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TODO LO HECHO POR LOS DESAPARECIDOS HASTA AHORA "FUE SIMBÓLICO"

 TODO LO HECHO POR LOS DESAPARECIDOS HASTA AHORA "FUE SIMBÓLICO"



Hija de desaparecidos, militante de siempre por “verdad y justicia”, reivindicó la tarea del abogado Fabio Galiani, echado por el gobierno, y dijo que el otro “no hizo nada”
No hay rencor en la voz de Soledad Dossetti, pero la decepción y una indignación calma afloran en sus palabras. Hija de padre y madre desaparecidos, siente una gran frustración por todo lo que ha rodeado los juicios por sus crímenes y la búsqueda de sus restos. Una frustración que comenzó con el regreso a la democracia y se acrecentó en los últimos años. “Yo con el Frente Amplio -dice- tenía una esperanza muy distinta”.
Su última gran decepción fue el manejo del juicio en Roma por el plan Cóndor. Siente la necesidad de contar lo que vivió de cerca y de hacerle justicia al abogado italiano Fabio Galiani, despedido por el gobierno uruguayo tras el fallo de primera instancia.
Dossetti, de 42 años, madre de tres y funcionaria de la sección jurídica de la Intendencia de Montevideo, habla con cierta angustia porque intuye que sus palabras quizás la enemisten con muchos que han sido sus compañeros de militancia durante años. Pero siente que el compromiso con la verdad es más importante.
Su vida bien podría ser una película. Tenía siete meses el 21 de diciembre de 1977 cuando hombres armados secuestraron a sus padres, Ileana y Edmundo, en Buenos Aires. Se los llevaron y desvalijaron la vivienda. A ella la dejaron con el portero, prometiendo venir a buscarla en unos días.
Pasaron cinco días y como nadie venía por ella, los vecinos del edificio la llevaron al juzgado de menores de San Isidro. Allí una jueza ordenó que fuera recibida en una dependencia policial llamada Brigada Femenina de San Justo. Cuando días después su abuela, que vivía en Montevideo, se enteró de lo ocurrido por una carta de los vecinos y viajó a buscarla, la bebé ya no estaba allí. Se la habían dado a una familia. La abuela reclamó, lloró, gritó, hizo un escándalo, fue a hablar con la jueza. Días después le avisaron que su nieta estaba otra vez en la Brigada. Debió esperar varios días para llevársela, hasta que la jueza lo autorizó. Por fin, la recuperó. Soledad se salvó apenas de ser otro bebé desaparecido como tantos que hoy siguen siendo buscados.
“Se ve que me habían dado, pero en un nivel bajo, a alguien relacionado con las propias policías de esa dependencia. Y después se asustaron con que hubiera una jueza en el medio”, conjetura hoy.
A los 19 años, la película de su vida tuvo otro momento estremecedor. Iba por la calle, se paró frente a un kiosco y leyó el título principal de La República: “Yo enterré a Dossetti después que el alférez le sacó la capucha y le metió un tiro entre los ojos”. Era el testimonio de un exsoldado llamado Sergio Pintado Otero, que decía que su padre había sido ejecutado en 1982 y qué él lo había enterrado.
Pocos días después, el exsoldado, un tío suyo y personal de La República salieron con palas y picos a buscar el enterramiento de su padre: “Pintado dijo que era por Libertad. Pero cuando llegaron dijo que no recordaba, que todo estaba muy cambiado. Y todo quedó en nada”.

