LA VIDRIERA IRRESPETUOSA LA DIGNIDAD

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
LA DIGNIDAD

por Hugo Bruschi
La enseñó José G. Artigas, la ensayó Leandro Gómez, la adoptó Aparicio Saravia y decidió la suerte de Baltasar Brum y la de otros tantos que pagaron con sus vidas, el preciado valor de llevarla consigo.
No resulta fácil llevar la Dignidad, siempre tendrá enfrente hordas de pusilánimes dispuestos al ataque y la diatriba, hacia aquellos que la enarbolan. Ser digno tiene su precio. La canalla jamás podrá entender un acto de dignidad, por ello arremete con insinuaciones, agravios y descalificaciones. La Dignidad incomoda y despierta la ira del montón, de la comparsa arriada como ganado a seguir causas de dudosa legitimidad moral y por lo general contrarias a sus propios intereses. Pero son las mayorías que cuentan para la democracia,son las que depositan el voto cada 5 años y se van para la casa sin saber en definitiva qué o por quien votaron. Y mientras esas mayorías se muevan en la dirección que les indican los dueños del poder, todo seguirá viento en popa. Cuando el rumbo no es el indicado, vienen los golpes de Estado para poner las cosas en su lugar. Ya ven lo que le pasó a Allende y ahora a Venezuela, por mencionar algunos ejemplos. Y luego llegan las democracias que se encargarán de encubrir aquellas barbaridades. Y en este juego perverso, el hombre digno tiene poca chance, aunque es justo hacer notar que duerme tranquilo sin necesidad de estimulantes del sueño.
En estos días se registró un acto de Dignidad poco común en estos tiempos, acto que trataron de disimular o rebajar los llamados medios de información. Supimos más por las redes sociales y particulares, que por la prensa "seria" que si dio cuenta del acto, lo hizo en forma burlona y anecdótica. "No tenían frío"? "era unos pocos", etc. Pero los pocos orientales que estuvieron al pie del Monumento a Artigas, estuvieron tal vez sin saberlo, escribiendo una página histórica.
Tampoco los de Viera y Benavídez eran muchos, sin embargo su llamado encendió la mecha que ya nadie pudo apagar. Es lo que tiene la Dignidad de los que se niegan a vivir en un territorio sin Patria porque está siendo vendida al extranjero. La Dignidad convoca poca gente, no es redituable, no promete sino sacrificios y los uruguayos no somos conocidos por estas virtudes precisamente. Sin embargo en otras latitudes muy lejanas, se registró este Sábado pasado 18 de Mayo, un acto de dignidad que fue visto por millones de individuos a lo largo y ancho del planeta Tierra. Ese día se llevaba a cabo en 
Israel el llamado EUROVISION SONG CONTEST y en medio del júbilo reinante donde "el carnaval del mundo gozaba y se reía", un grupo musical que representaba a ISLANDIA, sacó de entre sus ropas 2 bufandas que lucían en grandes letras la palabra: PALESTINA.
No todo esta perdido, muchas veces no deberemos hacer hincapié en la cantidad ,sino en la calidad. Por ello le temen, saben que la DIGNIDAD PUEDE SER CONTAGIOSA......










LA VIDRIERA IRRESPETUOSA INDIGNIDAD ARRIBA Y REGOCIJO ABAJO

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
INDIGNIDAD ARRIBA Y REGOCIJO ABAJO

por Hugo Bruschi
Confundieron a Aparicio Saravia y sus desvelos. De la Dignidad Arriba y de la Patria para Todos o para Nadie, nos quedó este país en manos de mercaderes vendiendo la nación. Sin embargo algo permaneció incambiado: EL REGOCIJO ABAJO.
Ya no hay más explicaciones, ya no pueden quedar dudas, el pueblo prefiere tomar agua podrida y pagar por ello, que salir a las calles a decirle a estos individuos: EN MI NOMBRE NO VENDERÁN A MI PAÍS, EN MI NOMBRE NO ENVENENARÁN LA SALUD DE LOS URUGUAYOS.
El acto del viernes 17 en Pza. Independencia, dejó en evidencia que la dignidad es cuestión de unos pocos, no contó con el apoyo masivo que se merecía. Tenían que haber llenado la plaza, como lo hacen en otras ocasiones para escuchar y aplaudir mentiras o para festejar el triunfo de algún equipo de fútbol. Y es cuando aflora a nuestra memoria, una frase que antes nos negamos a emplear pero que la realidad afianza e impone: Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. 

