trump.
Mientras siga contando con fieles administradores, fueren del partido que sea, el capital continuará expropiando al trabajo y ése será el proceso fundamental en la sociedad uruguaya, aunque el expropiado desfile a caballo, vivando junto a su patrón una divisa ya desmerecida.
¿Qué se puede esperar con la irrestricta libertad de las zorras y los zorros en el gallinero? Los discursos de la transmisión y el borrador de ley de urgente consideración transpiran malas intenciones. Algunos de los gorilas las exhiben en público, sin pudor alguno, mientras otros dejan escapar exabruptos o muestran distraídos la hilacha de la canana. Está a la vista que la coalición es el rejunte de lo políticamente más reaccionario. No hay nada que esperar. Hay que dar señales de no estar dispuestos a dejarse atropellar. Como hicieron las y los agremiados en ADES y FENAPES.

Se cambió el sol de los masones por el escudo de los que traicionaron al artiguismo pero, sin embargo, sólo ha cambiado el modo de gobernar, la esencia del sistema sigue siendo la misma desde hace siglos. La violencia patriarcal continuará asolando hogares, trabajos y espacios públicos. El capitalismo y sus administradores continuarán negando rotundamente la igualdad y a las mujeres se las seguirá agrediendo de muchas formas sutiles, simbólicas, legales y físicas. Los desaparecidos seguirán desaparecidos y los torturados se encontrarán con sus torturadores a la vuelta de la esquina. Nada indica que, sorpresivamente, ahora vaya a aumentar la velocidad de tortuga en la búsqueda institucional de Verdad y Justicia. Nada permite suponer que el agronegocio dejará de prosperar a fuerza de fumigar mujeres, niños y trabajadores en Canelones y otros departamentos sojeros. No parecen ser de urgente solución el problema de vivienda para los sectores marginados ni la cuestión de las familias arrojadas a los asentamientos.

Se aprontan los corazones para la lucha por la educación pública y su autonomía, por el monopolio de la producción de combustibles y para no perder derechos ciudadanos por andar sin cédula de identidad o la condición humana por haber cometido un delito y estar encarcelado.
La amenaza de tormentas que oscurecen el horizonte sólo puede despertar las adormecidas tradiciones de lucha y resistencia. El panorama es de recalentamiento de la lucha de clases. En Fuenteovejuna se van cocinando a fuego lento formas de oponerse a los delirios del neoliberalismo. Deberá reprimir un pueblo entero, señor presidente.
Educados, armados y tecnificados por el progresismo hasta la semana pasada, los policías de hoy avanzan por el mismo camino en que asesinaron a Guillermo Machado el 16 de julio de 1989, en plena democracia primaveral. Ya lamentaremos manifestantes dejados ciegos o lloraremos los muertos con “munición no letal”, ¿qué otro sentido tuvo el despliegue cuasi militar del domingo 8 de marzo? Cabe sospechar también que la declaración de guerra a las “bocas de pasta base” integra una estrategia superior, la que persigue el propósito de instalar el principio de autoridad en la periferia urbana. En definitiva, la misma línea aplicada por Gustavo Leal y Eduardo Bonomi, agravada ahora por gatillos y palos más fáciles. El claro mensaje dado con los operativos de saturación atemoriza y preocupa toda la población. Cuando la democracia representativa y electoral no permita fluir libremente sus deseos y aspiraciones, la clase dominante recurrirá, una vez más, al brazo gordo de su Estado de Derecho. En última instancia, esa fue una de las principales razones del golpe de militar.
En el país de los amortiguadores (don Carlos Real de Azúa dixit) siempre aparecen avezados negociadores y bomberos dispuestos a prestar sus servicios y encargarse de canalizar hacia los pasillos del parlamento los reclamos y reivindicaciones de los sectores populares. Se trata de conciliar lo inconciliable. Corren a sostener la democracia liberal uruguaya, la de mejor calidad en el mundo según evalúa el poeta de la ciencia política, mi amigo Fito Garcé. ¿Cuál es la democracia en que viven las familias excluidas de los planes de vivienda, las que se ven forzadas a desafiar la intemperie para luchar por un hogar para sus hijos e hijas?
Un poema esta democracia liberal de altísima calidad a la que no interesa el Uruguay del millón de pobres que alimenta los privilegios del 1%, el del hambre de techo y justicia social, el de la falta de laburo y las bajas jubilaciones, los feminicidios, la discriminación, el racismo y la homofobia, la juventud pastabasera, las feroces atrocidades en las calles, los escolares que no aprenden y los capataces que disciplinan peones a rebencazos.
La apuesta a humanizar esta democracia renga y salvaje, sobre cuya calidad fantasean tanto, es el sustento de la tesis de “oposición responsable”, hechura del progresismo, o del “regresismo” como lo llama el compañero Ricardo Viscardi. Entre los velos de la fantasía se adivina el propósito ambicioso y realista (muy realista) de ganar las elecciones en el 2024 y recuperar el uso y abuso del aparato estatal.
Los parlamentarios y dirigentes del progresismo aborrecen las historias de protesta y resistencia en los espacios abiertos, allí donde pueden crecer las mismas ideas transformadoras que están floreciendo en la Alameda de Santiago y en El Alto de La Paz. Es de prever que el “regresismo” pondrá en juego su mucha influencia sobre las organizaciones populares para evitar que la lucha política se traslade a las plazas y avenidas del Uruguay.
¿Será en el mundo formal del parlamento, donde se dice tanto una cosa como la otras, o será, en la calle, en el mundo real, en el de las verdades esenciales? ¿Quién define el escenario donde se jugará el partido contra el neoliberalismo? Seguramente no serán los filósofos del espectáculo televisivo ni nosotros, los aspirantes a revolucionarios, limitados a jugar en espacios reducidos. Lo determinante será la opción que haga el movimiento masivo de los sectores populares: deberá decidir entre respaldar fielmente a los predicadores del electoralismo o dar batalla en las plazas y avenidas, pacíficamente, pero con mucha decisión y firmeza, como hizo el movimiento feminista el domingo pasado, como hará la gente y Familiares el próximo 20 de mayo. La injusticia y la violencia siempre vienen de arriba.