¿Cómo conoció a Galiani?
Fue hace seis años. Él vino a Montevideo a entrevistarse con los familiares y gente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Tuvimos dos reuniones en la cancillería. Más tarde, Felipe Michelini me llamó para reunirse conmigo y con Galiani en un hotel. Fui. También estaba Martín Ponce de León. Ahí me explicaron cómo había surgido la idea de contratarlo. Lo había conocido Michelini, creo que en un congreso en Estados Unidos. Me hablaron maravillas de él. Y me pidieron que le firmara un poder para que me representara en el juicio en Roma, además de representar a Uruguay. Era una medida práctica: necesitaban que Galiani representara a una persona física que pudiera firmarle escritos y autorizaciones para sacar documentos, de un modo más rápido que el proceso que llevaban esas autorizaciones en el gobierno ¿Por qué usted?
Pudo ser cualquier otro, pero yo tenía un vínculo con Felipe Michelini. Había sido mi profesor en facultad, después habíamos trabajado juntos en un taller de derechos humanos, luego fue mi jefe cuando estuve en comisión en el Ministerio de Educación y Cultura. Teníamos una cierta amistad. Yo confiaba absolutamente en él. Y también tenía un vínculo con Martín, que era GAU como mis padres. Tenía una relación afectiva y de confianza con ellos. Me hablaron maravillas de Galiani, que lo habían contratado porque era un abogado experto en derecho internacional, el mejor de Italia.
¿Aceptó?
Sí. Y a partir de ahí comenzó mi vínculo en lo legal, aunque no fue una relación particular conmigo. Él vino varias veces a Uruguay y los familiares siempre tuvimos encuentros con él en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Él actuaba como el abogado de todos. En el juicio también había otros abogados italianos, que representaban a distintas ONG, y a los familiares los habían “repartido”: cada uno de ellos representaba a un grupo. Pero Galiani era el único que venía a Montevideo, nos hablaba por videoconferencias, el único que nos daba explicaciones. Para todos, nuestro abogado era él.
También lo vio en Italia
Tres veces. La primera fui a declarar en el juicio, citada por la fiscalía italiana. La segunda, fui a acompañar a mi abuela, citada como testigo por Galiani. En esos dos viajes, fui con familiares a los que les había tocado otro abogado. Pero en ambas ocasiones, el único que estuvo con nosotros fue Galiani. Él nos fue a buscar al aeropuerto, nos llevó a comer para preparar el juicio, nos reunimos en su despacho. A los otros abogados, recién los vimos en las audiencias. Eran todos desconocidos para nosotros, ya que nunca se habían reunido con los que eran sus clientes o testigos.
¿Qué impresión le dio Galiani?
Es muy apasionado por lo que hace, detallista y perfeccionista al extremo. Yo no podía creer el conocimiento que tenía de todos los casos. Le decían el nombre de un desaparecido y él sabía todo, como un libro abierto. En las audiencias los demás abogados lo consultaban en forma permanente, incluyendo a Speranzoni, el abogado actual de Uruguay. Al regresar, comenté todo lo que sabía de la dictadura y de los desaparecidos. Era impresionante. Y al principio eso era compartido por todos: Galiani era grandioso y todos lo adoraban. Y todo lo que pedía, se le enviaba: miles y miles de documentos que se iban traduciendo y enviando.
¿Eso cambió?
Al comienzo los pedidos y los testigos eran de la Fscalía. No eran peticiones propias de Galiani. Pero cuando él empezó a pedir pruebas, todo cambió. Empezó a haber una reticencia. Algunos se pusieron en su contra, decían que no era sensible. Que a algunos testigos, que habían estado presos, secuestrados, torturados, los apretaba al momento de declarar. Que insistía.
Se dice que hizo llorar a una testigo
Sí. Pero él decía que esas personas habían dicho en su despacho cosas que luego no refrendaban en la audiencia. Y él quería que lo dijeran todo. Capaz que había que tomar en cuenta las circunstancia de esas personas, pero él estaba tratando de llegar a la verdad. Los juicios son así. A una persona que fue víctima de una violación le preguntarán cómo fue y tendrá que recordar, revivirlo y seguramente va a llorar.
En este tema de la sensibilidad, yo vi algo completamente opuesto. En las tres ocasiones que estuve allá, Galiani nos invitó a cenar a su casa, nos presentó a su esposa y a sus hijos, todo el tiempo estaba pendiente de nosotros. Yo lo comentaba acá y me decían; ¡ah, pero con lo que él cobró, como para no irlos a buscar al aeropuerto e invitarlos a cenar! ¡Pero no tenía ninguna obligación! Vivía para el caso, casi ni iba a su casa. Y lo digo sin ningún interés más que llegar a la verdad y a la justicia, dentro de lo poco a lo que se podrá llegar. No tengo ningún vínculo con Galiani, no es mi amigo. Yo no lo recomendé. No lo conocía. Si él hubiera actuado mal, no tendría ningún problema en decirlo. Pero yo vi otra cosa, clara y permanentemente: un profesional dedicado absolutamente al tema, con un conocimiento de causa total, y actuando como un abogado de verdad. Yo trabajo en un ámbito jurídico, rodeada de jueces y abogados. Y él actuó como debía ante casos de secuestros y homicidios, no una investigación histórica. Porque si bien también es un suceso histórico, para los familiares son crímenes que deben ser sometidos a la justicia. Mataron a Ileana y Edmundo. Si mañana a cualquiera le matan a un familiar, va a ir a la comisaría y a la justicia. Es igual.
Galiani también quería citar a militares
Sí, y estaba muy amargado e indignado, porque -según me relató- en el Ministerio se lo negaron. Le dijeron que no, que no le iban a proporcionar información y no los iban a citar. Que no estaban de acuerdo. Y él, desconsolado, me decía, que no era solo era una petición suya, también lo era de la presidenta del tribunal italiano que le había dicho: un juicio de una dictadura militar, sin testimonios de militares no tiene sentido. Y ahí se quebró el vínculo. Galiani pasó a ser sospechoso. Ya no era el ídolo máximo ni el mejor abogado de Italia.
Galiani quería que declarara Pintado Otero y sostiene que él sabe dónde está enterrado su padre y otros desaparecidos
Sí. A mí nunca me quedó claro lo de Pintado Otero. En 2006, en el despacho de Eduardo Brenta en la Intendencia de Montevideo, Pintado Otero se reunió con Rubén Valls, el único de los GAU que no cayó en Buenos Aires. Allí Pintado dijo que sabía dónde estaba enterrado mi padre y que la vez anterior había tergiversado las cosas porque lo que quería era dinero a cambio de su información. Porque él había sido muy perjudicado por lo que sabía, no tenía ningún recurso económico y tenía miedo de que lo mataran. Quería 300 o 350.000 dólares. Lo más concreto que dijo fue que tanto Elena Quinteros como mi padre están enterrados en el batallón 14, pero que él no iba a decir dónde hasta que se le pagara. Y que sabía dónde estaban más personas. Poco después, en el juicio en Uruguay, yo llevé La República y volví a sacar el tema. Guianze me dijo: ese tipo está loco, mirá si iban a mantener un prisionero tantos años, los mataban antes. Y si lo hubieran dejado vivo, mirá si un alférez se iba a atrever a matarlo. Al principio, creí que tenía razón. Pero este hombre sí declaró en el juicio de Elena Quinteros. Y yo me dije, ¿pero por qué en el de ella lo citan y en el de mi padre no?
Por supuesto, un investigador como Galiani quiso interrogar a Pintado Otero
Sí, y le pidió a Guianze el modo de ubicarlo. Y Guianze, que tenía acceso a mucha cosa, le dijo que no tenía su número y que no sabía cómo conseguirlo. Todos sabemos que eso en Uruguay se consigue. Tanto es así, que Galiani lo consiguió desde Italia. Y así hubo muchas otras cosas, según el relato de Galiani, porque yo no estaba presente. Pero él me las relató en el momento, no después. Pintado Otero le dijo a Galiani que él sabe dónde están varios desaparecidos y que él fue el quien le dijo a Javier Miranda los datos de dónde estaba su padre. Galiani lo llamó a Javier y le preguntó si era así. Y Javier le respondió que no recordaba quién había sido. Y esta respuesta inverosímil fue otro signo de que a Galiani se le estaban cerrando todas las puertas. Y se las cerraban porque él investigaba como hace un abogado, al que se le paga para resolver un crimen.
“Galiani estaba muy amargado e indignado, porque –según me relató– en el ministerio le dijeron que no le iban a proporcionar información (sobre los militares) y no los iban a citar”
¿Galiani le avisó al gobierno uruguayo de que Pintado Otero dice tener esos datos?
Sí. Me relató que le envió una carta al secretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma. Yo también pregunté en el grupo de WhatsApp que teníamos: ¿qué pasa con esto que dice Pintado Otero? Guianze me respondió otra vez que lo que dice no tiene valor porque está loco. Respondí que es probable que así sea, pero que me gustaría que eso lo determinara un juez, con la asistencia de un perito, de un psiquiatra. Me dijo que confiara en lo que me decía. Pero una persona con una formación jurídica no puede determinar si alguien está mal psiquiátricamente.
“Galiani llegó hasta donde nadie había llegado. Y yo, al vivir todo eso, volví para atrás y sentí que todo lo anterior había sido histórico- simbólico”.
¿Galiani la interrogó a usted en Italia?
Sí, y me hizo notar algo que nunca había notado en los dos juicios anteriores, en Uruguay y en Argentina. En Uruguay fue en 2007, en el juicio del “segundo vuelo”. Fui a declarar. Entré en un box, donde había una receptora que me tomó declaración. Yo conté la historia del secuestro en Buenos Aires. El juez vino, nos saludó, muy amable, pero no hubo interrogatorio. Yo me fui satisfecha. Y el resultado fue bueno, en cierta forma, porque hubo condenas. La fiscal era Guianze, de quien yo tenía en muy alta estima, porque era a través de ella que accedíamos a la justicia después de tantos años. Era como una heroína. Pero no hubo un interrogatorio, ni una sola pregunta.
Cuando nos citaron por el juicio argentino, fuimos a declarar al consulado. Otra vez contamos toda la historia, por videoconferencia. La cónsul fue amorosa, nos dio un abrazo. Pero otra vez, sin ninguna pregunta.
