Uruguay sin Fuerzas Armadas: MEJOR CERO QUE MENOS DIEZ

 Uruguay sin Fuerzas Armadas:

MEJOR CERO QUE MENOS DIEZ


INTERVENCIÓN de FERNANDO MOYANO  en la MESA REDONDA  el 30/NOV
1. LA AGENDA POLÍTICA
Cuando los griegos inventaron la política, hace ya un tiempo, descubrieron una cosa, eso que ahora llamamos “agenda política”.
“Poner un tema en la agenda”, o no ponerlo, eso resultó ser la primer batalla política de todas. ¿Y qué quiere decir poner un tema en la agenda política?
Quiere decir establecer que este tema no es una cuestión del orden natural de las cosas, de lo que es inmutable, o inevitable.
Tampoco es un tema de técnicos o especialistas. Este es un tema de la “polis”.
Es decir: es un tema que nos compete a nosotros todos, es algo que nos corresponde resolver porque tenemos el derecho y el deber de resolverlo entre nosotros todos, porque es un tema nuestro. ESO, establecer eso, es poner un tema en la agenda.
Y en este caso, en el tema que traemos hoy, hay un esfuerzo sistemático de la case dominante, del régimen de dominación imperante y del sistema político, que buscaexcluir de la “agenda política” el tema de “¿Por qué Uruguay tiene fuerzas armadas?”.
Trata de naturalizar este hecho, darlo como algo inevitable, y esconder que es un tema político, que es un tema decisivo, y que nos compete a todos nosotros. Y esa es una primera batalla.
Y esta batalla, en la que parece que somos unos locos los pocos que planteamos que Uruguay elimine sus fuerzas armadas, que somos el hazmerreir de todos, tenemos sin embargo unos “aliados”, que son los hechos.
Porque los hechos están trayendo casi todos los días, y cada vez más, uno u otroemergente que muestra la esencia del problema.
A través del tema presupuestal, de la corrupción en las compras militares, a través de las llamadas “misiones de paz” en que participa Uruguay y que muestran abusos y violaciones de parte de los militares uruguayos que supuestamente irían a tales misiones para darle a Uruguay una “mejor presencia institucional en el mundo”, y vean lo que resulta.
A través de la impunidad ya que la impunidad es orgánica a la institución militar.
Se encontraron los restos de Julio Castro y el Comandante en jefe del Ejército dice “no vamos a amparar criminales”, y que si hubiera un pacto de silencio “ordeno que cese” el tal pacto, y no pasó absolutamente nada. Por qué?
Porque la impunidad es orgánica a la institución armada, la necesita.
Entonces, permanentemente, los hechos están poniendo en el borde este tema. Por más que lo quieran soslayar, aparece y aparece.
2. SEPARANDO LA PAJA DEL TRIGO
Primero vamos a definir a groso modo las áreas temáticas o dimensiones políticas y temporales de los temas.
Tenemos cosas que están, digamos, “al alcance” -no quiere decir que estén “al alcance de la mano”- al alcance de la acción política presente.
Cosas en que es “un viaje” hacerlas. Por ejemplo la lucha contra la impunidad, no es una cuestión sencilla pero se hace.
La lucha para que Uruguay se retire de todas las “misiones de paz”, y denunciar esas misiones como actos de ocupación y de violación de los derechos soberanos de los pueblos, también es “un viaje” hacerlo, pero se hace.
O la lucha presupuestal, que se hace también.
Esas cosas están al alcance de la acción política que podemos hacer. ¿Qué depende de qué, dicha acción?
Depende del grado de desarrollo de la conciencia de las masas. No de cuatro elegidos o de una elite de iluminados, de las masas.
Y en cuanto a la conciencia de las masas y lo que está al alcance de su posible comprensión presente, debemos decir que nuestro país tiene un profundo sentimiento antimilitarista.
Al punto que cuando el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, le hace llegar una carta a Mujica diciéndole que Uruguay debería eliminar sus fuerzas armadas, y todo el sistema político salta como resorte y también los medios de prensa diciendo “¡No!, Eso no puede ser”, y no hubo ninguna voz -salvo algún loco como nosotros- que saliese a decir que Óscar Arias tenía razón, hubo en esos días una encuesta de Montevideo Portal preguntando si se estaba a favor o en contra de lo que proponía Óscar Arias, y el 46% estaba de acuerdo con él.
El pueblo uruguayo, por idiosincrasia, es antimilitarista. Y nosotros no podemos desaprovechar este tesoro. Tenemos que trabajarlo, trabajarlo y trabajarlo.
Y en este planteo vamos a dejar de lado los temas que están “más allá del horizonte”.
Por ejemplo el tema de la policía. Tenemos que suprimir la policía, estoy de acuerdo, pero ¿con qué la sustituimos? Es un tema muy complicado.
Pero el tema de las fuerzas armadas no. ¿Con qué las sustituimos? Con nada.
Así de simple, nos jugamos a esto: Uruguay se desarma totalmente, no tiene fuerzas armadas, no precisa absolutamente nada.

3. LAS FUERZAS ARMADAS SON MENOS DIEZ
Pero no solo eso. Veamos esta situación.
Cuando Brasil tenía en 1971 un plan llamado “Operativo 30 horas” para invadir Uruguay si ganaba las elecciones el Frente Amplio (30 horas estimadas como el máximo de resistencia posible de la capacidad de combate de Uruguay), no usó ese plan. ¿Por qué razón?
Porque lo usaron las fuerzas armadas uruguayas, cumplieron ese mismo fin con el golpe de Estado.
El “elemento de disuasión” (ya que no de resistencia real) que podrían serteóricamente las fuerzas armadas ante un peligro de invasión, resulta ser una especie de “disuasión por la negativa”.
Es más o menos como lo que hizo el Mariscal Petain en Francia cuando los nazis invadieron, que es como que dijese: “No invadan toda Francia, no es necesario, nosotros nos encargamos de hacer en una parte de Francia un estado pro-nazi, nosotros les ahorramos trabajo”.
Las fuerzas armadas uruguayas están para ahorrarle al imperialismo el trabajo de una invasión. Porque en caso de una guerra van a estar del lado del enemigo.
Digamos: es mejor cero que menos diez. Se podría decir así. Menos diez son las fuerzas armadas uruguayas.
4. UN ESTADO DENTRO DE OTRO ESTADO
Pero ¿de qué clase de fuerzas armadas estamos hablando? Nosotros nos referimos a las fuerzas de tipo pretoriano, las llamadas fuerzas “profesionales”, un destacamento armado estable, diferenciado, autónomo y retro-alimentado.
Los ejércitos pretorianos son siempre (y que me nieguen esto que voy a decir, que es muy fuerte), sea cual sea el régimen o el país que sea, son siempre un elemento conspirativo e ilegal.
Que tiene, como se vio en la Armada recientemente, una doble contabilidad como hecho normal, y por lo tanto oculta y estafa a la sociedad.
Que vigila a la sociedad (al mismo, tiempo que se oculta del control social), que se siente con el derecho de vigilarla en forma secreta, es decir espía a la gente.
Que se considera con derecho a violar las leyes, como es el caso de las compras ilegales, del espionaje, de los crímenes que se cubren y ocultan.
Si los tenemos que definir de alguna manera podemos decir que son un Estado dentro de otro Estado, y también podríamos decir, aunque sea una expresión fuerte pero realista, una asociación para delinquir. Es lo que son.
Tienen como corporación y como finalidad justificar los delitos que hacen.
Son un estamento privilegiado. Tienen un Hospital Militar que no tiene justificación. Cuando se dio la polémica en torno a la caja asistencial de los escribanos que fue desarticulada por ley, el argumento era que no se podía justificar un “instituto de privilegio”. ¿Y los militares, qué?
Las jubilaciones. Cuando ocurrió un problema con el reclamo por las jubilaciones miserables de los maestros (debido al porcentaje del 50% sobre el sueldo), se arguyó que no se lo podía atender porque “es la ley que rige para todos”.
Pero para los militares no. Los militares se jubilan con el 100% del sueldo del grado inmediato superior al que tuvieron (por un trabajo que nunca hicieron), o incluso a veces más.