Quienes venimos desde lejos, nos pasamos una vida buscando y dando explicaciones sobre determinadas conductas colectivas, al extremo que algunas ya se habían convertido en un tema tabú. Y te hablaban de conciencia, de que los medios de información están en las manos de ellos, que se trata de procesos, etc. Poco menos que terminaban acusándote de cortoplacista o burgués radicalizado, aunque fueras un laburante. ESE TIEMPO YA PASÓ POR LO MENOS PARA MÍ. Hace muchos años que dejé de hacerme la paja. Un pueblo que aplaude a corruptos y vendepatrias del color que se vistan, no es víctima de nada sino cómplice de todo.
Y aquí nos jodemos todos y joden también a las futuras generaciones, comprometiendo a los jóvenes que vendrán, a asumir las consecuencias de lo que les dejamos y no supimos o no quisimos combatir. Muchos de nuestros desaparecidos y muertos, pagaron con su vida lo que sus abuelos y sus padres no hicieron en su momento. Y la historia se repite lamentablemente. Siempre buscando excusas para nada hacer, siempre engañándose a sí mismo, para no asumir responsabilidades, apostando al egoísmo para evadir lo colectivo, sin pensar que lo que salga de la canilla nos afectará a todos por igual, que la deuda la pagaremos todos, que de este modo traicionamos a nuestra patria, para que una multinacional depredadora que hace aquí lo que no le permiten allá, se lleve al primer mundo las ganancias que el tercer mundo les regala. 

Con el agravante que no los podremos juzgar pues ellos están en su juego. Fuimos nosotros quienes los fuimos a buscar y les tendimos la alfombra roja y los exoneramos de impuestos con la instalación de zonas francas. Nuestros indios recibieron al conquistador con sus flechas afiladas, nosotros de pantalones caídos. SÓLO LA MEMORIA DE NUESTROS MÁRTIRES, ME IMPIDE DECIR QUE SIENTO VERGÜENZA DE SER URUGUAYO.








LA VIDRIERA IRRESPETUOSA DE IRMA LEITES A MARCELO HOSPITALE....

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
DE IRMA LEITES A MARCELO HOSPITALE....

por Hugo Bruschi
Dejaron a Irma por un instante y la emprendieron con Marcelo. Pudieron haberse llamado Rosa, Patricia o Mercedes, Juan,José o Guillermo. El nombre poco importa, la importancia aquí radica en el discurso, el mensaje y la actitud, fundamentalmente si esa actitud constituye un acto de DIGNIDAD. Y eso es muy peligroso….. y deberá ser combatido como corresponde, es casi un acto de terrorismo. Y para la tarea cuentan con todo un ejército de lacayos, serviles y obedientes, que se hacen llamar periodistas.


"Yo soy muy celoso de mi profesión y a mí no me manda nadie" NADIE? Uds. saben perfectamente sin necesidad de reiterarles, que música gusta a quienes les pagan el sueldo. Esos mismos dueños para quienes la función periodística es un negocio, para quienes la famosa "Libertad de expresión" es la de ellos, a través de sus medios que mienten, desinforman y ocultan lo que no conviene que se sepa. Y entre las cosas que no deben saberse, que por lo general son las cosas que importan y desnudan la conducta abyecta y vendepatria de los políticos, está UMP y su  "tren fantasma" porque ha surgido de un contrato inexistente, nulo de toda validez, carente de legitimidad. Ideado por quienes quieren convertir el país en una factoría, en una república bananera sin bananas, sustituidas por soja y celulosa. Y para ello se necesita engañar a la población, presentar un panorama idílico de miles de fuentes de trabajo, de ciudades que florecerán, de nuevos emprendimientos personales, etc. Hasta han llegado a afirmar, que la planta no contamina, que por el contrario purificará el agua del Río Negro. Esa es la tarea de los pájaros verdes y de los escribas.
Nadie se ha preguntado, porqué si este emprendimiento es tan beneficioso para el país, tan poco sabemos de él, porqué el pueblo no puede conocerlo, porqué se negocia a sus espaldas y en secreto?
Obsérvese asimismo, que somos conscientes que el periodista tiene una familia que mantener, que tal vez sacó un préstamo para su vivienda y hay que pagarlo, que tiene que trabajar como sea. Y esto también es válido para los obreros gráficos, quienes muchas veces deben trabajar en un diario que representa intereses contrarios a los de su clase. No es por tanto, a este tipo de periodistas u obreros a quienes nos referimos, sino a los que descalifican o tratan de humillar a quienes como Irma o Marcelo han dado y siguen dando muestras de DIGNIDAD, a esos periodistas que van más allá de la típica tarea de entrevistar o escribir, a esos que agregan insidia y malas intenciones a sus comentarios, a esos paneles elegidos por su obediencia al poder, lamebotas o traseros pegándole al digno, al que no se arrastra, al que quiere seguir mirando a sus hijos sin avergonzarse. A esos que cualquier acto de DIGNIDAD los espanta y los irrita, esperando la palmadita en la espalda del dueño del canal o del diario. No sean tan desprolijos, guarden por lo menos las apariencias, sus hijos los pueden estar juzgando……...