En Italia en la audiencia me encontré frente a Galiani, a quien apenas conocía, y por primera vez me interrogaron. Fue una sorpresa muy grande. Yo repetí lo de siempre: “personas armadas vestidas de particular que dijeron ser policías” llegaron al edificio, le dijeron al portero que los acompañara hasta el apartamento de mis padres. Mis padres abrieron y ellos entraron. También conté como mis abuelos se enteraron de todo a través de una carta de un vecino. Y Galiani, anotando, me preguntó una cosa tan básica, pero que nadie me había preguntado nunca: “¿Nombre del portero y del vecino?”
Yo no sabía el del portero, pero sí el del vecino: Fausto Humberto Bucchi.
Galiani me preguntó si ellos no habían declarado en Uruguay y en Argentina. Le dije que no y él no lo podía creer. ¿Pero ellos vieron todo, vieron sus caras y nunca han declarado? No salía de su asombro. Entonces comenzó a buscarlos. Ubicó a Bucchi, logró que fuera ingresado como testigo y llevado a declarar a Roma. Y su testimonio fue mucho más preciso y detallado del que yo sabía. Él estuvo mucho rato sentado en el palier del edificio viendo a los que hacían el procedimiento, habló con ellos, vio bajar a mis padres. Gracias a su testimonio se supo que junto a mis padres secuestraron a Alfredo Bosco, que también estaba en el apartamento. Cuando Galiani supo que Bucchi había estado largo rato con los secuestradores, le acercó una carpeta con fotos de aquellos años de una cantidad de oficiales que pudieron ser parte del operativo. Bucchi dijo que podría reconocer al jefe, que fue con quien más había hablado. Y empezó a mirar las fotos y al final dijo que había reconocido al jefe. Era la foto de Tabaré Daners, que había sido comandante del Fusna. Galiani le preguntó si estaba seguro y dijo que sí. Le preguntó cómo podía estarlo, después de tantos años. Bucchi dijo que era un episodio que había marcado su vida, que nunca había vivido nada tan dramático, y que jamás iba a olvidar.
Galiani llegó hasta donde nadie había llegado. Y yo, al vivir todo eso, volví para atrás y sentí que todo lo anterior había sido histórico- simbólico. En cambio, Galiani tenía un ansia muy grande de aclarar esos asesinatos. Y sabía bien cómo hacerlo. Averiguó más y consiguió más pruebas de las que nadie había conseguido nunca. Hizo una investigación criminal, no histórica.
Pero perdió
Sí, porque el tribunal consideró que la prueba -miles de hojas y decenas de testigos- no había sido suficiente. Pero el segundo tribunal, el de segunda instancia, superior y con más experiencia, se basó en la misma prueba y allí se ganó. Hay que explicar que en una segunda instancia no se llevan todos los documentos otra vez, ni vuelven a declarar los testigos. El fallo de segunda instancia, que fue favorable, se basó en un 99,99% en las pruebas presentadas en la primera. Dicen: Galiani perdió. Sí, perdió en primera instancia. Y también perdieron Speranzoni y todos los otros abogados. Y cuando se ganó en segunda instancia, ¿fue por esos dos o tres documentos que agregaron, que no dicen nada importante? No. Se ganó con la misma prueba. El tribunal de segunda instancia consideró que la prueba presentada era más que suficiente y condenó a cadena perpetua. Es aprovecharse de la ignorancia de la gente común decir que en primera instancia se perdió porque Galiani era malo y que en segunda instancia se ganó porque el nuevo abogado es brillante. Este segundo no hizo nada. ¡Uruguay ni siquiera apeló!
¿Cómo le cayó la derrota en primera instancia?
Me amargué mucho. Me enteré en lugar de trabajo y comenté: acá se acabó todo. Es imposible. Nunca va a haber verdad y justicia. Llamé a mi abuela y le dije que habíamos perdido. Y ella me respondió: “bueno, ¡pero nosotros vamos a seguir hasta el final!”.
“Es aprovecharse de la ignorancia de la gente común decir que en primera instancia se perdió porque Galiani era malo y que en segunda instancia se ganó porque el nuevo abogado es brillante”
¿Cómo vivió el proceso de apelación?
Los familiares teníamos un grupo de WhatsApp llamado “Plan Cóndor”, donde también estaban personas vinculadas a los derechos humanos: Felipe Michelini, Javier Miranda, Ponce de León, Guianze. Todos habíamos quedado mal y preocupados. Y entonces se produjo la desaparición de esos políticos y referentes. No decían nada. ¿Se está haciendo algo por la apelación? Y nadie sabía nada. En un determinado momento yo pregunté puntualmente: “Javier, ¿qué pasa?”; “Felipe, ¿qué pasa?”. No tuve ninguna respuesta. Guianze tampoco.
¿Qué pasó luego?
Justo volví a Italia en un viaje particular, con mi familia. Galiani me pidió para reunirse conmigo, con mucha insistencia. Yo iba a estar tres noches en Roma y quería estar con mi familia, pero no me gustaba decirle que no a una persona que había tenido tantas atenciones con todos los familiares. Nos reunimos. Y él me mostró una carta del gobierno uruguayo, con la cual lo despedían. Y me mostró otra, de Almagro, en la que le decía que sabía que lo habían despedido, que lo lamentaba, y que él era testigo de todo su trabajo y de lo bien que lo había hecho. Era lo único que más o menos lo consolaba.
Yo le dije, Fabio, se viene la apelación y nadie dice nada. Él me respondió: yo no voy a decir que me cesaron. Ellos tienen que informarlo. ¡Lo habían cesado sin comunicárnoslo a los familiares! Yo me sentí muy indignada. Porque ellos me pusieron un abogado porque se les antojó y luego, cuando lo cesaron, no fueron capaces de avisarme. Me pareció irrespetuoso. Desprolijo. Galiani me preguntó; visto que los plazos se van, ¿tú querés que apelemos? Yo le dije que no podía pagarle. Me respondió que él ya había cobrado por el trabajo y que lo había asumido para llevarlo al final. Que no iba a cobrar.
¿Aceptó y apeló?
Sí, pero al volver a Uruguay no dije nada porque él me pidió que no lo hiciera. Y seguí insistiendo en el chat. ¿Qué pasa? ¿No vamos a apelar? ¿Javier? ¿Felipe? Nada. Un día recibí una llamada del Ministerio de Relaciones Exteriores, de una funcionaria que estaba en el tema: “Soledad, me parte el alma esta situación, no sé por qué se está procediendo así. Si vos decís que yo te llamé, puedo perder mi trabajo, pero te quiero decir que a Galiani lo despidieron y que no se está haciendo la apelación”. Así terminó todo. Uruguay no apeló y ahora dicen “ganamos”. Me parece una real injusticia y una falta a la verdad total. Están jugando con el desconocimiento de la gente. Toma dijo: él perdió, nosotros ganamos. Y no todo el mundo tiene la capacidad de analizar qué es cierto y qué no. Es muy injusto con el trabajo de Galiani.
¿Por qué dice que todo alrededor de los desaparecidos es simbólico?
Siento que se lo ve como algo histórico, no como casos criminales concretos. Y al final todo es simbólico. Vamos a pedir la extradición de Tróccoli, pero se vencieron los plazos. Vamos a contratar a un abogado. Un italiano al que Uruguay le importa un bledo porque jamás en su vida lo pisó, y que va a hacer lo que se hizo siempre: un juicio, muy general, para decir que horrible que fueron las dictaduras de América Latina. Pero resultó que el hombre no era así. El hombre trabajaba de verdad y tenía una experiencia de años resolviendo homicidios. Entonces comenzaron los problemas con Galiani. Se dice hagamos los libros de historia y digamos qué horrible que fue lo pasó con los desaparecidos, y digamos que hay algunos militares presos. Pero si no estuvieran presos acá estarían presos en Argentina en cárceles de cuarta como cualquier preso común. Estar presos acá es un beneficio que se les dio, ya sea en Domingo Arena o en sus casas. No seamos tan inocentes. ¡Ahora justo apareció un cuerpo! Hace siete años que no aparecía uno. Y este estaba a apenas 50 metros del cuerpo de Fernando Miranda. ¿Tendremos que esperar cinco años más para que aparezca otro? Todo ha sido así. ¡Y la comisión que creó Vázquez y ahora disolvió, con la señora de la comunidad afrodescendiente! ¿Ella iba a investigar donde están los desaparecidos? Faltó que pusieran alguien de la comunidad LGBT. ¿Por qué no pusieron un investigador, un antropólogo, un detective, un historiador o un periodista? ¿Qué éxito iba a tener esa buena gente? ¿Qué hacían en la comisión? ¿Se sentaban a esperar que alguien viniera a hacer una confesión? ¿Cuántas confesiones recibieron? Entonces digo que todo es simbólico. Galiani fue el primero que se lo tomó en serio como lo que siempre debió ser: una investigación criminal. Y lo echaron.
La carilla de la Comisión para la Paz
La Comisión para la Paz fue una más del rosario de frustraciones padecidas por Soledad Dossetti y su abuela.
“Estuvimos meses preparando el material para llevarles. Les llevamos un bibliorato enorme, todo organizadísimo, completísimo, con todo lo que teníamos, las declaraciones de Adriana Chamorro de punta a punta y millones de cosas. Todo lo que teníamos”.
Chamorro es una argentina que estuvo detenida en el centro clandestino conocido como El Pozo de Banfield y sobrevivió. Allí fue testigo de la presencia de muchos uruguayos que fueron sacados juntos para un traslado, supuestamente en avión, con destino preciso desconocido, entre los días 15 y 16 de mayo de 1978. Uno de ellos era Edmundo Dossetti.
“Un día nos llaman para decirnos que tenían nuestro informe y nos dieron día y hora para que fuéramos a Presidencia. Pasamos unos nervios pensando qué iba a decir el informe. Pensaba cómo se lo tomarían mis abuelos cuando nos dijeran que los habían tirado vivos desde un avión o lo que haya sido. Le dije a mi abuela que se vistiera bien elegante. Cuando llegamos estaban todos los familiares. Todos teníamos la misma hora. Entramos y nos dan a cada uno un sobre manila con una hoja enganchada. Yo miré el sobre y vi que estaba vacío. Disculpé, mi sobre vino vacío, dije. Y me respondieron que el informe era esa hoja. Todo el informe era esa carilla que estaba engrampada. Y lo que decía era un resumen mínimo, lo minimísimo de todo lo que nosotros les habíamos dado. Eso fue lo que trabajaron por años. Y mucha gente piensa que ya se hizo la investigación de los desaparecidos. Y que ya nos dieron los datos a los familiares. Así fue siempre todo”.