5. EL CONGO Y COSTA RICA
No sirven para nada, y podemos suprimirlas sin que pase absolutamente nada. Porque nadie va a invadir Uruguay, y porque si alguien viniese a invadir Uruguay las fuerzas armadas uruguayas no les molestarían en absoluto, e incluso al contrario, les resultaría fácil cooptarlas o sobornarlas.
Y todavía más. Hubo un hecho reciente en el Congo, protagonizado por el contingente uruguayo de las misiones de paz, en la ciudad de Goma.
Y demostraron que no podían hacer nada.
Están allí en medio de una guerra, supuestamente para “mantener la paz”, y son impotentes ante la situación de guerra.
Y entonces, si alguien pensase en invadir Uruguay y acaso se preocupase por la presencia de las fuerzas armadas uruguayas, pero “¿son estos con los que tenemos que pelear?”. ¿Qué “disuasión” resulta?
De modo que desde el punto de vista de la defensa territorial (vamos a ser estrictos, el término “nacional” implicaría un tema más complicado) no tienen ningún sentido.
Veamos el caso de Costa Rica. Cuando Óscar Árias mandó esa carta, se objetó usando como argumento un elemento cierto: Estados Unidos suplió durante un tiempo esa ausencia de fuerzas armadas costarricenses.
Entonces en argumento de los militares era: “Necesitamos unas fuerzas armadas porque si no estaríamos en el caso de Costa Rica, que es una colonia yanqui”. Eso decían.
Y alguna gente sabía, nosotros no lo sabíamos, pero algunos de lo que argumentaban eso sabían algo que había pasado un poco antes:
Que cuando a Tabaré Vázquez se le ocurrió la idea de que podría haber una guerra con Argentina, porque íbamos a ser atacados por una lancha de goma de gente es reconocida por su pacifismo y que no tenía ni un arma a bordo, en esa emergencia los jefes de las fuerzas armadas le dijeron “No, no podemos combatir, tendríamos que pedirle ayuda a Estados Unidos”.
O sea que: Costa Rica sin fuerzas armadas es una colonia yanqui,Uruguay CON fuerzas armadas es una colonia yanqui, ¡porque tiene que pedir, para su defensa territorial, ayuda a Estados Unidos!
6. EL PROBLEMA EN EL ALCANCE REGIONAL
Antes de ayer hubo en Lima un congreso de ministros de defensa de la UNASUR, donde empezaron a hablar de la defensa continental y la colaboración entre países para la defensa. Y hablaron de empezar a fomentar industrias militares.
¡Es inconcebible! Los gobiernos de América Latina, en un momento que hubo una cierta bonanza por los precios internacionales de los productos exportados, en que entraba algo más de dinero, lo que empezaron a hacer es comprar armas. ¡Comprar armas! Y ahora quieren ¡fabricar armas!
Y salió hoy en “la diaria”, en “El faro del final del mundo” (página de humor), que siempre son oportunos, una nota diciendo que la cuestión era si había que participar en conflictos en cualquier lado del mundo, o no.
La posición de los gobiernos de izquierda sería: tenemos que participar en conflictosregionales, crear una demanda regional para las armas que fabricamos nosotros, por medio de hacer unas guerras entre nosotros, autosustentables.
Porque todo esto ¿qué sentido tiene? Nosotros, América Latina, ¿qué tenemos que hacer?
Porque no solo Uruguay. Uruguay, por supuesto, las fuerzas armadas no sirven para nada.
Argentina:Argentina tiene unas fuerzas armadas mucho más grandes. ¿Qué pasó en la guerra de las Malvinas? ¿Para qué sirvieron las fuerzas armadas argentinas?
Porque no puede haber fuerzas armadas eficaces contra el imperio, que sean abastecidas por el imperio, adiestradas por el imperio, organizadas por el imperio, copiadas al imperio, calco conceptual de las fuerzas armadas del imperio. No van a funcionar de ninguna manera.
Por otra parte las fuerzas armadas son también un mecanismo de deformación mental. Se adiestra a su gente torturándose entre ellos. Tienen como criterio moral ocultar las cosas y conspirar, etc.
7. EL HORIZONTE POLÍTICO DE ESTA COYUNTURA
Entonces lo que nos planteamos es: Uruguay no precisa fuerzas armadas, puede prescindir totalmente de las fuerzas armadas. No nos planteamos en este momento temas tales como por qué otra cosa habría que sustituirlas, como sería la “guerra de todo el pueblo”, y si habría que hacer una guerrilla defensiva, etc.
Porque primero, para hablar de defensa, la gente tiene que tener algo para defender. Y después verá como lo defiende.
¿Qué tiene hoy para defender la gente? ¿El sistema de explotación capitalista e imperialista? ¿ESO va a defender?
Este gobierno ha tenido una actitud que nosotros llamamos “creativa”, de tratar de encontrar “utilidades” para las fuerzas armadas, a través de un “que hagan algo”.
Tienen un serio problema en eso, Y es que los militares no quieren hacer nada, están acostumbrados a no hacer nada, y no quieren nada que los saque de su “profesionalidad” que es cobrar un sueldo sin hacer nada.
Quiero decir una cosa, además. Cuando se habla de generales, coroneles... ¿qué es eso? Vamos a “hablar en plata”, aquí en Uruguay.
¿Qué oficial de grado se ganó sus galones en combate, en Uruguay? ¿Quién ganó una medalla al valor?
No nos merecen ningún respeto. Son cargos burocráticos, y nada más. Y carísimos.
No nos merecen ningún respeto, además, porque si se dice como chiste que es un oxímoron hablar de “inteligencia militar” porque sería una contradicción en sí misma, puede que sí o puede que no, pero en todo caso ¿qué oxímoron sería hablar de “honor militar? ¡Por favor!
Entonces, lo que nos plantamos, que Uruguay puede prescindir de sus fuerzas armadas, está dentro del área de las consignas democráticas.
No estamos planteando nada más allá de eso, de ese tipo de consignas que están totalmente al alcance de la comprensión de la gente.
8. CONCLUYENDO
Uruguay puede prescindir de las fuerzas armadas, puede no tener ninguna fuerza armada, nada de nada. Y apoyarse, como se apoyó siempre, en el equilibrio regional y en los tratados internacionales y el derecho.
Lo puede hacer sin riesgo de nada, y entonces no tiene ningún sentido tener fuerzas armadas.
Y quiero terminar recordando que Emilio Frugoni, hace ¡noventa años! planteó el primer proyecto de disolución del ejército.
Y lo defendió en el parlamento diciendo que las fuerzas armadas no estaban para la defensa del territorio del país sino para -decía él- la defensa del orden burgués. Eso es lo que es.
Y cuando se propuso utilizar algunos regimientos para hacer carreteras y puentes, se opuso.
Y le decían: “Usted se está contradiciendo, dice que las fuerzas armadas son improductivas y cuando las queremos hacer trabajar, se opone”.
Sí, me opongo -decía él- porque en este país hay gente que hace carreteras y puentes, trabajadores asalariados que tiene derecho de sindicalización, que tienen derecho a luchar por un salario.
Y acá se quiere crear una fuerza de trabajo militarizada que va a significar poner al proletariado uruguayo en condiciones de mayor inferioridad y desventaja.
Un elemento para subsumir más el trabajo del proletariado.
Ya lo hablaba en aquel momento desde el punto de vista clasista.
Y agregaba: porque además, si las fuerzas armadas están para evitar la transformación social, no podemos pretender además que los trabajadores uruguayos sostengan a su costa una fuerza que está para resistir los cambios sociales que ellos quieren hacer.
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TERMINANTES