Jorge Zabalza

Lo Subterráneo: Jorge Zabalza


Lo Subterráneo


En décadas de vida Santa Catalina se ha ido urbanizando, un poco gracias al esfuerzo comunitario y otro poco ejerciendo presión sobre las instituciones: una nueva escuela se sumó a la que construyeron los vecinos hace casi 40 años; en un predio militar, el Comando Sur regaló “desinteresadamente” una policlínica que vino a reemplazar la antigua, construida y administrada desde siempre por los vecinos; las líneas 124 y 186 solucionaron la falta total de transporte que antes obligaba a caminar a campo traviesa veinte cuadras o más para tomar un ómnibus; ahora funcionan una UTU y un jardín de infantes, habemus rambla y playa habilitada. Mucho más urbanizados estamos, pero, sin embargo, las perspectivas de los habitantes siguen siendo bastante poco halagüeñas.

En las casitas con techo de chapa la ola de calor recalentó al rojo vivo la difícil convivencia familiar, el hacinamiento se volvió ensopado. En esas condiciones, desilusionada con las décadas de paciente espera, la vecina decidió “hacerse cargo” del problema, cruzó la calle y marcó un solar en aquel enorme baldío que se recostaba sobre la otra vereda. Un acto desesperado, desapercibido para quienes administran la macroeconomía y, sin embargo, trascendental para la vida de la protagonista y su familia.

Miren el mapa de Montevideo en el GPS. Busquen Continuación Camino Burdeos, calculen las cuadras que corren desde la esquina con Camino Santa Catalina -la del histórico “Parador El Recreo”- hasta Los Geranios, un poco antes del Punto Verde de la cooperativa que mantiene limpio el barrio. Hacia el norte, el campo llega hasta Camino Sanfuentes. Esa extensión, con más de un quilómetro y medio cuadrado de superficie, medio siglo baldía, manchones de chilca, casi sin árboles, hoy día está poblada con carpas, casillas de chapas y de tablas de 15. Hasta algún rancho de barro se está construyendo. Sobre experiencia en crear barrios enteros de la nada. Es la civilización que llega montada en los hombros de quienes hacen la historia real que luego otros escribiremos.