Situación en el FA de Uruguay

Situación en el FA de Uruguay


Por Julio A. Louis
La pregunta faltante es ¿para qué se quiere el FA? Media un abismo entre el FA de 1971, definido anti-imperialista, anti-oligárquico y contra el gran capital, y el actual, que apuntala a gobiernos cuya conducción económica es elogiada por el FMI, que han permitido mayor concentración y extranjerización de la tierra, que han dispensado al gran capital trasnacional de todo tipo de exoneraciones. 

Los identificados con el FA del 71 no apoyamos a este gobierno. Los que lo defienden estiman utópicas y “sesentistas” aquellas definiciones. Y han promovido a Miranda.
Si analizamos con mayor profundidad, es preciso estimar el estado de conciencia de las clases y sectores populares, y muy en especial, la base del bloque popular, que es la clase trabajadora. En ella, la conciencia de clase, el ser “clase para sí” si bien ha avanzado, no parece suficientemente extendida. Lo resaltable en Uruguay, el hecho infrecuente en Nuestra América y en el mundo, es que haya una sola central sindical, donde conviven luchando entre sí diversas tendencias.  Y en esa débil, aunque no despreciable conciencia de clase, juega un rol destacado la ausencia de partidos de vanguardia, que contribuyan a crearla.
Se ha dicho en el mundo, que los partidos y organizaciones revolucionarias que se empeñan en el estudio del marxismo o aún más ampliamente, de ideas revolucionarias- son tan raros como los elefantes blancos. Y en el FA, sus pretendidas vanguardias a través de cuadros destacados, han fundamentado como candidato presidencial a Vázquez, que en 2013 estima “que el comportamiento ´imperialista’ y ´avasallante’ está cambiando” [1] , o tolerado sin exigir sanciones, que el gobierno de Mujica haya ingresado a Uruguay en el TISA. O que el gobierno actual en los Consejos de Salarios desempate a favor de las patronales, o que se haya mantenga hasta la muerte a un Ministro de Defensa ofensor de las organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Y el FA, ¿dónde está? Salvo honrosas excepciones la de Guillermo Chifflet, la más recordada- los legisladores y los partidos se han sometido a la “unidad”. No se trata de negarse a buscar acuerdos, sino establecer que en determinados temas no se transa, se apela a la “objeción de conciencia”, la que hizo Vázquez para su veto retardatario en el tema del “aborto”.
Ha llegado el tiempo de reconocer como los socialistas allendistas de Chile, que “el mayor error […] fue asumir por demasiado tiempo una mal entendida disciplina partidaria, exigiendo que se cumplieran los acuerdos de Congresos y Plenos partidarios, los que fueron sistemáticamente desconocidos e incumplidos”
El tiempo de decir basta a la “unidad” para cumplir órdenes del FMI o integrar a Uruguay a todos los TLC, o adelantarse a Macri y a Temer y convertirse en observador de la Alianza del Pacífico. El tiempo de reconstruir la izquierda antimperialista y anticapitalista, de separar aguas con los pro capitalistas y pro imperialistas, coordinando algunas fuerzas del FA, militantes independientes del FA, otros ya alejados por hastío, y con organizaciones ajenas al FA, excepto a las que se proponen dividir las organizaciones de masas creando falsas centralitas. Y trabajar desde abajo – ligado al movimiento obrero, popular, social- ideológica, política y organizativamente -que es más importante que pensar en opciones electorales- que serán la consecuencia de esa reconstrucción. Si con Conde electo podía pensarse en un rescate del FA, ahora se intensificará el social-liberalismo.
[1] “Búsqueda”, junio de 2013.

Publicación Barómetro 22-08-16















LAS NUEVAS GENERACIONES DE MILITARES EN EL ORGULLO DE LA BARBARIE COMETIDA

LAS NUEVAS GENERACIONES DE MILITARES EN EL ORGULLO DE LA BARBARIE COMETIDA


“ES MUY GRAVE PARA NOSOTROS EL LUGAR QUE ESTE GOBIERNO ESTÁ DANDO A LAS FUERZS ARMADAS, 

COMO INTERLOCUTOR VÁLIDO PARA TEMAS TAN SENSIBLES COMO LA EDUCACIÓN Y LA SEGURIDAD”(...)”SI HOY CONTINÚAN EDUCANDO A LAS NUEVAS GENERACIONES DE MILITARES EN EL ORGULLO DE LA BARBARIE COMETIDA

 ¿LES VAMOS A CONFIAR A NUESTROS JÓVENES?”(...)”LA GRAVEDAD DE ESTOS HECHOS PARECE IGNORADA POR MUCHOS SECTORES POLÍTICOS QUE INTEGRAN EL FRENTE AMPLIO QUE NI SIQUIERA LOGRAN MAYORÍAS PARA RETIRARSE DE LAS ‘MISIONES DE PAZ’ QUE ACTÚAN COMO EJÉRCITOS DE OCUPACIÓN” (Madres y familiares de Detenidos Desaparecidos)

Enviado por Jorge Zabalza






ANP: Repudio a la nueva planta de celulosa

DECLARACION DE LA ASAMBLEA NACIONAL PERMANENTE

Ante los anuncios del gobierno sobre la instalación de una nueva fábrica de pasta de celulosa, la Asamblea Nacional Permanente, declara públicamente su posición contraria a esta actividad industrial.
Este modelo de negocio forestal, por su gran escala de producción (más de 1 millón de hectáreas forestadas), la mala distribución forestal y el uso de venenos, acarrea nefastas consecuencias sobre nuestros bienes naturales, el agua y la tierra, comprometiendo gravemente la producción de alimentos y las posibilidades de una vida sana y saludable para las actuales y las siguientes generaciones.
La superficie dedicada a la producción de alimentos está disminuyendo frente al avance de la utilización de las tierras en forma no sustentable, habiendo desaparecido 12.000 establecimientos productivos en los últimos 10 años según los últimos censos.
Las pasteras son hoy las mayores latifundistas del país, con más de 200.000 hectáreas cada una dedicadas al monocultivo forestal, actividad que requiere mucho menos mano de obra por unidad de superficie que las habituales actividades de producción de alimentos, por lo que gran parte de la población trabajadora del campo termina siendo desplazada de la tierra.
Esas actividades promovidas como inversiones salvadoras para nuestra economía exigen del estado la concesión de zonas francas y la exoneración de impuestos, así como una millonaria inversión para reacondicionamiento de rutas, puentes, puertos, vías férreas y demás infraestructuras.
Su discurso como también el del gobierno promete la generación de fuentes de trabajo y desarrollo local, que sabemos por la experiencia de las dos plantas que ya funcionan que no es cierto.
La primera etapa de construcción de la planta, requiere sí de una cantidad de mano de obra creando la ilusión de desarrollo en la comunidad, pero también genera otras situaciones de gravedad, como el desplazamiento de pequeños productores por los impactos ambientales que empiezan a sentirse y el aumento de la prostitución y trata de mujeres y niñas.
Una vez finalizada su instalación, los graves efectos de este modelo industrial celulósico empiezan a intensificarse, ya no hay trabajo, el espejismo de la prosperidad se desmorona, queda expuesto en forma descarnada que solo se beneficia la empresa multinacional que se lleva la materia prima, obteniendo millonarias ganancias y todos los beneficios que le regala el estado, dejando ríos y arroyos contaminados, tierra dañadas y gran parte de nuestro territorio enajenado.
La Asamblea Nacional Permanente defiende los bienes naturales, el agua y la vida, por esos motivos se opone a aquellas actividades que atentan contra los mismos.
La tierra no se vende la tierra se defiende!
Llamamos a organizarse para impedir este nuevo avasallamiento de nuestro territorio
Asamblea Nacional Permanente   -   26 de Julio, 2016
Imágenes integradas 1

Enviado por Julio Néstor Sosa Benia















YA SALIÓ Y SE PUSO A LA VENTA...

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
YA SALIÓ Y SE PUSO A LA VENTA...



por Hugo Bruschi en el Año de la Resistencia.
 