La tortura, el asesinato y la desaparición forzada son crímenes de Lesa Humanidad

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La tortura, el asesinato y la desaparición forzada

son crímenes de Lesa Humanidad

A pedido expreso de la Fiscalía Especializada en Crímenes de Lesa Humanidad, la jueza Staricco dispuso el allanamiento de la vivienda en la cual  reside en régimen de prisión domiciliaria  José Nino Gavazzo.  La semana pasada, un equipo policial de Asuntos Internos se presentó en la casona de Parque Miramar y procedió, por primera vez desde el retorno a la institucionalidad democrática, a allanar la residencia,  en vida, de un terrorista estatal. Un paso básico y elemental en cualquier investigación seria de un hecho delictivo.
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Disfrutando cómodamente su prisión domiciliaria
El operativo, que duró unas cinco horas, sirvió para incautarse de decenas de “biblioratos” y “varias cajas con documentación” que contienen información relativa al terrorismo de Estado, según fue informado por diferentes medios de comunicación.
El allanamiento fue autorizado por la jueza letrada de 7º turno de Ciudad de la Costa, Elena Iriarte, en tanto la zona de Parque Miramar forma parte de su jurisdicción.
Luego de restablecida la pretensión punitiva del Estado en octubre de 2011, hasta el momento el Poder Judicial en su conjunto, salvo honrosas y destacadas excepciones, ha sido el principal obstáculo para llegar a la verdad de lo ocurrido con los detenidos desaparecidos y sancionar las graves violaciones a los DDHH que se cometieron. A diferencia de lo sucedido en Argentina y Chile donde centenares de represores se encuentran en prisión, aún con gobiernos claramente de derecha, en Uruguay solo un reducido grupo de violadores a los derechos humanos ha sido juzgado y condenado.
A pesar de ello, todos los presuntos involucrados en las graves violaciones, sus abogados defensores, el Centro Militar, sus cómplices y sus apoyos políticos, económicos, académicos y mediáticos, aducen que el Poder Judicial es parcial. El alegato político del Gral. Guido Manini Ríos que forzó su destitución es un ejemplo gráfico de lo que afirmamos. Se victimizan a los ojos de la sociedad.
Sin justicia no habrá verdad
Hasta el momento las Fuerzas Armadas no han brindado la información que permita saber lo ocurrido con los casi doscientos detenidos desaparecidos. Es una deuda institucional. La Fuerzas Aérea ha reconocido oficialmente su participación en dos vuelos que transportaron detenidos en forma clandestina. Proporcionó, además, la información que permitió ubicar los restos de Ubasgesner Chaves Sosa.
Llegar a la verdad de lo ocurrido, esclarecer los hechos, cuando los responsables institucionales, las Fuerzas Armadas, se niegan a proporcionar la misma, es patrimonio exclusivo del Poder Judicial, quien tiene el monopolio de la actuación al respecto. La investigación criminalística que solo el Poder Judicial, con el auxilio de la Policía, puede llevar a cabo de acuerdo a las disposiciones constitucionales, es el camino para romper el silencio delictuoso de todos los involucrados.
En estos años han habido  pequeños avances, pero la Suprema Corte de Justicia, tal como lo anunció el expresidente de la misma Dr. Jorge Ruibal Pino en el año 2013, ha continuado siendo “una muralla” inamovible. Desde la designación de la Dra. María Elena Martínez como integrante de la misma en el año 2017 han recrudecido las posturas que privilegian el derecho de los terroristas estatales antes que el de las víctimas y a  la necesidad de que haya justicia para evitar la repetición de los hechos.