Para sorpresa de la buena mujer, su iniciativa se reprodujo como cianobacterias en aguas contaminadas, una explosión social como la que iniciaron aquellos estudiantes que saltaron los controles en el metro de Santiago de Chile. A un mes del atrevimiento de la vecina, el terreno está dividido entre unas 650 familias, todo el mundo respeta los solares marcados con muy precarias estacas unidas por muy delgado hilo. Colonizan la tierra. Resuelven por acuerdo y hacen con sus propias manos lo que el gobierno fue incapaz de hacer.

Hasta 20.000 nuevos hogares se forman cada año en Uruguay. Casi la totalidad son parejas muy jóvenes. Un 22% de ellas y ellos están desempleados. El 38% de los de 18 a 22 años que tienen la suerte de trabajar, lo hacen negro, porcentaje que apenas disminuye al 31% para las y los de 23 a 26 años1. El desempleo y el trabajo por fuera de la ley se mantienen irreductibles, inmunes a la inclusión financiera. Son problemas nacionales que se agudizan y hacen sonar todas las alarmas cuando el marco del análisis se reduce a la periferia urbana.

Según FUCVAM, hacen falta unas 88.000 viviendas más en el Uruguay. Quienes constituyen los nuevos hogares casa quisieran, pero, hoy como ayer, no pueden acceder al techo propio y siguen forzados a refugiar sus necesidades en asentamientos. Los versos atrapa-votos no lograron impedir el crecimiento del déficit habitacional. Parece que las políticas de vivienda no integraran la agenda de derechos.

En el 2004 los frenteamplistas imaginaban que nadie más se mojaría con la lluvia en la tristeza de los techos de cartón. Sin embargo, en quince años, “su” gobierno no concretó ningún plan de viviendas populares, ni consideró siquiera el que propuso Eduardo Rubio en diputados. La presencia del Estado ha quedado más identificada con la acción represiva que con soluciones a los apremios que sufre la población arrojada fuera del alero protector de las instituciones. La carencia de soluciones reales y masivas propició el surgimiento de proyectos de caridad (Plan Juntos, Techo), políticas de ranchos mejorados, muy cristiana por supuesto, pero que no trajo ninguna solución al hambre de dignidad. Mientras se resuelvan sólo parcialmente, la desocupación y la falta de techo continuarán marcando a fuego la realidad social y contribuyendo a aumentar al máximo la presión que soporta la olla.

Una salida institucional y legal posible hubiera sido apoyar el desarrollo de cooperativas de ayuda mutua para familias de bajos recursos. Una apuesta a la autoorganización y la alfabetización política. En cambio, haciendo lo contrario de lo que decía querer, Mujica promulgó la ley 18.795 que exoneró de impuestos las inversiones en las zonas centrales de la ciudad, donde se cuenta con todos los servicios, pero los vacía el alto costo de alquileres y préstamos hipotecarios. Esas nuevas viviendas son inaccesibles para quienes más las precisan: se modificó de un toque el significado de la expresión “interés social”, que hasta el 2004 quería decir “los más infelices” y ahora, con hipócrita demagogia, sirve para encubrir negocios de especuladores y empresarios.

Los sectores más desvalidos soportan pacientemente el vergonzante conservadurismo de la administración progresista que dejó de lado la construcción de viviendas de verdadero “interés social”. Las soluciones reales pasan por reformar la estructura de la propiedad urbana, algo imposible de hacer sin lesionar intereses que el progresismo criollo no se atreve a tocar, ni se atreverá nunca. Implicaría gobernar a lo Allende, expropiando a la clase que hegemoniza la democracia representativa. La renuncia al imaginario esperanzador alarga la espera que están sufriendo los sectores populares, pero, cientos de predicadores de la resignación, los ayudan a soportarla... al menos hasta ahora.

Es cierto. Los baños con cerámica sustituyeron las letrinas y la cocina con tres hornallas reemplazó a la garrafa de una sola y precario equilibrio; la moto aumentó las posibilidades de movilidad y Directv inundó la vida de entretenimiento, fútbol y telenovela. El asistencialismo social del MIDES y los consejos de salarios se tradujeron en mejoras concretas de la calidad de vida y del nivel del consumo de los marginados, el consumista de quinta accedió al consumo de cuarta categoría, pero siguen la ñata contra el vidrio.