.........lo que no podrá faltar en la cartera de la dama y el bolsillo del caballero: CÓMO IDENTIFICAR A UNA FOCA. 
Se trata de un manual imprescindible a la hora de entrar a las redes sociales. En el mismo encontrarán Uds. las herramientas necesarias, para descubrir que se esconde detrás de ciertos comentarios, qué intenciones no declaradas animan a cierta gente y cómo cambian de ropaje según las circunstancias. Si no logra descubrir a una foca disfrazada, en el plazo de 10 entradas al FACEBOOK, le reintegraremos el importe.
Hoy día ya no alcanza con leer, hoy se hace imprescindible aprender a leer lo que no está escrito, lo que no se dice, lo que parece pero no es. Les prometemos que una vez puestos a la tarea, ya no podrán prescindir de este apasionante pasatiempo y mejor remedio para el estrés cotidiano. Se recomienda no exceder la dosis, para no correr riesgos de adicción.
A partir de ahora, las focas ya no podrán esconderse detrás de sus fachadas, ya no podrán seguir amparadas e impunes en sus correspondientes anonimatos. Las escracharemos como corresponde, para que ya no puedan seguir engañando a la gente. Mentirle al que sufre, pintarle paisajes coloridos al que no tiene que comer, es un delito y no lo perdonaremos. 
A poco de leer el manual, mi nieto que tiene apenas 15 años me dijo que ya había cazado a dos focas. El otro día me llamó a los gritos y yo alarmado le pregunto que pasaba. Me dijo, abuelo tengo una foca atrapada. A ver...le digo y me siento frente a la computadora. En efecto, una foca conocida y que en otras oportunidades nos habla de lo bien que estamos y sube alguna foto de viviendas entregadas  o escuelas reparadas, ahora que las cosas no andan bien para sus intereses, en forma de tarifas que aumentan y que ya parecen un robo, otros robos disfrazados de "errores de gestión" y otras yerbas, ahora nos habla de LA NUIT BLANCHE que se llevará a cabo en el Balneario La Floresta, en una versión inspirada en la noche blanca de París. Curioso verdad? Pero ya la escrachamos como corresponde y si tiene un poco de verguenza no aparece más por las redes.
En momentos en que trascienden viajes de placer a Surinam y Aruba entre otros destinos, por parte de Diputados y Senadores buscando descanso en aguas cristalinas y no contaminadas como las "celestes", una foca complaciente nos dice "que los rosados también viajan" y que "los viajes siempre se hicieron y no son invento progresista". Otra foca que antes se hacía llamar "amiga de la Revolución Bolivariana" ahora está preocupada por la suerte de aquél país, pero nada dice de su "compañero" Almagro y su campaña contra Venezuela ya antes de las elecciones y por mandato del Imperio que lo designó para la tarea. Mucho menos cuando esos "compañeros" votan un período más de ocupación en Haití. 




Otra foca que en el pasado la iba de radical, nada nos dice cuando su gobierno decreta la esencialidad contra los gremios y mucho menos cuando las fuerzas represivas apalean a los estudiantes. Otras focas están preocupadas por la basura que inunda las callles, pero nada dicen de los orígenes del conflicto ni de la falta de herramientas de trabajo. Pretenderán que los trabajadores municipales, carguen la basura en sus bolsillos a falta de camiones? Para tranquilidad de nuestros Amigos de La Vidriera, estas focas ya están identificadas y las escracharemos como corresponde.



Abuelo, abuelo! tengo a otra foca....gritaba mi nieto. Mirá, dice que no hay que preocuparse por el aumento de la tarifa eléctrica,pues cuando esté instalado el parque eólico bajarán las tarifas un 30% y agregó que la luz siempre se hace al final del túnel. A esa foca le dijimos que tenga cuidado, esa luz puede ser el tren que le pase por arriba, lo que en el fondo no habría mucho para lamentar.....Pero no hay caso, el que nació para foca jamás llegará a lobo marino. Su vida será aplaudir por un pejerrey como toda recompensa.
Sin embargo deberemos asimismo diferenciar la humilde y tal vez ingenua foca que se alegra con su pescadito, de las otras focas que comen pescados grandes y gordos, diferenciar las que estiran las manos de las que ganan de 80.000 para arriba, pero se mezclan en la conversa, al extremo que Ud.puede llegar a pensar que se trata de algún trabajador a 15.000 pesos mensuales. Mi Amigo, esas están en la pomada, no son ingenuos, esos están en la gran joda y nos hacen creer que esto es una maravilla. A esos hay que desenmascararlos y escracharlos en las redes, para que la gente sepa quienes son y que representan. Mucha atención Amigos, las focas vivas, esas que están en el negocio, suelen entrar a las redes cuando las cosas no andan muy bien para sus intereses y lo hacen disfrazadas. Están bien adiestradas y alimentadas. Ellas hacen comentarios de aparente inocencia, para que la gente admire más la forma que el contenido. Te hablan de espectáculos, de conciertos, de entradas agotadas y artistas que antes no llegaban al país. Ellos pretenden hacerte creer que todo es color de rosa, ese color que rodea sus vidas. Ellos te dirán que son progresistas como tú, que están contigo y defienden tus intereses. Emocionante verdad?
Por ello es importante este manual y por ello la tarea se hace urgente. Buena caza compañeros!

TODO IBA VIENTO EN POPA.

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
TODO IBA VIENTO EN POPA




....
por Hugo Bruschi en el Año contra la Impunidad.
 
El año se despedía sin mayores sobresaltos para la gestión progresista. Algunos contratiempos en forma de conflictos, se fueron disipando y perdiendo fuerza. En otros casos, se fueron resolviendo favorablemente para sus intereses, con la experiencia invalorable de nuestros representantes sindicales,siempre dispuestos a dar una mano. Y por si todo esto fuera poco, el triunfo de Macri en la Argentina, llega como un mensaje de esperanza para el progresismo y los exportadores: las trabas a la exportación con que la perversa Cristina castigó a nuestro país serán levantadas, y una época auspiciosa de idilios y de amores, ya golpea a nuestras puertas. De ahí que el triunfo de Macri haya sido festejado como propio.El enemigo fue derrotado, ese enemigo que está en todos lados al acecho y del que deberemos cuidarnos.
Pero al mismo tiempo que estas buenas nuevas sucedían, alguien "escupió el asado" y un clima inestable se ha instalado en filas de la coalición de gobierno. Cartas que van y que vienen, han dividido al Frente en dos bandos - para la platea claro está- y la hinchada va tomando posiciones. Nin Novoa nos sorprendió a todos tomando partido por  Astori y creer en sus palabras. Parece que Mujica ya no cuenta y como lo sabe, ahora se pasa a la "oposición". Algunos creen que ya estaría preparando el terreno para su vuelta. Nada más alejado de la realidad. Mujica vió como de la noche a la mañana se encontró "con la verguenza de haber sido y el dolor de ya no ser" y eso lo mortifica. No es hombre de ostracismos ni segundos planos. Con tal de estar en el tapete, estará permanentemente en contra de la conducción oficial, pues será la única forma que lo mencionen. Además y no sabemos la causa, Kusturica demora con su documental y eso le resta publicidad. 




Así las cosas, sólo las fiestas de Momo que ya han comenzado, podrá superar este espectáculo de gente que juega a la izquierdización y los cambios de rumbo. Yo no sé como no han percibido, que si bien este juego arrojó buenos dividendos 
hace algún tiempo, ya no funciona más. "Se acabaron los otarios que en otros tiempos habían" nos decía el Mago.
Al mismo tiempo y como forma de mostrar la "unidad y el compromiso" con los colores, han cobrado fuerza los homenajes. A veces creemos que de haber - que seguramente la hay - una comisión encargada de estos menesteres, debe ser la que mayor trabajo ha tenido durante la administración progresista. Todos los días aparecen anuncios de homenajes, placas recordatorias, y discursos alusivos. El año pasado homenajearon en el Parlamento a León Duarte. A un anarquista lo homenajearon en el Parlamento!! Y lo más triste es que nadie dijo nada, ni aún aquellos que estuvieron cerca suyo. Más que un homenaje fue un insulto a la memoria, se trata del mismo desprecio que muestran cuando homenajean a los mártires del Pueblo y al mismo tiempo protegen a sus asesinos. En una oportunidad, el homenaje a los Fusilados de Soca, contó con la presencia de Semproni. Ya se ha perdido todo y esa pérdida de respeto también se pone de manifiesto cuando en la práctica, cuando en el día a día echan por tierra, el ideal y las luchas de aquellos hombres.




Por supuesto que estas cosas no conmueven a nadie, más allá de los que ya estamos convencidos. Estos pequeños errores como los de PLUNA O ANCAP, no lograrán empañar la imagen del gobierno. No se olviden que los otros son peores..........O sea que vamos bien!