Académicos y militantes sociales coincidieron en que Fuerzas Armadas son un “mal innecesario”
En el marco de las actividades del Día de Futuro se realizó la mesa redonda y debate “¿Para qué sirven las Fuerzas Armadas (FFAA)? ¿Conjuntas o separadas?”, organizada por el colectivo Alfaguara, que tuvo como panelistas a representantes del ámbito académico, las organizaciones sociales, el periodismo y la política.
La primera exposición fue de Julián González Guyer, especialista en asuntos militares, que trabaja en el Instituto de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, integró la Comisión de Defensa Nacional del Frente Amplio (FA) y ha asesorado al Ministerio de Defensa Nacional. González señaló su desacuerdo con la tesis de un país sin FFAA y aclaró que si bien “todos queremos un mundo en que no sean necesarias, ese horizonte está muy lejano aún”.
En este momento son una “institución necesaria” consideró, aunque aclaró que todavía hay que responder las preguntas que hizo el general Víctor Licandro, que no han tenido respuesta: “¿para qué las FFAA? y ¿qué FFAA necesitamos en este país?”. Desde que el FA está en el gobierno “no ha dado respuesta a estas preguntas”, pero “alguien o algunos han decidido que las FFAA tengan las características que tienen hoy”, subrayó.
En el mundo actual, la ausencia de FFAA dejaría al país enfrentando la realidad internacional sin “un instrumento importante para la política exterior”, que permite “resistir la eventualidad de que alguien quiera invadir el territorio”.
González puso el ejemplo de Costa Rica, que no tiene ejército pero sí una guardia nacional “no muy distinta a las FFAA”, y que recurrió al servicio de guardacostas de Estados Unidos para proteger su territorio marítimo.
Sin embargo, hace algunos años Estados Unidos “le montó” un servicio propio y se reservó el derecho de intervenir con su flota naval.
“No me gustaría que Uruguay termine poniendo su soberanía en manos de algún poder extranjero”, dijo, y concluyó que hay que ser capaces de construir FFAA que “defiendan los intereses de la mayoría de los habitantes”, con condiciones mínimas para hacerlo según los recursos del país y manteniendo la cooperación y el trabajo conjunto con otras FFAA de la región.
El sociólogo Rafael Bayce opinó que las FFAA “son un mal innecesario”. Explicó que fueron influidas por la doctrina de la seguridad nacional y luego por la estrategia de “los conflictos de baja intensidad”, implementada por las guardias nacionales y la Policía, que apuesta a que la gente “abdique de garantías y derechos a cambio de seguridad” contra factores como “el sida, la criminalidad de los menores y las drogas”.
Sin embargo, después del ataque a las Torres Gemelas en 2001, se volvió a una doctrina de la seguridad nacional donde el nuevo enemigo es el terrorismo, pero manteniendo los conflictos de baja intensidad, aseguró.
Por eso, para Bayce la forma en que se está “armando” el Ministerio del Interior demuestra que se va a convertir en una “cuarta arma militar”.
Luego dijo que las FFAA no son necesarias “en ninguna hipótesis bélica posible”, porque si hubiera un ataque desde el exterior, Uruguay no duraría “ni 12 horas” y el costo que tendría armarse para resistir un ataque importante “es inimaginable” para los recursos de este país.
Finalmente, opinó que la posibilidad de que las FFAA “sean antiimperialistas y democráticas son bajas” porque “no lo han sido nunca y han adquirido una tradición corporativista que hace muy difícil que se puedan reconvertir”.
Durmiendo con el enemigo
Para el periodista Raúl Zibechi, las FFAA en Uruguay “no tienen hipótesis de conflicto” y por lo tanto no saben “qué hay que defender ni de quiénes”.
Puso como ejemplo las FFAA de Brasil, que tienen como principal hipótesis de conflicto una agresión de una potencia extracontinental, tienen definido que la zona a defender es la Amazonia, y piensan que la mejor forma de hacerlo es con “una guerra de guerrillas”. Si bien no lo comparte, en este caso existe “un proyecto nacional de defensa muy sólido y serio”, explica.
Si en Uruguay no hay hipótesis de conflicto y en la región se visualiza que “la mejor forma de defensa es la guerra de guerrillas”, estamos ante unas FFAA que para “lo menos que sirven es para la defensa”, agregó, y reclamó “tener un debate como sociedad sobre el tema”.
Fernando Moyano, del colectivo Alfaguara, dijo que si bien el tema de las FFAA no está en la agenda política, hechos como “la impunidad, el debate presupuestal, las misiones de paz y los procesamientos de militares” por diferentes delitos (derechos humanos, compras en la Armada, violencia privada en Haití) lo colocan en forma permanente en la opinión pública.
Moyano planteó que hay que continuar luchando contra la impunidad, proponer que Uruguay se retire de todas las misiones de paz, que son “ocupaciones militares”, y trabajar con el “fuerte sentimiento antimilitarista” que tiene la gente en el país.
Criticó los privilegios de que gozan los militares, como jubilarse con más de 100% de sus ingresos, y propuso “suprimir” las FFAA pasando a apoyarse “en el equilibrio regional y en las leyes internacionales”.
Edgardo Oyenard, responsable de la secretaría de Derechos Humanos y Asuntos Sociales del PIT-CNT, dijo que no se puede discutir el tema sin tratar “el problema del poder”, un debate que “se ha dejado de dar en la izquierda”.
Para el sindicalista, lo militar también involucra el derecho a la defensa de los pueblos y trasciende el mero análisis de los componentes coercitivos del Estado.
Opinó que las FFAA uruguayas “se han transformado en un ejército de ocupación interno a partir de la doctrina de la seguridad nacional” y que los cuadros militares se siguen formando a la luz de esa estrategia.
También señaló que la impunidad sigue siendo un componente de las FFAA, porque “no han entregado ningún archivo” sobre la dictadura.
Irma Leites, de Plenaria Memoria y Justicia, propuso el “desmantelamiento” de las FFAA “conjuntas o separadas”, porque también “la Policía forma parte del aparato represivo”. Para Leites esto se puede hacer en la medida en que se dé un proceso social en el que “participe la gente” asumiendo la “necesidad de esa disolución”, porque no lo va a hacer el propio Estado.
Por su parte, Diego Fau recordó una encuesta de hace dos años, en la que siete de cada diez uruguayos tenía una “visión negativa” de las FFAA, enumeró la cantidad de escuelas y viviendas que se podrían hacer con el presupuesto de defensa del país y concluyó con la consigna: “¿Uruguay sin FFAA es una utopía? No. Es un plebiscito”.
Más armas
El ex dirigente del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros Jorge Zabalza dijo que las FFAA son un “mal innecesario para los pueblos”. Opinó que sí tienen hipótesis de conflicto, porque “están subordinadas a la estrategia político-militar del imperialismo”, aunque no “se atrevan a expresarlo”.
Dijo que hay “un discurso oficial” que presenta a los militares como “obedientes del poder civil” y que ya no son “los mismos del terrorismo de Estado”, lo que sirve para justificar que sigan existiendo como tales.
Sin embargo, Zabalza dijo que se parte de una concepción en la que el Estado “debe tener el monopolio de las armas” y que no comparte la idea de eliminarlas desde “un anhelo pacifista”; en “una sociedad sin clases la única garantía de que haya paz es que todos estemos armados”, pero para llegar a eso “hay que crear conciencia”, concluyó.
Luis Rómboli  la diaria  3/12/12
FMOYANO - postaporteñ@ 876 - 2012-12-05