Las gárgaras electoralistas no libraron de la marginación a la sociedad. Los 615 asentamientos irregulares registrados en el 2011 apenas se redujeron a 607 en el 20182. El MVOTMA confiesa que entre los años 2011 y 2018 se constituyeron 45 nuevos asentamientos irregulares, mientras que 42 de ellos habían sido regularizados. Según Verificado.uy, 192.000 es la media de las personas expulsadas hacia los asentamientos irregulares. Nada menos que el 5.5% de los 3:500.000 habitantes del Uruguay, porcentaje que en Montevideo se eleva al 10% de su población. Sigue siendo espantoso… ¿o no?

La marginación es consecuencia de la necesidad de fuerza de trabajo de bajísimo costo y por fuera de las regulaciones. Se arrojan sectores enteros al círculo del infierno, donde no pueden comprender qué les sucede, ni identificar a quienes los han excluido de la sociedad y de la política. Se los ayuda a soportar la ignominia, inculcando la creencia de que lograrán escapar cuando los gobernantes aumenten el poder de compra de los excluidos. El concepto de pobreza, falsificado con la “línea de pobreza”, es la base de la hegemonía cultural e ideológica: incapacita a los marginados para organizarse y dar vuelta la tortilla.

La hegemonía no puede evitar que el oprimido tenga la sensación de que lo están manipulando, de que dude si aquellos que votó representan en verdad sus intereses u operan en beneficio de los dueños del poder. Aunque no sepa explicar por qué, lo abruma la sospecha de que la democracia representativa es una estafa y lo lleva a juntar rabia. La bronca se acumula en los subterráneos hasta que emerge como resistencia y lucha en algún momento y de alguna manera.

Un palabrerío hueco le marca los carriles por donde está permitido expresarla correcta y pacíficamente. ¿Qué significa dentro de la constitución y de la Ley todo, fuera de ellas nada? La experiencia de vida enseña al oprimido que el Estado de Derecho sólo protege las grandes propiedades y los privilegios de los dueños de todo, que encubre y complementa la violencia institucional. Aprende que si pierde la paciencia y se sale del camino prescripto, intervendrá el componente esencial de la dominación de clases: el aparato policíaco militar. La realidad social y política termina por ser comprendida con toda claridad.

Los “irrecuperables” de siempre, los descreídos de las falsas opciones y de los falsos ídolos, percibimos la dignidad desafiante en la toma espontánea de los terrenos en Santa Catalina. Indican el cansancio que provoca la insatisfacción de las necesidades populares, el sentido de justicia social que reservan los pueblos en sus corazones y su capacidad para tomar decisiones autónomas y organizarse por sí mismos. En nuestra perspectiva insurgente, la iniciativa individual que se volvió alud colectivo permite adivinar la existencia de un imaginario que anticipa futuras rebeldías populares.


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Notas:


1. Abril de 2019. Octavo informe del SICLAB (Unión Capital AFAP) con datos de Equipos Consultores y el Instituto de Economía de UDELAR.

2. Informe 2018 del Programa de Mejoramiento de los barrios del MVOTMA.







Guido Manini Ríos violó la ley para encubrir a José Nino Gavazzo


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Guido Manini Ríos violó la ley para encubrir
a José Nino Gavazzo
La omisión de Guido Manini Ríos de denunciar ante la justicia la confesión voluntaria que brindara José Nino Gavazzo ante el Tribunal de Honor, acerca de la desaparición de Roberto Gomensoro en 1973, hubiera permitido que continuara como inocente de dicho crimen. La causa judicial que lo involucraba había sido archivada. José Nino Gavazzo había sido exculpado en ella por falta de pruebas, ya que negó su participación en el hecho y se negó a  brindar testimonio en los estrados judiciales.
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Manini Ríos ocultó información clave y encubrió  un crimen horrendo (Foto: Leonardo Carreño) 