GOBIERNO VERSUS FRENTE AMPLIO

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
GOBIERNO VERSUS FRENTE AMPLIO



por Hugo Bruschi en el Año contra la Impunidad
 
Sería casi innecesario mencionar aquí, las distintas ocasiones en que el gobierno actúa contra la voluntad y aún, contra el programa de la fuerza política que lo llevó a ese gobierno.Por lo menos contra la inmensa mayoría. Estaremos frente a un desborde de poder,, que ya ni siquiera el propio Partido puede controlar?. Mucho más simple: Estamos en el Uruguay, en el reinado de Momo. Y a partir de ahí todo es posible, sólo es cuestión de darle rienda suelta a la fantasía.
Sin embargo, este estado de cosas que bien podrían asombrar a algún turista curioso, son tan comunes que ya nadie acierta a preguntar quien gobierna en este país. Sería interesante por lo menos desde la formalidad necesaria, para presentar esta farsa como parte del juego democrático y no caer en la desprolijidad.
El triunfo de Macri en la Argentina y las embestidas de Almagro contra Venezuela, han puesto de manifiesto hasta donde es capaz esta gente. El idilio de Tabaré Vazquez con Macri, calificando de "impecable" el escaso triunfo que lo llevó al gobierno, motivó un efusivo aplauso en el consejo de Ministros. Y la respuesta no se hizo esperar. Sendas declaraciones daban cuenta del profundo "malestar" de ciertos sectores que han hecho un oficio de la discrepancia, pero que por las dudas siguen prendidos como rémoras insaciables al cuerpo partidario. Luego vino el episodio que tuvo a Luis Almagro como protagonista. Y como no podía ser de otro modo también, surgieron declaraciones por doquier. Cabe hacer notar asimismo que Astori compartió en todos sus términos la nota de Almagro al gobierno de Venezuela. Maduro le respondió como se lo merecía tildándolo de "basura", por lo que también ahora Raulito salió al paso de estas declaraciones dando su apoyo a Almagro, palabra más o menos. A todo esto cabe preguntarse que opina la hinchada. Bueno, pareciera ser que la misma esta dividida en sus opiniones. Unos estan con el Pepe y su reciente anti-capitalismo, a quien comparó con la Sífilis, por lo que a partir de ahora no resultaría extraño ver a sus seguidores con un condón en la mano, 




combatiendo a muerte a este sistema odioso. Obsérvese que este mismo individuo dijo meses atrás, que el Capitalismo era fabuloso y que le brindaba oportunidades a todo el mundo. Una suerte de American Dream. Uno a veces se pregunta si este hombre no cuenta con algún Amigo de confianza que le diga: "Mirá loco, ya está bien, ya no sos presidente, ya no te necesitan y la misma prensa que te elevó a la categoría de filósofo pobre, te agarraron para la joda". Es imposible claro está, del mismo modo que del olmo no se pueden esperar peras. El sigue con sus discursos, aunque ahora pasó a la oposición. Bueno, pero en que anda la otra parte de la hinchada? Bueno, esta gente corre el riesgo de contraer esta peligrosa enfermedad, por lo que no sería descabellado dar intervención a las autoridades de la Salud y lanzar una campaña de concientización. HABRÁ CONDONES PARA TODOS. LA SÍFILIS NO PASARÁ.