Ha continuado tolerando, incluso, todas las chicanas habidas y por haber presentadas por los defensores para enlentecer las causas y paralizarlas. Ha permitido la total condescendencia hacia los criminales para que obtengan el beneficio de la prisión domiciliaria y tengan una vejez agradable y apacible, tal como lo puso al desnudo el reportaje impúdico, hace unos días, del vocero oficial del terrorismo de Estado.
Tribunales de Honor vergonzosos
Una parte importante de los generales en actividad  sigue despreciando la Constitución y el sistema democrático republicano de gobierno. Se nota claramente al leer la Resolución de los Tribunales de Honor que juzgaron las conductas de los criminales  José Nino Gavazzo, Ricardo Maurente y Jorge “Pajarito” Silveira. El  Honor de nuestras actuales Fuerzas Armadas acepta, sin ninguna molestia o malestar, las acciones que el conjunto de la sociedad uruguaya considera abominables y sancionables penal  y moralmente.
Es lo que surge en la interpretación que los generales que integraron dichos tribunales, Juan  Fajardo, Alfredo Erramún y José González, realizaron y realizan de las normas vigentes y de la doctrina de honor de las Fuerzas Armadas. La firma de los tres militares en las conclusiones amerita haber sido  pasados a retiro forma inmediata por el Presidente de la República y el pasaje a la justicia ordinaria por encubrimiento.
Lo mismo sucede con aquellos que integraron el Tribunal de Alzada. Demostraron ser absolutamente antidemocráticos, desconociendo las normas constitucionales. Revelaron una complicidad alarmante con los principales criminales de nuestro país, un desprecio absoluto por las decisiones del poder judicial.
Para los tres generales, torturar, asesinar y desaparecer ciudadanos, son conductas honrosas que no dañan ni  la moral ni el prestigio de la institución. Revelan un ideal de institución absolutamente contrario a las normas constitucionales vigentes y a la sensibilidad de la inmensa mayoría de la población. Son indignos de permanecer como generales en actividad por su claro pronunciamiento golpista. Igual situación se ha vivido en la Armada en el Tribunal de Honor que juzgó a Larcebeau.
Mucho camino para transitar
La creación del Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia (GTVJ) al comienzo del actual gobierno fue un gran avance político, más allá de los escasos logros obtenidos. Se trasmitió al sistema político, al conjunto de la sociedad un mensaje claro y elocuente.
La creación de la Fiscalía Especializada en crímenes de Lesa Humanidad ha sido también un paso importante, otro claro mensaje del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo en cuanto a su compromiso con las normas internacionales de DDHH y con la justicia, un importante paso adelante, pero que no está en condiciones de derribar, aparentemente  “la muralla de la impunidad” en la SCJ.
La impunidad, los terroristas estatales, siguen teniendo apoyos importantes a todos los niveles, incluso a nivel parlamentario. La movilización permanente y constante ha permitido obtener los logros alcanzados hasta ahora. Habrá que redoblarlos, convocando al conjunto de la ciudadanía. El próximo 20: todos a la calle!
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Opinando N° 5 – Año 8 – Martes 14 de mayo de 2019

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA EL CLUB DE LAS LENGUAS MARRONES

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
EL CLUB DE LAS LENGUAS MARRONES