Gobierno Mujica - LA ILUSIÓN DESHILACHADA

Gobierno Mujica - LA ILUSIÓN DESHILACHADA



En unos de sus magistrales escritos, Carlos Real de Azúa llegó a definir al Frente Amplio como una "verdadera contra-sociedad". ("Partidos Política y Poder en el Uruguay", Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1988).
Describía así un proceso asambleario desde las bases, de radicalización política y social de masas. Donde confluía una práctica colectiva de ruptura. No solo con el régimen bipartidista de blancos y colorados, sino con el modelo socio-económico de dominación apuntalado por las clases propietarias locales y el capital imperialista.
De aquella experiencia fundacional no sobrevive nada.
La "admirable alarma" de 1971 es un apolillado recuerdo.
La democracia liberal sustituyó a la dictadura militar. Con el paso de los años vinieron las renuncias. El programa de "reformas estructurales" fue abandonado.
Una por una las demandas fundamentales se fueron archivando: reforma agraria, nacionalización de la banca y del comercio exterior, reforma urbana, no pago de la deuda externa, rompimiento con el FMI.
Fue entonces que el vaciamiento programático devino en progresismo. Mejor dicho:en reformismo sin reformas.
Donde los eufemismos "cultura de gobierno" y "lealtad institucional" sirvieron para disfrazar la capitulación de tupamaros, estalinistas y socialdemócratas. Todos ellos terminaron por inclinarse ante la "democracia de mercado".

La presidencia de Mujica (como antes la de Tabaré Vázquez) representa una línea de estricta continuidad en esa capitulación. En tal sentido, nada nuevo.
 Su gobierno es hijo del "proyecto progresista". Donde la "disciplina fiscal y monetaria" y el beneficio a los empresarios (locales y extranjeros) vienen acompañados de políticas sociales compensatorias para mitigar las miserias sociales. Ninguna "reforma estructural" ha sido realizada en lo que va de su mandato
Muchos esperaban un "giro a la izquierda" y la acentuación del "gobierno en disputa"
Aunque Mujica había confirmado al "equipo de Astori" y se había comprometido en el "respeto a las reglas de juego". Esto es,  a las condiciones de acumulación de capital que emanan de los centros imperialistas.
Cuando se cumple la mitad de su período de gobierno, Mujica no tiene nada distinto para mostrar. La ecuación del "país productivo" se resume a lo heredado: modelo agro-exportador; concentración-extranjerización de la tierra; instalación de multinacionales forestales, sojeras y mineras; refugio de todo tipo de negociados financieros; endeudamiento externo y sometimiento a las instituciones financieras internacionales
En todo caso, se decía, el segundo gobierno del Frente Amplio avanzaría en una cuestión central:mejorar la "redistribución del ingreso" para así "disminuir la brecha de desigualdad". Ni siquiera eso
Según el Instituto Cuesta-Duarte del PIT-CNT, "el flagelo de las bajas remuneraciones afecta al conjunto de los trabajadores uruguayos"; 813 mil trabajadores tuvieron en 2011 un ingreso menor a 10 mil pesos líquidos mensuales. (Informe de Coyuntura 2012).
O sea: más de la mitad de la fuerza de trabajo sobrevive en la precariedad salarial. Mientras en 1988 la masa salarial total representaba un 34% del Producto Bruto Interno (PBI), en 2011 fue de 32,3%. O sea: "la brecha de la desigualdad social" sigue favoreciendo a los más ricos
Que la "bonanza económica" no derrama hacia abajo ya se sabía. Pese a todos los "planes sociales" más de 450 mil personas viven en la extrema pobreza, la mayoría son niños y jóvenes entre los 4 y 16 años. El gobierno lo reconoce
Tanto que ha decidido aumentar el "gasto" para atender a 30 mil hogares en "situación crítica" y a otros 100 mil que si bien "salieron de la pobreza" se mantienen aún en "situación de vulnerabilidad".
La "movilidad social" es parte de la mitología que re-alimenta el progresismo.
Igual que la propaganda sobre la "ampliación de la clase media". El mapa de la injusticia social se puede ver a través del territorio fragmentado: en Punta Carretas, Villa Biarritz y Pocitos, la pobreza es el 2,7%; en Manga, Piedras Blancas, Marconi, Casavalle, Borro, Unión y Aires Puros, es el 64%. En el interior del país, la pobreza rural alcanza el 30%.
Todas las encuestas dan que la cotización de Mujica viene a la baja. Igual que la gestión de su gobierno. Las ilusiones se fueron deshilachando.
En el Frente Amplio registran el dato y proponen abrir un debate para "actualizar" las señas de "identidad".  Porque a la izquierda (oficial), "no se le cae una idea, y no tiene otra respuesta que suavizar las medidas de la derecha" (Gerardo Caetano).
Otros plantean avanzar en una "alternativa al sistema capitalista" (Partido Comunista); emular a la "socialdemocracia de los países nórdicos" (Partido Socialista), y hasta "aumentar los impuestos a la renta del capital". (Pedro Buonomo, uno de los economistas del "ala socializante" que asesora al presidente).
Nada creíble. Suena a farsa
Sobre todo porque proviene de una elite burocrática y oportunista. Que asumió como insuperable el orden del capital; que gestiona la subordinación de los trabajadores a los intereses patronales.
 Vale decir, que renegó de cualquier lucha por la transformación política, económica y social. La vuelta de Tabaré Vázquez al ruedo político es un síntoma claro de la "crisis de proyecto" del Frente Amplio: su figura aparece como la principal carta para vigorizar la maquinaria político-electoral.
Y apostar por un tercer gobierno progresista
Aunque desde ya sepamos que, de darse, lo único que eso garantiza es más de lo mismo
Es decir, la continuidad del programa económico que, en 2005, certificaron las corporaciones empresariales y las instituciones financieras internacionales.
 periódico En Lucha Nº 7, editorial Octubre-Noviembre 2012
EN LUCHA - postaporteñ@ 876 - 2012-12-05 