La difusión pública que sobre el funcionamiento del Tribunal de Honor realizó el periodista Leonardo Haberkorn posibilitó que el Fiscal Especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Dr. Ricardo Perciballe, solicitara y lograra la reapertura de la causa de Roberto Gomensoro Josman.
Roberto Gomensoro: el primer desaparecido por las FFAA
Roberto Gomensoro es un caso emblemático del terrorismo estatal. Fue detenido por las Fuerzas Armadas en marzo de 1973, antes de la disolución de las Cámaras, conducido al Batallón de Artillería N°1, asesinado, presumiblemente durante los crueles interrogatorios a que fue sometido y su cuerpo fue desaparecido. Sus restos fueron identificados luego de varias décadas.
Manini debió denunciar por escrito
Todos los funcionarios del Estado en el ejercicio de sus funciones tienen la obligación de denunciar ante la justicia  los hechos con apariencia delictiva acerca de los cuales toman conocimiento.
El general Guido Manini Ríos, como Comandante en Jefe del Ejército, debió informar por escrito a la justicia penal que José Nino Gavazzo había declarado, voluntariamente,  ante un tribunal de honor, haber hecho desaparecer el cuerpo de Roberto Gomensoro Josman arrojándolo a las aguas del Río Negro.
Asimismo debió haber informado, de manera formal, como corresponde en la función pública, que en el mismo tribunal el ahora coronel en situación de reforma Jorge “Pajarito” Silveira declaró que  Gavazzo fue el responsable del asesinato de otra persona que estaba detenida en el cuartel de Artillería N° 1 y que permanece desaparecida hasta el día de hoy.
La omisión flagrante y comprobada de Guido Manini Ríos de cumplir con su obligación de informar a la justicia acerca de un hecho con clara apariencia delictiva es un delito penado por las leyes vigentes. También fue un acto solapado de ocultamiento y encubrimiento de su parte de la responsabilidad de José Nino Gavazzo para garantizar su impunidad.
Tres generales lo denunciaron
Siguiendo el ritual delictivo de los terroristas estatales desde el retorno a la institucionalidad democrática, Guido Manini Ríos niega su responsabilidad en los hechos. Acusa al poder judicial de perseguirlo siguiendo directivas del poder político. Se presenta ante la opinión pública y los medios de comunicación victimizándose. Como todos los involucrados en los crímenes de Lesa Humanidad recurre a todas las artimañas legales habidas y por haber para enlentecer y evadir la justicia.
Al presentar testimonio ante la justicia, indagados por su participación en el tribunal de honor que juzgó la conducta de José Nino Gavazzo y de Jorge “Pajarito” Silveira, los generales Alfredo Erramún, Gustavo Fajardo y José González,  denunciaron a Manini Ríos. Declararon que ellos lo alertaron  en dos oportunidades acerca del tenor de las declaraciones a las cuales accedieron.
El comandante en jefe, así consta en el expediente administrativo, desechó lo asesorado por sus generales. Consciente de las implicancias jurídicas y políticas que la presentación de la denuncia podía tener, optó por no realizarla y encubrir a los involucrados: José Nino Gavazzo y Jorge “Pajarito” Silveira.
Cesado en el cargo por hacer política
Guido Manini Ríos violentó las disposiciones constitucionales que le impedían hacer política como militar. Fue cesado por el Poder Ejecutivo, en marzo del año pasado, por realizar comentarios políticos sobre la actuación del Poder Judicial al presentar su informe sobre la actuación de los tribunales de honor. Aunque omitió explicitar lo testimoniado por Nino Gavazzo y Jorge “Pajarito” Silveira, al presentar el informe, cuestionó la labor del Poder Judicial y defendió a todos los condenados por él durante el período del terrorismo de Estado. Semanas después, un Tribunal en Roma, los condenó, a todos, sin excepción,  a cadena perpetua.
Los delincuentes deben ser juzgados y condenados
Guido Manini Ríos ha despreciado públicamente a quienes reclaman justicia por las graves violaciones a los derechos humanos. Las víctimas de atropellos, abusos sexuales, torturas, secuestros, asesinatos y desapariciones, tienen derecho a reclamar que quienes cometieron dichos crímenes sean juzgados y condenados.
Los derechos no caducan. Aunque hayan  transcurrido más de 40 años. Los familiares de los detenidos desaparecidos tienen derecho a reclamar no solamente los restos de sus seres queridos sino también a conocer la verdad, solo alcanzable, como lo demuestra la experiencia internacional, a través de la justicia. Conocer la verdad implica saber a cabalidad el qué, el cuándo, el dónde, el quién, el porqué de lo ocurrido con cada uno de los detenidos desaparecidos.
La atrevida soberbia que confiere la impunidad
Hasta el momento en Uruguay, solamente un pequeño grupo de criminales estatales ha sido juzgado y condenado. La justicia uruguaya, el poder del Estado con las mayores potestades para investigar y esclarecer los hechos delictivos, no se ha caracterizado por su ejecutividad ni compromiso, salvo excepciones remarcables.
El terrorismo de Estado fue un proyecto de país. La complicidad de una parte del sistema político, de los grandes medios de comunicación, de los  grupos económicos poderosos asociados a la dictadura y la actuación amedrentadora de grupos paramilitares como el “Comando Barneix”, continúan siendo un fuerte escollo para que el Poder Judicial cumpla a cabalidad con sus obligaciones.
Manini Ríos ha cuestionado reiteradamente a las víctimas. Ha definido como errores  los crímenes más horrendos. Ha ocultado información y encubrió a Gavazzo y a Jorge “Pajarito” Silveira. En democracia, somos todos iguales ante la ley: debe haber justicia. Los delincuentes deben ser juzgados y condenados. El Senado debe votar su desafuero  como corresponde ya que sobran evidencias en su contra.
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Opinando N° 1 – Año 9 – Miércoles 29 de enero de 2020