por Hugo Bruschi
A veces me pregunto porqué mucha gente dice: "a mí no me interesa la política" Estarán dando por descontado, que de interesarse nada podrán hacer o considerarán que la política es cuestión de políticos? Como quiera que sea, les estarán regalando terreno a los vividores de la política, al tiempo que se estarán privando de la parte humorística que la misma nos ofrece y con ello la oportunidad de reír tan importante para la salud. Salgan de su letargo amigos!!
El otro día asistimos a un espectáculo sin parangón. Dicho evento se llevó a cabo en el Ministerio de Transporte y fue envidia de los mejores sainetes rioplatenses. Los hermanos Podestá están temblando en sus tumbas. Un empresario que se la llevará toda si se pone en marcha el tren de UPM, se movía en el Ministerio como si fuera el dueño de casa. Increpó y patoteó a un muchacho que les cantó las 40.
No me diga que no es para gozar y morir de risa! Luego un medio pelo que recoge migas abajo de la mesa, una suerte de perro que cuida la mansión pero duerme afuera, trató de hacer mérito ante sus patrones provocando al muchacho al momento que le gritaba "payaso" unas 17 veces. Ya lo decía José Ingenieros en su Hombre Mediocre. Los inmorales y corruptos tiemblan ante un acto de dignidad.
Y Ud. todavía sigue pensando que la política poco importa o no le importa?
Pero Ud. seguramente mira la televisión, no es así? Bueno, no me diga que se perdió el show del Club de las Lenguas Marrones…..No me diga que no lo ve porque sería imperdonable! Mire, le voy a contar que llevaron al muchacho del Ministerio para "quemarlo" como se dice y el tiro les salió al revés. Lo intentaron de todos modos y a medida que transcurrían los minutos, aquellas lenguas iban adquiriendo un intenso marrón oscuro. Se trata de un panel integrado por lenguas de distinta procedencias, pero todas identificadas por ese atributo. Ellos cuando se cruzan por la calle no dicen buen día o buenas tardes, simplemente sacan la lengua. Unos dicen ser periodistas, otros son abogados o psicólogos, comunicadores, operadores y toda la fauna habida y por haber. Este es el país del curro y los títulos se reparten como caramelos y si más tarde no aparecen, siempre habrá un buey corneta que los vio. Pero entre ellos hay una lengua que se dice periodista y se siente un "ligero" con sus salidas irónicas y provocadoras. Siempre y cuando el invitado no sea un Diputado o Senador, o un Salle o un Viana,  que se permiten el lujo de mearlos mientras ellos se hacen los distraídos y miran para otro lado.Pero esta lengua también suele ser desprolija aunque se crea "viva". La emprendió contra la ocupación obrera del gas y dijo que hay que respetar la decisión de la Justicia, sin embargo cuando el caso Placeres dijo que el Fiscal no le ofrece garantías. También intentó descalificar a la Secretaria de ADEOM Valeria Ripoll, diciéndole que ella representa apenas a 600 personas de la totalidad del gremio. Esta lengua asquerosa se hace llamar periodista.
La cosa se puso fea cuando el muchacho les preguntó: "alguien leyó el contrato UPM"? Se hizo un silencio sepulcral...hasta que una lengua dijo "no se puede leer todo" y la lengua mayor que conduce el programa acotó: "nosotros confiamos en nuestros gobernantes".....dando muestra de su servilismo a destajo. No me diga que Ud. se perdió este show porque sería imperdonable. Justo cuando nuestras lenguas marrones nos ofrecen una clase de moral periodística…….





LA VIDRIERA IRRESPETUOSA I HUVUDET PÅ EN MÖRDARE (En la cabeza de un asesino)

LA VIDRIERA IRRESPETUOSA
I HUVUDET PÅ EN MÖRDARE (En la cabeza de un asesino)

por Hugo Bruschi
Se trata de un programa televisivo en Suecia, muy interesante y que trata de internarse en la cabeza de un asesino, carente de empatía hacia sus semejantes y psicópatas que jamás se arrepentirán y que por lo general buscan justificativos para sus actos. De inmediato asomó a mi memoria, la figura de nuestro psicópata uniformado representando al Estado uruguayo. La diferencia estriba en que mientras en otros países son destinados a la cárcel o a un Hospital Psiquiátrico sin fecha de alta por ser considerados peligrosos para la Sociedad, en nuestro país gozan de algunos beneficios, entre ellos el de la edad o las enfermedades. Siempre recuerdo la imagen de Pinochet en silla de ruedas……
El psicópata uruguayo se ha convertido en una vedette de la noticia y esto no ha pasado desapercibido al mundo político que un día lo engendró. QUE HABLEN DE ÉL Y NO DE NOSOTROS, parecieran querer decirnos. Y algo de cierto debe haber. Que se hable de Stroessner, Somoza, Pinochet o Hitler por citar algunos ejemplares, es siempre mejor que hablar del conjunto y de las ideas que representan. Y de este modo, todos sus colaboradores, simpatizantes y cómplices, quedaban a salvo. Bueno, obediencia debida, disciplina partidaria, cumplíamos órdenes.  Algo parecido a lo que hacen ciertos legisladores en nuestros días, cuando de condenar actos de corrupción se trata. Estos mismos individuos culpan a los militares de su silencio u omertá. Siembren con el ejemplo muchachos…….. El sistema es inteligente, de ello no caben dudas.
A cada declaración o entrevista que "concede" el psicópata, se corresponde un profundo suspiro de alivio, entre los que estaban moralmente obligados a ofrecerlos VERDAD Y JUSTICIA, al sabernos entretenidos con el criminal. Y el psicópata, tal vedette de un circo trágico y cotidiano, sigue mostrando su archivo personal de los "servicios a la Patria", sin que la Justicia allane el domicilio. 