Zabalza: Ya no hay locos en el Uruguay


Ya no hay locos en Uruguay

En el gallinero del Batallón de Infantería No. 6 en San José, cumplí mis treinta primeros añitos el 30 de noviembre de 1973. Al guardia lo apostaban en una precaria garita, montada encima del techo de tejido de alambre del calabozo. Quedaba yo, pues, privado de toda privacidad. Algunos guardias se  atrevían a transgredir la disciplina y oían la mala música del programa “Aquí está su disco” de CX20 Montecarlo. El atrevimiento y la cercanía de los guardias me permitían “pescar” alguna noticia de valor en los “flashes” informativos que pasaban cada quince minutos. Por cierto,un inestimable privilegio.  Esa mañana me hicieron el  regalo de cumpleaños de enterarme que Luis Alberto Iglesias Pacheco, requerido por las fuerzas conjuntas, había sido detenido en Suecia por pasar dólares falsos. ¡El “Loco” Iglesias estaba vivo y libre! ¡alegría y esperanza!. Tal vez, tal vez, tal vez....Meses más tarde logré trasladar clandestinamente la noticia a Raúl Sendic y a Julio Marenales, los otros dos rehenes de mi “tríada”. El dato no quería decir nada en concreto pero, por supuesto, durante largos años fue alimentó salvavidas que ayudaron a combatir la deseperanza y la locura. .
Alberto nació en el Cerro, vendió diarios de niño y se crió entre obreros de los frigoríficos. Aún adolescente se acercó a las tertulias de Viacaba y Japón, la esquina en que tejían revoluciones el Flaco Belletti, el Pocho Hornos, el Pocho Peña, Ruben Sassano, el Ruso Setelich, los dos Mechoso y a veces, ¿porqué nó?, hasta se enredaba el hoy presidente de la república, en ese entonces totalmente descreído de la democracia burguesa y sus trampas demagógicas. El “canillita” Iglesias atravesó la historia de la ocupación militar del Cerro, vivió las barricadas obreras y la “estaqueada” en el Pantanoso, metió oreja en los campamentos de los “peludos” en el campito Ermida; caminó la marcha del “plato vacío” y se involucró en el plan para  arar el club de golf del Swift y en varias otras de las quijotadas salidas de la fértil imaginación de Beletti. Sin darse cuenta, el “Loco” se forjó revolucionario y fue uno de los pilares del primigenio y amorfo movimiento tupamaro, otro de los que nunca escatimaron sacrificios, entrega y coraje por la revolución y el socialismo. Cayó en la toma de Pando y en su celda, con el Milton Mongaburen y José Mujica “descubrieron”  el mecanismo que hizo posible la gran fuga. Despúes estuvo en la toma de la ciudad de Soca con Arturo Dubra, el Ñato Huidobro y Jessi Macchi, sellando una de aquellas fraternidades que se sentían eternas. El “Loco” se jugó la ropa tantas veces... Un informe arrancado en la tortura lo describió como sumamente peligroso, pues  “siempre anda armado y no se va a entregar”. Con esa sentencia a muerte sobre su cabeza caminó las calles invadidas de milicos en Montevideo, Buenos Aires y Santiago. Es tuvo entre los que, gracias al embajador Harald Edelstam, zafaron de la trampa mortal del Estadio Nacional de Chile, lo recibieron en la Suecia de Olof Palme y allá quedó hasta hoy. No estaba hecho para  la lucha pública y legal, no lo tentaron las “glorias” de los ex-guerrilleros y,  como muchos otros y anónimos, quedó a la espera de nuevos tableteos de ametralladora que llamaran a crear dos, tres, muchos Vietnam.
Condenado por la enfermedad más implacable, el “Loco” me llama por teléfono  en sus madrugadas de ansiedad . No se queja de la suerte que le tocó, lo angustia la gran pregunta que nos hacemos todos...  “ ¿qué mierda les pasó, Tambero, fuimos tan giles?”. No se reconoce a sus viejos ex-hermanos, aquellos de encendidos  discursos revolucionarios, murmurados en los locales clandestinos y dichos a garganta batiente  en el patio de la cárcel. Como todos los sobrevivientes, como todas las que sobrevivieron, Luis Alberto Iglesias Pacheco es una persona común con proezas poco comunes a cuestas, carga debilidades y errores en la conciencia pero su corazón sigue siendo una fortaleza de convicciones. A los casi setenta años su virtud es no haber olvidado que la humanidad necesita el socialismo y que para conquistarlo hay que hacer una revolución.  Mantiene en alto, con orgullo, las banderas recibidas de todos los Héctor María Clavijo Quirque que cayeron en la lucha guerrillera. Esta viñeta sobre el “Loco” también es un reconocimiento y abrazo a ese ejército silencioso de sobrevivientes, que todas las mañanas mastican su bronca y su frustración porque ya no hay locos en el Uruguay.

Presente con Fuerzas Armadas, a puro verso.