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA RECUPERAR NUESTRA IDENTIDAD

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
RECUPERAR NUESTRA IDENTIDAD

por Hugo Bruschi
No todos los uruguayos son orientales, ni todos los orientales son uruguayos. La Heroica Paysandú fue testigo de estas afirmaciones. Allí combatieron en su defensa, algunos extranjeros como el Dr. Vicente Mongrey y el soldado Azambuya. Español el primero, brasileño el segundo, poniendo de manifiesto al precio de sus vidas, el sentimiento de rebeldía ante la injusticia y el odio al opresor. Del otro lado, uruguayos aliados al invasor matando a otros uruguayos, muchos de ellos ya vencidos y entregados para evitar mayor derramamiento de sangre, tal cual lo hiciere Leandro Gómez y algunos Capitanes. Traidores como Venancio Flores no pueden llamarse orientales, aunque la historia mal contada haya tratado de lavar sus nombres. ORIENTAL NO SE NACE, ORIENTAL SE HACE. Podríamos en nuestros días llamar oriental a José Nino Gavazzo, verdad que no?
Pero qué se necesita para despertar ese sentimiento de rebeldía, esa actitud frente a la vida? Nos lo hemos preguntado muchas veces y hemos llegado a la conclusión que ese sentimiento sólo puede ser convocado por una causa justa. Si habitáramos una Colonia, ese sentimiento sería Independencia, si lo fuera una Dictadura, sería Libertad. Por suerte no asistimos ni a una ni a otra situación, lo que no implica una ausencia de motivos más que suficientes para la indignación, para el rechazo a una imposición digitada por los mismos traidores de Ayer, por quienes venden el Rico patrimonio a precio de remate, sabiendo que las consecuencias serán nefastas para la salud del pueblo, con la instalación de UPM.
En estos momentos de confusión y desaliento acerca de nuestro porvenir - y aquí no hablamos de cambios de gobiernos - fruto de políticas entreguistas que nos convierten en una factoría productora, de lo que otros nos imponen. Este emprendimiento, puede ser un elemento que contribuya a crear conciencia y recuperar aquél sentimiento olvidado. Será una tarea sólo reservada a quienes aún guardan un poco de dignidad.
Y no será tarea fácil llegar a quienes se niegan a aceptar la realidad, a quienes ante las evidencias se resisten a reconocerlas, a quienes siguen creyendo que hablar de corrupción o de cianobacterias, forma parte de una campaña contra sus líderes, a quienes no quieren  militares en las calles - y yo tampoco - pero que nada dijeron cuando su gobierno los llamó a recoger la basura que ADEOM en lucha se negaba, convirtiéndolos de ese modo en rompe-huelgas. Cómo convencer a ese sector de la población, que el agua contaminada nos afectará a todos, que la instalación de UPM se fraguó a espaldas del pueblo y mediante un contrato con indicios de corrupción? 

Será tarea de gigantes, pero deberemos intentarlo. No contaremos con medios informativos, que están al servicio de otros intereses, no contaremos con los Partidos políticos -salvo honrosas excepciones - pues todos están por UPM, pero valdrá la pena intentarlo. La cuestión ya no será Izquierda o Derecha, sino DIGNIDAD O SUMISIÓN. Y aquí como dijo el Viejo, "nada podremos esperar sino de nosotros mismos". Tal vez fracasaremos en el intento, pero nos queda la dulce sensación de haber concursado por el máximo galardón: ORIENTAL.