Que el primer o segundo vuelo, que el colaborador le obsequia una foto, que el viaje de su hija a Italia y el regalo que le trajo conociendo sus gustos y simpatías por Mussolini. En fin, cortinas de humos servidas por la prensa para tenernos ocupados. Cabe destacar asimismo, que contrariamente a lo que mucha gente sostiene, creemos que la entrevista fue positiva. Primero, porque la prensa tiene el legítimo derecho de entrevistar a quien quiera. Segundo porque le acerca a quienes no estaban enterados, el perfil de un homicida. No aporta nada a quienes conocemos el tema, pero sí y mucho, a quienes están desinformados, a quienes votaron en contra la anulación de la Ley de Caducidad. Tampoco aportará mucho a quienes sabotearon el plebiscito, pues éstos sí sabían quienes eran estos sacrificados servidores de la Patria, pero que no hay que irritar por miedo a que hablen……..no para decir donde están los desaparecidos, sino más bien para contarnos que hizo cada uno en su momento.
Sin embargo, la periodista tal vez por la inexperiencia producto de su juventud, pasó o dio por bueno algunos relatos del psicópata. Si ella está interesada en el periodismo de investigación, le dejaremos aquí algunas pistas a seguir:LA FOTO DEL COLABORADOR. Parece más bien una foto de pasaporte ampliada, que una foto común. Luego la dedicatoria al psicópata parece algo inusual entre hombres, por lo menos en los ámbitos que crecí y me hice adulto. CUANDO MURIÓ, SI ES QUE FUE ASÍ. Dónde y Cuando? Ellos mismos han difundido versiones encontradas, algunas nos conducen al Hospital Italiano por lo que para la periodista no sería difícil llegar a esos archivos y constatar fechas de internación y diagnóstico del médico forense. Serían elementos muy interesantes, a tener en cuenta para una futura entrevista.
Mientras tanto los responsables de ejercer justicia y de ilustrarnos como debe funcionar la famosa Democracia, sólo nos dejan la Libertad de marchar todos los 20 de Mayo y en silencio para no molestar demasiado. Y también nos aseguran que no habrán infiltrados ni fotógrafos registrando "terroristas", como sucedió con los que marcharon por el agua de la vida misma. Y no se sorprendan si ven a Mujica o algún otro con el fotógrafo personal a su lado. CURIOSO VERDAD? Para completar, sólo falta que Mujica llegue hasta el psicópata y le diga: No jodas más con la prensa que me estás sacando protagonismo, tamo?










Zabalza: El principio de autoridad

EL PRINCIPIO DE AUTORIDAD

Columna de Jorge Zabalza
Zabalza visita el final del siglo 19 uruguayo para comprender las formas en las que se pretendió asentar el principio de autoridad "en el cepo y el rebenque". Alambramiento, revolución de las lanzas, golpe de Latorre, educación vareliana y leyenda negra del artiguismo. En ese pasado vivo de resistencias que le habla al presente denuncia la demonización del pobrerío de los nuevos "imponedores" del orden y el progreso.
En 1864 los hermanos Young importaron reproductores Hereford como requería la industria de la carne europea y, en adelante, esa raza dominó en el rodeo vacuno, unas 8.000.000 de cabezas. Por su parte, en respuesta a la demanda de las textiles británicas, que estaban dejando de usar algodón y lo sustituían con lana, los ovinos pasaron de 2:600.000 en 1860 a 16:600.000 en 1869. Al empuje de la apremiante tasa de ganancia y de la necesidad de un manejo más eficiente de los Merino y los Hereford, fue preciso cerrar las estancias y dividirlas en potreros. Al demarcar los límites de sus predios, los latifundistas lograban, paradójicamente, el goce ilimitado de su derecho de propiedad. 