De las “reformas estructurales” al progresismo

por Ernesto Herrera
Lunes 15 de junio de 2015

Fue hace muchos años. Allá por 1971. El Frente Amplio (FA) surgía como una “verdadera contra-sociedad”. En el sentido de un movimiento socio-político antes que una alianza político-electoral. Se organizaba en Comités de Base territoriales. Expresaba una extensa ola de luchas sindicales y estudiantiles. De radicalización política de masas. Donde confluían demandas socio-políticas y un horizonte de ruptura política con el régimen de dominación bipartidista (Partido Colorado y Partido Nacional) apuntalado por la “rosca oligárquica” y las agencias del imperialismo norteamericano.
En su “programa fundacional”, proponía 40 medidas inmediatas para el caso de alcanzar el gobierno, entre ellas: nacionalización de la banca; monopolio estatal del comercio exterior; no pago de la deuda externa; ruptura con el FMI; escala móvil de salarios; reforma urbana; reforma agraria. Era un programa de “reformas estructurales”, muy similar al establecido por el gobierno de la Unidad Popular en el Chile presidido por Salvador Allende. Qué, digámoslo sin titubeos, sí fue un gobierno de verdaderas y radicales “reformas estructurales”.
Por entonces, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN), hacía “política con armas”. No integraba el FA y su estrategia se definía en el marco del “foco guerrillero”. En el Programa de gobierno del MLN (1971) se proponía entre otros puntos: la nacionalización de la banca; la socialización de las grandes fábricas para ser administradas por los trabajadores; la reforma urbana con expropiación de los grandes propietarios inmobiliarios. Y la reforma agraria: “con expropiación sin indemnización de los latifundios mayores a 500 hectáreas”. Eran tiempos de las combativas marchas de los trabajadores cañeros de la Unión de Trabajadores del Azúcar de Artigas (UTTA), organizados por Raúl Sendic (fundador y principal dirigente del MLN hasta su muerte en 1989), que llegaban desde Bella Unión (en el norteño departamento de Artigas) hacia Montevideo, la capital. Más de 600 kilómetros recorridos a pie por un proletariado rural y pobre, desposeído de todo, que levantaba como seña de clase la bandera de “Tierra para quien la trabaja”.
Evidente, los tiempos cambiaron. Aquellas demandas radicales (“ultraizquierdistas” diríamos hoy), son una foto de archivo. El “programa fundacional” se fue vaciando. Con el paso de los años se sumaron otras renuncias. La antigua izquierda ya no discute sobre las “vías de aproximación al poder” (en el sentido revolucionario, anticapitalista), ni propone transformar las relaciones sociales de producción. La democracia ya no es “burguesa” sino el cuadro político-institucional adecuado para dirimir las “contradicciones” que hay en toda sociedad. Las relaciones de fuerzas entre las clases ya no son la medida para definir una estrategia.
Con el paso de los años se sumaron otras renuncias y capitulaciones. Las “reformas estructurales” devinieron así en puro progresismo. Los eufemismos “cultura de gobierno”, “lealtad institucional”, y “país productivo”, disfrazaron el reciclaje de tupamaros, estalinistas y socialdemócratas, al orden del capital. Es decir, a su investidura como funcionarios del Estado.
Algunos datos de hoy ilustran las consecuencias de la “actualización” de aquel “programa fundacional” de la izquierda. Y muestran uno de los resultados de 10 años de gobierno del Frente Amplio. Un reciente estudio (2014) realizado por técnicos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, presentado a la FAO, indica que: el 2,6% de las explotaciones agrarias tienen un tercio de la tierra (33,6%) y si se toma el 9,2% de esos predios, poseen 61% de la superficie. Más del 80% de los frigoríficos y 70 % de las empresas arroceras están en manos de capitales brasileros; 85% de la producción soja (100% transgénica, principal rubro exportador del país), pertenece a capitales argentinos, estadounidenses, y a “fondos de pensión” europeos. Las dos multinacionales forestales, que fabrican pasta de celulosa, Montes del Plata (unión de Arauco y Stora Enzo, de origen chileno y sueco-finlandés respectivamente), y UPM-Kymmene (ex Botnia, de origen finlandés) son propietarias de 350.000 hectáreas de bosques de eucaliptus. Se benefician de la Ley Forestal y de la Ley de Inversiones para “exonerar” sus impuestos.
Y la fotografía más nítida. En estos diez años de “era progresista”, desaparecieron 12.241 establecimientos agropecuarios que tenían entre 10 y 100 hectáreas. Vale decir, de aquellos “pequeños productores” y colonos que, supuestamente, se irían a beneficiar de una reforma agraria. Al revés, lo que se vino operando fue una contra-reforma agraria o, como afirman empresarios del agro-negocio, una “revolución sorprendente”…a favor de sus intereses.
La concentración-extranjerización se ha profundizado bajo los gobiernos del Frente Amplio. Y debe marcarse: ni como Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010); ni como Presidente de la República (2010-2015), José Mujica intentó siquiera modificar el “modelo agro-exportador”. Lejos, muy lejos, de aquel “Tierra para quien la trabaja” que demandaban los cañeros y que, el MLN, mantuvo hasta el inicio de los años 1990.
Vázquez y Mujica: el “cambio posible”
1° de marzo de 2005. El FA alcanza el gobierno nacional. Tabaré Vázquez da su primer discurso como Presidente. De espaldas al Palacio Legislativo, frente a una multitud de 100 mil personas. Declara la “emergencia social” y la “emergencia carcelaria”.
Para la primera emergencia, crea el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y el Plan de Emergencia Social (PANES). Son el buque insignia del “progresismo” para empezar a borrar la “herencia maldita” del neoliberalismo. Durante dos años, las capas “más vulnerables” de la población, hundidas en la pobreza extrema, se hicieron “beneficiarias” de una asistencia mensual equivalente a 85 dólares. Superada la situación más crítica, reciben una asignación familiar (por hijos menores de 18 años), siempre y cuando tengan empleo y aporten al Banco de Previsión Social (BPS). Como “contraprestación”, deben asegurar la concurrencia de sus hijos a la escuela y el liceo y mantener una asistencia sanitaria.
Pasó una década. Sin embargo, ni los recursos financieros destinados a las transferencias monetarias directas para atender la “emergencia social” (que no superan el 1% del PIB), ni el aumento en la cantidad de “beneficiarios”, han sido suficientes para disminuir la pobreza. No hablemos ya de “erradicarla”. Según el gobierno, 900.000 personas “salieron de la línea de pobreza” en los últimos diez años y los que aún viven en esa condición son el 11,5% de la población. Vale destacar: para el gobierno (que adopta los criterios de medición que impone el Banco Mundial), alguien que tenga un ingreso de 9.600 pesos uruguayos mensuales (380 dólares aproximadamente) se salvaría de ocupar la escala social más baja.
Obviamente, las cifras oficiales maquillan la realidad. Un estudio del Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República, concluye que al “núcleo duro” de pobreza que registra el MIDES (entre 280.000 y 300.000 personas) hay que agregarle, al menos, otras 380.000 en “riesgo de pobreza”. En tal caso, la línea divisoria entre pobres reales y pobres potenciales deja de ser tenue y se borra. Por su parte, el trabajo “Medición de la pobreza infantil en Uruguay” (2014) elaborado por el Centro Interdisciplinario de Infancia y Pobreza de la Universidad de la República, sostiene que, según los indicadores del INE (Instituto Nacional de Estadística), la pobreza ha bajado, pero aclara que eso se deduce tomando en cuenta únicamente “la dimensión monetaria”. Si a la variable económica se le agregan los datos de las NBI (Necesidades Básicas Insatisfechas) que tomó el Censo de 2011, las cifras de pobreza trepan al doble.
De acuerdo con el INE (2013), 27,3% de los niños de 0 a 5 años estaban en “situación de pobreza”; pero si se contemplan las NBI, la pobreza afecta a 49,2% de la población infantil. La Primera Encuesta Nacional de Salud, Nutrición y Desarrollo Infantil (2015), arroja números peores: el 41% de los niños entre 0 y 3 años padece algún tipo de “inseguridad alimentaria” y el 4,8% “inseguridad severa” (hambre). El estudio advierte que la situación se agrava “cuando se analizan los hogares en pobreza”.
Para la segunda emergencia, Tabaré Vázquez propuso un plan de “humanización carcelaria” inmediata. Como forma de “descongestionar el hacinamiento”, liberó a 600 presos con la mitad de la pena cumplida. Y prometió una mejora en las condiciones de vida de las personas “privadas de libertad”. Había en ese momento 5.000 “delincuentes” presos. Víctimas, según el discurso oficial de aquellos días, de una crisis heredada de los gobiernos neoliberales con su secuela de desempleo, pobreza y marginación. El énfasis estaba en las causas sociales.
Una década después, los “delincuentes” presos son 11.000. La tasa más alta de América Latina y el Caribe en relación a la población del país (3.391.000 habitantes, según el último censo de 2011). Las cárceles continúan superpobladas, los delincuentes son, en su mayoría, “primarios” y menores de 35 años (en un país que tiene la población más envejecida de América Latina y el Caribe). Al momento de su detención, el 42% tenía un “empleo precario” o de salario mínimo, según un estudio de la Facultad de Ciencias Sociales y del propio Ministerio del Interior (2012). ¿El delito, cómo forma peculiar de ganarse unas “horas extras”?. Para el relator especial de Naciones Unidas Contra la Tortura, el austríaco Manfred Novack, las cárceles uruguayas se encuentran entre “las peores del mundo”, solo superadas en esa deplorable condición por las de Guinea Ecuatorial. En cuanto a los “hogares” del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (SIRPA), encierran, violan y torturan a más de 1.100 “menores infractores”. La mayoría de esos adolescentes “privados de libertad” son pobres y “tienen poca educación”, pero no han tenido problemas de adicción a “drogas ilegales”, según muestra un estudio del Instituto de Sociología Jurídica de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (2015). La Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos del Niño, Rosa María Ortiz, al comprobar las condiciones de encierro de los “menores infractores” sentenció: “se trata de verdaderos campos de concentración”.
En el discurso progresista, las causas ya no remiten a la crisis social heredada. Según el tupamaro Eduardo Bonomi, Ministro del Interior, el crecimiento del delito se explica por el “lumpen-consumismo” de un sector de la sociedad, los efectos del narcotráfico, y la “pérdida de valores” que destruye una arraigada “cultura de convivencia”. La “favelización” del mapa socio-urbano justifica las estrategias punitivas. El aparato policial se perfecciona vía un crecimiento inédito de su presupuesto y lanza “mega-operativos” en las “zonas rojas” donde viven los más jóvenes y pobres. El Poder Judicial aplica la “prisión preventiva” como regla. Es una limpieza social por medios institucionales. Sorda pero efectiva.
1° de marzo de 2010. José Mujica asume como jefe de Estado y toma a su cargo la “continuidad del cambio”. En su primer presidencial, adelantó que su gobierno tendría dos “prioridades”: el sistema de enseñanza (educación, educación, educación); y un plan urgente de viviendas para las familias más pobres.