¿Porqué a Israel y a EEUU  nadie los obliga a cumplir con las  resoluciones de las Naciones Unidas?, ¿Nadie en el plano internacional puede hacerlos poner fin a la barbarie en Gaza y al bloqueo contra el pueblo cubano?. Es la clave del actual período histórico:  la mayor parte de esas naciones unidas están, de una u otra forma, subordinadas a la estrategia político militar del Pentágono;  nadie puede detener a los EEUU e Israel, los Estados “canallas” como los califica Noam Chomsky. ¿De quién, entonces, hay que defenderse en este mundo de capitalismo en crisis estructural?.
Parece ridículo, pero las fuerzas armadas uruguayas deben “inventarse” enemigos que justifiquen su razón de ser, para dejar sistemáticamente de lado al único y posible enemgio real, los EEUU.  De hecho están subordinadas al sistema planetario de control y participan activamente en las violentas contra los pueblos  del Congo y de Haití, cuyo objetivo es frenar o impedir rebeliones que cuestionen la hegemonía internacional del imperio y las corporaciones transnacionales. Luego de descartar Israel, centrado en Medio Oriente, las hipótesis de conflicto bélico que le restan al  Uruguay, son intervenciones o agresiones o invasiones del ejército estadounidense. No hay otro nubarrón en el horizonte.  La historia erige a los EEUU en enemigo principal de los pueblos de América Latina. Son autores directos de todas las bárbaras agresiones que enrojecen el mapamundi o autores intelectuales de las que protagonizan las tropas de la OTAN u otros países. 
La defensa de la patria y de sus extensas fronteras es simplemente un verso. Lo hagan los ministros, los generales o los parlamentarios, es un verso. Es la mosqueta ideológica que justifica el monto exacerbado del presupuesto militar y la compra de fusiles, armas pesadas, tanques, aviones y barcos de calados varios, chatarra desechada por fuerzas armadas más poderososas. Justifica los gastos en  instrucción y maniobras, bajo mando propio y del Comando Sur, dentro de fronteras y fuera de ellas. Y que se paguen muy buenos sueldos para que un montón de consumidores de whisky desempeñen el papel de oficiales, amén de regalarles viáticos abundantes, uniformes, combustibles y permiso para apropiaciones indebidas, eufemismo que los abogados utilizan para no decir ladrones. Todo en nombre de la patria y la defensa nacional.
La historia real es muy diferente. Además de sus proezas en el Congo y en Haití, las patrióticas fuerzas armadas tan sólo se han usado  en la defensa de los dueños del Uruguay. La historia reciente demuestra que ése es su verdadero papel. No hace tanto que ficharon y espiaron, que persiguieron concienzudamente al movimiento popular con razzias, pinzas, allanamientos y otras correrías uniformadas. Hace bien poco, gran parte de la población sufría plantones en plazas de armas, comisarías y el cilindro municipal y uno de cada quinientos uruguayos estaba encerrado en las cárceles militares. Finalmente muchísimos, demasiados, fueron  asesinados, desaparecidos, torturados o violados, en una escalada de terrorismo de Estado que comenzó en junio de 1968 y se extendió hasta marzo de 1985. Lo han hecho, saben como hacerlo y volverán a acudir presurosas para proteger los privilegios de los grandes propietarios, menos del 3% de los uruguayos,  cada vez que sientan amenazado su dominio de clase.
¿Sabe esto el pueblo uruguayo? No, no lo sabe. Antes lo sabía, ahora se lo han hecho olvidar. No es consciente de la peligrosa amenaza que significan los EEUU. No es consciente que el poder que acecha desde los cuarteles limita el ejecicio de sus libertades y coarta el pleno goce de sus derechos. Por el contrario, la gente ha sido convencida que las tropas uruguayas son parte de altruístas “misiones de paz y ayuda humanitaria”, que van a cuidar los derechos y libertades de pueblos que no están capacitados para gobernarse a sí mismos. Hay un discurso oficial que presenta a los militares como “obedientes del poder civil y garantía de la seguridad pública”, “reconciliados con el pueblo”, que los defiende de las víctimas del terrorismo y de los militantes de derechos humanos que quieren vengarse por cosas que ya quedaron en el pasado. Han convencido a la gente de que la naturaleza de las fuerzas armadas no es la misma que cometió los crímenes más aberrantes. Ya no son más pichones de criminales, ahora son honestos y confiables defensores de la patria y de la seguridad pública....
Con esa tónica, los gobernantes “progresistas” confiaron en el almirante Caramés para esclarecer los fraudes en la Armada, en el general Barneix para investigar las desapariciones forzosas y en el general Dalmao para mandar una División de Ejército. Caramés acabó procesado por los mismos robos que debía esclarecer y los otros dos lo fueron por los homicidios aberrantesde Perrini y de Sabalzagaray respectivamente. Además, es público y notorio que los mandos militares establecieron acuerdos con el Comando Sur a espaldas del señor ministro de defensa, acuerdos para que ingresaran tropas SEALs a territorio uruguayo, para la instrucción de oficiales en el exterior y para la instalación de una base en Durazno. La oficialidad de las fuerzas armadas defraudaron la confianza que en ellos depositaron los gobernantes progresistas. Mostraron la hilacha. Está visto que la confianza mata y que para los bobos no hay consuelo.
Al aprobar el ingreso de los SEALs y el envío de tropas a países hermanos, desde el Parlamento ayudan a confundir y oscurecer la conciencia que el pueblo uruguayo tenía sobre la naturaleza real de las fuerzas armadas. Cuando no denuncian los acuerdos estratégicos con los EEUU para “la prestación recíproca de servicios”, los parlamentarios ayudan a deformar y encubrir el sometimiento al imperialismo. Juegan un rol importante en la alienación de la conciencia, un rol muy necesario en el esquema de dominación mundial. Como el elenco político que nos gobierna no está integrado por cándidas palomitas, los críticos más desconfiados y suspicaces podrían inferir que hay parlamentarios y ministros que encubren a sabiendas el hecho más trágico: los fusiles apuntan contra el pueblo. Encubren lo real pese a haber sufrido en carne propia sus consecuencias más salvajes.  