Los estancieros cimarrones fueron reemplazados por ganaderos modernos, las razas criollas por ganado de calidad y los cercos de piedra por más baratos alambrados. El cambio en el modo de producir y de vivir llegó por el litoral oeste, de la mano de inversores extranjeros y, en particular, de los de origen inglés.  Según cuenta Isidoro de María, Ricardo Hughes fue el primero en cerrar con alambre sus campos al sur de Paysandú. En poco más de un lustro, los ganaderos acompasaron su baile a la música que venía de afuera. Los mayordomos criollos enriquecieron en recompensa por sus servicios a la acumulación de capital en Europa. 

Con el alambrado se expulsó de las estancias a peones, puesteros y agregados y, además, como subió el valor de la tierra, se desalojó a los cientos de ocupantes precarios que sobrevivían del reparto artiguista. Marcia Collazo lo describe así: “[se] condenó a los desposeídos y desarraigados a una vida de privaciones, rancheríos de ratas y robos ocasionales para sobrevivir”. El enriquecimiento de los pocos acarreó la marginación del 10% de los 400.000 habitantes del medio rural. Los cambios tecnológicos que favorecían al capital empobrecieron más a los ya empobrecidos y ello se tradujo en crecimiento de los delitos contra la propiedad. El sistema provee sus propios sepultureros. Si se quiere terminar con la delincuencia, hay que cambiar el sistema, enseñaba el Bebe Sendic.  

En 1869 se desplomaron los precios internacionales y, para peor, sobrevino una epizootia que azotó los lanares primero y los vacunos poco después. La catástrofe redujo sensiblemente la rentabilidad y puso en peligro las cuantiosas inversiones. Más gente fue condenada a la marginación. En 1870, los ‘sin tierra y sin trabajo’ se fueron a las cuchillas detrás de los caudillos Timoteo Aparicio y Anacleto Medina, aunque a muchos los reclutó la leva, otros fueron por voluntad propia. Durante los dos años de la Revolución de las Lanzas (1870 -1872) y para escándalo de los latifundistas, unos 20.000 paisanos, la mitad de la población marginada, cortaron alambres y carnearon costosos toros y carneros de pedigrí.  

En esa fértil subjetividad de la clase propietaria echó raíces el estado de alarma que, desde 1848, sobrecogía a la burguesía europea. Se amplificó el temor a que reaparecieran Encarnación Benítez del tiempo de Artigas. Sintiendo que les respiraban en la nuca, en 1871 los latifundistas fundaron la Asociación Rural. Se organizaban para restablecer el clima favorable a los negocios y ‘ordenando’ la vida desordenada de los pobres. El 8 de octubre de 1872 se firmó una paz ‘sin vencidos ni vencedores’ y los montoneros colgaron las lanzas de los horcones, sin saber que la cuestión social no había sido resuelta y seguían condenados a su miserable modo de sobrevivir. Olfateando el peligro latente, los estancieros recurrieron a los ‘pacificadores’ de los cuarteles. 
El ejército de línea, el profesional, el de los que traicionaron a Artigas, venía de prestar servicios a Gran Bretaña y recoger harta experiencia ‘pacificadora’ en el genocidio del pueblo paraguayo. 

En 1875 se lo veía como el sustituto cantado de los partidos blanco y colorado, incapaces de establecer la ‘paz social’. José Pedro Barrán resumió la situación en una frase: “Sin el asentamiento del principio de autoridad, ninguna política era posible en el Uruguay”1. Apenas lo fueron a buscar, el bien dispuesto coronel Lorenzo Latorre dio el golpe cívico militar. En la década siguiente las fuerzas vivas volvieron a enriquecerse con un nuevo empuje de la producción, que atribuyeron al restablecimiento de la autoridad por la dictadura. Domingo Ordoñana comunicaba su satisfacción en “El Ferrocarril”: “Va siendo habitable la campaña, lo que significa decir que se van resolviendo los problemas de seguridad en la vida y en la sociedad”. 