Aunque el gobierno del FA llevó el presupuesto de la enseñanza del 3,5% al 4,8% del PIB (los sindicatos de maestros y profesores reclaman un 6,5%), la “crisis educacional” se muestra con toda su crudeza. La “reforma” (puesta en práctica por el primer gobierno de Tabaré Vázquez) iría, según el progresismo, a cerrar la brecha social asegurando la “inclusión. El resultado es bien distinto.
El 55,3% de las capas más ricas de la sociedad completa la educación de nivel terciario; el 60,4% de las capas más empobrecidas de la sociedad no culmina la educación primaria. Esta “desigualdad simétrica” entre ricos y pobres representa un mapa indicativo de la “desigualdad educativa” que, luego, se traduce en analfabetismo funcional y precariedad laboral. De acuerdo con los datos oficiales, el 38% de los jóvenes de 15 a 20 años de edad no concurren a ningún establecimiento educativo. Siete de cada diez de estos jóvenes pertenecen a hogares de bajos recursos. (Anuario Estadístico divulgado por el Ministerio de Educación y Cultura el 26-12-2012)
El Plan Juntos de Integración socio-habitacional (Plan Juntos) era el buque insignia. Mujica prometió construir viviendas para 15.000 familias pobres durante su mandato. Ni de cerca. Hasta el momento se han construido en torno a 1.500. Para Mujica, el Plan Juntos no logró todos los objetivos planeados, principalmente por “un tema de costos, por falta de "oficio y medios", o porque lasdonaciones privadas no fueron suficientes. En el Presupuesto Nacional, el Plan Juntos solamente tenía asignado 4 millones de dólares…para los cinco años.
Basta dar una mirada a la periferia urbana y suburbana para registrar el paisaje de la “vulnerabilidad habitacional”. En los “asentamientos irregulares” viven 213.000 personas. La mayoría en Montevideo: más de 132.000 personas, alrededor del 10% de la población. Allí se concentra el “pichaje” (término despectivo para designar a los más pobres) según la estratificación social que ficha la Policía: recicladores de basura, desempleados, trabajadores precarios, empleadas domésticas, “jóvenes ni-ni” (ni estudian ni trabajan), niños sub-alimentados. Mientras tanto, las “soluciones habitacionales” quedan en manos de los “operadores inmobiliarios” (bancos, fondos de inversión, financieras, deportistas millonarios) y de las grandes empresas constructoras (exoneradas de impuestos). El Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), la Agencia Nacional de Vivienda (ANV), la Dirección Nacional de Vivienda DINAVI), se acoplan a una política donde la “ley del mercado” define las prioridades en función de la rentabilidad. Ni el Plan Juntos, ni el Plan de Vivienda Sindical del PIT-CNT (golpeado por los manejos corruptos de sus responsables, miembros del Partido Comunista), avanzaron hacia un proyecto de vivienda social y popular instrumentado y subsidiado desde el Estado.
Al final, no hubo “giro a la izquierda”, ni “gobierno en disputa” bajo la presidencia del jefe tupamaro. El “modelo de crecimiento” continuó remitiéndose a administrar lo heredado. El “país productivo” continuó apoyado en los mismos pilares que instaló el “modelo neoliberal”.
En los años 1980 y 1990, los gobiernos de coalición de colorados y blancos, sentaron los principios rectores. Distintas leyes diseñaron la matriz: Ley Forestal, Ley de Inversiones, Ley de Zonas Francas, Reforma de la Seguridad Social, Ley de Puertos. Todas estas leyes fueron votadas en contra por el FA, cuando era “oposición antineoliberal”. No obstante, rigen hasta hoy. Ninguna fue derogada en lo que va de “era progresista”, pese a que el Frente Amplio cuenta con mayoría parlamentaria desde el 1° de marzo de 2005. Por el contrario. Las ha resguardado (con pequeños retoques en algunas de ellas), y las reivindica (con indisimulado énfasis) a la hora de publicitar la “solidez” y el “éxito” de su programa económico.
Los hechos revelan la verdadera naturaleza del proyecto progresista, por más que diversos intelectuales y analistas (dentro y fuera del país) lo pinten de “posneoliberal”.
El “mujiquismo” no modificó la ecuación. Su gobierno prolongó la idea de “cambio posible”. Donde la “disciplina fiscal y monetaria” y el “beneficio tributario” a los empresarios (locales y extranjeros), fueron acompañados de políticas asistenciales, “compensatorias”, para mitigar las miserias sociales. Mujica terminó su gobierno sin nada distinto que mostrar. El “país productivo” es más de lo mismo: agro-exportación, multinacionales forestales, sojeras y mineras; endeudamiento externo y sometimiento a las instituciones financieras internacionales. Las “reformas estructurales” continúan esperando.
La derecha que conoce el paño, toma debida cuenta. Y dibuja una semblanza tan punzante como certera. Sus editorialistas más lúcidos trazan un balance demoledor: “El gobierno Mujica será recordado por no haber concretado los desastres que los tupamaros proponían hace cuatro décadas. No hay ‘reforma agraria’ (salvo la que desarrollaron con indudable éxito los empresarios brasileños en el campo uruguayo), la banca privada es toda extranjera, las relaciones con el FMI son excelentes, las multinacionales y el capital extranjero no sólo son bienvenidos sino que han sido llamados con desesperación por el liderazgo tupamaro (…) y la ‘extranjerización de la tierra’ se expandió como pocas veces en la historia del Uruguay durante los dos gobiernos del Frente Amplio”. (Claudio Paolillo, editorial del semanario Búsqueda, Montevideo, 1-3-2012)
El “sensato presente” del “viejo guerrillero” no ha conseguido ocultar su espantosa metamorfosis. Como para darle toda la razón a la profesora Alma Bolon: El “Pepe” no fue solamente “el héroe de la más exitosa operación mediatico-ética de la que haya registro en el país”; sino que “fue el regalo con el que la derecha uruguaya nunca se había atrevido a soñar”. Y en tal sentido, la expresión más simbólica de la derrota definitiva de los tupamaros.
Sin locuras revolucionarias
Agosto de 2002. Un “terremoto financiero” hizo temblar el modelo levantado por las elites neoliberales. Los coletazos de la devaluación del real en Brasil (1999), la quiebra de Argentina (2001) y, sobre todo, el colosal fraude bancario que propició la desregulación financiera, pegaron de lleno en la línea de flotación. El gobierno de coalición de colorados y blancos, presidido por Jorge Batlle, estuvo con “los días contados” y “al borde del abismo”.
La clase trabajadora sufrió las peores consecuencias. Más de 150.000 trabajadores del sector privado perdieron su puesto de trabajo; el desempleo alcanzó el 20%; el subempleo afectó a 500.000 personas; los “salarios reales” cayeron un 16%; la pobreza y la indigencia llegaron al 43%; el PIB per cápita anual pasó de 6.331dólares a 3.307; pequeños y medianos ahorristas lo perdieron todo; los hospitales públicos atendieron en 2002 un 50% más casos de niños con grave desnutrición.
Ante el paisaje aterrador, muchos (dentro y fuera de Uruguay) se preguntaron porque no hubo una rebelión popular como en Argentina en 2000-2001. La razón clave fue el papel del FA y su colateral sindical, el PIT-CNT (central sindical única). Aunque Tabaré Vázquez (por entonces candidato presidencial) rechazó el nuevo plan de ajuste y los acuerdos con el FMI, descartó “incendiar la pradera”. Vázquez fue enfático: la izquierda y los sindicatos no alentarían “estallidos sociales”. El pronunciamiento tuvo su corolario en términos de estrategia política: “oposición responsable” y, antes que nada, “lealtad institucional”. El disciplinamiento fue casi total: no hubo saqueos, ni huelgas, ni clima de insubordinación social. Por tanto, tampoco represión. La sensación de “vacío de poder” había sido resuelta. A finales de 2002, el FA tenía un 46% de “intención de voto”, mientras que blancos y colorados, juntos, no llegaban al 40%.
La crisis experimentó un cambio político cualitativo en la sociedad uruguaya. El centenario bipartidismo quedó herido de muerte y, hasta hoy, no consigue recuperarse. El FA confirmaba su “adhesión democrática” y emergía como una opción válida de gobierno. En el peor de los momentos para las clases dominantes, había aprobado el último examen.
Entre 2003 y 2004 se aceleraron las “actualizaciones” ideológicas y programáticas. Y el maridaje con fracciones del empresariado tomó cuerpo en la “concertación para el crecimiento”. Se borraron las referencias “antioligárquicas” y “antiiemperialistas” y se enterraron las demandas que habían distinguido al frentismo de años anteriores. Fue por entonces que Mujica empezó a exhibir sus dotes de pragmatismo y sensatez. “Hay que decirle la verdad a la gente: en el mejor de los casos nos va a llevar diez o quince años volver a tener un país donde más o menos se pueda vivir. (“Cuando la izquierda gobierne”, Mario Mazzeo, Trilce, Montevideo, 2003) Todo un anticipo: se trataba de desinflar las ansiedades y “frenar el exceso de demandas”. Las plataformas de lucha de esos años poscrisis, se concentraron en la creación de empleos, la “recuperación” del salario, y la “ayuda social” a las capas más empobrecidas.
La crisis fue superada. La conformidad social y el consentimiento político que beneficia hoy al progresismo se vino gestando en esos años. Y le permitió renovar el mandato por tercera vez. En absoluta “normalidad”.
Cuando todavía no había estrenado su primera presidencia, Tabaré Vázquez amenazaba: “Vamos a hacer temblar las raíces de los árboles”. Nada parecido ocurrió. Por el contrario, se sintió muy legitimado cuando, en La Habana, Fidel Castro le dijo: “Están haciendo las cosas bien, sigan como van, hoy pensar en hacer la revolución es de locos”. (“Nos vamos poniendo viejos”, La Diaria, Montevideo, 2013).
No era necesaria la recomendación del anciano líder. La antigua izquierda abandonó hace mucho las locuras revolucionarias. Ahora defiende a capa y espada la colaboración de clases. Mujica es un abanderado de esa colaboración: “El trabajador se tiene que ir empezando a envolver en las dificultades y los logros de las empresas para exigir que caminen y que además se reinvierta y se cuide. No podemos permanecer tan distantes de las vicisitudes que significa la peripecia de una empresa, cuando está en juego tanta cosa”. (Entrevista en El Empresario, Montevideo, 5-4-2013)
Bajo esa marca registrada el FA gobierna. Por un lado, la “matriz productiva” permanece incambiada y el orden institucional se preserva. Por otro lado, se impulsa una “agenda de nuevos derechos”, como la despenalización del aborto, mayores libertades de orientación sexual (matrimonio igualitario), regulación de la comercialización de la marihuana, leyes laborales de protección, etc.)
En este cuadro, las luchas sindicales, que se remiten a la defensa del empleo, el aumento del salario y contra las arbitrariedades patronales, giran en torno a los Consejos de Salarios (restituidos por el gobierno del FA en 2005), es decir, terminan en la mesa de negociación tripartita (gobierno, empresarios, sindicatos). En su gran mayoría, estas luchas son “dirigidas” por el sindicalismo oficial. En abril de 2015, el PIT-CNT alcanzó los 400.000 afiliados, 28% de la fuerza de trabajo empleada. No obstante, la cantidad impresionante de trabajadores sindicalizados no se traduce ni en volumen de luchas (la “conflictividad laboral” es la más baja de los últimos diez años, según una medición de la Universidad Católica, única institución que lo hace); ni en una movilización clasista. Por cuarto año consecutivo, el acto central del 1° de Mayo, no logra reunir a más de 5.000 personas, aunque los aparatos sindicales cuentan con recursos materiales y organizativos que nunca antes tuvieron.
05/2015
Ernesto Herrera es responsable del boletín Correspondencia de Prensa.