Un futuro sin Fuerzas Armadas

El electorado elige parlamentarios que los “representan” y un presidente de la república que los “gobierna”. Se delega en ellos la responsabilidad  de designar  los mandos de las fuerzas armadas, dando por supuesto que así se efectiviza el control político de las armas. Sin embargo ello no es tan así, pues el sistema obliga a designar los comandantes de las tres armas entre los oficiales superiores victoriosos en la carrera militar, una competencia de codazos y acomodos, que obedece reglas y códigos muy poco democráticos. Además, se está eligiendo entre oficiales formados en la doctrina de la seguridad nacional y en la justificación de los crímenes de lesa humanidad como medidas necesarias para salvar a la patria, es decir, una formación en esencia antinacional y antipopular. El proceso por el cual se llega a ser candidato a comandante de las fuerzas armadas transcurre totalmente por fuera de las capacidades de decisión de cualquier gobierno. Se coloca en el vértice de la pirámide armada a un individuo con mucho miedo a la democracia y se le otorga la posibilidad de decidir entre el respeto o la violación a la constitución, entre obedecer o descatar al gobierno surgido de elecciones nacionales. Es un poder extraño y ajeno al pueblo y, por el contrario, ligado de hecho a los intereses de los dueños del Uruguay y del imperialismo.
La construcción del presente con fuerzas armadas se apoya en un precepto filosófico: es necesario separar a la raza humana de las armas y entregarlas a un grupo de gente organizada en ejércitos, Se supone que el uso de las armas debe estar  monopolizado por una institución del Estado, para evitar que la sociedad se hunda en el caos total. Sin la existencia del aparato policíaco-militar, la gente bien estaría en manos de los delincuentes y de toda clase de enajenados y anarquistas. Es una postura ideológica arbitraria, una afirmación que no admite discusión y que, junto con la propiedad privada, constituyen los pilares filosóficos de la sociedad de clases. Pese a ello, esta filosofía ha sido más que suficientemente contradicha por los hechos, pues en la historia el poder militar siempre fue principal motor de la violencia y la barbarie.
Una respuesta inmediata es el “¡no más armas!”, el deseo de desterrar las armas de la sociedad humana, de prohibir absolutamente su uso, imaginar un desarmado futuro ideal. Hay otra respuesta, sin embargo, pues también hay  derecho a imaginar que la sociedad sin clases será una democracia armada, que no habrá  monopolio estatal del uso de las armas pero que todos y todas poseerán sus armas, que el pueblo estará organizado y armado como en los tiempos del artiguismo.
El comunismo es un fenómeno de consciencia decía Ernesto Guevara; las columnas humanas del comunismo serán., conscientes de su papel como individuos en una sociedad justa e igualitaria, y por consiguiente sus valores impedirán emplear las armas contra el desarrollo social. Un pueblo organizado y consciente  de que las armas están en sus manos para desterrar la violencia no para motorizarla, para anular la ley del más fuerte físicamente, para constituirse en garantía efectiva de las relaciones de paz entre las mujeres y los hombres. Pensar un futuro sin fuerzas armadas es echar sobre el mundo una mirada realista y es trabajar en concreto para crear consciencia sobre la esencia violenta e inhumana del monopolio sobre las armas.
La primera tarea tiene que ver con la impunidad de los crímenes de lesa humanidad. El Estado burgués no puede tener una política diferente a la impunidad, pues necesita preservar el aparato policíaco militar para cuando la clase dominante lo precise, el Estado burgués no puede contradecir su propia razón de ser. Ese es el motivo que hace tan sencillo que los partidos parlamentarios acuerden diferentes formas de impunidad del terorrismo militar, es una “política de Estado”. 
 En cambio, la Verdad y Justicia  dependen solamente de la lucha popular y están estrechamente vinculadas con una visión antimilitarista, que cuestiona a fondo la existencia de los ejércitos y del monopolio del uso legal de las armas. Quienes pelean para que se juzgue y cartigue a los criminales no pueden confiar en que una institución especializada del Estado monopolice el uso las armas, pues saben demasiado bien que estarían creando las condiciones ,materiales para nuevo terrorismo de Estado. La lucha por Verdad y Justicia coloca frente a los problemas básicos que conducen a erradicar la violencia de la sociedad humana: monopolio estatal o democracia popular en la propiedad de las armas, ejército enfrentado al pueblo o pueblo armado y organizado. Es una lucha creadora de consciencia. 
¿Qué pasaría si el gobierno retira ya las tropas enviadas a reprimir y prostituir otros pueblos y declara que quiere auxiliarlos como hacen Cuba y Venezuela con alfabetización, medicina y vivienda?.   
¿Qué ocurriría si el gobierno entiende que es preciso reducir al mínimo el personal de las fuerzas armadas y decreta el retiro forzoso para todos los que tengan más de diez años de servicio?
Imaginen los informativos televisivos y las audiciones radiales. ¡Los gigantescos titulares del diario “El Páís”! Todos pensando, todos discutiendo, un debate profundamente ideológico sacudiría las consciencias y... echaría mucha luz, muchísima luz, sobre los problemas esenciales de la humanidad. Lástima que ya no hay locos en Uruguay... se volvieron hombres de Estado, estadistas políticamente correctos.

Jorge Zabalza

30 de noviembre de 2012.

Las fuerzas armadas son un mal innecesario


¿Para qué sirven las FFAA?


Del debate realizado en FUCVAM el 30 de noviembre en el marco de "El día del futuro" organizado por la diaria "Futuro sin FFAA"
Para acceder a la versión grabada, entrar en en vínculo siguiente:

APORTE PARA DISCUTIR SOBRE EL TEMA MILITAR

“Sin formación política, un militar no es otra cosa que un criminal en potencia”
Capitán Thomas Sankara (El Che africano)
Declaraciones en Julio de 1951, se firma en 1953

…En  declaraciones  que el propio Secretario de Estado de los Estados Unidos, Dan Acheson, hizo ante la Cámara de Representantes el 3 de Julio de 1951 sobre Política Exterior, vemos claramente las intenciones de los Estados Unidos sobre América Latina.
En dicha declaración se insiste en la defensa común del Hemisferio y el liderazgo de EE.UU. en la preparación militar del continente….
 Fondo MRREE, Archivo Histórico Diplomático, Legaciones Embajadas, Caja 4 Estados Unidos, 3 de Julio 1951
Abril del 2012
…. El objetivo, según consta en el mensaje es “facilitar el apoyo logístico recíproco entre las partes, para ser utilizado principalmente durante los ejercicios combinados, el adiestramiento, los desplazamientos, escalas, operaciones y otras actividades cooperativas o en circunstancias imprevistas o situaciones en que una de las partes pueda requerir apoyo logístico, suministros y servicios”. Excluye el armamento nuclear, los misiles dirigidos y las municiones químicas. La instalación de una base militar podría considerarse apoyo logístico…
Fuente, Ministerio de Defensa Nacional

DÉCADA PROGRESISTA  Y AJUSTE SISTÉMICO GLOBAL
Variosdocumentos oficiales adornados con mucho protocolo y sonrisas, demuestran claramente como nuestro país, en plena consolidación progresista, sigue firmando  su propia dependencia, esta vez en forma de acuerdos militares y en varios casos profundizando los ya existentes  (garantizando la continuidad de la dependencia militar con EE.UU.)
Esto no es algo fortuito, todo lo contrario, es la punta del iceberg de la política militar progresista; no se puede hablar de descuido y mucho menos de desconocimiento, el Sr. Ministro, su grupo de asesores no solo son personas altamente calificadas sino que se puede afirmar que tienen un conocimiento importante en materia militar.
Por este motivo no podemos depositar todo el peso de la política militar en el Ministerio, este tema es lo suficientemente importante como para comprender que el Sr. Presidente avala los acuerdos y las relaciones oficiales y oficiosas de los militares uruguayos con sus pares estadounidenses y las respectivas agencias de inteligencia, mientras que la fuerza política lo respalda y sus parlamentarios lo legalizan.
Dicho claramente, es toda una  política estructurada en la cuestión militar, se puede o no compartir, pero ese es otro tema, en lo personal creo que pocas veces en la historia de nuestra comarca pudimos asistir a la rendición total e incondicional a la imposición imperialista. 
   