Como demostración de amor hacia el latifundio, Andrés Lamas, ministro de hacienda de Latorre, exoneró de impuestos la importación de alambre, abaratando el costo del cerramiento de las estancias. Además, demostró su cariño hacia el comercio subiendo los permisos a los 2.000 vendedores callejeros de Montevideo y persiguiendo a los que no pagaban, hasta expulsarlos de las calles. La dictadura sometió el pueblo a políticas públicas que beneficiaban a una muy favorecida clase dominante. Otra pata de la ‘pacificación’ fue educar, educar y educar. El plan de José Pedro Varela para la educación popular y la educación científica ajustó como anillo al dedo a las intenciones de disciplinar en la obediencia y el ‘orden’, de formar cuadros que reprodujeran las ideas liberales y la hipocresía ética y moral de la ‘clase alta’. A Latorre no le importaba que Varela sustituyera el catecismo con las ciencias, ni que aplicara sus teorías pedagógicas, veía en la escolarización obligatoria y gratuita una oportunidad para hacer de cada salón escolar el recinto de un régimen casi militar. 

El coronel Latorre compró fusiles Mauser, carabinas Remingtons y cañones Krupp, mejoró el entrenamiento y la disciplina de la tropa, centralizó en Montevideo una red propia de telégrafo que comunicaba el mando con todas las comisarías del interior, e hizo lo mismo con el transporte ferroviario, imprescindible para trasladar las tropas más rápido que a caballo. Para encarcelar unos pocos ‘vagos y mal entretenidos’ que, matrereando y delinquiendo manifestaban el descontento general, Latorre ocupó militarmente el territorio: la población se sintió agredida, provocó sentimientos de rechazo. Para garantizar seguridad a los latifundistas, volcaron la violencia institucional sobre los de abajo. El Estado siempre viste uniforme. 

En ese proceso de expansión del dominio de clase, se debía borrar de la memoria la gesta de José Artigas. En ese sentido, el manual con que se enseñó historia en las escuelas de la dictadura fue el ‘Bosquejo histórico’, publicado en 1865 por el argentino Francisco Berra. Esa versión de la leyenda negra, elaborada por Bartolomé Mitre, que inculcaba el odio de clase, fue un instrumento para justificar la transformación del Estado Tapón en ‘Estado Nacional’, la imposición de la voluntad de los dueños del poder económico y político militar. 
En el período en que la montonera artiguista ejerció su poder, el principio de autoridad surgía del pueblo reunido y armado y se ejerció para expropiar latifundios. Latorre, por el contrario, se proponía instalar la autoridad desde arriba y en toda su crudeza, mostrando la peor cara del poder de los dueños de la tierra, del comercio y del Estado. Sin embargo, como la tasa de ganancias seguía empujando a lucrar y hundía en la miseria a los desposeídos, la brecha social se ahondaba y Latorre no pudo reducir las estadísticas de la rapiña, el abigeato y las muertes en duelo criollo.

Se mantuvieron las condiciones que ahondaban la brecha social y, pese a la represión feroz y los muertos que cosechaba, mantenían el alza de la delincuencia y el aire seguía oliendo a rebelión. Más a la corta que a la larga, Latorre debió reconocer que “los orientales son ingobernables con el cepo y el rebenque” y…renunció. El principio de autoridad estaba instalado, es cierto, pero, al mismo tiempo, germinaba su contrario, la resistencia y la rebelión. En 1897 y 1904 se reeditó el fenómeno de las cuchillas y los ponchos blancos.

No parece que los actuales ‘imponedores’ del orden y el progreso, hayan aprendido nada de las peripecias de Latorre. Sus intenciones transformadoras se perdieron en el pantano liberal del progresismo y, como se proponen convencer a los inversores extranjeros de que están afiliados al sistema, salen a instalar el principio de autoridad a fuerza de PADO y Mirador. Esta vez, como en tiempos de Latorre, para terminar con el irrespetuoso espíritu de ilegalidad, ocupan con la policía los territorios de la población excluida y marginada. No enfrentan la ilegalidad congénita del capital, sino que salen a demonizar el pobrerío. Aunque sus cifras pretenden desmentir la realidad, la brecha social se ahonda y parece muy improbable que logren resolver la cuestión del delito y la violencia, esa tuerta forma de salida que se ofrece a los desesperados. En esencia, nada nuevo bajo el sol. 
 
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Nota
1. J.P.Barrán. “Latorre y el Estado uruguayo”. Enciclopedia Uruguaya. Editorial ARCA. Montevideo. 1968. Pág. 25