Los Seals y sus porqués en nuestro territorio
(Acuerdo firmadorecientemente, esto se cataloga en el rubro asistencia militar)
10 de junio 2012, varios medios de prensa internacionales y alguna fugas información en los medios de prensa nacional daban cuenta de la presencia de grupos Seals en Uruguay.
El Ministerio de Defensa informó que esa presencia se debía a un “intercambio” de experiencias y preparación de uno o más grupos similares en el Uruguay.
Es claro que esta presencia en Uruguay apunta a reforzar la presencia del Comando Sur en nuestro continente y más específicamente en el cono sur.
¿Qué son los grupos Seals?
Son grupos militares de élite, gozan de un “status” de carta blanca (impunidad) en todas sus operaciones, no reconocen fronteras nacionales y se mueven con total libertad sin reconocer la legalidad internacional vigente.
Su operación más conocida recientemente es la ejecución de Osama Bin Laden en territorio paquistaní, atentados, asesinatos selectivos, secuestros, forma parte de su protocolo de acción.
Sus incursiones en diferentes países latinoamericanos y del Caribe son frecuentes, no siempre cuentan con el aval de los gobiernos respectivos.
Comando Sur: Sus dos objetivos
 1)  Establecer mecanismos bilaterales de relacionamiento militar con todos los países de A.L.  En el caso de Uruguay este relacionamiento entre otros apunta a la utilización del futuro puerto de aguas profunda en Rocha.
Este no solo reviste características estratégicas comerciales sino que desde el punto de vista militar podríamos decir que es como la cereza de la torta.
El control y protección de materias primas estratégicas junto a un puerto “amigo”, donde puedan desempeñar las tareas necesarias de logística, pertrecho, descanso y vigilancia reviste alto interés militar.
2)  La presencia física permanente es algo que forma parte del esquema general, pero lo prioritario para ellos es el establecimiento de relaciones de cooperación que permiten la instrucción y diseminación de doctrina, asociada a la provisión de equipamiento, (acuerdo recientemente firmado con Uruguay).
Esos son los dos brazos más eficaces para profundizar la presencia imperial sin necesidad de establecer bases.
BASES Y NUEVA DOCTRINA
El desarrollo científico, tecnológico aplicado al terreno militar, permite que EE.UU. pueda desarrollar bases operativas en 24/48 horas siempre que el territorio donde se debe desplegar pertenezca a un gobierno “amigo” (como el nuestro).
No veremos más territorios ocupados con grandes galpones, pistas de aterrizaje, torretas y soldados corriendo de un lugar a otro.
La nueva doctrina, es conocida por el Gobierno Progresista ya que cuando el 15 de enero del 2009 el almirante Mike J. Mullen jefe de Estado Mayor de la Defensa estadounidense presentó el  Capstone concept for Joint Operations, les fue ilustrado e incluidos junto a Perú, Colombia, y Chile
¿De qué se trata?
Es un nuevo concepto que marca las líneas generales que guiarán la aplicación de la fuerza militar, incorporando las lecciones aprendidas en diferentes conflictos aun en desarrollo y la adecuación de la fuerza militar EE.UU., a esta nueva doctrina, se basa en tres premisas clave:
 A)  Que el ambiente estratégico presente y futuro es incierto, complejo y conflictivo.
 B)  Que ninguna crisis podrá resolverse satisfactoriamente con el empleo aislado del poder militar, por lo que éste deberá combinarse e integrarse con otras iniciativas de tipo civil, político, económico, humanitario o informativo.
 C)  Que las Fuerzas Armadas del país deberán disponer de un catálogo de capacidades equilibrado y adecuado tanto para la guerra convencional como para el combate irregular e híbrido.
Cuando tratamos de discutir temas como estrategia, táctica, qué hacer con el ejército y su rol en la sociedad, creo que deberíamos profundizar más y tener muy presente entre otros, estos aspectos de la realidad:
1) Nuestra comarca es un país capitalista dependiente que se ubica geográficamente en el Cono Sur de nuestra patria grande, siendo su capital la más austral del continente.
2) Pertenecemos a un  territorio en lucha por su definitiva independencia, entre su población contamos con 167 millones de personas en situación de pobreza, lo que equivale casi a un 30 por ciento de su población, 66 millones en la indigencia. (Fuente CEPAL),
3) Nuestra comarca al igual que el resto de nuestra Patria Grande hoy más que siempre somos objeto de una “invasión” de empresas multinacionales ansiosas de apropiarse y expoliar nuestras riquezas naturales, (agua, petróleo, cobre, hierro, oro, plata, etc.)
Teniendo muy claro que nuestra comarca será lo que su pueblo quiera que sea, y lo que cada uno de nosotros estemos dispuestos a dar, nuestro destino está ligado indisolublemente al de nuestros hermanos latinoamericanos, nunca fuimos, no lo somos y no seremos una excepción.
Las opciones son muy pocas o “… plataforma de agresión a nuestros hermanos o territorio en disputa…”
El Progresismo en el Gobierno ya eligió, las fuerzas sociales, los partidos y grupos de izquierda al igual que los militantes revolucionarios, debemos ser muy cautelosos, prudentes y organizados para enfrentar este desafío.

 SERGIO NAPOLI

MAFALDA, EL MUERTO, LA FOEB Y LA CARITA VERDADERA DE EDUARDITO BRENTA Y EL MOCO ROMERO

MAFALDA, EL MUERTO, LA FOEB Y LA CARITA VERDADERA DE EDUARDITO BRENTA Y EL MOCO ROMERO




Como casi todo el mundo sabe, la clase de los propietarios de capital luchan por reproducirlo y ampliarlo cada vez más y más y más. Solo pueden hacerlo reduciendo el poder adquisitivo de los asalariados. El momento en que se fija el monto del salario es crucial de la lucha de clases, es el momento en que la clase dominante ejerce su poder político en concreto, emplean toda sus fuerzas para impedir que los trabajadores obtengan sus reivindicaciones. La correlación de fuerzas entre las clases en lucha se puede medir con las cifras del reparto del producto nacional.  En el Uruguay del abajo que se movía (1968 al 73) el pueblo asalariado se apropiaba de alrededor del 40% de la torta; por supuesto, la clase propietaria y el gobierno de Pacheco Areco consideraban que era un porcentaje demasiado elevado el que iba a los trabajadores, para reducirlo lanzaron a la calle el aparato policíaco militar para asesinar, desaparecer y torturar. Ya en esa época la prensa y los políticos de derecha atribuían el crecimiento de la inflación a la lucha de los trabajadores por aumento de salario.Cuando los milicos regresaron a los cuarteles y los policías a las comisarías, el pedazo de la torta que correspondía al salario era apenas el 20%.    
Esa historia, la mejor historia de lucha del pueblo uruguayo y la más indigna historia de los dueños de las estancias, los bancos y las fábricas, fue la base política del triunfo electoral de los actuales gobiernos. Fue la lucha de los trabajadores la que puso estos elencos gobernantes en sus cargos, a ellos se deben. ¿No es en ese sentido que todos los caudillos progresistas exhiben como un logro los consejos de salarios? Pues bien, cuando un sindicato logra sus reivindicaciones el gobierno debiera salir a festejar como un triunfo propio. Son los trabajadores, los que los votan, quienes obtuvieron una victoria pacífica en la mesa de negociaciones. Aplauda señor presidente! Aplauda señor ministro de trabajo! Aplauda señor director de trabajo!.
El triunfo obrero de la FOEB no tiene porque traducirse en los precios de las bebidas; pónganse los pantalones, señores gobernantes, y presionen a las patronales para que reduzcan un poquito sus cuantiosas ganancias y paguen con ellas el aumento de salario. No tienen porqué salir como hacían los gobiernos de Pacheco, Sanguinetti o Lacalle a echarle la culpa de la inflación al aumento de salario; es un argumento clasista pero de la clase propietaria... ¿es para ellos que gobiernan? no se puede creer que sean tan rostrudos de responsabilizar de la inflación a quienes lograron que el Frente Amplio llegara al gobierno. No tienen vergüenza señores. Hagan que las patronales ganen menos y no los dejen volcar en los precios el aumento de salario.... ¿para qué están ustedes en el gobierno? Y si los patrones se resisten usen el poder del Estado si es necesario. O solamente lo emplean contra los barrios marginados?



Jorge Zabalza (escrito con mucha calentura)